GP de Malasia: Victoria de Vettel que desata la guerra civil en Red Bull


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La carrera de hoy nos ha dejado el primer doblete de la temporada para Red Bull, con la primera victoria de Sebastian Vettel en la presente temporada. Un doblete, sin embargo, que ha quedado empañado por la batalla fratricida que han vivido los dos pilotos de la escudería de bebidas energéticas y que no sólo ha estado a punto de dejar a ambos pilotos fuera de carrera sino que, además, ha abierto una guerra civil sin precedentes en el seno del equipo.

Lo que parecía una plácida victoria para los dos Red Bull y, en concreto, a manos de un brillante y muy valiente Mark Webber, se tornó en una amarga polémica, marcada por el hecho de que Sebastian Vettel no respetó unas presuntas órdenes de equipo y atacó de forma ciertamente arriesgada a su compañero, hasta el punto que ambos pilotos estuvieron en un tris de quedar fuera de juego. Un hecho que convirtió la ceremonia de entrega de premios en lo más parecido a un funeral.

Lo peor no ha sido el evidente malestar y la tensión entre ambos compañeros cuando se vieron las caras en el pódium sino la escenificación de la ruptura, hecha pública cuando Martin Brundle entrevistó a los dos pilotos al terminar la protocolaria entrega de trofeos. Allí, Webber no se mordió la lengua y dijo abiertamente unas palabras que, sin duda, han abierto la Caja de Pandora en el seno de Red Bull: “La carrera estaba terminada y yo podía haber ganado. Sin embargo, Seb (Vettel) tomó sus propias decisiones”, dijo sin cortarse un pelo el bravo piloto australiano.

Además, se dio la circunstancia que el tercer acompañante en el pódium, Lewis Hamilton, asistió al espectáculo ofrecido por sus dos rivales como un auténtico convidado de piedra, entre otras cosas porque él también tuvo lo suyo. El británico tuvo que asistir a ver cómo su equipo le regalaba un pódium, en detrimento de su compañero Nico Rosberg. El alemán se vio frenado por Ross Brawn hasta por dos veces y Hamilton, sabedor de esta situación, tampoco parecía el tipo más feliz del mundo a la hora de recoger su trofeo, de ahí que hayamos visto entierros con más alegría que la reflejada en el pódium de hoy.

Por su parte y, pese a una espectacular salida, que le permitió situarse en segundo lugar, Fernando Alonso se tuvo que despedir de la carrera cuando apenas sí pudo cumplir una vuelta, al perder su alerón delantero y salirse de pista. Afortunadamente para el asturiano, sus opciones siguen intactas en tanto que el líder del campeonato hasta hoy, Kimi Raikkönen, ha finalizado séptimo y la brecha entre él y sus rivales aún es subsanable.

Análisis de la carrera

La carrera comenzó con un compañero de viaje inesperado que obligó a modificar in extremis las estrategias de los equipos ya que, a escasos minutos del arranque de la prueba, una tormenta de esas “made in Malaysia” descargó un importante aguacero. En el último momento y a pesar de que todo apuntaba a que la tormenta no duraría mucho, el estado de la pista hizo necesario el cambio generalizado de neumáticos por compuestos de lluvia intermedia, en la misma línea de salida.

Así las cosas, la carrera arrancó con una puesta en escena ciertamente inesperada. Vettel, que salía desde la pole apenas tenía problemas para mantenerla. En cambio, Felipe Massa sucumbía estrepitosamente ante Fernando Alonso mientras que a la fiesta se unía un tipo absolutamente inesperado y poco dado en estas lides como es Mark Webber.

Fernando Alonso pagaba su ímpetu puesto que, en su afán de evitar que Vettel se le marchara, golpeó ligeramente el alerón delantero de su Ferrari sobre la trasera del Red Bull, quedando descolgado y echando chispas al rozar con el asfalto. Por detrás, Webber que seguía encontrando huecos entre sus rivales con la precisión de un cirujano lograba rebasar a un sorprendido Alonso. En ese momento, no sabemos bien si por cabezonería del asturiano o por despiste o equivocación de Ferrari, en vez de entrar a boxes a cambiar su maltrecho alerón decidió seguir en pista, quizás encorajinado por ver que no perdía excesivo ritmo con respecto a Webber.

Una pésima decisión, visto lo visto, porque cuando apenas había cruzado la línea de meta e iniciaba la segunda vuelta, el alerón delantero del Ferrari se atomizaba y el monoplaza de Alonso, ya sin control, se iba recto al final de la recta de tribunas y se quedaba encajado en la grava, ante la impotencia del asturiano que pedía desesperadamente a los comisarios que le empujasen de vuelta a la pista.

A partir de ahí comenzó el típico monólogo de Red Bull, con Vettel y Webber poniendo pies en polvorosa, mientras que por detrás Hamilton, Button y Rosberg trataban de no perder comba con respecto al dúo de cabeza, al tiempo que la lluvia, que había acompañado a los pilotos durante las primeras vueltas, empezaba a retirarse y la pista se secaba rápidamente por el calor reinante en el asfalto.

