GP de Italia: Nueva victoria de Lewis Hamilton con Fernando Alonso, tercero y con el Mundial cada vez más cerca


Pese a la nueva victoria de McLaren esta temporada por aplastamiento, en esta ocasión, a manos de Lewis Hamilton, el español Fernando Alonso dio ayer en Monza un paso de gigante para ganar su tercer Mundial en Monza, al finalizar tercero, tras una excelente carrera, marcada por una gran remontada.

Una vez más, y como sucedió en Valencia, el piloto de Ferrari no sólo dio una enorme lección de pilotaje, especialmente en las primeras vueltas, con tres adelantamientos casi sucesivos, sino que además se volvió a ver beneficiado de forma exagerada por las desgracias ajenas, merced a los abandonos de los dos Red Bull y del McLaren de Jenson Button.

El infortunio se cebó especialmente ayer con Sebastian Vettel (que además también había sido sancionado con un drive-thru, quizás de forma severa, por defenderse de un ataque del propio Alonso) y con Mark Webber, aunque el alemán fue probablemente el que peor suerte tuvo de ambos.

Los dos pilotos protagonizaron una esperpéntica pesadilla en el seno del equipo Red Bull, quizás el más fiable de los últimos años y ninguno de sus dos monoplazas logró terminar la prueba por diversos motivos, algo que no ocurría desde el GP de Corea de 2010.

Esto le ha servido el título, a Fernando Alonso en bandeja de plata, prácticamente de facto, ya que el asturiano es ahora más líder que hace una semana,  a 37 puntos de Hamilton y con apenas siete carreras por delante. Sólo un cataclismo monumental podría privar al piloto de Ferrari de este campeonato. Además,  viendo la regularidad aplastante de Fernando Alonso y la trayectoria de sus rivales, parece casi imposible que este año se le escape el ansiado tercer campeonato mundial.

Sin embargo, el verdadero protagonista por méritos propios ha sido el mexicano Sergio Pérez, que culminó la mejor carrera de su vida finalizando en un más que meritorio segundo lugar y siendo, con diferencia, el más rápido de la prueba, sobre todo en su tercio final. El Sauber ha rendido a plena satisfacción y, con una arriesgada estrategia (a la inversa que la práctica totalidad de corredores, montando primero los compuestos duros y finalizando la prueba con los blandos) machacó todos los registros y fue pulverizando rivales, entre ellos Fernando Alonso, hasta el punto que el propio Hamilton, que había vivido una plácida carrera, acabó sintiendo el aliento del mexicano en su cogote.

Análisis de la carrera

Pese a lo peligrosamente situada la chicane de la final de recta, la salida fue absolutamente limpia y sin ningún incidente reseñable. Lewis Hamilton defendió con total firmeza su pole del sábado mientras que su compañero Jenson Button, en un pésimo arranque, perdía su plaza ante un fogoso Felipe Massa. El brasileño, muy ambicioso en el día de hoy, no sólo le ganaba la posición a Button sino que ponía en auténticos aprietos a Lewis Hamilton, que tuvo que sacar lo mejor de sí y arriesgar, frenando unos instantes más tarde que el piloto de Ferrari en la entrada de la primera chicane para poder mantener la posición. Mientras tanto, Fernando Alonso, que arrancaba décimo daba buena cuenta de Paul Di Resta en los primeros metros y se dirigía con paso firme hacia mejores posiciones.

Visto lo visto, Lewis Hamilton enseguida decidió que aquélla sería su fiesta y que no tenía intención de invitar a nadie. Por ese motivo pronto puso pies en polvorosa dejando lo interesante justo detrás de él. Felipe Massa rodaba en segundo lugar mientras que Button no podía con el Ferrari. Por detrás, Vettel y Michael Schumacher se las tenían tiesas al tiempo que Alonso se deshacía sin problemas del Sauber de Kobayashi  y del Lotus de Kimi Raikkönen y se acercaba rápidamente a los dos alemanes, en plena guerra civil. Un duelo saldado con un claro adelantamiento de Sebastian Vettel, dejando a Fernando Alonso peleando por la sexta plaza con el heptacampeón de Mercedes, lo que fue aprovechado por Vettel para alejarse de ambos rápidamente.

