GP de Gran Bretaña: Victoria de Mark Webber sobre Fernando Alonso en una carrera sin historia


A diferencia de lo vivido hace 15 días en Valencia, está claro que este GP de Gran Bretaña no pasará a la historia por ser uno de los más intensos ni emocionantes que se recuerden. La carrera, que tuvo casi un único dominador de principio a fin que fue Fernando Alonso, Sin embargo y finalmente, fue ganada por Mark Webber que supo imponerse al asturiano y arrebatarle el triunfo a falta de apenas cuatro vueltas para el final, aprovechando un serio desfallecimiento de los neumáticos blandos del Ferrari.

La carrera, pese a dejarnos algún momento de cierta relevancia (como un pequeño duelo Hamilton-Alonso, saldado a favor del español) o unos trepidantes cambios de posición en las últimas posiciones para los puntos, no tuvo prácticamente historia. Desde el primer momento Alonso y Webber cobraron una ventaja más que cómoda y suficiente, tanto entre ellos como con respecto al resto de competidores y pronto se pudo ver que ellos y sólo ellos se disputarían la victoria. Lo que nadie -o muy pocos- se esperaban es que, pese a la cómoda renta que tuvo Alonso toda la carrera sobre el australiano, el piloto de Ferrari iba a acabar perdiendo la victoria sino que, como se dice en el argot futbolístico, terminó pidiendo la hora y con el resuello de Sebastian Vettel soplándole en su cogote, componiendo un pódium que pocos esperaban, especialmente en lo que a su orden se refiere.

Aun así, Fernando Alonso sigue como líder destacado del Mundial, con el ganador de hoy un poco más cerca pero con una cómoda renta sobre el resto de rivales, entre ellos el vigente campeón, Vettel, que sigue viendo cómo se amplía de nuevo su distancia con el campeón español.

Análisis de la carrera

La carrera no pudo empezar mejor para los de cabeza. Con una salida ciertamente magistral, los tres primeros clasificados (Alonso, Webber y Schumacher) no sólo no perdieron su posición, algo novedoso sin duda para el australiano, desgraciadamente muy acostumbrado a salidas infames y enseguida pusieron tierra de por medio, especialmente el Ferrari y el Red Bull. A su vez, Felipe Massa, bastante motivado todo el fin de semana, lograba arrebatarle la cuarta plaza a Vettel y Hamilton perdía una posición y caía hasta la octava plaza.

Los únicos perjudicados en la salida fueron Paul Di Resta y Grosjean. Ambos se tocaron al final de recta y el escocés salía rebotado fuera de la pista mientras que Grosjean tenía que entrar en boxes a cambiar el morro de su coche. Pese a que Di Resta lograba reincoporarse a pista poco después tenía que abandonar mientras que el piloto de Lotus caía hasta la última posición, diciendo aparentemente adiós a sus mínimas posibilidades de pódium.

Momento de la salida, en el que colisionan Romain Grosjean y Paul Di Resta

Con todo a favor de obra para el asturiano, pronto empezaron a mostrar sus cartas. Por un lado, Fernando Alonso que rodaba más rápido que nadie y abriendo paulatinamente más hueco con respecto a Mark Webber, que a su vez, abría una brecha importante con respecto al resto de rivales, especialmente porque Schumacher empezaba a adolecer de un ritmo excesivamente lento y ralentizó al grupo perseguidor intentando que Massa no le rebasara en las primeras vueltas.

Así las cosas, transcurrieron sin más sobresaltos las 10 primeras vueltas, quizás las más plácidas de la carrera porque llegados a la vuelta undécima, Vettel realiza la primera gran maniobra de la jornada. Es el primero en entrar en boxes y, como dice el refrán, el que da primero da dos veces. Y así fue. Aprovechando el revuelo, además, Felipe Massa daba cuenta por fin de Michael Schumacher, cada vez más lento mientras que Kimi Raikkönen también trataba de hacer lo propio con el Kaiser. El alemán, cuando nadie esperaba una entrada tan prematura en boxes, se reincorporaba por delante de Schumacher y sobre todo, de Massa, al que lograba arrebatarle la cuarta plaza.

