GP de Japón: Paseo triunfal de Sebastian Vettel e importante paso atrás de Fernando Alonso de cara al Mundial


Viendo el imponente paseo militar que se ha marcado hoy Sebastian Vettel en el GP de Japón, la carrera que hemos vivido podía haber pasado sin pena ni gloria de no ser porque, de forma sorprendente e inesperada, las dos victorias consecutivas del alemán y el inoportuno abandono de hoy de Fernando Alonso, han apretado el Mundial entre el actual campeón y el piloto español, que se ha dejado en apenas dos carreras una más que sustanciosa ventaja de casi 40 puntos de la que gozaba apenas hace un par de carreras.

La carrera ha sido un auténtico sopor en el que Sebastian Vettel, que  había marcado ya una pole estratosférica en los entrenamientos de califiación del sábado, dominó a placer y de principio a fin toda la carrera sin dejar la más mínima opción a sus rivales. El único capaz de plantarle mínimamente cara ha sido hoy un sorprendente Felipe Massa, que ha sido segundo mientras que la tercera plaza del pódium ha sido también toda una sorpresa, al subir al cajón Kamui Kobayashi, ante el delirio de una masa enfervorizada que no ha parado de apoyarle.

El único incidente reseñable ha venido dado en la salida, en la que dos de los favoritos (Alonso y Webber) quedaron fuera de combate a las primeras de cambio, al llegar a la primera curva. En el caso del australiano, fulminado por la enésima maniobra peligrosa del fogoso Romain Grosjean mientras que el español, que corría peor suerte incluso que Webber, era alcanzado levemente en su rueda trasera derecha por el alerón de Kimi Raikkönen y, tras pinchar, sufría un trompo que dejaba su Ferrari arrumbado en mitad de la pista, teniendo que abandonar.

Por lo demás, tedio y aburrimiento durante las 52 vueltas restantes y, salvo algún duelo particular como el que mantuvieron en distintos momentos de la carrera Sergio Pérez y Hamilton o Michael Schumacher y Paul Di Resta y, sobre todo, el duelo final entre Kobayashi y Button, la carrera pasó sin pena ni gloria, contando como único aliciente si el Red Bull volvería a sufrir algún desastre mecánico o si las cajas de cambios de los McLaren volverían a fallar como en Monza o Singapur.

Análisis de la carrera

El primer y único momento de suspense se produjo en la salida ya que, salvo Sebastian Vettel, prácticamente nadie había logrado ganar la posición de forma clara y precisa. Eso llevó a que durante los primeros metros, se produjesen numerosos escarceos entre los favoritos para llegar en buenas condiciones a la primera curva. Webber, por ejemplo, salió muy mal y pronto se vio embutido en un atasco monumental, entre Massa, Grosjean y Sergio Pérez. El francés, en su enésimo ejercicio de exceso de fogosidad, por ser medianamente benevolentes con él, arremetió contra el Red Bull, sacándole de la pista. Grosjean perdía su alerón y, aunque Webber no sufrió daños de importancia, se reintegró en la parte final del grupo y dijo adiós a sus opciones de pódium hoy.

Por su parte, Alonso quedó encerrado entre Kobayashi y Raikkönen. Al llegar a la primera curva, el español no pudo salir de su embudo y se tocó levemente con el finlandés, llevándose el asturiano la peor parte. Pese a que saltaron restos de fibra de carbono del alerón delantero del Lotus, el Ferrari sufrió un pinchazo que hizo trompear al monoplaza por fuera de la pista para volver a entrar, ya fuera de control, al trazado, provocando el segundo abandono de Alonso en lo que va de temporada, tras el GP de Bélgica.

Pero no fue la única incidencia en la salida. En la parte media del pelotón, Senna también colisionaba con Rosberg en una maniobra similar a la que segundos antes habían protagonizado Grosjean  y Webber, aunque con desigual resultado. Senna perdía su alerón como el francés pero el Mercedes quedó destrozado y también tuvo que acompañar a Fernando Alonso al paddock de forma prematura.

