Para celebrar los más de 10 millones de desplazamientos previstos por las autoridades durante este megapuente de la Constitución y la Inmaculada, la DGT ha decidido que no había mejor momento que inaugurar sus nuevos radares de tramo que ahora.

Así, Pere Navarro quiere despedirse del cargo a lo grande, mediante la implementación de nada menos que tres nuevos radares de tramo, que para aquellos que no lo sepan, son sistemas de medición que, a diferencia de los radares tradicionales, no registran la velocidad en un punto concreto sino la velocidad media en un tramo determinado. De esta manera, estos radares cuentan con un dispositivo que registra  la velocidad a la que se entra en ese tramo concreto y, varios kilómetros más adelante, otro dispositivo similar registra nuestra velocidad de paso. En función del tiempo que hayamos tardado en pasar por los dos dispositivos, el radar calcula una velocidad media y si ésta supera la velocidad de la zona, automáticamente seremos sancionados.

Estos nuevos radares vienen a sumarse a los tres que entraron en vigor ya el pasado año 2010. En Madrid, el nuevo radar está ubicado en el tercer túnel de Guadarrama, en la Autopista del Noroeste AP-6. Está ubicado en sentido de entrada a Madrid, en un tramo de 8 kilómetros y con velocidad limitada a 100 kms/h.

Otro radar se ubicará en La Coruña, en concreto en la localidad de Fene, en el Túnel do Sartego de la Autopista del Atlántico AP-9 en sentido Ferrol. Aquí el tramo controlado será de algo más de un kilómetros (en concreto, 1.231 metros) en los que la velocidad máxima es de 90 kms/h.

Por su parte, el tercer nuevo radar de tramo se desplegará en la Z-40, la carretera de circunvalación de Zaragoza. Es un tramo de algo más de tres kilómetros, con una velocidad limitada a 120 kms/h, concretamente entre los puntos kilométricos 26,600 a 29,700.

Por último, decir que de momento y hasta el 9 de enero, los infractores no serán sancionados sino que simplemente serán informados por carta de la potencial sanción que les habría correspondido pagar por su infracción. A partir de esa fecha, el caudal recaudotorio se abrirá de par en par y comenzarán a llover las sanciones.