Con los primeros movimentos en cabeza, empezaron a llegar los primeros cambios de posición y también los nervios y el primer y a la postre, único, incidente relevante de carrera, con Pastor Maldonado como protagonista. Al igual que le pasó en Valencia, el exceso de ardor guerrero del venezolano le volvió a jugar una mala pasada. La diferencia está en que, en este caso, el perjudicado por su acción fue el mexicano Sergio Pérez que estaba cuajando una buena carrera y que era retirado de la pista con un considerable enfado.

Mientras peleaban por la séptima plaza, el Sauber de Pérez se emparejó con el Williams de Maldonado y así entraron en una curva a la izquierda. Sin embargo, cuando parecía que el mexicano casi le había ganado la posición por el exterior, Maldonado dio un pequeño volantazo a la derecha, tratando de corregir su posición pero se encontró que ese espacio estaba ocupado por el Sauber de Pérez.

El contacto fue inevitable y ambos monoplazas se tocaron, derraparon y trompearon. La peor parte se la llevó el mexicano que rompía la suspensión de su coche mientras que  Maldonado, con una rueda reventada y sin parte del morro de su Williams, bastante pudo hacer llegando de una pieza a boxes para arreglar el desaguisado. Lo que parece claro es que la excesiva fogosidad del piloto venezolano le puede costar una nueva sanción -como le ocurrió de hecho en Valencia- ya que este incidente está siendo estudiado por la dirección de carrera y se espera que pueda costarle caro.

Con Pérez y Maldonado fuera de combate, paralelamente, las cosas siguieron tranquilas en carrera. Alonso seguía su monólogo y su distancia con respecto a Webber. Sin embargo, llegados a la vuelta 15 el australiano y su equipo dan el primer golpe de mano en la carrera, al realizar su primera parada y poner compuestos duros, como los que llevaba Alonso desde el inicio de carrera. Este cambio de ruedas, que dejaba entrever que el australiano podría ir a una única parada, descolocó a los estrategas de Ferrari.

El piloto español, que había salido desde el inicio de carrera con neumáticos duros, parecía tener bastante recorrido con sus neumáticos ya que, en modo alguno, estaban dando síntomas de fatiga (de hecho, Alonso seguía marcando los mejores tiempos) pero sin embargo fue llamado una vuelta después a boxes y entraba para cambiar sus ruedas de nuevo por unos compuestos duros, señal inequívoca de que en Ferrari irían a dos paradas.

Por su parte, Lewis Hamilton se encontró de repente liderando la prueba. Al igual que el asturiano, el británico había salido con neumáticos duros y estaba marcando unos buenos registros. Así las cosas, pronto se encontró con Fernando Alonso y el británico, que aún seguía con su primer juego de neumáticos pero ya sin mucho más recorrido, protagonizó con el español un bonito duelo que, por desgracia para los aficionados, duró más bien poco. El asturiano poco a poco le iba comiendo terreno hasta que en la vuelta 19 atacó al piloto de McLaren sin contemplaciones. Sorprendentemente y cuando todos pensábamos que el británico sería presa fácil para Alonso, Hamilton no sólo resistió el envite sino que volvió a atacar al español, recuperando su posición. Pero la superioridad hoy del Ferrari con respecto al McLaren era tal que en apenas unos metros Fernando Alonso volvió a atacar al británico y, esta vez sí, no sólo lograba rebasarle sino que de inmediato se quitó de enmedio a toda velocidad.

Lewis Hamilton, luchando por la posición con Fernando Alonso

Mientras tanto, por detrás los cambios de posición eran constantes. Massa había sido rebasado por Vettel mientras que Schumacher apenas tenía ritmo como para tratar de evitar los ataques de Raikkönen y del propio Hamilton, que no tenían problema alguno para dar caza del heptacampeón. Además, Kobayasahi -muy bullidor todo este tiempo- también se unía a la fiesta, al tiempo que un sorprendentemente rápido Grosjean se acercaba peligrosamente a los puestos que dan derecho a puntos con un ritmo endiablado.

Llegados a la vuelta 34 se produjo el hecho definitivo que cambió el resultado de la carrera. En Red Bull se percataban que Fernando Alonso estaba teniendo problemas cada vez más serios con sus compuestos duros y llamaban a Mark Webber a capítulo para realizar su última parada. La diferencia con el asturiano empezaba a bajar alarmantemente y tras su parada, volvía a pista igualmente en segundo lugar pero con una distancia ciertamente peligrosa con respecto al piloto de Ferrari.

