GP de Canadá: Gran victoria y nuevo liderato para Lewis Hamilton


Victoria muy trabajada la que ha logrado hoy el británico Lewis Hamilton en el Circuito Gilles Villeneuve, en una carrera muy movida y llena de alternativas. Una carrera en la que las estrategias han resultado fundamentales para el resultado final y ha traído la séptima victoria de un piloto distinto a lo largo de las siete primeras carreras del año.

Con un poderío fuera de lo normal, el McLaren del británico ha batido de forma brillante a todos sus rivales, especialmente a sus dos grandes oponentes, Sebastian Vettel y Fernando Alonso, que se vieron sorprendidos por una valiente apuesta del equipo de Woking, decidiéndose a cambiar sus neumáticos cuando iba en tercer lugar y pese a que sus rivales decidieron apostar por una sola parada.

Esta estrategia adoptada por los equipos Ferrari y Red Bull -prácticamente sobre la marcha- había dejado como líder sólido al español, con Sebastian Vettel en segundo lugar, aunque a una distancia suficiente como para no amenazar el triunfo del piloto de Ferrari.

Sin embargo, esta estrategia, radicalmente opuesta a la llevada a cabo por Ferrari en el GP de Mónaco, donde mandaron a boxes a Alonso quizás de forma precipitada, acabó siendo una trampa insalvable que no sólo privó al asturiano de la victoria sino que incluso le costó las opciones de pódium.  De hecho, desde el box de Red Bull se percataron del suicidio que estaba suponiendo mantener a su monoplaza en pista con unas ruedas prácticamente deshechas y, previendo un naufragio similar al que estaba sufriendo Ferrari, decidió un último pitstop apenas a seis vueltas del final que, si bien le privó del pódium, le permitió adelantar a Alonso y arañarle unos valiosos puntos para la clasificación del Mundial. Unos puntos que, vista la igualdad reinante de este año, podrían ser decisivos al final del campeonato.

Hamilton finalmente fue acompañado en el cajón sorprendentemente por dos invitados inesperados a esta fiesta: el francés Romain Grosjean y su cada vez más fiable Lotus y el mexicano Sergio Pérez, otro que arriesgó  con una estrategia a una parada y que finalmente tuvo su recompensa tras sacar el máximo de su Sauber.

Análisis de la carrera

La salida, pese a la dificultad que caracteriza a la parrilla de este circuito, prácticamente en la entrada de una curva, fue limpia y, sorprendentemente, ninguno de los favoritos tuvo problema alguno en mantener su posición. De hecho, pronto se pudo ver que los cuatro primeros (Vettel, Hamilton, Alonso y Webber) iban a ser los que se batirían el cobre ya que por detrás, pronto perdieron ritmo. El primero en caer fue Nico Rosberg cuyo Mercedes, de forma sorpresiva, dejó de dar la batalla y empezó a perder comba con respecto no ya con la cabeza sino con sus más directos competidores (Massa, Di Resta, Kimi Raikkönen y los Sauber de Pérez y Kobayashi)

Momento de la salida del GP de Canada 2012

La carrera comenzó a convertirse en un remedo de la pasada temporada, con Vettel intentando poner tierra de por medio con respecto a Hamilton y Alonso, ya que Webber enseguida pareció haber bajado los brazos, contentándose con esa cuarta plaza. Sin embargo, pese a los esfuerzos del actual campeón del mundo, el Red Bull RB8 no es ni mucho menos el monoplaza dominador del año pasado y las distancias que estaba manteniendo con Hamilton eran asumbiles por el piloto de McLaren mientras que Alonso mantenía su Ferrari también a una distancia prudencial, esperando su oportunidad.

Por detrás, Massa trataba de reivindicarse tras las palabras de ánimo de la pasada semana de su patrón, Luca Cordero de Montezemolo. Sin embargo, siguen pintando bastos para el piloto carioca. Tras una valiente maniobra de adelantamiento con Rosberg y mientras rodaba en una cómoda quinta plaza, cometió un error de principiante al trompear de forma absurda y sin ningún motivo aparente, cayendo hasta la 12ª posición y dando por terminadas prematuramente sus opciones a hacer algo grande en la carrera. Es más, su desesperación y sus ansias de recuperar parte del trabajo tirado por la borda eran tales que, apenas un par de vueltas después, estuvo a punto de estampar su coche contra el Muro de los Campeones al entrar derrapando y rozando, de hecho, la citada pared.