Momento de la llegada a la primera chicane tras la salida en Monza, con Hamilton en cabeza

Pronto se pudo ver que los protagonistas del día serían los dos primeros clasificados del Mundial. En la séptima vuelta Alonso lograba dar cuenta de Schumacher y empezaba a comerle poco a poco terreno al Red Bull, que se había marchado con suficiencia aprovechando la pelea entre el Ferrari y el Mercedes, pero al que sus neumáticos le iban dejando sin fuelle. Al mismo tiempo, el francés de Toro Rosso, Jean-Eric Vergne nos dejó un espectacular caballito tras un impresionante trompo que se tradujo en el primer abandono del día.

A todo esto, Hamilton seguía aumentando su ventaja mientras que Massa empezaba a flojear, perdiendo cada vez más tiempo ante Button, hasta que llegados a la vuelta 19 lograba rebasarle sin la más mínima dificultad. Por su parte,ntras que Alonso ya casi había logrado dar caza a Vettel. Al mismo tiempo, la carrera nos dejaba un maravilloso duelo entre dos ex-campeones del mundo como Kimi y Schumacher, con ambos pilotos prácticamente emparejados durante muchos metros y protagonizando varios adelantamientos sucesivos.

En la vuelta 20 comenzó el baile en los boxes, con la entrada de Button, y una vuelta después alcanzaba su punto culminante, con las entradas simultáneas de Vettel y Alonso. En un pitstop ciertamente rápido, el alemán-situado más atrás que el asturiano en boxes- lograba salir primero, tras emparejarse en la línea de salida del pitlane.

Espectacular “caballito” de Jean-Eric Vergne en Monza

Comenzaba entonces un apasionante duelo entre los dos aspirantes al título que marcaría el devenir de la carrera. Pronto se pudo ver que el Red Bull no sólo no tenía el ritmo esperado sino que, además, el Ferrari estaba un punto por encima del monoplaza de Vettel.  Por este motivo, Fernando Alonso, perfecto conocedor de su superioridad pronto empezó a asediar al alemán, que bastante tenía con defenderse de los embates del asturiano.

Tras dos vueltas de infarto, en la vuelta 26 se produjo la nota polémica del día y que, sin duda, fue el detonante del resultado final de la carrera. A la salida de una chicane, Fernando Alonso vio una puerta abierta que rápidamente aprovechó para rebasar a Vettel . Sin embargo, el alemán reaccionó cerrándole bruscamente la posición, lo que obligó al asturiano a recular y a tener que salirse durante unos metros por la tierra de Monza. Esto provocó de inmediato una queja de Ferrari y una investigación por parte de los comisarios de carrera, saldada con un drive-thru para Vettel que daría al traste con sus opciones de pódium.

Impresionante -y polémico- duelo el mantenido hoy entre Alonso y Vettel

Entretanto los comisarios decidían sobre el incidente, hay que decir que el susto que se llevó Alonso fue importante, hasta el punto que el asturiano perdió rápidamente la estela de Vettel durante un par de vueltas. Sin emabrgo , Fernando Alonso decidió no perder el tiempo y en apenas dos vueltas volvíó a la carga hasta el punto que en la vuelta 28 Vettel tuvo que hincar la rodilla ante el empuje del asturiano, que ya sólo tenía por delante a Massa, Button, un sorprendente Sergio Pérez (que aún no había entrado a cambiar sus ruedas) y Hamilton.

Pero de nuevo la suerte volvía a aliarse con Fernando Alonso ya que en la vuelta 34 el McLaren de Jenson Button se paraba, al parecer por un fallo en la bomba de la gasolina y decía adiós a la carrera de forma prematura.

Por tanto, y con Felipe Massa y Lewis Hamilton únicamente por delante de Fernando Alonso, las puertas del pódium se abrían de par en par para el asturiano ya que pocos dudaban que el brasileño cedería  de forma gustosa su plaza en el segundo lugar del cajón. Especialmente cuando apenas una vuelta después, Sebastian Vettel dejaba de ser un problema al tener que entrar a cumplir su sanción y reincorporarse décimo, justo detrás de su compañero Webber.

