Análisis de la carrera

Victoria cómoda y brillante de Fernando Alonso en el GP de Italia disputado hoy en el circuito italiano de Monza, pese a un accidentado inicio en el que su gran rival, el hasta hoy líder del Mundial, Lewis Hamilton, tenía que abandonar en las primeros metros por un error impropio de un aspirante a campeón mundial como él.

Así pues, la victoria de hoy tiene un doble valor para el asturiano porque, junto a los 25 puntos sumados en esta carrera hay que contar que el británico no ha puntuado. Esto ha estrechado muchísimo las posiciones de cabeza del Campeonato del Mundo, con cuatro pilotos en un pañuelo de cara a las cinco carreras que aún quedan por disputar.

La carrera en sí no ha tenido mucha historia pese a que el inicio se presumía apasionante. Alonso, que partía como poleman, hacía una salida desastrosa que posibilitaba que el segundo en la parrilla, Jenson Button, le adelantase y casi fuese rebasado también por el Ferrari de Felipe Massa, con el que llegó a emparejarse y hasta tocarse levemente al llegar a la primera curva, con la posición casi perdida.

Imagen de los primeros metros de carrera, con Button rebasando a Alonso

Paradójicamente, Lewis Hamilton, que partía en quinto lugar, hacía una gran salida rebasando a un despistadísimo Mark Webber colocándose en cuarto lugar. Ante el desbarajuste de la cabeza y pensando pescar en río revuelto, el británico vio a tiro a Felipe Massa e intentó una maniobra tan arriesgada como estúpida y le intentó pasar por el interior al llegar a la segunda curva. Massa, que ya había empezado a trazar la curva, no pudo evitar el toque con el McLaren del británico, cerrado ya entre la hierba y el Ferrari del brasileño. En ese momento la rueda trasera izquierda del Ferrari tocaba de refilón la rueda delantera derecha del McLaren, rompiendo la dirección del coche del británico, que tenía que abandonar inmediatamente.

Desde ese momento se acabó la carrera y se convirtió en un trío -algo desafinado, eso sí-  en el que el solista, pese a ir segundo era claramente el español, que rodaba mucho más rápido que el McLaren de Button, que bastante tenía con aguantar las acometidas del asturiano, seguidos a una cierta y prudencial distancia de Felipe Massa, como tercero en discordia.

De este modo, la única duda que nos asaltaba era saber cómo y cuándo sería el momento en el que Fernando Alonso rebasaría a Button y su McLaren, que se defendía como gato panza arriba ante el ritmo infernal que mantenía el asturiano, haciendo vuelta rápida tras vuelta rápida en cada giro.

Finalmente el misterio se desveló en la vuelta 37, la vuelta siguiente a la que Button hizo su pitstop. Una parada que se vio alargada sorprendentemente para los pilotos, en principio por  un serio incidente con uno de los mecánicos del equipo Hispania Racing Team, arrollado en el cambio de ruedas por el japonés Yamamoto, lo que obligó a entrar a las asistencias médicas en el pitlane. Pero tampoco cabe destacar que parte de esa dilación tan inusual en el cambio de ruedas pudo provenir por la típica guerra de nervios, para ver quién entraba primero y darle la menor ventaja posible al rival.

En todo caso, como decimos, la película de la carrera empezaba a echar virtualmente el telón en la vuelta 36, cuando entraba a cambiar ruedas Jenson Button. Fernando Alonso, pese a no cumplir una gran vuelta sin el británico en pista, entraba en boxes inmediatamente en la siguiente. Sin embargo, el pitstop de Ferrari se llevaba a cabo de manera impecable, con una rapidez y una limpieza más propia del Libro Guinness de los Récords. El asturiano salía de boxes justo por delante del británico que, pese a que sus neumáticos estaban más calientes que los del español e intentó sacar provecho de ello, no pudo adelantarle pese a un par de tibios intentos por parte de Button.

En cuanto los neumáticos del Ferrari de Alonso cogieron temperatura, la carrera se acabó definitivamente. El ritmo de carrera del español, con un monoplaza sensiblemente más rápido que el McLaren, permitió que el campeón español se fuera escapando irremisiblemente, mientras que Button, sabedor de su imposibilidad de dar caza al asturiano, decidió conservar su preciada plaza. Había llegado pues el momento de preservar la mecánica para futuras empresas, dado que Massa, que circulaba unos pocos segundos por detrás, tampoco parecía una amenaza seria para su segundo puesto.

Fernando Alonso, rodando inmediatamente detrás de Button

Fuera de esto, lo único destacable fue la lucha de los Red Bull, muy atrás todo el fin de semana en Monza, con sus respectivos rivales (Rosberg en el caso de Vettel y Hulkenberg, en el caso de Webber). Los dos Red Bull protagonizaron una pésima salida, en especial el australiano que, partiendo cuarto desde la parrilla de salida, perdía nada menos que tres puestos nada más arrancar, en tanto que Vettel, por su parte, apenas sí podía luchar con Michael Schumacher por la novena plaza.

Sin embargo, ambos protagonizaron las anécdotas del día y lograron remontar posiciones sumando unos puntos que pueden ser de oro, especialmente para Webber, en su lucha por el Campeonato del Mundo. Así pues, Vettel optó por alargar su parada y continuar con neumáticos blandos ¡hasta la penúltima vuelta! lo que le permitió auparse y conservar una meritoria cuarta plaza, por delante de su compatriota Nico Rosberg. Por el contrario, Webber prefirió tirar de mecánica -y de épica- especialmente tras el abandono de Hamilton, adelantando primero a su compañero Vettel, manteniendo después una larga pelea con Nico Hulkenberg, con cierta polémica ya el australiano se quejó no sólo de que el piloto de Williams se saltó nada menos que en tres ocasiones la chicane sin que fuese penalizado sino por una maniobra peligrosa con la que le cerró el paso, aunque finalmente el australiano pudo rebasarle a falta de tres vueltas para el final.