La carrera poco a poco se fue desarrollando sin demasiados problemas hasta que se produjo el primer pitstop de la gran mayoría de los equipos. Todos, salvo Jenson Button, Sergio Pérez  y Kimi Raikkönen que habían optado por salir con duros e intentar aguantar a una parada, fueron pasando por boxes y ahí se produjo la primera novedad. El primero en entrar fue Hamilton, en la vuelta 19, logrando salir por delante de Vettel, mientras que Alonso, que se quedaba como líder provisional aprovechaba para intentar meterle tiempo a sus rivales y bien que lo hizo. Apenas una vuelta después, el asturiano entró a cambiar sus ruedas y lograba situarse por delante de sus dos rivales.

Imagen del duelo entre Fernando Alonso, Lewis Hamilton y Sebastian Vettel

No obstante eso fue un espejismo porque Alonso poco pudo hacer para frenar el empuje de sus dos perseguidores. Primero Hamilton y luego Vettel le arrancaban inmisericordemente las pegatinas al asturiano tras sendos adelantamientos. Desde ese momento, volvía la calma chicha en la cabeza de carrera si bien era más atrás donde se iniciaban las hostilidades. Rosberg había dado con la tecla y hacía volar su Mercedes y se acercaba al grupo de Raikkönen, Pérez y Webber y así continuaron hasta que, por fin y tras más de 40 intensas vueltas, entraban tanto el finlandés como el mexicano a realizar sus respectivas paradas, devolviendo la tranquilidad al seno del grupo.

La clave de la carrera se produjo en la vuelta 49 cuando los compuestos del McLaren empezaban a dar síntomas de fatiga y la exigua distancia que había logrado atesorar Lewis Hamilton con respecto a Fernando Alonso y Sebastian Vettel empezaba a decrecer. En ese momento era llamado a boxes por su equipo para realizar la que esperaban fuese su última parada. Una parada no exenta, sin embargo, del enésimo fallo en el box de McLaren y que bien pudo haberle costado la carrera, al quedarse enganchada la rueda trasera derecha del monoplaza una vez más esta temporada (y ya van unas cuantas) A diferencia de otras ocasiones, esta vez los mecánicos rápidamente solventaron el problema y el quebranto para las aspiraciones del británico no fue para tanto.

Aprovechando esta parada, Fernando Alonso pasaba a encabezar la prueba seguido de Sebastian Vettel, al que Hamilton no pudo adelantar en boxes, teniendo pues que reincorporarse a pista inmediatamente detrás del alemán. Sin embargo y, contra todo pronóstico, los aparentemente trillados neumáticos blandos del Ferrari y del Red Bull, lejos de dar muestras de agotamiento, parecían mantenerse en una forma estupenda. De este modo, los dos monoplazas de cabeza, no sólo no perdían tiempo con respecto al McLaren de Hamilton, mantenían un ritmo de carrera bastante interesante vuelta tras vuelta que abría incluso el interrogante de si podrían aguantar hasta el final de la carrera.

Desgraciadamente para los intereses de Fernando Alonso y de Sebastian Vettel, a falta de 10 vueltas para el final comenzó un calvario para ambos que, unido a las ansias de triunfo de Hamilton, hicieron que tanto el Red Bull como, sobre todo el Ferrari fueran presa fácil del McLaren, que llegaba hasta ellos volando literalmente sobre el asfalto de Montreal, haciendo vuelta rápida tras vuelta rápida en cada giro y descontando a sus rivales casi dos segundos por vuelta.

De esta manera, la sustanciosa diferencia que tanto Alonso como Vettel mantenían sobre Hamilton se esfumó en apenas tres vueltas y, primero el alemán y, apenas una  vuelta más tarde el español, fueron rebasados sin ninguna dificultad por el McLaren, que se marchaba directo como un cohete a por el triunfo, abriendo una brecha ya insalvable para todos.

En realidad, el descalabro en Ferrari y en Red Bull estaba siendo de tal calibre queincluso otros dos pilotos como Romain Grosjean y Sergio Pérez, que venían desde atrás- a un ritmo de casi cuatro segundos por vuelta- y también con ruedas más frescas, lograban darles alcance y superarles con la misma facilidad que lo había hecho Hamilton apenas unos minutos antes.

Por ese motivo y, a falta de seis vueltas para el final, el equipo Red Bull sorprendió a todos llamando a boxes a Sebastian Vettel  para un cambio de ruedas in extremis puesto que veían que no sólo ya habían perdido las opciones al pódium sino que, de seguir así, la sangría podría ser de tal calibre que incluso pilotos más rezagados como Rosberg y Webber podrían también darle caza. Quizás por eso, y viendo que en Ferrari no tenían intención de volver a parar, pensaron que pese a todo, podrían al menos adelantar en pista a Alonso y arañarle algún punto de cara a la general.