Desde ese momento, sólo era cuestión de tiempo esperar cuánto tardaría Felipe Massa en abrirse y dejar su puesto de privilegio a Fernando Alonso, pese a la sideral distancia que tenía el brasileño con respecto de su compañero. Pese a los esfuerzos de Ferrari para que no se notase demasiado, tan sólo hubo que esperar cinco vueltas para ver cómo Fernando Alonso pasaba como un cohete por encima de su compañero, al que nuevamente y de forma nada velada le decían por radio “Cuidado, Fernando Alonso está por detrás”. Algo que nos recordó y mucho a aquel mítico “Fernando is faster than you” del GP de Alemania de 2010…

El caso es que Fernando Alonso se encontraba ya segundo, con Vettel  fuera de combate y con un cómodo colchón sobre Felipe Massa, que permitían hacer soñar a los miles de tifossi concentrados en Monza con un doblete casi histórico en el pódium, toda vez que la victoria parecía ya imposible dada la enorme ventaja que había cobrado Hamilton, que le hacía casi inalcanzable.

Sin embargo, a falta de 12 vueltas para el final apareció un incómodo compañero de viaje con el que nadie contaba. Sergio Pérez, que rodaba quinto había comenzado una frenética carrera contra el reloj que nos recordaba mucho al GP de Malasia de este año. Con una estrategia totalmente opuesta a la de sus rivales y sus compuestos blandos rindiendo a plena satisfacción, el Sauber del mexicano empezó a volar sobre el asfalto de Monza, con sucesivas vueltas rápidas.

En una remontada épica, la cómoda distancia que Felipe Massa tenía sobre Pérez se diluyó en tan solo cuatro vueltas, a ritmo de casi un segundo y medio por giro, y el brasileño era masacrado sin piedad por el mexicano, que se puso como siguiente meta el dar alcance a Alonso. Dicho objetivo se logró en la vuelta 46, cuando Sergio Pérez se deshizo sin aparentes problemas de Fernando Alonso, que caía a la tercera plaza al tiempo que la distancia que Hamilton empezó a descender de forma peligrosa para el británico, que rodaba algo menos de un segundo y media por vuelta más lento que el mexicano.

Pero lo que son las cosas. En la vuelta 48 y pese a perder su plaza, sin embargo, el azar volvía a favorecer a Fernando Alonso ya que Sebastian Vettel se despedía de la carrera. Un calentón inoportuno obligó a los mecánicos de Red Bull a conminar por radio urgentemente al alemán a que parase de inmediato su monoplaza cuando rodaba quinto para salvar el motor, ya que éste corría un serio riesgo de rotura más grave de cara al futuro.

De esta forma, con Fernando Alonso rodando en un cómodo tercer lugar pero con la tranquilidad de ver a  Sebastian Vettel  fuera de los puntos, la carrera se tornó francamente cómoda para el español, que dio por bueno el tercer lugar del cajón ya que Massa, -su más inmediato perseguidor- lógicamente, no iba a ponerle en aprietos.

Pero como las desgracias nunca vienen solas, Red Bull aún tuvo tiempo de llevarse otro soberano varapalo. En la última vuelta, Mark Webber, que había estado rodando toda la carrera en tierra de nadie, sufrió un aparatoso trompo  cuando se defendía de los ataques de Rosberg, Di Resta y Senna por entrar en los puntos. De esta forma, sus escasas opciones de puntuar se iban definitivamente al traste.

En esta ocasión fueron los neumáticos del australiano, prácticamente en las lonas, los que dijeron basta. Sus compuestos habían alcanzado tal nivel de degradación que Webber, toda vez que había sido rebasado por sus rivales y sin opción alguna a puntuar,  optó por la retirada para evitar males mayores.

Mark Webber, luchando a brazo partido con Rosberg minutos antes de abandonar la carrera

Paralelamente, la carrera cobró un inesperado nivel de interés ante la posibilidad de que Sergio Pérez le echara el guante a Hamilton. El británico veía cómo se desangraba su cómoda ventaja  y, sobre todo, cómo el monoplaza del mexicano se le acercaba peligrosamente por los retrovisores. Sin embargo, salvo para ver cómo Senna lograba meterse in extremis en los puntos, ya no hubo tiempo para nada más y Lewis Hamilton logró resistir y se llevó la carrera con todo merecimiento.

Lo mejor y lo peor del día

La carrera ha tenido dos protagonistas fundamentales. Por un lado, el tesón, la fortaleza de ánimo y esa especie de baraka que ha tocado este año a Fernando Alonso, que le han puesto en bandeja el título de este año. Parecía imposible repetir la hazaña de Valencia pero, como en aquella ocasión, los hados se pusieron del lado del asturiano y, junto a una espectacular remontada cimentada en las primeras vueltas, se sucedieron los abandonos de sus más directos rivales. Por ello, Fernando Alonso se ha subido merecidamente al cajón, aunque en esta ocasión tan sólo en su tercera plaza.

