Una vez más, el mundo de los rallyes vuelve a teñirse de negro por culpa de un trágico accidente ocurrido en la prueba automovilísitica conocida como California 200 Off Road y que se ha saldado con un balance de al menos ocho muertos y 12 heridos, cuatro de los cuales permanecen en estado muy grave.

Según ha informado el diario Los Angeles Times, el accidente se produjo el pasado sábado a última hora de la tarde en el Valle de Lucerne, una zona desértica que se ha convertido en un popular circuito natural para hacer carreras.

Fue en el transcurso de la prueba cuando uno de los participantes, a bordo de un potente todoterreno y por motivos que se desconocen, se precipitó contra un grupo de espectadores que estaba presenciando la prueba, con las lamentables consecuencias ya conocidas. Por su parte y pese a la gravedad del accidente, el piloto logró salir ileso.

La prensa local lleva tiempo denunciando la falta de seguridad en este circuito improvisado y señala que las imágenes de otras carreras anteriores demuestran cómo los vehículos circulan a gran velocidad y apenas hay barreras de seguridad para proteger a los espectadores. Por este motivo, las autoridades locales están llevando a cabo minuciosas investigaciones para esclarecer no sólo las causas del accidente sino también determinar si hubo algún tipo de negligencia en la organización que pudiera haber agravado los resultados del trágico siniestro.

No obstante, la California 200 Off Road, una carrera consistente en dar cuatro vueltas de 80 kilómetros al circuito desértico, con un límite de tiempo de 7 horas y media, es una prueba de reconocido prestigio en el calendario automovilístico norteamericano de pruebas de off-road.