Esa apuesta, desde luego, les salió redonda. Su reincorporación a pista con las ruedas nuevas fue como una especie de resurrección para el piloto alemán que se deshizo en apenas tres vueltas de todos aquellos rivales que se fue encontrando por delante, incluyendo a Alonso , logrando al menos su objetivo de finalizar por delante del piloto asturiano.

Por su parte, Alonso estaba sufriendo un auténtico via crucis en pista. Sus tiempos en las últimas cinco vueltas estaban ya en la línea de los peores pilotos de la carrera y, tras ver cómo perdía sus opciones de pódium ante Grosjean y Pérez, también perdía su posición con Vettel . Sólo la Divina Providencia permitió que cayese incluso a la octava posición ya que, en el momento de recibir el banderazo final, el asturiano ya tenía el aliento de Rosberg en su cogote, a tan solo cuatro décimas del español.

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, la espectacular carrera de Lewis Hamilton. Quizás la única nota destacada de una carrera que, a priori, se presentaba como anodina y que presumía un dominio abrumador de Red Bull como antaño. Por eso resulta absolutamente digno de alabar el hambre de victoria y las ganas de ganar puestas encima de la mesa por el campeón británico, que nunca perdió la fe en la victoria pese al cambio de estrategia llevado a cabo por Red Bull y Ferrari. Su empuje y su fortaleza durante las vueltas posteriores a su pitstop fueron clave en su triunfo final pues, cuando todo apuntaba a que sus rivales irían a una sola parada y que sus neumáticos aguantarían, Hamilton lo dio todo sobre su monoplaza y se volcó en pos de  la victoria, dejándonos unas vueltas rápidas sencillamente extraordinarias.

Tampoco debemos olvidarnos de la gran carrera de los Lotus, especialmente el de Romain Grosjean. Un piloto que cada carrera que pasa se le ve más centrado y que está rodando mucho más rápido que su líder del equipo, Kimi Raikkönen que, pese a finalizar octavo, dio muchísima guerra intentando llevar su coche a una parada. Pero el francés merece capítulo aparte pues estuvo fenomenal y sin estridencias pero como un martillo pilón, especialmente cuando más falta hizo, logrando exprimir al máximo a su Lotus y machacar a dos gigantes como Alonso y Vettel.

Lo mismo hay que decir de Sergio Pérez. El piloto mexicano es ya una realidad y está pulverizando los registros de Sauber y ha vuelto a subir al pódium cuando nadie daba un duro por él tras los entrenamietnos de calificación. Con una arriesgadísima estrategia a una sola parada, en la que logró sacar petróleo de su primer juego de neumáticos, logró una más que meritoria tercera plaza.

La nota negativa, una vez más viene del lado de los mismos protagonistas de las últimas carreras. Por un lado, un abonado a esta sección desde hace ya tiempo es Felipe Massa. No es de recibo que, con un coche como el que cuenta, no sea capaz de mantener el tipo y acabar como mínimo entre los cinco o seis primeros. Su salida de pista de ayer es la muestra más que evidente de que no puede con la presión que supone ser piloto de una escudería legendaria como Ferrari y resulta de chiste que, carrera tras carrera, su único objetivo sea la lucha por un botín tan exiguo como es el de entrar o no en los puntos. Se le acabó el crédito y su salida del equipo debe ser cuanto antes y sin anestesia. Por su bien y por el del buen nombre de la escudería.

Felipe Massa tratando de recuperarse de un trompo

Otro al que le ha mirado un tuerto es Michael Schumacher. Lo de este pobre hombre con su monoplaza no tiene parangón puesto que no es normal que, con el abandono de ayer, firme su sexto abandono en siete carreras y prácticamente todos por motivos técnicos. El último fue debido a que el DRS de su coche se quedó abierto y nadie en su equipo fue capaz de cerrarlo. Ante esa tesitura, el heptacampeón tuvo que emprender el camino al Hospitality de Mercedes con un cabreo de proporciones bíblicas.

Y es una lástima porque Mercedes cuenta con un coche rápido, quizás de los de más velocidad punta del campeonato y, pese al inicio dubitativo de ayer de Rosberg, bastante fiable. Sin embargo, todas las desgracias y errores mecánicos que puedan producirse se están sucediendo sobre el monoplaza del Kaiser que, cada día que pasa, ve más lejos la posibilidad de renovar al final de la temporada.

