GP de Alemania: Tercera victoria de la temporada para Fernando Alonso, en una carrera marcada por la polémica


Una vez más Fernando Alonso ha vuelto a demostrar por qué es el actual líder del Mundial y por qué sigue en estado de gracia. Hoy ha logrado su tercera victoria de la temporada. Además, se puede decir que,  tras el descalabro de su principal rival hasta ahora, el australiano Mark Webber y la sanción a su otro gran rival, Sebastian Vettel, el asturiano ha presentado de forma oficial su candidatura a un título al que se está haciendo acreedor por derecho propio. Sin duda, por el talento innato y la proverbial regularidad del asturiano algo fuera de toda duda, especialmente tras la demostración de pilotaje de ayer bajo el diluvio universal, logrando una pole absolutamente memorable.

Pero también porque el piloto español de Ferrari parece estar tocado por los dioses, una especie de halo fortuna que hace que sus victorias además vengan acompañadas de malos resultados de sus más directos rivales. Ocurrió en Valencia y, una vez más, ha vuelto a ocurrir en el circuito alemán de Hockenheim. No en vano Mark Webber, pese a cumplir más que dignamente en la jornada de calificación bajo la lluvia finalizando tercero, hoy ha finalizado octavo por culpa de la sanción de cinco puestos impuesta por la dirección de carrera al australiano por cambiar la caja de cambios de su Red Bull, le ha lastrado de forma decisiva y le ha alejado de la cabeza del campeonato.

Pero es que para redondear aún más la jornada para el español, a última hora hemos conocido que Sebastian Vettel ha sido sancionado con 20 segundos por su último adelantamiento a Button y ha caído hasta la quinta posición, aumentando aún más la brecha que ya existía entre ambos pilotos tras la carrera.

Un liderato al que, con esta nueva victoria, Fernando Alonso se ha aferrado con uñas y dientes y va a resultar francamente difícil desbancarle. Sólo el alemán Sebastian Vettel, que una vez más no ha podido ser profeta en su tierra, y un renacido Jenson Button pudieron poner hoy en aprietos al asturiano, que es ahora más líder. Sólo un desastre, bien en forma de fallo mecánico (algo inesperado dada la enorme fiabilidad del Ferrari durante toda la temporada) o bien en forma de accidente en las próximas carreras podría alejar ahora mismo a Alonso del campeonato ya que sólo Red Bull parece acercársele en rendimiento en carrera y las mejoras implementadas en McLaren han llegado demasiado tarde.

Análisis de la carrera

La carrera se inició con una salida perfecta por parte de los favoritos, aunque no exenta de incidentes en tanto que Massa, que sigue gafado, sufrió un toque con Ricciardo a los pocos metros y reventaba su alerón delantero con el de su compatriota. Esta circunstancia, en principio anecdótica trajo, sin embargo, consecuencias importantes para la carrera.

La colisión motivó un sinfín de pedazos de fibra de carbono desperdigados por toda la recta de meta que mandó casi de inmediato a boxes y dejó fuera de combate a las primeras de cambio a dos posibles outsiders para el día de hoy como Romain Grosjean y Lewis Hamilton, que con sendos pinchazos en la primera vuelta decían adiós a la carrera, hasta el punto que el británico llegó incluso a sus ingenieros el abandono por radio.

En la primera vuelta sólo Michael Schumacher trató de presentarle algo de batalla a Vettel, pero enseguida se pudo ver quiénes son los pilotos más en forma ahora mismo en el campeonato. Esto convirtió de inmediato la carrera en un mano a mano entre Fernando Alonso y Sebastian Vettel. Curiosamente donde había lucha y de la buena era por detrás. Mientras que Michael Schumacher navegaba por tierra de nadie, el resto de los “mortales” se batían el cobre, dejándonos en apenas tres vueltas una serie de duelos impresionantes con distintas “parejas de baile”. Por un lado, Kimi Raikkönen y Paul Di Resta, por otro los Sauber de Kamui Kobayashi y Sergio Pérez y, sobre todo, entre Nico Hulkenberg y Jenson Button, todos ellos resueltos de forma  brillante por el finlandés, el mexicano y el británico -que empezaba su remontada-, respectivamente.

