El GP de Australia de Motociclismo ha servido para coronar de forma absolutamente triunfal una nueva temporada del motociclismo español, con la proclamación de Marc Márquez y Jorge Lorenzo como campeones del mundo en sus respectivas categorías,  a falta de una carrera para finalizar la temporada.

Tras sendas apasionantes carreras disputadas la pasada madrugada, los dos pilotos españoles han finiquitado de la mejor manera posible sus carreras sobre el trazado australiano de Phillip Island y han anticipado sus títulos, sin necesidad de esperar a la última carrera, que se disputará en 15 días en el circuito español de Cheste.

Por un lado, Jorge Lorenzo ha puesto el broche de oro a su excelente temporada con su segundo título en MotoGP al aprovecharse de la caída de Dani Pedrosa en la segunda vuelta del GP de Australia.

En esta ocasión, el mallorquín necesitaba únicamente de tres puntos para proclamarse matemáticamente campeón pero la caída de su máximo rival le abrieron de par en par las puertas del título. Sin embargo, no dudó en disputar a tope la carrera y finalizó segundo, por detrás del héroe local, Casey Stoner que se despedía a lo grande de las carreras en su país con una brillante victoria.

El mallorquín de Yamaha ha tenido un comportamiento excepcional esta temporada, con una regularidad absolutamente increíble que ha terminado minando la resistencia y la moral de todos sus rivales, empezando por el propio Pedrosa que, pese a haber firmado su mejor temporada en MotoGP, poco ha podido hacer frente a la regularidad de Lorenzo.

El español, a falta de la última carrera, se ha llevado el campeonato con seis victorias parciales y 10 segundos puestos y tan sólo un abandono (el sufrido en Assen). U números que, sin duda, le hacen entrar en la historia del motociclismo y que han llevado el piloto español a la obtención de su segundo título en la máxima categoría (y el cuarto a nivel global), tras sus dos Mundiales en 250cc en 2006 y 2007 y su primer título en MotoGP en 2010.

Siempre de la mano de Yamaha, desde que aterrizó en 2008 en la categoría reina del Motociclismo, sus datos son sencillamente demoledores, con un total de 23 victorias, 53 pódiums y 20 poles en apenas cinco temporadas.

Estas cifras abren el debate sobre si es Jorge Lorenzo el mejor piloto español de la historia o si ese puesto honorífico sigue aún en poder de Angel Nieto, nuestro mítico “12+1 veces campeón del mundo”.

Lo que está claro es que con la juventud del mallorquín (apenas 25 años) y un enorme futuro por delante, todo apunta a que los registros del veterano piloto de Algete serán machacados sin piedad y, a no tardar mucho, ese debate quedará definitivamente cerrado del lado del piloto de Yamaha.

Por su paret, el joven piloto ilerdense Marc Márquez ha ganado con brillantez el Mundial en la categoría de Moto2 en su segunda participación en la categoría, en una temporada en la que apenas ha dado opción a sus rivales.

El español se ha proclamado campeón tras una exitosísima campaña, en la que se subió a lo más alto del cajón en nada menos que ocho ocasiones de las 16 carreras disputadas hasta la fecha y sólo quedó fuera del pódium en tres de ellas, saldadas con un quinto puesto cosechado en Italia y dos abandonos (Francia y Malasia).  Sólo el también español Pol Espargaró ha podido sostenerle mínimamente el pulso al piloto de Cervera, que ha logrado así sacarse la espina del pasado Mundial de Moto2.

Recordemos que en la edición de 2011, Márquez finalizó en segundo lugar tras el alemán Stefan Bradl, si bien el español se quedó con la miel en los labios ya que no pudo llevarse un campeonato que tenía en la mano a causa de una grave caída en el GP de Malasia. Una caída que no sólo le impidió correr en las dos últimas del campeonato sino que, además, le mantuvo en el dique seco varios meses e incluso hizo peligrar su participación para el inicio de la presente campaña.

Para la carrera de hoy, Márquez sólo necesitaba obtener una renta de dos puntos para lograr matemáticamente el título. Por ese motivo decidió no arriesgar cuando Espargaró se marchó hacia adelante. Aun así y tras una carrera ciertamente conservadora, dejó muestras de su superioridad finalizando en la tercera plaza, por detrás del propio Espargaró y el piloto local Anthony West.

A sus 19 años el piloto catalán ya cuenta con un brillante palmarés, con dos títulos del mundo en su haber (el de 125cc obtenido en 2010 y el de este año en Moto2) y, como ya confirmamos en su día, pasará a la categoría reina por la puerta grande. Allí le espera el equipo oficial Repsol Honda, donde formará pareja junto a Dani Pedrosa y un futuro absolutamente esplendoroso por delante.

 

Por su parte,