Las maniobras de Senna y Grosjean, aparte de la salida a pista del Safety Car, motivaron sendas sanciones por parte de la dirección de carrera, siendo especialmente duros con el galo. El brasileño fue sancioando con un drive-thru mientras que el francés, ya sin posibilidad alguna de hacer nada destacable fue castigado con un Stop & Go. Una sanción que, para aquellos que no lo sepan, consiste en tener que pasar por boxes, pero a diferencia del drive-thru, el monoplaza ha de estar parado 10 segundos para luego emprender la marcha nuevamente.

Tras un par de vueltas con el Safety Car sobre el asfalto de Suzuka, la carrera se relanzó prácticamente de la misma forma en la que empezó, es decir, con Sebastian Vettel poniendo pies en polvorosa casi de inmediato, seguido por un trío absolutamente sorprendente integrado por Kamui Kobayashi, Jenson Button y Felipe Massa, que también se destacaron al instante del resto, encabezados por Raikkönen y un lentísimo Hamilton, que a duras penas podía conservar su posición con Sergio Pérez, muy bullicioso hoy y Nico Hulkenberg.

De hecho, apenas un par de vueltas le duró el puesto a Hamilton, que pronto fue rebasado por Sergio Pérez en una magistral apurada de frenada en la entrada a Spoon, una de las curvas más peligrosas del circuito y enseguida se puso como objetivo dar caza a Kimi, algo que logró apenas llegados a las vuelta 13, justo cuando el finlandés optó por dirigirse a boxes a efectuar su primera parada.

Lewis Hamilton y Sergio Pérez, en plena lucha

Desde ese momento y hasta la vuelta 16, que es cuando Sergio Pérez realizó su primer cambio de neumáticos, Felipe Massa y Ferrari llevaron a cabo una estrategia brillante y arriesgada que, sin embargo, dio sus frutos. Aprovechando que los compuestos blandos del Ferrari aún daban juego, apuraron hasta la vuelta 18 su entrada en boxes, reincorporándose a pista en segunda posición, quitándose de encima dos huesos duros de roer como son Kobayashi y Button. Además, el brasileño se vio favorecido por el tapón que provocó el Toro Rosso de Ricciardo, con el que se encontraron ambos pilotos tras sus respectivos cambios de ruedas y que les ralentizó mucho durante las dos vueltas que tardaron en rebasarle.

Tras el paso de todos los contendientes por boxes, las cosas sólo parecían estar emocionantes en cuanto a los puestos secundarios del pódium, con una distancia de apenas tres segundos entre Massa, segundo, y Hamilton, sexto ya  que Sebastian Vettel, que seguía haciendo una vuelta rápida tras otra y rodaba ya a más de 10 segundos del Ferrari.

En la vuelta 19, Sergio Pérez, que pugnaba por la quinta plaza con Hamilton, trató de repetir el mismo adelantamiento que había protagonizado apenas unas vueltas antes pero en esta ocasión la jugada salió cruz. Sergio Pérez entró demasiado rápido en la citada curva y Hamilton, que ya le había visto venir le cerró la puerta. En ese momento el Sauber trompeó violentamente, yéndose de cabeza a la puzzolana, donde quedaba atrapado  y fuera de carrera. El mexicano, quizás extramotivado por su fichaje precisamente por McLaren, pagó su fogosidad con Hamilton con un abandono cuando estaba llamado a hacer cosas hoy.

A partir de ahí Felipe Massa ofreció sus mejores momentos, hasta el punto de que se pudo pensar si, remotamente, podría dificultar mínimamente las cosas a Vettel, al empezar a recortar poco a poco parte de la distancia sideral que separaba a ambos. Sin embargo y, pese a que Massa llegó a ponerse a nueve segundos del alemán, éste despertó de su pequeño letargo y, tras dos vueltas rápidas consecutivas, volvió a poner las cosas en su sitio y a Felipe Massa se le acabó el ardor guerrero justo cuando vio que la distancia volvía a aumentar hasta prácticamente los 11 segundos.

Desde ese momento, con prácticamente todas las plazas en los puntos asignadas y ya sin demasiado ansia de pelea, comenzó a reinar la calma chicha en el seno del grupo de cabeza, sólo salpimentada con un adelantamiento magistral de Michael Schumacher a Paul Di Resta, en pugna por el 10º puesto. El Kaiser, que venía remontando desde la 21ª plaza dejó su sello en uno de sus circuitos talismán y demostró que, aunque le queden apenas unas pocas carreras para poner fin a su carrera deportiva, aún tiene calidad para dar y tomar.

