Continuamos con el fenómeno de la globalización de la Fórmula 1 y qué mejor forma de abrir el mercado multimillonario que genera el Gran Circo a una de las economías emergentes más importantes del mundo como es la India.
De esta manera, como indican nuestros compañeros de EfectoSuelo.com, el campeonato de 2011 tiene ya una nueva cita a añadir al pobladísimo calendario de Grandes Premios, que no es otra que la que se disputará en el circuito de Nueva Delhi en una fecha aún por determinar y que elevará a nada menos que a 20 los grandes premios que tendrán lugar la próxima temporada.
No obstante, el fenómeno de la Fórmula 1 no es nuevo para este país sino que entró con fuerza en 2005 con la irrupción del primer piloto hindú de F1, Narain Khartikheyan, a los mandos de un Jordan y de la mano de la multinacional automovilística hindú Tata. Este hecho desató la euforia por las carreras en India pese a que el paso de Khartikheyan por la F1 fuese efímero (apenas duró esa temporada) y transcurrió sin pena ni gloria, al menos en lo que a resultados deportivos se refiere, salvo un inesperado 4º puesto en aquel polémico Gran Premio de Estados Unidos disputado en Indianápolis, cuando se retiraron todos los pilotos que calzaban ruedas Michelin alegando la peligrosidad del trazado, de modo que sólo tomaron la salida las escuderías que montaban Bridgestone, en uno de los espectáculos más bochornosos de la historia reciente de la F1.
Sin embargo cuando la pasión por la Fórmula 1 se desata en el gigante asiático se produjo realmente la temporada 2007 con el desembarco del magnate hindú Vijay Mallya junto al holandés Michiel Mol, adquiriendo la escudería Spyker pagando la nada despreciable cifra de 88 millones de euros. Ese hecho supuso el nacimiento de la escudería Force India, un equipo que además desde entonces no ha dejado de crecer, convirtiéndose de hecho la pasada temporada en uno de los equipos revelación de la temporada, especialmente en la segunda mitad de la misma.
Por tanto, ante el creciente interés que la Fórmula 1 ha ido despertando entre la población hindú (que recordemos es un potencial mercado de más de 1.160 millones de habitantes y sobre todo con una economía en expansión) la aparición de un Gran Premio en la India era cuestión de tiempo.
Por ello, y de la misma forma que el mercado de la F1 se abrió a los petrodólares procedentes de Malasia o los Emiratos, Bernie Ecclestone -que tiene muchos defectos sin duda, pero entre ellos no está el de ser tonto- ha cerrado ya un acuerdo con las autoridades locales para la disputa de una carrera puntuable para el Campeonato del Mundo de 2011 en el nuevo circuito de Nueva Delhi, en una fecha aún por determinar, si bien fuentes de la organización hablaban de situar el Gran Premio de la India a caballo entre los Grandes Premios de Singapur y Japón, es decir, entre finales de septiembre y mediados de octubre, alejándolo de las fechas veraniegas en las dicen que el calor llega habitualmente a alcanzar los 45 grados centígrados, algo insoportable para la práctica de la Fórmula 1.
El proyecto, que costará 364 millones de dólares, está a cargo del famoso arquitecto alemán Hermann Tilke (diseñador entre otros de los trazados del nuevo circuito de Motorland Aragón, Estambul, Shangai o Bahrein) y ocupará en torno a las 1.000 hectáreas de terreno y, junto al circuito se edificará una serie de instalaciones complementarias tales como un campo de cricket, un campo de golf, un estadio de hockey y una academia deportiva. ¿Quién dijo crisis?