No debemos tampoco olvidarnos de Jenson Button. Totalmente fuera de sitio, desdibujado y frío, como le pasó en Mónaco, no dio una a derechas en todo el fin de semana. Tras una clasificación decepcionante (10º en parrilla), su salida no fue mucho mejor. Encerrado por sus rivales, cedió muchos puestos en el arranque. Pero es que además su apuesta por los neumáticos duros e ir a una parada le salió rana, puesto que, a diferencia de rivales como Kimi o Pérez cuyos compuestos aguantaron el tipo más de media carrera, las ruedas del británico tan sólo resistieron 16 vueltas. Esto provocó el hundimiento en la clasificación del piloto británico y no pudo recuperarse ya en toda la carrera, finalizando 16º y batido, entre otros, por los dos Toro Rosso.

Por último, mala suerte la que tuvo Pedro Martínez de la Rosa. Ahora que HRT ha encontrado el camino y estaba empezando a superar a los Marussia (de hecho, por vez primera De la Rosa había clasificado por delante de los dos monoplazas de la escudería rusa) una nueva avería mecánica –en este caso , los frenos- dejaban fuera de combate al mejor de nuestros representantes.

Clasificación de la carrera y del Mundial

Después de 70 intensos giros al trazado canadiense del Circuito Gilles Villeneuve de Montreal, la clasificación de carrera quedó como sigue:

1º) Lewis Hamilton (McLaren Mercedes),  en 1h 32’ 29’’

2º) Romain Grosjean (Lotus), a 2,5’’

3º) Sergio Pérez (Sauber Ferrari), a 5,2’’

4º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), a 7,2’’

5º) Fernando Alonso (Ferrari), a 13,4’’

6º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 13,8’’

7º) Mark Webber (Red Bull Renault), a 15,0’’

8º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 15,5’’

9º) Kamui Kobayashi (Sauber Ferrari), a 24,4’’

10º) Felipe Massa (Ferrari), a 25,2’’

Lewis Hamilton, brindando con champán por su victoria en el GP de Canadá

Gracias a la victoria de hoy, la Clasificación del Mundial de Pilotos cambia de manos a favor de Lewis Hamilton, con 88 puntos en su haber, si bien su diferencia sobre el segundo clasificado, Fernando Alonso (86 puntos) es de tan sólo dos puntos. El tercero en discordia es ahora el actual campeón del mundo, el alemán Sebastian Vettel, que también se mantiene en la pomada, con 85 puntos, apenas tres puntos por detrás del líder. Cuarto se sitúa ahora Mark Webber, aunque más alejado, con 79 puntos.

Desgraciadamente para McLaren, otro de los grandes favoritos para este año, el británico Jenson Button, de nuevo fuera de los puntos, cae en picado y se sitúa en octavo lugar con 45 puntos y parece haber dicho adiós de forma casi definitiva a sus opciones en este campeonato.

En la Clasificación del Mundial de Constructores no hay variaciones significativas, al menos en lo que a los tres primeros clasificados se refiere. El primero continúa siendo Red Bull, con 164 puntos, seguido de McLaren, con 133 puntos, mientras que Ferrari ha cedido la tercera posición en detrimento de Lotus, con 108 puntos.

La próxima carrera

La siguiente cita será en 15 días en el Circuito Urbano de Valencia, en una nueva edición del GP de Europa, que contará con el aliciente extra de ser la última vez que esta carrera se dispute en la capital del Turia ya que, como recordaremos, la FIA determinó que a partir de 2013 España sólo tendrá un gran premio  y su disputa se repartirá salomónicamente entre Barcelona y Valencia.

El Circuito Urbano de Valencia es un largo y precioso trazado de casi 5,5 kilómetros de longitud (en concreto, 5.419 metros) por el que los monoplazas girarán en 57 ocasiones. Transcurre por la zona del Grao, rodea la dársena interior del puerto de la ciudad y por la nueva reordenación urbana del barrio de Nazaret, el antiguo cauce del Turia y del puerto.

Se trata de un circuito de reciente construcción que comenzó su andadura en la Fórmula 1 el año 2008 y en estos cuatro años de vida tan sólo Sebastian Vettel ha sido capaz de repetir victoria, los años 2010 y 2011 y en el que, curiosamente, el récord actual está en manos de Timo Glöck y data nada menos que del año 2009, lo que dice bastante de la lentitud del mismo.  De hecho, el circuito es una sucesión de rectas curvadas con fuertes frenadas, donde se alcanzan grandes velocidades en algunos tramos pero en el que casi todas las curvas son lentas.