Fernando Alonso, en el momento de bajarse de su Ferrari, instantes después de tocarse con Raikkönen

El último gran cambio en la clasificación se produjo también en otra maniobra “marca de la casa” protagonizada por un abúlico Lewis Hamilton. El británico, muy desdibujado todo el fin de semana, sin embargo tuvo momento para sacar las uñas y arrebatarle la quinta posición a Kimi Raikkönnen. El piloto de McLaren se cruzó con el finlandés apenas se reincorporaba a pista desde el pitlane tras su última parada en la vuelta 32 y demostró que aún tiene algo que decir en el campeonato. Tras rodar en paralelo unos pocos metros, afrontaron juntos la primera curva tras la recta de meta y Hamilton, en un arranque de genio le “quitaba las pegatinas” al bueno de Kimi, que tenía que ceder ante el empuje del piloto de McLaren.

A partir de ahí, la nada más absoluta. Si acaso  la emoción de saber si en las escasas vueltas que restaban,  Jenson Button podría aguarle la fiesta a Kobayashi en su propia casa. El piloto inglés, que había empezado a apretar de lo lindo, llegando a quitarle más de medio segundo por vuelta,  lo intentó todo pero, pese a llegar a situarse a menos de un segundo del japonés, no pudo con el piloto de Sauber.

Finalmente, y tras el abandono de Grosjean en la última vuelta, el alemán recibió su tercer banderazo a cuadros -el segundo consecutivo-, seguido de un cómodo y exultante Felipe Massa (cuyo segundo puesto le ha podido valer la renovación en Ferrari) y de Kamui Kobayashi, ante el delirio en las gradas. La afición japonesa, que había llenado hasta la bandera el recinto de Suzuka, explotó cuando el héroe local lograba el primero pódium de su carrera y además en casa.

Lo mejor y lo peor del día

Excelente el rendimiento de Red Bull todo el fin de semana, especialmente el sábado con el doblete firmado por Vettel y Webber en la jornada de entrenamientos de calificación y sólo empañado por el cada vez más molesto y peligroso Grosjean. De no haber sacado por las bravas al piloto australiano del trazado nipón, Mark Webber habría acompañado a Vettel en el cajón.

También es de reseñar la gran carrera de Felipe Massa. Hoy ha hecho lo que se espera de un segundo piloto de una escudería como Ferrari. Con una gran salida, supo salvar con éxito los incidentes del comienzo y aprovechó la oportunidad, rodando muy rápido, muy seguro y tratando de exigir a Sebastian Vettel, en la medida de sus posibilidades, el máximo esfuerzo físico y mecánico, aunque lamentablemente para el equipo de Maranello, sin éxito. Volver al pódium tras 35 carreras y prácticamente dos años  (no subía al cajón desde el GP de Corea de 2010) es todo un mérito que hoy hay que reconocerle al carioca, tantas veces denostado en estas líneas.

Momento en el que Sergio Pérez se sale de la pista tras intentar adelantar a Hamilton

Muy bien Kamui Kobayashi y, en general, los dos Sauber. El  japonés, lejos de sentirse presionado por los rumores que le sitúan fuera del equipo suizo, ha hecho la carrera de su vida y ha finalizado tercero, resistiendo como un auténtico campeón el feroz ataque de Jenson Button en las cuatro últimas vueltas. Y Sergio Pérez, que continúa en estado de gracia, rápido y muy valeroso, podría haber completado el cuadro para Sauber, de no ser porque en un exceso de confianza, se salió de la pista. Promete guerra, desde luego, y dado el estado actual de forma de los dos monoplazas helvéticos, nos da que pueden ser los grandes animadores de este último tramo de temporada.

Por último, muy bien Mark Webber y Michael Schumacher, protagonistas de sendas remontadas casi imposibles. Aunque por distintos motivos, ambos pilotos tuvieron que afrontar una verdadera contrarreloj prácticamente desde la primera vuelta. El alemán, lastrado por la sanción impuesta tras su accidente con Vergne en el GP de Singapur y el  australiano, tras su incidente con Grosjean nada más comenzar, estuvieron en campeones y aunque sólo llegó Webber logró entrar en los puntos, ambos protagonizaron dos buenas carreras.

