¿Quién de nosotros, por ahorrarnos unos eurillos, no ha caído en la tentación de ponerse en manos de ese vecino o cuñado manitas en esto de la mecánica o de aquel amiguete que conoce a fondo los entresijos de la chapa y la pintura y se nos ha ofrecido a reparárnosolo pero el resultado no fue el esperado?

¿Y quién no conoce a alguien que, a su vez, te dice que lleves su coche a su taller porque es el más barato de la comarca aunque el coche no quedó como preveías, quizás por una forma de trabajar «poco ortodoxa»?

Pues bien, algo así al dueño del flamante BMW, protagonista de nuestra historia, o bien no ha tenido mucha suerte con su cuñado o el taller al que ha llevado su coche para repararlo no es de los más apañados a la hora de reparar los coches.

¿Que no os lo creéis? No os perdáis la foto, que no tiene desperdicio. Espero que, al menos, no le hayan cobrado mucho por la reparación. Eso sí, mucho me temo que no pasará la ITV…