Pero muy pronto se le iba a acabar la tranquilidad al heptacampeón, que en apenas tres vueltas veía cómo se difuminaba su cómoda ventaja y sin apenas resistencia, al empezar la vuelta 11 el Kaiser era deglutido sin piedad por un motivadísimo Jenson Button que, calladamente, había actuado como un martillo pilón reduciendo su desventaja y se iba como un tiro a por el dúo de cabeza.

Mark Webber empezó el baile en el pitlane cuando, incapaz de poder limar un solo segundo con los de delante y mientras deambulaba por la cola del pelotón perseguidor de los dos primeros, trató de sorprender entrando en boxes en la vuelta 13. Quizás los estrategas de Red Bull trataron de inventar algo diferente, aunque como se pudo ver después, sin demasiado éxito ya que sus directos competidores

En la vuelta 19 fue Fernando Alonso el que entró en boxes a realizar su primera parada, tras un pequeño susto motivado por una ligera salida de pista mientras que Vettel decidió seguir en pista. Sin embargo, los esfuerzos del alemán para abrir hueco con el asturiano no prosperaron y en apenas dos vueltas más, el piloto teutón entró a realizar su pitstop, reincorporándose en pista por detrás del español y justo por delante de Button.

Sebastian Vettel, protagonista hoy en Alemania por su sanción tras un adelantamiento ilegal a Button

Así las cosas, tras los pertinentes paradas de todos los contendientes, la carrera volvió a su ser tal y como transcurrió en su primer tercio, con Alonso, Vettel y Button por delante y con el alemán achuchando al español mientras que por detrás, los cambios de posición eran frenéticos, con bonitos duelos como los de Kimi y Schumacher o Maldonado y Webber, pugnando por arañar las posiciones de puntos.

Sin embargo y, pese a que Vettel estaba siempre por detrás en el retrovisor del asturiano, la diferencia de un segundo, segundo y pico que el asturiano tenía sobre  el alemán no terminaba de pasar de ahí ya que Alonso se defendió como gato panza arriba. Esto motivó que Button se quisiese unir a la fiesta, recortando décima a décima a la pareja de cabeza.

Pero una vez más, la diosa fortuna vino a ayudar de nuevo a Fernando Alonso, que se encontró con un aliado inesperado en su batalla con Vettel en la figura de Lewis Hamilton. El piloto británico acababa de ser doblado por los dos de cabeza en la vuelta 34 pero, cuando nadie lo esperaba, el británico sacó toda su rabia y, de forma sorprendente, lejos de dejarse doblar le empezó a disputar la posición a Sebastian Vettel con un adelantamiento del británico bastante arriesgado, “marca de la casa”.

Este hecho, además de provocar la indignación de Vettel -que recriminaba esta acción al británico airadamente, con el puño en alto- permitió al asturiano coger un oxígeno en forma de unas preciosas décimas que volvieron a abrir la brecha entre ambos. Y de paso, Button, el otro gran beneficiario de la maniobra de Hamilton, también se puso a menos de dos segundos del alemán, el gran perjudicado sin duda de todo este engrudo.

Llegados a la vuelta 40 y, mientras Hamilton le apretaba las tuercas a Alonso tratando de desdoblarse también del líder, comenzó a enseguida el carrusel para el último pitstop. Jenson Button era el primero de los de cabeza en entrar, con una parada propia del Libro Guiness (2,1 segundos) Una parada que, como según se dijo después por el propio equipo, es el mejor tiempo logrado en la historia de la Fórmula 1.