Por su parte, como lo peor tenemos que volver a traer a colación a Romain Grosjean. Pensábamos que el joven piloto de Lotus habría aprendido la lección tras su sanción de una carrera por el incidente del GP de Bélgica. Pero no, de nuevo  y tras una pésima salida, fue víctima de su propia ansiedad y exceso de fogosidad y protagonizó un nuevo accidente, con consecuencias funestas para el propio piloto y, lo que es peor para terceros. En esta ocasión, su víctima fue Mark Webber y su actuación temeraria tuvo que ser sancionada con un Stop & Go, como dijimos anteriormente pero mucho nos tememos que, o le dan un toque más serio, o la volverá a liar a la primera oportunidad.

Decepcionantes también Hamilton y, por qué no decirlo, Kimi Raikkönen. El británico cometió un error en el setup de su monoplaza para afrontar los entrenamientos del sábado, en los que acabó séptimo y en ningún momento se le vio cómodo sobre el asfalto de Suzuka. No sabemos si por abulia o por falta de motivación, el caso es que el de McLaren anduvo todo el tiempo sin ambición, tratando de conservar únicamente su plaza y, salvo un par de pinceladas, hoy ha estado muy lejos del mejor Hamilton que recordamos.

Fernando Alonso, en el instante en que ya sin rueda trasera, pierde el control de su Ferrari

Y lo mismo hay que decir de Kimi. Sorprende el tono gris que ha mantenido hoy el campeón finlandés, así como el bajón de Lotus, un equipo que estaba llamado a ser el tercero en discordia de entre los grandes del año y, sin embargo, parece que se van diluyendo poco a poco a medida que avanza la temporada. Hoy ha vuelto a ser aquel Kimi abúlico e inapetente de sus dos últimos años en Ferrari y eso se nota. Sin ambición, pese a su privilegiada tercera plaza en el Mundial, Kimi no es el mismo y pierde muchos enteros.

Por último, una verdadera lástima cómo se han desfondado los dos Caterham, especialmente el de Heikki Kovalainen, que incluso durante el primer tercio de la carrera llegó a rodar 11º, a escasos segundos y con el mismo ritmo que monoplazas mucho más rápidos como los Force India y los Williams. Finalmente, las aguas volvieron a su cauce y, tras el primer pitstop se desfondaron tanto él como su compañero Petrov y acabaron cayendo a los puestos habituales, en la parte trasera del pelotón. Sin duda,  todo un espejismo pero fue bastante curioso ver el divertido casco rojo de los Angry Birds batiéndose el cobre con Paul Di Resta o Bruno Senna durante unas pocas vueltas.

Clasificación de la carrera y del Mundial

Una vez disputadas las 53 vueltas al siempre espectacular trazado de Suzuka, la clasificación de la carrera quedó de la siguiente forma:

1º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), en 1h 28′ 56”

2º) Felipe Massa (Ferrari), a 20”

3º) Kamui Kobayashi (Sauber Ferrari), a 24,5”

4º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 25”

5º) Lewis Hamilton (McLaren Mercedes), a 46,4”

6º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 50,4”

7º) Nico Hulkenberg (Force India Mercedes), a 51,1”

8º) Pastor Maldonado (Williams Renault), a 53,3”

9º) Mark Webber (Red Bull Renault), a 54,7”

10º) Daniel Ricciardo (Toro Rosso Ferrari), a 1’06”

Sebastian Vettel, compartiendo con su equipo la gran victoria de hoy en Suzuka

En lo relativo a la clasificación general del Mundial de Pilotos y cuando todo pintaba de color de rosa para Fernando Alonso, las cosas se han apretado hasta el punto que entre el líder, que sigue siendo el piloto español, con 194 puntos, y el segundo clasificado, que también sigue siendo Sebastian Vettel, hay ahora apenas cuatro puntos de diferencia. Se podría decir, pues, que arranca de nuevo el campeonato ya que esta exigua diferencia es ahora insignificante y cualquiera puede ganar.

