El director del equipo Mercedes GP, Ross Brawn, analiza para la revista Autosport el por qué del bajo rendimiento de sus coches en esta temporada en la que, aparte de defender el título que tan brillantemente ganó el año pasado bajo los colores de Brawn GP, contaba con el aliciente de tener en sus filas a Michael Schumacher.

Brawn no se ha andado por las ramas y ha manifestado su «profunda decepción» con el rendimiento del equipo y lo ha achacado al diseño «demasiado conservador» de los monoplazas de esta temporada. Ha sido tal esa decepción que el equipo ya hace semanas que abandonó el desarrollo del coche de 2010 para centrarse únicamente en la construcción del monoplaza del año que viene.

Confiesa el director de Mercedes GP que estos problemas proceden de la pasada temporada cuando el equipo aún se denominaba Brawn GP. Por lo visto, el equipo tuvo que reducir drásticamente los costes dado que el propio Brawn adquirió el equipo Honda muy en precario y con un planteamiento económico francamente modesto. De hecho, el monoplaza del año pasado no era más que una pequeña evolución del coche que Honda ya había desarrollado prácticamente para 2009 y al que Brawn añadió unos retoques que, a la postre, fueron decisivos para su sorprendente rendimiento (como por ejemplo los famosos difusores)

Mercedes GP, un equipo que no ha cumplido las expectativas de este año

El caso es que, bajo ese planteamiento de reducción de costes y mínima inversión, en pleno desarrollo del coche de 2010,  su oficina de diseño poco pudo hacer para desarrollar con garantías un coche competitivo para 2010. En ese sentido eso afirma Ross Brawn que lo que salió de su equipo de diseño fue un coche poco ambicioso y demasiado conservador.

 

 

Por eso, cuando Mercedes se hizo con el equipo Brawn GP, a finales del año pasado, ya se encontró con el grueso del trabajo sobre el coche de 2010 prácticamente hecho y sin mucha posibilidad de mejora.

Por ese motivo confiesa Ross Brawn que «para el 2011 tenemos un grupo de jóvenes ingenieros que quieren demostrar su valía, por lo que son ambiciosos de nuevo».

Resultan francamente sorprendentes estas declaraciones y a estas alturas de la temporada porque lo que vino vendiendo, al menos de cara a la galería, era que con la aportación de Mercedes y con las expertas manos de Michael Schumacher, junto al talento del joven Nico Rosberg, iban a estar mucho más arriba de lo que finalmente han estado. Porque ni el coche ha sido competitivo ni Michael Schumacher ha aportado nada extraordinario este año y sólo el buen hacer de Rosberg, que ha superado con creces al heptacampeón, ha dejado en un lugar medianamente digno al fabricante alemán.

Al hilo de esta entrevista nos asalta una duda y es sabe si estará Ross Brawn al frente de Mercedes GP el año que viene para poder comprobar la mejora de sus coches o, como se rumorea, estas excusas de mal pagador le acabarán por pasar factura y es despedido del equipo de los coches plateados al finalizar la temporada. Pronto lo sabremos.

 

Michael Schumacher, una de las grandes decepciones de esta temporada