Es muy similar en cuanto a su estructura al circuito de Albert Park y, salvando las distancias, al Gilles Villeneueve por lo que el favoritismo, pese a la enorme igualdad existente este año, recae sobre McLaren, si bien Fernando Alonso se ha convertido por derecho propio en un favorito constante para cualquier carrera, tanto  por el estado de forma del asturiano como por la más que evidente mejora del Ferrari. Ahora bien, ¿será capaz de lograr Sebastian Vettel una tercera victoria en Valencia? Las espadas, más que nunca, están en todo lo alto.

2 comentarios sobre “GP de Canadá: Gran victoria y nuevo liderato para Lewis Hamilton

  1. Gran crónica una vez más, Diego (siempre me despejas dudas).

    Me sorprende que Ferrari pueda cometer un error de cálculo tan grave así como la poca precisión que hay para la medición en carrera de la degradación de los neumáticos.

    Supongo que no es un dato preciso sino un cálculo aproximado a partir de la información sobre la tª que aportan los sensores infrarrojos, y que en ese cálculo se computan varios parámetros como la agresividad en el pilotaje, asfalto del circuito, tª ambiente… pero creo que con ayuda de la informática debe de ser posible una precisión mayor a la que ha mostrado Ferrari.

    ¿Sabes si estaba Alonso de acuerdo con esa estrategia de una parada viendo como se habían degradado los neumáticos? Me cuesta creer que un piloto de la categoría de Alonso no se percatara de que en esas condiciones lo adelantarían muchos pilotos.

    Me gusta

    1. Gracias por tus palabras, antes que nada, Bosco. Sobre lo que comentas, en descargo de Ferrari hay que decir que este año, si por algo se está caracterizando -aparte de por la enorme igualdad- es la imprevisibilidad del rendimiento de los neumáticos, que está dejando casi a la total improvisación las estrategias, muchas de ellas -como la de Ferrari y Red Bull- tomadas casi sobre la marcha.

      Cálculos milimétricos los sigue habiendo, como es lógico, pero estas predicciones a veces se vienen abajo en cuestión de minutos en cuanto el compuesto de Pirelli dice “basta” y eso, como se está viendo, ocurre con frecuencia y casi sin previo aviso.

      De hecho, minutos antes de entrar en boxes Hamilton preguntó a sus mecánicos si podría aguantar sin parar y rápidamente le dijeron que de ninguna manera. Es más, le dijeron que con toda seguridad sus dos rivales irían también a otra parada más De ahi que a los primeros síntomas de fatiga fue llamado a boxes para su último pitstop. Sin embargo, nadie se podía imaginar que los neumáticos blandos -y bastante cascados ya- de Vettel y Alonso pudieran haber aguantado dando tan buen resultado.

      Pero la clave no estuvo tan sólo en el hecho de que Alonso y Vettel no entraran y, en apenas unas pocas vueltas, sus compuestos claudicaran como lo hicieron sino en que Hamilton aprovechó para marcarse unas vueltas espectaculares, arriesgando al límte cuando todo hacía pensar que Red Bull y Ferrari irían a una sola parada ya que sus tiempos no dejaban traslucir el hundimiento posterior de ambos coches.

      Con independencia de qué fuesen a hacer Alonso y Vettel, Hamilton fue a muerte a por ellos, lo que permitió que cuando a aquellos les llegó el tío del mazo, como se dice en el argot ciclista, la distancia que les había recortado era lo suficiente como para luego, en apenas tres vueltas, machacarles de forma inmisericorde.

      Por último, sobre por qué Ferrari no paró y Red Bull sí, quizás fue porque en Ferrari pensaron que habían perdido el podium pero parar supondría perder como mínimo tres o cuatro puestos más. En Red Bull, por contra, dieron por perdido el podium y se arriesgaron a que como mínimo cazarían a Alonso y le cobrarían algunos puntos que, visto lo visto no ya este año sino estas dos últimas temporadas, pueden valer su peso en oro al final de campaña.

      Al final, Red Bull se salió con la suya y acabó por delante de Alonso y el naufragio del asturiano tampoco fue tan grande puesto que salvó su posición ante Rosberg y Webber por bien poco, eso sí, y sólo cedió unos pocos puntos frente a Vettel, que era a fin de cuentas lo que importaba.

      Salu2

      Me gusta

Responder a Bosco Alastuey Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s