El Red Bull, con ruedas frescas y un ritmo frenético, pronto empezó a rebajar esa distancia y en apenas tres vueltas Alonso tenía que entrar a realizar su último pitstop, acuciado por las prisas. Era tal el destrozo que le estaba haciendo al crono el piloto australiano que, pese a que Alonso se reincorporaba primero a pista, lo hacía apenas a cuatro segundos del piloto de Red Bull. Además, la sensación que transmitía Webber era de una franca superioridad mientras que Alonso parecía acusar el golpe.

A partir de ahí la carrera entró en una especie de contrarreloj entre Webber y Alonso, en la que cada vuelta el Red Bull le iba arrebatando en torno a un segundo por vuelta, con lo que todo apuntaba a que antes de las últimas dos o tres vueltas, el australiano iba a dar caza al Ferrari. Sólo era cuestión de tiempo y así fue. Llegados  a la vuelta 45, a falta de siete vueltas para el final, la distancia era ya inferior al segundo y, aunque Alonso se mantuvo firme durante las dos vueltas siguientes tratando de cerrarle todas las puertas posibles a Webber, el australiano alcanzaba y rebasaba sin excesiva dificultad al español al poco de iniciarse la vuelta 48.

Al mismo tiempo que Mark Webber abría una brecha importante con respecto a Fernando Alonso, se encendían todas las alarmas en Ferrari ya que el ritmo del asturiano era muy flojo y por detrás venía Sebastian Vettel como una flecha apenas a cuatro segundos. Sin embargo y, pese a los esfuerzos del actual campeón del mundo, no logró dar cuenta de Alonso y la bandera a cuadros, que había caído unos instantes antes sobre el monoplaza de Mark Webber, caía finalmente sobre Fernando Alonso, con Sebastian Vettel pegado a su espalda.

Por detrás, seguía una lucha incesante para ocupar los puestos que daban derecho a los puntos y mientras Massa resistía el ataque de Kimi Raikkönen, Schumacher lograba rebasar a Hamilton y arrebatarle la séptima plaza, mientras que Hulkenberg, a falta de una vuelta, cedía a la presión y cometía un ligero error que le dejaba fuera de los puntos en detrimento de Bruno Senna y Jenson Button.

Mark Webber, a punto de rebasar a Fernando Alonso

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, una vez más, la estrategia y el rendimiento de los Red Bull durante la carrera. Acusados de falta de fiabilidad tras el fiasco de Valencia y sin haber encontrado su ritmo ideal en las dos jornadas de entrenamientos bajo la lluvia, hoy han estado imponentes. Además, chapeau de nuevo por los chicos de Christian Horner, que han vuelto a leer perfectamente la carrera y han tomado decisiones acertadísimas, como fueron las entradas de Vettel en un primer momento (quitándole de encima a Massa y Schumacher de un plumazo) y de Webber, obligando por dos veces a rectificar su estategia a Ferrari.

Gran carrera, por su parte, de Felipe Massa. De la misma forma que le hemos estado dando palos toda esta temporada -y parte de la anterior- por su inanidad en La Scuderia dentro y fuera de la pista, hoy hay que reconocerle que ha estado soberbio. Primero, con una gran salida remontándole un puesto a Vettel y luego, durante toda la carrera, resistiendo los ataques de Schumacher y Raikkönen hasta finalizar cuarto, su mejor posición en lo que va de temporada con diferencia.

Por último, gran carrera de Romain Grosjean. El francés, de nuevo peleado con el mundo en la salida, parecía que había tirado la carrera por la borda tras su incidente inicial con Di Resta. Sin embargo, se rehízo y tras lograr varias vueltas rápidas, no  sólo se quitó de encima el lastre de los “desheredados” del pelotón (algo que, por ejemplo, Button no supo hacer en el GP de Canadá) sino que siguió con una remontada asombrosa que le llevó hasta una más que meritoria séptima plaza y demostrando de nuevo que este Lotus es mucho Lotus. Si este chaval aparca durante unos instantes su fogosidad, especialmente en los arranques de las carreras, y es capaz de asentarse, puede dar mucho que hablar en el futuro.

Lo peor, el escaso peso específico de los motores Mercedes hoy en carrera. Por un lado, los titulares de la marca, que pese a la gran calificación que hizo ayer Schumacher, no han podido mantener en ningún momento un ritmo de carrera mínimamente digno y sólo el pundonor del heptacampeón, rebasando casi al final de carrera a Hamilton, permitió salvar los muebles al fabricante de la estrella ya que Rosberg, 15º hoy y desaparecido toda la carrera, se quedó fuera de los puntos.