Pero de poco les sirvió a McLaren porque apenas un par de vueltas más tarde, eran los dos primeros los que se la jugaban, entrando a la par a realizar sus últimas respectivas paradas. En apenas unos segundos tanto Ferrari como Red Bull se jugaron la carrera y las cosas no pudieron salir mejor para el equipo italiano. Por un lado, Fernando Alonso salía primero tras un impecable cambio de ruedas en el box de Ferrari . Pero además, por otro lado, Sebastian Vettel no sólo no lograba superar al asturiano sino que además se reincorporaba a pista detrás de un incomodísimo rival como Jenson Button, que venía dándolo todo y con ruedas frescas. El resultado fue que, en apenas una vuelta, el español ya se había cobrado sus dos primeros segundos de diferencia con respecto a los dos pilotos que le precedían.

Por detrás, aunque a una distancia sideral pudimos asistir a una bonita pugna entre Kimi Raikkönen, Michael Schumacher y Kamui Kobayashi en la que el finlandés, que venía con menos ritmo de carrera cometió un error infantil al trazar una curva y era pasto de sus rivales con total facilidad. Mientras tanto Button, que venía a por todas, comenzó a recortarle distancia a Fernando Alonso, llegando a situarse incluso por debajo de un segundo. Esta lucha también fue aprovechada por un enrabietado Vettel que a falta de 15 vueltas decidió unirse a la fiesta pero definitivamente, hoy no era el día del alemán y su afán se tradujo en un par de pequeñas salidas de pista que le alejaron de la persecución.

Las espadas estaban, pues, en todo lo alto y mientras Fernando Alonso se quejaba de problemas en el coche, Button apenas conseguía rebajar esas ocho o nueve décimas. Sin embargo, de nuevo, el cielo se volvió a abrir para ayudar a Alonso. De repente y, cuando por fin parecía que el McLaren iba a dar caza al Ferrari, a tan solo seis vueltas, los compuestos del monoplaza británico empezaron a desfallecer y esas escasas décimas que separaban al británico del español se convirtieron por arte de magia en algo más de un segundo.

Además, por si faltaba poco, Sebastian Vettel decidió echar el resto y empezó a volar sobre el asfalto. En tan solo dos vueltas el Red Bull ya estaba detrás del McLaren, lo que terminó de decantar el pulso a favor de Alonso, en tanto que Jenson Button pasó de atacar al español a tener que defenderse de Vettel, algo que aprovechó el español para meterle algo más de un segundo al británico.

Para desgracia de Button, en la última vuelta Sebastian Vettel le echó el guante en una maniobra arriesgadísima y no exenta de polémica. A la salida de la recta y al entrar en una horquilla apuró más la frenada que el McLaren ganánadole la posición. El monoplaza del piloto británico traccionó mejor y trató de cerrar el paso al alemán. En ese momento, el piloto de Red Bull optó por adelantar por fuera de la pista, algo terminantemente prohibido, ante la sorpresa y el cabreo de Button y de su equipo, que no tardaron ni un segundo en ponerlo en conocimiento de la FIA, por si fuese objeto de sanción como al final ha ocurrido.

El campeón alemán ha sido penalizado con 20 segundos, que le han desplazado finalmente a la quinta plaza de la carrera, dejándose en el camino unos puntos preciosos, bastantes más que si el alemán, mal aconsejado en este caso por su director, hubiese cedido la plaza a Button como ordena el reglamento.

Finalmente  y gracias a esa distancia, mínima pero suficiente, obtenida por Fernando Alonso, el piloto español recibía su tercera bandera a cuadros de la temporada, seguido de Sebastian Vettel y de un enfadadísimo Jenson Button que, una vez echaron pie a tierra, no pararon de intercambiar opiniones sobre lo ocurrido en un tono no sé yo si crispado pero sí en absoluto amistoso .

Lo mejor y lo peor del día

Aparte de la gran victoria -muy trabajada- de Fernando Alonso, que demuestra que ha recuperado esa confianza y ese “ángel” que parecía haberle abandonado tras el fiasco de 2010, hay que decir que lo mejor de la jornada no ocurrió hoy sino ayer, cuando el asturiano logró una pole de esas que pasan a la historia. El piloto asturiano impartió ayer una verdadera clase magistral de conducción sobre mojado. Hay que tener un par para hacer las dos vueltas que se despachó el español, especialmente la segunda, con todos los demás coches ya en el pitlane y sabedor de que nadie podría superar su tiempo, lograba mejorar aún más su marca.