Sebastian Vettel, cuarto tras una arriesgada estrategia

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, aparte de la gran victoria de Alonso, la meritoria capacidad de resistencia de un Button que aguantó como un titán las acometidas y el ritmo frenético de carrera del español y que pone las cosas difíciles en el seno de McLaren ya que ahora está apenas a 10 puntos de Hamilton. Excelente también la carrera de Vettel con una arriesgadísima estrategia pero exitosa al final que le permite seguir vivo en la clasificación. Y también cabe destacar una vez más el jugo que Rosberg le está sacando a su Mercedes, rodando por enésima vez mejor que su compañero Michael Schumacher, que sigue mostrándose muy poco competitivo y años-luz de aquel heptacampeón que dominaba con mano de hierro en la competición.

Lo peor, el error infantil de Lewis Hamilton, que parece no aprender de sus fallos del pasado y al que, una vez más, la ansiedad y el exceso de ambición en la victoria le ha vuelto a pasar factura. Su maniobra, por más que la tercera plaza se le había puesto a tiro al británico, no se justifica con nada porque si algo no necesitaba Hamilton hoy era no puntuar, máxime con el favoritismo y la superioridad manifiesta que había demostrado Alonso todo el fin de semana, lo que hacía presagiar que el español iba a ganar la carrera. Probablemente,  de todos los grandes premios que restan, el británico seguramente eligió el peor para quedarse en blanco.

Puntuar era imprescindible para el británico y dado que hoy con toda probabilidad podría haber acabado cuarto o incluso tercero, por delante incluso de Mark Webber, su principal rival, que rodaba muy por detrás suyo. Ahora ha metido en la lucha por el título nuevamente a un rival como Alonso, al que había descartado apenas 15 días antes.

Españoles en carrera

De los nuestros, descontando la brillante victoria de Alonso, sólo podemos decir que hoy dieron la de arena, con un desdibujado Pedro de la Rosa, que acabó 14º, seguido por un escasamente competitivo Jaime Alguersuari. El catalán además fue sancionado con un drive-thru nada más empezar la carrera por saltarse la misma chicane que Hulkenberg, complentado por tanto un fin de semana sencillamente para olvidar.

Alonso, celebrando su brillante victoria en Monza

Clasificaciones de carrera y del Mundial

La carrera finalmente quedó de la siguiente manera:

1º) Fernando Alonso (Ferrari), en 1h 16′ 24»

2º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 2,9»

3º) Felipe Massa (Ferrari), a 4,2»

4º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), a 28,1»

5º) Nico Rosberg (Mercedes GP), a 29,9»

6º) Mark Webber (Red Bull Renault), a 31,2»

7º) Nico Hulkenberg (Williams), a 32,8»

8º) Robert Kubica (Renault), a 34»

9º) Michael Schumacher (Mercedes GP) a 44,9»

10º) Rubens Barrichello (Williams), a 1’04»

La clasificación del Mundial de Pilotos, tras el abandono de Hamilton y la victoria de Alonso,como es lógico se estrecha aún más. El asturiano, con los 25 puntos de hoy se aúpa hasta el tercer lugar, con 166 puntos, a tan sólo 21 puntos del nuevo líder, el australiano Mark Webber, que cuenta con 187 puntos y a 20 del segundo, Lewis Hamilton.

Esta gran victoria de hoy, pese al pesimista pronóstico que teníamos acerca de su futuro tras el GP de Bélgica, abre de nuevo las puertas a sus posibilidades de ganar el campeonato, si bien no puede ni debe dormirse en los laureles pues sigue dependiendo de terceros. Además, el segundo puesto de hoy ha dado alas a Jenson Button, quien está ahora cuarto a tan solo un punto de Alonso.

Alonso, victorioso en el GP de Italia, recupera sus opciones de cara al título

El Campeonato de Constructores sigue reñido en sus dos primeras posiciones, con Red Bull en primer lugar con 350 puntos, seguido apenas a tres puntos de McLaren. Tercero pero muy lejos de ambos, se encuentra Ferrari con 290 puntos.

La próxima carrera

Con la carrera de hoy, el Gran Circo se despide de Europa y comienza el periplo por Extremo Oriente, con la disputa el 26 de septiembre próximo del apasionante GP de Singapur, con su ya tradicional y vistosa carrera nocturna. Una carrera en un trazado muy técnico y en el que ninguno de los favoritos puede permitirse ya el más mínimo tropiezo.

Un circuito en el que los McLaren (vencedores con Hamilton el pasado año) y sobre todo los Red Bull, tienen mucho que decir y que se le da muy bien por cierto a Fernando Alonso, que ya ganó aquí en 2008 y fue tercero en 2009.

Sin embargo, la principal incógnita será el rendimiento de Lewis Hamilton, poco dado a soportar la presión como hemos podido ver hoy y que, además de volver a sentir el aliento de Alonso en su cogote, ha visto cómo se le ha complicado su papel de primer piloto en McLaren, con el excelente rendimiento de Jenson Button, lo que pone al equipo británico en una situación muy similar a la que vivió con el asturiano en 2007 y que todos sabemos cómo acabó.

¿Se repetirá aquella historia solo que con Button y Hamilton como protagonistas? Ahora, más que nunca, las espadas están en todo lo alto…