Si hubiera que poner en valor todos y cada uno de los avances en mecanismos de seguridad activa y pasiva de los coches en toda su historia, destacaríamos sin ninguna duda la creación de los cinturones de seguridad.

Pocos mecanismos se han demostrado más eficaces a la hora de salvar vidas en caso de colisión. De hecho, dicen las estadísticas que el mero hecho de la retención en el habitáculo cuando se produce un accidente puede reducir hasta en cinco veces su mortalidad, así como la gravedad de las lesiones, incluso en impactos sufridos a bajas velocidades.

Sin embargo y, pese a su demostrada eficacia, la tecnología se ha centrado en desarrollar nuevos mecanismos de seguridad, por muy distintas vías, olvidándose de seguir trabajando sobre el cinturón de seguridad. Desde que en 1959 Volvo inventó los cinturones de tres puntos de anclaje, al cinturón de seguridad se le ha dedicado más bien poca atención por parte de la industria del sector, a nuestro modo de ver de una forma bastante injusta.

Sin embargo, esto parece haber cambiado con el desarrollo de un nuevo sistema de cinturón de seguridad hinchable, llamado Beltbag. Inicialmente pensado sólo para las plazas traseras, este sistema desarrollado por Mercedes y Ford funcionaría igual que los airbags convencionales del coche, de modo que se activarían hinchándose de forma automática en caso de colisión. La única diferencia entre ambos sistemas radicaría en que el sistema desarrollado por Mercedes sólo se activaría en caso de impacto frontal mientras que el de Ford lo haría ante un impacto tanto frontal como lateral.

En todo caso, este sistema lograría evitar uno de los principales problemas que trae consigo la retención que provocan los actuales cinturones de seguridad cuando se produce un accidente, especialmente si éste es violento. Nos referimos a determinadas lesiones musculares e incluso óseas que se producen en el cuello, hombros o pecho (y alguna que otra erosión cutánea) motivadas por el brusco tirón del cinturón en el momento mismo del impacto.

Así pues, con el empleo del Beltbag, al aumentar la superficie de contacto se reduciría la fricción del cinturón y se evitarían las marcas de los tirones y, sobre todolas citadas lesiones en pecho y hombros, sin que la sujeción del individuo se vea afectada en absoluto.

El proyecto está en una avanzada fase de investigación y, de hecho, ya se manejan fechas para su puesta en marcha. De  hecho, se baraja con que será Mercedes el primer fabricante en  implementar estos nuevos dispositivos. En un primera fase -que se iniciaría en el primer semestre del año 2013- la marca germana incorporaría los Beltbags  tan sólo en su lujosa Clase S, para ir incorporándolos de forma paulatina al resto de la gama, en función de los resultados obtenidos.

Fuente: Autoblog.com