Por otra parte, hay que destacar el comportamiento de los Sauber. Muy buena carrera hoy tanto de Kobayashi como de Pérez, que han estado muy bien, rápidos y aunque lejos de la cabeza, han dado mucha guerra y, especialmente el mexicano, mucho espectáculo. Y lo mismo hay que decir de Kimi Raikkönen. El finlandés está feliz en su nueva etapa en el Gran Circo. Motivado y mucho más centrado que en el final de su anterior etapa en Ferrari, el campeón de 2007 estuvo hoy francamente rápido y muy valiente.

Lejos de la imagen del piloto frío y, en ocasiones indolente, que le granjearon su fama de “Hombre de Hielo”, el piloto de Lotus ha llevado su máquina al límite y ha sido de los pocos, especialmente al final, capaz de igualar los tiempos de los hombres de cabeza. Además, con la sanción a Vettel, ha subido hasta la tercera plaza y, aunque quedó fuera de la foto del pódium, su tercer puesto de hoy le sitúa entre los grandes por derecho propio.

Lo peor, el día de Hamilton. Mala, pésima suerte para el piloto británico que se vio enseguida fuera de la lucha por la cabeza con el pinchazo inicial y desde entonces, todo le salió mal. Desesperado y sin ánimos para seguir, Hamilton protagonizó después una curiosa anécdota cuando, en una peligrosa maniobra, se desdobló de Vettel y durante varias vueltas persiguió como un lobo a Alonso para desdoblarse también de él. Para redondear la jornada, acabó por abandonar, siendo además el único piloto en hacerlo.

Tampoco se puede decir que este fin de semana haya sido el más propicio para Mark Webber. De poco le sirvió al piloto australiano marcar el tercer mejor crono en la jornada de calificación porque fue relegado al octavo puesto en la parrilla, tras un extraño cambio mecánico en su caja de cambios y, a diferencia de otras ocasiones, la estrategia de su equipo no pudo ser determinante para dar la sorpresa. Ahogado por la presión de los Sauber y por Michael Schumacher, el australiano no ha podido brillar en ningún momento y su presencia fue absolutamente inane. No fue, desde luego, la mejor forma de celebrar su reciente renovación

Y para acabar, no podemos olvidarnos de Felipe Massa. Asiduo desde hace dos años a esta sección y, generalmente por lo peor, hoy no ha sido una excepción. De todos es conocido el pésimo rendimiento del brasileño bajo el agua y, por desgracia para él, la jornada del sábado cumplió con todas las expectativas. Fuera de la Q2, el carioca salía hoy desde la 15ª posición.

Seguramente debido a la presión de verse de nuevo tan lejos de la cabeza le llevó a cometer un error absurdo nada más arrancar la carrera y tras tocarse con Senna, perdió su alerón delantero y, de paso, una nueva oportunidad de reivindicarse ante la gente que, como nosotros, pensamos que su periplo en Ferrari debió acabar hace ya mucho tiempo. Finalmente, y tras deambular por las posiciones traseras durante casi toda la carrera, finalmente no pudo entrar en los puntos, cosechando un nuevo cero para su exiguo casillero.

Aspecto del Ferrari de Felipe Massa, sin alerón delantero, tras tocarse con Ricciardo

Clasificación de la carrera  y del Mundial

Después de 67 apasionantes giros al trazado de Hockenheim, la carrera finalizó de la siguiente manera:

1º) Fernando Alonso (Ferrari), en 1h 31′ 05”

2º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 6,9”

3º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 16,4”

4º) Kamui Kobayashi (Sauber Ferrari), a 21,9”

5º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), a 23,7” (sancionado con 20” y desplazado del segundo al quinto puesto)

6º) Sergio Pérez (Sauber Ferrari), a 27,8”

7º) Michael Schumacher (Mercedes AMG), a 28,9”

