Este mes de junio se celebra el 40º aniversario del  lanzamiento del Range Rover, un todo terreno que por prestaciones, equipamiento y, sobre todo, por su excelente comportamiento se ha convertido ya en un mito.

Así pues, como uno de los principales vehículos en la historia de la automoción, el Range Rover fue el primer automóvil que circulaba y se comportaba prácticamente de la misma manera tanto dentro como fuera de la carretera. También fue el primer vehículo de lujo con total capacidad 4X4 y un hito en el desarrollo de los SUV (Vehiculo Utilitario Deportivo).

La primera generación comenzaba a fabricarse el 17 de junio de 1970, en principio con carrocería tres puertas, tracción permanente en las cuatro ruedas, caja de cambios sincronizada de cuatro velocidades y frenos de disco en todas sus ruedas. En 1981 la marca inglesa puso a la venta una versión de cinco puertas.

Primera generación de Range Rover

La segunda generación, conocido como P38a, salió a la venta en 1994. La segunda generación de este todoterreno, ya bajo el paraguas de BMW, presentaba al igual que su antecesora cinco puertas pero un nuevo motor procedente de la marca germana. Asi pues, junto a sus dos motores de gasolina V8 de Rover, fue dotado del motor 2.5 Turbodiesel de seis cilindros,  que otorgaban mayor potencia y era más suave al manejo, además de ser más lujoso, con un chasis más fuerte e incorporaba ya sistema ABS.

Range Rover de segunda generación

Llegamos así hasta el año 2001, cuando sale a la venta la tercera generación, desarrollada aún bajo la propiedad de BMW en el marco del proyecto L3. Esta generación tenía la intención de convertirse en el buque insignia de la marca, en el segmento de los todo terreno, para acompañar como referencias de los segmentos premium a su berlina BMW Serie 7, con la que compartían  muchos componentes y sistemas y motores, entre ellos, el propulsor V12 de la marca bávara. Asimismo la transmisión manual fue abandonada por completo, dejando sólo la transmisión automática.

Para mejorar el confort en carretera, se decidió adoptar la construcción de un chasis monocasco y al mismo tiempo, montar un sistema de suspensión neumática que permitiría variar la altura para adaptarse a las condiciones concretas de la marcha.

La venta de Land Rover al grupo Ford el año 2000 no fue óbice para mantener inicialmente los propulsores BMW V8 de gasolina e I6, de seis cilindros turbodiesel, hasta que desde el año 2006 empezaron a ser reemplazados por motores Jaguar V8 de gasolina y de la propia Ford, el 3.6 V8 TDV8 Diesel, que son los que se mantienen en la actualidad.

Tercera generación de Range Rover

El continuo éxito del Range Rover provocó que otros fabricantes de alta gama se lanzaran al mercado de los SUV de lujo. Asimismo, la última versión ha conseguido mayores ventas anuales que cualquiera de los modelos anteriores. Se vende en todo el mundo, desde Londres a Los Ángeles, Sydney a Shanghai, Turín a Tokio, el Range Rover sigue siendo la mejor opción para el cliente de SUV de lujo.

Por su parte, y paralelamente al éxito de la gama Range Rover, la marca británica lanzó en 2005 un segundo modelo, el Range Rover Sport, dirigido a clientes a quienes les gustan las prestaciones deportivas y cuyo mayor interés es la conducción en carretera. Fue un éxito total y en 2007 fue el vehículo Land Rover más vendido en todo el mundo.

Range Rover Sport

Según informamos precisamente ayer en Supermotor.com, a finales de este año, se ampliará con un nuevo miembro la familia, el Land Rover LRX, con lo que habrá tres modelos en la gama de Range Rover.

El nuevo vehículo será más pequeño, ligero y más eficiente, y exponente del compromiso medioambiental de la marca. Aún así, este modelo no deja de ser premium, pues conserva todo el lujo y el característico sello «Range Rover»

Por ese motivo, y viendo además el perfecto estado de forma en el que se mantiene este «cuarentón», sólo nos queda desearle una larga vida…