Y qué decir de McLaren. Sólo Hamilton, muy motivado ante su público, dio la cara al menos durante el rato que los neumáticos y el escaso ritmo de su monoplaza le permitieron dar algo de guerra. A raíz de su segundo pitstop, cayó hasta los puestos traseros y bastante hizo con puntuar. Y lo mismo hay que decir de Jenson Button. El compañero de Hamilton se mantuvo toda la carrera se mantuvo fuera de la zona de puntos y sólo un error de pilotaje de Nico Hulkenberg al final de la carrera le permitió cobrar al menos un punto.

Sólo el Mercedes de Schumacher salvó el honor del fabricante alemán el día de hoy

Desde luego que algo tienen que revisar en la escudería de Woking porque no es normal el desfondamiento de Hamilton y, sobre todo, de Button que sigue sin levantar cabeza y, de la misma forma que hace varias semanas hablábamos ya de que Button ha dicho ya adiós a sus opciones al campeonato hoy puede haber sido Hamilton el que, ante su gente, pueda haber dicho también adiós al campeonato para este año de forma definitiva.

Para acabar con la debacle de Mercedes, hay que decir que tampoco los Force India estuvieron a la altura el día de hoy. Ninguno de sus monoplazas entró en los puntos. El prematuro abandono de Paul Di Resta y el error final de Nico Hulkenberg sumó un “cero” inesperado a la escudería india, que había hecho una muy buena calificación en la jornada del sábado.

Por último, y aunque sea de forma afortunadamente anecdótica, esperamos que alguien le recuerde a Kobayashi la obligatoriedad de frenar al entrar al pitlane. Hoy ha protagonizado un serio incidente con su equipo al entrar demasiado rápido a su box para realizar su última parada. El ímpetu del nipón ha sido tal que, como si de una partida de bolos se tratase, se llevó por delante a nada menos que cuatro mecánicos que esperaban en su sitio para cambiarle las ruedas, gracias a Dios sin más trascendencia que unas cuantas magulladuras y un buen susto en el cuerpo. De momento, la “broma” le ha costado 25.000 dólares con los que la dirección de carrera le ha sancionado al poco de acabar la carrera.

Clasificación de carrera y del Mundial

Toda vez que la esperada lluvia no se presentó hoy a su cita en el mítico trazado de Silverstone y tras 52 vueltas al veterano circuito británico, la carrera quedó así:

1º) Mark Webber, (Red Bull Renault), en 1h 25′ 11”

2º) Fernando Alonso (Ferrari), a 3”

3º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), a 4,3”

4º) Felipe Massa (Ferrari), a 9,5”

5º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 10,3”

6º) Romain Grosjean (Lotus), a 17,1”

7º) Michael Schumacher (Mercedes AMG), a 29,1”

8º) Lewis Hamilton (McLaren Mercedes), a 36,4”

9º) Bruno Senna (Williams Renault), a 43,3”

10º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 44,4”

Mark Webber, haciendo su típico salto para festejar su victoria en Silverstone

En lo que se refiere al Mundial de Pilotos, el español Fernando Alonso sigue como líder del campeonato con 129 puntos y, aunque ha visto mínimamente recortada su diferencia con respecto al segundo clasificado, que continúa siendo el australiano Mark Webber con 116 puntos. La diferencia con respecto al piloto de Red Bull sigue siendo sustanciosa (13 puntos de ventaja) y el español sigue siendo el máximo favorito de cara al triunfo final.

Por detrás, el tercero en discordia es ahora el alemán Sebastian Vettel, con 100 puntos, con el que Fernando Alonso también mantiene un cómodo colchón de distancia de casi 30 puntos. Lewis Hamiton es ahora el cuarto clasificado, con 92 puntos si bien, salvo una hecatombe con respecto a los tres primeros, especialmente Alonso y Webber, sus posibilidades de ganar el título son ya prácticamente nulas.