Por otra parte, hay que felicitarse por el retorno de Sergio Pérez al primer plano de la actualidad, demostrando que la trayectoria del mexicano esta temporada no está siendo fruto de la casualidad sino de un talento innato y de un coche como el Sauber que ha vuelto a evolucionar y a recuperar una enorme velocidad punta y una fiabilidad más que interesante. Su inverosímil adelantamiento a Kimi Raikkönen, con el que mantuvo un interesante duelo, fue uno de los momentos más espectaculares del día.

Ya en Spa-Francorchamps los dos Sauber dieron la gran sorpresa al calificar segundo y tercero en la jornada del sábado y sólo la “carambola” de Grosjean les privó de un buen resultado. Pero el rendimiento de los Sauber se ha visto ratificado hoy con el carrerón del mexicano, que hoy no ha fallado como en Malasia y ha rodado con una confianza digna de todo un campeón del mundo.

También hay que reseñar la mejora de los dos Mercedes, especialmente el de Rosberg. Pese a quedar fuera incluso  de la Q1 en los entrenamientos del sábado y una salida más bien floja, el alemán ha ido remontando puestos y, tras varias vueltas rápidas, cobradas sobre todo tras su cambio de ruedas, logró finalizar en un meritorio séptimo puesto, justo detrás de Michael Schumacher que también ha rayado a gran altura en el día de hoy.

Por su parte, lo peor de hoy tiene un claro protagonista. El equipo Red Bull ha vivido una auténtica pesadilla durante todo el fin de semana. Como anticipamos la semana pasada, tuvieron innumerables problemas para calificar, entrando en la Q1 del sábado por los pelos y tras sufrir una avería que dejó fuera de combate a Vettel en la última tanda de entrenamientos libres de ese mismo día, apenas unas horas antes.

Fin de semana para olvidar en el seno del equipo Red Bull

Como decía la famosa Ley de Murphy, cuando algo empieza mal, suele terminar mal. Así pues, la carrera de Vettel empezó mal, se complicó con el incidente con Alonso (para el que el alemán juraba y perjuraba no haber hecho nada punible) y acabó con una avería mecánica que le obligó a abandonar. Y lo mismo hay que decir de Mark Webber. En un alarmarte estado de forma (sobre todo anímico), el australiano nos recuerda cada vez más a aquel piloto abúlico y falto de ambición que perdió el Mundial de 2010.

Sin levantar cabeza desde su victoria en Mónaco, se tuvo que batir el cobre con rivales de mucha menor entidad a lo que hay que añadir el hecho que la estrategia de ir a una sola parada le vino demasiado grande. Sus compuestos duros acabaron tan deshechos que tras un espectacular trompo, se tuvo que recoger de forma apresurada, completando un doble abandono en el seno del equipo Red Bull que no se veía desde el GP de Corea de 2010.

Otro equipo que decepcionó fue Lotus. Se esperaba mucho más de los británicos, habida cuenta del buen estado de forma de Kimi Raikkönen. Sin embargo, el hecho de contar hoy en sus filas con un debutante como Jerome D’Ambrosio (que bastante tuvo con mantener al Lotus en pista) y un inoportuno problema con el KERS, dejó pronto fuera de la pomada a las flechas negras de Enstone, que tuvieron que conformarse con meter en los puntos al finlandés y acabar la carrera con el belga.

Clasificación de la carrera y del Mundial

Tras 53 espectaculares vueltas al circuito de Monza, la carrera acabó así:

1º) Lewis Hamilton (McLaren Mercedes), en 1h 19’ 41’’

2º) Sergio Pérez (Sauber Ferrari), a 4,3’’

3º) Fernando Alonso (Ferrari), a 20,5’’

4º) Felipe Massa (Ferrari), a 29,6’’

5º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 30,8’’

6º) Michael Schumacher (Mercedes AMG), a 31,2’’

7º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 33,5’’

8º) Paul Di Resta (Force India Mercedes), a 41’’

9º) Kamui Kobayashi (Sauber Ferrari), a 43,8’’

10º) Bruno Senna (Williams Renault), a 48,1’’

Lewis Hamilton muestra su alegría al acceder al pódium de Monza

En cuanto a la Clasificación del Mundial de Pilotos, el español Fernando Alonso es ahora mucho más líder, con 179 puntos. Donde ha habido cambios importantes es en la segunda plaza, ocupada ahora por Lewis Hamilton, con 142 puntos, a 37 del español.

