La actual crisis económica ha llevado a la mítica firma británica Cosworth a colgar el cartel de “Se Vende”. El conocido preparador y fabricante de motores ha sucumbido a los rigores de la recesión y, tras un par de años en los que sus ventas y pedidos han ido cuesta abajo y sin frenos, sus actuales dueños los norteamericanos Gerry Forsythe y Kevin Kalkhoven han tomado la decisión de ponerla en el mercado, a la búsqueda de una salida digna, después de tantos años de historia.

De momento, ya suenan varios posibles compradores. Por una parte, habría al menos dos empresas interesadas, ambas procedentes de la aeronáutica, en hacerse con su división dedicada a la elaboración de motores. Así pues, tanto Rolls-Royce como GKN habrían pedido precio por la adquisición de Cosworth. Por otra parte, se rumorea que David Richards, de Prodrive y Aston Martin podría estar interesado en la compra de la división de proyectos deportivos del preparador británico. Aun así, todo está todavía en el aire y la situación de Cosworth, a fecha de hoy, es francamente complicada.

No obstante, esta situación no es nueva ni mucho menos. No es la primera vez que Cosworth está en venta ya que en sus 56 años de existencia, la firma creada en 1956 por los británicos Mike Costin y Keith Duckworth ha pasado ya por distintas manos, entre ellas, Volkswagen y Ford.

Pese a que no fue hasta 1998 cuando Ford se hizo con el control directo de Cosworth, la relación con la marca del óvalo siempre fue muy fructífera. Desde 1959 le ha estado suministrando motores y se puede decir que con el fabricante de Detroit vivió sin duda una auténtica época dorada, convirtiéndose en auténtico sello de identidad para todos los modelos deportivos de la marca del óvalo y fruto de aquella colaboración pudimos asistir a la creación de modelos como el Ford Sierra Cosworth o el Ford Escort Cosworth, auténticas piezas de coleccionismo hoy día.

Imagen de dos Lotus del año 2010, de los últimos F1 propulsados por Cosworth

Paralelamente, siempre fue un suministrador de motores muy habitual en la Fórmula 1 desde finales de los 60, granjeándose un prestigio más que merecido entre las distintas escuderías por su fiabilidad y su rendimiento. De hecho, desde su irrupción en el Gran Circo en 1967 fue suministrador de escuderías míticas como Lotus, Matra,Tyrrell, McLaren, Williams o Benetton y grandes campeones triunfaron con motores del fabricante inglés como Graham Hill, Jochen Rindt, Emerson Fittipaldi, James Hunt, Mario Andretti, Keke Rosberg, Nelson Piquet o Michael Schumacher.

Sin embargo, su ocaso prácticamente definitivo y que le ha llevado a su situación actual, comenzó a principios de los años 2000 -en concreto en 2004- cuando Ford se deshizo de Cosworth y empezó a perder influencia como fabricante. Esta situación desembocó en una pérdida cada vez mayor de peso en la Fórmula 1, uno de sus mejores escaparates, debida a una crisis de resultados y al hecho de que su tecnología fue rápidamente superada por otras marcas y suministradores de motores como Renault, Toyota o Ferrari.

Por este motivo su presencia en la Fórmula 1 se redujo sensiblemente, entre otras cosas porque las grandes escuderías comenzaron a darle la espalda, hasta el punto que la última victoria de un monoplaza con motor Cosworth se remonta al GP de Brasil de 2003, con un Jordan pilotado por un jovencísimo Giancarlo Fisichella. Sólo escuderías menores como Jaguar, la citada Jordan, la incipiente Toro Rosso o Minardi confiaban ya en sus motores.

Llegados a finales de 2006, la crisis en Cosworth es de tal calibre que tienen que abandonar sus proyectos en Fórmula 1 hasta que en 2010, en una desesperada huida hacia adelante, decidieron retornar al Gran Circo como suministradores de los equipos Hispania, Lotus (la actual Caterham), Virgin y Williams, con unos resultados deportivos absolutamente decepcionantes. De hecho, su participación se ha ido reduciendo hasta el punto que hoy día sólo HRT (la antigua Hispania) y Marussia (la antigua Virgin) siguen confiando en el preparador británico, si bien, por culpa de esta nueva situación, se tendrán que replantear su situación de cara a la próxima temporada.