Quien no parece que sea ya una alternativa  a los dos protagonistas es el tercero en discordia. De nuevo repite Kimi Raikkönen aunque ya una distancia considerable (37 puntos) y tampoco parece que Lotus esté confirmando ahora los buenos presagios que apuntaba a mediados de temporada. El cuarto es Lewis Hamilton, con 152 puntos y si todo sigue como hasta ahora, lo más normal sería que de aquí al final de la temporada, el británico acabe en tercer lugar y, quién sabe, si entre unas cosas y otras, puede erigirse en el juez que dirima el ganador del Mundial a final de año.

En cuanto al Mundial de Constructores, el equipo Red Bull ha hecho buena la victoria de hoy y se asienta como líder destacado del campeonato, con 324 puntos. McLaren también refuerza su segunda posición, con 283 puntos y en tercer lugar, Ferrari continúa una semana más, gracias en esta ocasión al buen trabajo de Felipe Massa, cuya segunda plaza de hoy ha servido de mucho para poder ampliar su ventaja sobre el equipo Lotus, que es ahora de 24 puntos.

La próxima carrera

La siguiente cita no se hará esperar y será este próximo fin de semana y, dado que estamos en el continente asiático, tocará un nuevo madrugón. En esta ocasión nos espera el joven trazado del circuito surcoreano de Yeongam, que sólo ha albergado carreras en 2010 y 2011.

Producto típico de la “Factoría Tlike”, donde hay varias curvas muy técnicas marca de la casa, se trata de un circuito cuyos 5.610 metros le convierten en uno de los más largos y exigentes de todo el periplo asiático de la Fórmula 1 (y del propio campeonato).  Combina la complejidad de dos zonas muy reviradas y un tres larguísimas rectas, en la que los monoplazas pueden alcanzar velocidades superiores a los 320 kms/h.

Con una famosa intrahistoria por detrás y un sinfín de retrasos y complicaciones en su construcción, que recordemos que estuvo a punto de no poder albergar la carrera en su primera edición, sin embargo las dos veces que ha acogido carreras ha dejado espectaculares imágenes. La primera fue quizás la más espectacular. Tal vez por la épica de aquella incesante lluvia qeu obligó a lanzar la carrera desde la salida con el Safety Car o por el barro que había invadido la pista. O por la imagen final de los supervivientes, coches y pilotos, embarrados hasta arriba. El caso es que aquella carrera dio un giro inesperado al Mundial con la victoria de Fernando Alonso, tras las debacles de Mark Webber–hasta ese momento líder del Mundial- y de Sebastian Vettel, que le ponían el título en bandeja al asturiano.

Plano del Circuito de Yeongam (Corea del Sur)

Ahora las cosas se presentan en una situación similar a aquélla solo que con Fernando Alonso ahora como cabeza de cartel y el Red Bull de Sebastian Vettel al asalto. El problema está en que en Red Bull no sólo han asimilado de forma muy natural los cambios y mejoras, especialmente tras los problemas de alternador que le costaron la carrera en Monza. Además, es ahora mucho más poderoso y fiable, recuperando el espíritu de los coches campeones de 2010 y de 2011, en los que la fiabilidad fue el santo y seña de la escudería austríaca.

Por contra, Ferrari está ahora en horas bajas. Dubitativo en su rendimiento y menos fiable, es ahora menos coche que hace un par de meses. Aun así, salvo los accidentes de Bélgica y hoy, Fernando Alonso ha logrado meterse en casi todos los pódiums (incluyendo tres victorias).

La duda está en si Ferrari podrá plantarle cara a Red Bull en igualdad de condiciones y, ojo, si podrá también superar a McLaren. La pinza Red Bull – McLaren, que desplace a Ferrari a un tercer nivel puede costarle a Alonso la consecución de un Mundial que, desde 2010, no había vuelto a tener tan cerca.

Desde luego, puede ser divertido ver que un personaje como Lewis Hamilton, odiado por el Alonsismo, especialmente el del sector duro, el llamado “Alonso militante”, pudiera convertirse ahora en aliado insospechado del asturiano frente a Red Bull y Sebastian Vettel.

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