Curiosamente, el piloto que más carreras ha ganado este año no es el líder ya que, junto a actuaciones magistrales como la de hoy o la de Hungría, se ha visto afectado por varios abandonos, como Valencia o Alemania, que han lastrado de forma casi total sus opciones reales al campeonato.

En tercer lugar es ahora Kimi Raikkönen, con 141 puntos, superando en apenas un punto a Sebastian Vettel, que por mor de su abandono de hoy,  es ahora cuarto y se queda con los mismos 140 puntos que tenía al inicio de la prueba.

Su compañero en Red Bull, Mark Webber cae hasta la quinta plaza, con 132 puntos, mientras que el último piloto en pasar la barrera de los 100 puntos esta temporada es el británico Jenson Button. El piloto de McLaren ocupa la sexta plaza con 101 puntos, aunque ya sin posibilidad alguna de optar a los puestos de privilegio del Mundial.

En lo relativo al Mundial de Constructores, Red Bull sigue líder aunque McLaren se le acerca peligrosamente. Los actuales 272 puntos del equipo austriaco parecen insuficientes ante el empuje de McLaren, que continuará una semana más en la segunda plaza, aunque tan sólo a 29 puntos de la escudería de las bebidas energéticas.

El tercero en discordia es Ferrari, con 226 puntos, cogiendo aire gracias a que Felipe Massa poco a poco va entrando en una buena dinámica y está ayudando a cosechar unos importantes puntos que le separan de su más directo rival, Lotus, que es cuarto con 217 puntos.

La próxima carrera

Europa se ha despedido a lo grande de la Fórmula 1 hasta el año que viene y deja a Fernando Alonso con las mejores perspectivas de cara al periplo asiático que comenzará el Gran Circo en tan solo 15 días.

El próximo domingo 22 de septiembre nos espera una nueva edición del GP de Singapur y su siempre espectacular carrera nocturna por el circuito urbano de Marina Bay. Un circuito muy joven (está en el calendario desde 2008), que nunca contó con el beneplácito de los pilotos por su firme irregular, y de agridulce sabor para Fernando Alonso.

Esta peculiar carrera nos ha dejado imágenes inolvidables como las vividas en 2008, con Felipe Massa rodando por el pitlane con la manguera de repostaje colgada del depósito. O la de aquella sorprendente victoria de Fernando Alonso  -por aquel entonces en Renault- tras un accidente fingido por Nelsinho Piquet. Y cómo olvidarse de cómo la declaración inculpatoria del brasileño un año después sobre lo ocurrido aquella carrera  desembocó en la expulsión del joven piloto brasileño del campeonato y el cese casi a perpetuidad del entonces director del equipo Renault, Flavio Briatore y de su jefe de ingenieros Pat Symonds.

Sin embargo, y pese a que como decimos, los pilotos siempre se han quejado de su excesivo bacheado y de su trazado, repleto de curvas de dureza equivalente a la mítica Loews de Mónaco, la carrera nocturna de Singapur se ha convertido ya en un clásico por su belleza y singularidad.

Diagrama del circuito de Marina Bay (Singapur)

Sus 5.073 metros, plagados de curvas lentas, hacen que los adelantamientos brillen por su ausencia y su duración se acerque de por sí a las dos horas. Esto provoca el sufrimiento de los motores ya que han de rodar a regímenes excepcionalmente bajos durante gran parte de la carrera. Si a eso le unimos la enorme humedad de la zona (afortunadamente sin el calor sofocante de una carrera diurna), obliga a  los motores a necesitar de un setup diferente, que castiga sin duda a los más rápidos.

Por este motivo, no vemos a McLaren en condiciones de ganar esta carrera. Para esta ocasión, el ganador de esta carrera debería salir de uno de los Red Bull, especialmente el de Sebastian Vettel (que ya venció aquí el año pasado). No obstante, no queremos descartar en modo alguno a Fernando Alonso y su Ferrari.

El asturiano es un perfecto conocedor de este trazado, en el que ha vencido ya en dos ocasiones (2008 y 2010). El trazado, muy técnico y revirado, se adapta como un guante al pilotaje del español y a las características del Ferrari, por lo que estamos seguros de que Fernando Alonso estará en la pomada, sin ningún lugar a las dudas.

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