Internet es una fábrica ingente de sorpresas que nos permite descubrir cosas absolutamente increíbles y por eso, la imagen de hoy se la vamos a dedicar -por derecho propio- al anuncio con el que una persona pretendía vender su coche. Y decimos «pretendía» porque del batiburrillo del anuncio y la suma de faltas de ortografía que en dicho anuncio pudimos encontrar, bien podía poner otra cosa (impagable lo del «Escor» y sobre todo lo del «Haibar»).

No estaría mal que al menos, para poner el modelo del coche, la gente se fijara en el rótulo que suele figurar en la parte trasera del vehículo en caracteres destacados (o en el peor de los casos, en los propios papeles del coche) Más que nada para evitar malos entendidos.

Tan sólo esperamos que el estado del coche fuese un poco mejor que el de la ortografía del anunciante…

Foto: Vía Blog Señorasque