En lo que respecta al Mundial de Constructores, suma y sigue con Red Bull, que afianzan aún más su cómoda primera plaza y son ya, con diferencia, los máximos favoritos a repetir por tercer año consecutivo el campeonato mundial de marcas. Actualmente, la escudería austríaca se sigue mostrando intratable y con su doble pódium de hoy consolida el primer puesto en la clasificación con 216 puntos. Por detrás de ellos sí se han producido cambios importantes en la clasificación ya que, con la vuelta a los puntos de Felipe Massa y el segundo puesto de Alonso, Ferrari es ahora segunda en el campeonato con 152 puntos, seguida de cerca por Lotus, con 144 puntos, mientras que McLaren cae hasta la cuarta posición, con 142 puntos.

La próxima carrera

Seguimos en la vieja Europa con la disputa del GP de Alemania el próximo día 22 de julio, en el circuito de Hockenheim, un lugar de buen recuerdo para Ferrari ya que, aunque con polémica, la escudería italiana logró su último doblete allá por el año 2010. Recordemos que fue una carrera en la que La Scuderia fue investigada por unas más que evidentes órdenes de equipo -prohibidas por aquel entonces- que obligaron a parar a Felipe Massa cuando éste iba en primer lugar para que ganase Alonso.

En esta ocasión le toca el turno al famoso circuito de Hockenheim, que se alterna en la organización de la carrera con lo que queda del mítico Infierno  Verde de Nurburgring nos esperan 67 vueltas por sus 4.574 metros de trazado. Un circuito que, recordemos, que también es un remedo de lo que fue en su día merced a los cambios llevados a cabo en su diseño por el infatigable Hermann Tilke en el año 2002 y que recortaron parte de su recorrido, especialmente su mítico paso por la zona boscosa. Una reforma que, pese al transcurso del tiempo, sigue siendo recordada y criticada por la afición alemana y, en general, por los nostálgicos de aquel viejo y maravillosamente largo Hockenheim.

Aun así, sus tres largas rectas y su famosa “Parabolika”, una larguísima curva rápida que desemboca en la terrible curva de Spizkehre, a la que los monoplazas llegan a más de 300 kms/h para tener que reducir drásticamente y poder trazarla a una velocidad no superior a los 70 kms/h, siguen siendo una referencia en el calendario automovilístico europeo.

Lo que parece evidente es que, con órdenes de equipo o sin ellas, tanto Fernando Alonso como Lewis Hamilton están abonados a lo más alto del cajón de esta carrera ya que desde el año 2007 ambos pilotos han ganado en Alemania (Hamilton, en 2008 y 2011 y Alonso en 2005, 2007 y  2010).

Curiosamente, hay que decir que, pese a los éxitos de Sebastian Vettel estos años y la presencia en la parrilla de varios pilotos alemanes, el GP de Alemania es una carrera que, curiosamente, no gana un alemán desde que Michael Schumacher ganase precisamente en Hockenheim el año 2006 y que, pese a sus dos títulos logrados en 2010 y 2011, todavía se le resisten al bicampeón germano.

Imagen del trazado de Hockenheim, que albergará el próximo GP de Alemania

Por sus características no parece beneficiarle mucho al actual McLaren y sí más a Ferrari, ya que por su segunda parte (mucho más lenta) precisa de menos velocidad punta, una de las principales virtudes de McLaren y, en general, de todos los motores Mercedes.  Por tanto, tampoco parece que Mercedes (ni como escudería ni como proveedor de motores) pueda ser en esta ocasión profeta en su tierra. Por el contrario, Red Bull -la escudería más en forma actualmente junto a Ferrari-  tiene todas las papeletas para ser quien le dispute a Fernando Alonso el reinado en esta prueba. La duda es quién le ofrecerá batalla al asturiano porque aún está por decidir por quién apostará el equipo de bebidas energéticas para la disputa del título, ante la igualdad máxima que hay ahora mismo entre sus dos pilotos.

Estos últimos años el equipo se decantó claramente por Vettel, especialmente tras el fiasco de Webber al final de la temporada 2010. Además, de todos es conocida la escasa o nula resistencia a la presión que adorna a Mark Webber. Sinceramente consideramos que en Red Bull esperarán a decidirse como mínimo hasta que llegue Bélgica, en agosto, en función de cómo le hayan ido las cosas a sus pilotos en Alemania y Hungría. Sin embargo y a priori, parece evidente que pese a todo, para el próximo GP de Alemania, con Vettel jugando en casa, el crédito que aún le queda al bicampeón alemán sea la apuesta de Red Bull como caballo ganador, por más que Webber esté francamente bien durante el presente tramo de la temporada.

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