8º) Mark Webber (Red Bull Renault), a 46,9”

9º) Nico Hulkenberg (Force India Mercedes), a 48,1”

10º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 59,2”

Fernando Alonso, celebrando en el muro su tercera victoria del año con su equipo

En lo relativo a la clasificación del Campeonato Mundial de Pilotos, las cosas no pueden haberle salido mejor a Fernando Alonso. Con estos 20 puntos logrados hoy en Hockenheim, el asturiano consolida aún más su liderato y su ventaja es ya de 24 puntos sobre el segundo clasificado, que sigue siendo Mark Webber, que se queda con 120 puntos, frente a los 154 del español.

En tercer lugar se encuentra Sebastian Vettel, con 110 puntos, al que los 44 puntos que le alejan del piloto de Ferrari se nos antojan un muro casi inalcanzable. En cuarto lugar, con 98 puntos se cuela un sorprendente pero ciertamente regular -y cada vez más fino- Kimi Raikkönen. El finlandés le ha cogido el aire a la competición y a su monoplaza y, aunque evidentemente, no es aspirante en modo alguno al título sí que puede convertirse en un interesante animador del campeonato.

La próxima carrera

La siguiente cita será la próxima semana en el famoso circuito de Hungaroring, situado a escasos 30 kilómetros de Budapest, en concreto, el día 29 de julio. Curiosamente, en Hungría donde se inició la leyenda de Fernando Alonso un 24 de agosto de 2003, cuando el asturiano lograba la primera victoria de su larga y exitosa carrera, podría darse el caso que, de darse unas carambolas como las que hoy se dieron en Hockenheim, pusieran al español en una situación pintiparada para optar de forma casi inapelable al título.

Allí los pilotos deberán dar 70 vueltas en torno a sus 4.384 metros, que son los que componen el lento y retorcido trazado húngaro. Un trazado que siempre será de grato recuerdo para los españoles por la citada victoria de Alonso y porque el año 2006, en una carrera maravillosamente loca, quedó para el recuerdo una inconmensurable lección de pilotaje de Pedro Martínez de la Rosa ante Michael Schumacher, que le dio al piloto catalán su único pódium hasta la fecha.

Pero también será siempre recordado por aquel terrible incidente que estuvo a punto de costarle la vida a Felipe Massa, cuando una tuerca procedente del chasis del piloto que le antecedía, su compatriota Rubens Barrichello, impactaba contra su casco, penetrándolo y clavándose en su cabeza, a escasos centímetros de su ojo. Aquel accidente mandó por una buena temporada al hospital al piloto de Ferrari que, de hecho, no pudo volver a pilotar hasta la siguiente temporada.

Como también será recordado como el circuito en el que pudimos asistir a una de las más sucias y peligrosas maniobras que recordamos en la Fórmula 1 reciente, cuando Michael Schumacher estuvo a punto de estampar contra el muro a Rubens Barrichello, cerrándole de forma incomprensible y miserable a la salida de la recta principal.

En general, se trata de un circuito muy McLaren ya que, salvo las excepciones de Mark Webber en 2010 y de un joven Jenson Button en 2006 (que estrenaba entonces su palmarés de victorias), la escudería de Woking siempre ha ganado ahí de forma implacable año tras año. Ni siquiera el todopoderoso Sebastian Vettel, pudo ganar aquí el año pasado.

Como dijimos anteriormente, Hungaroring es un circuito muy revirado, en el que apenas hay sitios para adelantar. Un circuito al que acertadamente alguien bautizó como “El Montecarlo del Este”, aunque sin su glamour y en el que, como en el trazado monegasco, lograr la pole te da, de entrada, media victoria. Con una pequeña recta, la principal, de apenas 700 metros y muchas curvas, el agarre y la carga aerodinámica son fundamentales, especialmente en un circuito que, tradicionalmente, ha sido objeto de queja por parte de los pilotos debido a la gran cantidad de polvo y restos de caucho que hay siempre sobre su asfalto, dado el escaso mantenimiento que sufre el trazado por su escaso uso.

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