Imagen del día: Ever Banega y su Ferrari a la brasa


Hay personas a las que parece haber mirado un tuerto, al menos en lo que los coches se refiere. Y una de ellas es el futbolista argentino del Valencia CF Ever Banega. Si el pasado día 19 de febrero, el jugador del conjunto ché sufría un aparatoso y absurdo accidente en una gasolinera por el cual se rompió la tibia y el peroné, ahora se ha llevado otro susto -y un disgusto- mayúsculos al tener que abandonar su Ferrari recién comprado y ver cómo éste era pasto de las llamas en apenas unos minutos sin que nadie pudiera hacer nada por evitarlo.

No se sabe aún por qué, pero el caso es que cuando el jugador se dirigía a la Ciudad Deportiva de Paterna a bordo de su flamante Ferrari F360 Módena, a escasos 300 metros de llegar a su destino, el futbolista se percató por el retrovisor de que salía humo y unas pequeñas llamas de la parte trasera de su coche.

Acto seguido se paró y se bajó del coche para ver qué sucedía. El argentino fue recogido por su compañero Diego Alves que le seguía por detrás y ambos corrieron a avisar a la Policía y los bomberos. Sin embargo, cuando acudieron al lugar de los hechos, el argentino sólo pudo asistir impotente al espectáculo de ver cómo en apenas unos pocos minutos su coche ardía por los cuatro costados y quedaba reducido a un amasijo de hierros.

Además, este incendio motivó que los bomberos locales se tuvieran que emplear a fondo porque cuando llegaron, el incendio ya se había propagado a una arboleda cercana, así como un importante atasco en la zona que motivó que el entrenamiento del equipo valencianista se tuviera que demorar.

Se da la circunstancia de que Ever Banega estrenaba aquella mañana su coche -tasado en 80.000 euros– y, aunque de segunda mano, lo acababa de recoger del concesionario por lo que apenas ha podido disfrutarlo durante unos escasos minutos. Unos minutos que esperamos le supieran a mucho al argentino porque ese coche, al menos, es ya insalvable.

Como decimos, Banega es un tipo al que la suerte con los coches no le sonríe en absoluto ya que hace seis meses sufrió un accidente de lo más absurdo y que le costó una importante lesión de la que aún no se ha terminado de reponer, como fue la rotura de su tibia y el peroné. En aquella ocasión, el argentino olvidó de poner el freno de mano al ir a repostar su Audi R8 y cuando el vehículo se venció, no tuvo otra ocurrencia que intentar pararlo poniendo su pierna por delante. El resultado es que Banega tuvo que decir adiós a la temporada de forma prematura. No obstante, en esta ocasión ha tenido más suerte pese a lo espectacular del incidente.

Estado en el que quedó el Ferrari de Ever Banega tras el incendio

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