En ese momento, el primero en asumir el riesgo de cambiar los neumáticos de lluvia por los slicks fue Sebastian Vettel. Desde el box de Red Bull debieron verlo muy claro porque en la sexta vuelta mandaron parar al alemán para que llevase a cabo su primer pitstop, cuando la pista aún estaba húmeda en algunas partes del trazado. Un riesgo que estuvo a punto de costarle un disgusto ya que se tuvo que reincorporar en medio de la guerra entre Pérez y Sutil, además de llevarse un par de sustos en forma de patinazos.

No obstante, como era previsible la pista se empezó a secar y tras el primer carrusel de cambios, Vettel empezó a dominar la carrera con su habitual puño de hierro, sólo seguido por Webber apenas a un par de segundos. Una situación que se mantuvo hasta que en la vuelta 20 entra Mark Webber a realizar su segunda parada, que le permitió ganarle la posición con respecto a Vettel.

El australiano empezó a dominar la carrera aunque pronto se pudo ver que no andaba sobrado de ritmo ya que Vettel empezó a comerle terreno, seguido muy de cerca por los dos Mercedes, hasta el punto que en la vuelta 28 el alemán se situó a tan solo medio segundo de su compañero. Una situación que llevó a Vettel a espetar a sus mecánicos por radio un nada edificante “es más lento, quitádmelo de mi camino“, refiriéndose a Webber.

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Momento en el que Fernando Alonso pierde el alerón delantero de su Ferrari

Aquello debió espolear al australiano, que empezó a tirar como alma que lleva el diablo y empezó a abrir hueco con respecto a Vettel, que a su vez veía cómo los compuestos de los Mercedes de Hamilton y Rosberg parecía que no daban más de sí. Por este motivo, Hamilton tuvo que optar por irse a su tercera parada en la vuelta 31, no sin antes dejarnos una impresionante entrada al pitlane por parte de Hamilton que debió ponerle los pelos de punta al box de Red Bull y probablemente al de Mercedes.

Desde ese momento, Red Bull trató de amarrar el doblete y para ello mandó entrar a Vettel para poner los duros mientras mantuvo en pista a Webber con blandos. Aquel pitstop produjo que Vettel perdiese su posición con Hamilton, al que tuvo que adelantar en pista, mientras que en la parte de atrás, Kimi Raikkönen nos dejó un duelo impagable con Nico Hulkenberg con una serie de adelantamientos por ambas partes. Unas vueltas en las que sólo por ver esa pelea mereció la pena el madrugón de hoy.

Sin embargo, las cosas no pararon ahí. Es  más, la guerra no hizo más que empezar. Lo que nadie iba a prever, ni el más optimista, es que los protagonistas de ese duelo fueran los dos compañeros -y hoy más que nunca, rivales- del equipo Red Bull. En el último tercio de carrera, Red Bull decidió atar la victoria y para ello optó por una doble estrategia para asegurar el doblete. Primero hizo entrar a Vettel en la vuelta 43 y le montó compuestos blandos mientras que una vuelta más tarde era el australiano el que hacía su última parada montando duros.

El problema llegó cuando Webber se incorporó a pista tras su parada en boxes ya que Vettel -que venía por detrás- se abalanzó literalmente sobre el monoplaza del australiano. En la primer curva, el alemán comenzó a hostigar a su compañero dejándonos unas impagables imágenes rodando en paralelo y continuos adelantamientos que finalizaron con el adelantamiento final de Vettel tras una serie de arriesgadas maniobras que bien  pudieron haber dado con los dos monoplazas en la hierba y fuera de carrera.

A partir de ese momento, Vettel trató de marcharse de su compañero y, aunque al principio cobró unos metros que hacían presagiar que el australiano había tirado la toalla, nada más lejos de la realidad. Webber, totalmente desatado, se fue a por su compañero devolviéndole la moneda. En ese momento, y en el paso por meta, los dos pilotos de Red Bull protagonizaron otra maniobra tan temeraria como innecesaria. Vettel trató de adelantar a Webber por el interior, quedando encerrado entre el coche del australiano y el muro y, finalmente, tras el susto, Vettel volvió a rebasar de nuevo a su compañero, marchándose hacia adelante.

Esta nueva disputa fue merecedora de una sonora bronca por radio de Christian Horner que le dijo textualmente a sus pupilos que “lo que habéis hecho es una tontería”, mientras que Vettel llamaba “estúpido” a su compañero por encerrarle. Lo que nadie se imaginaba es que esta maniobra iba a terminar por abrir la caja de los truenos entre los dos pilotos. Especialmente después de que se supiera que en el equipo Red Bull se había acordado que las cosas deberían quedar tal y como saliesen después de la última parada.

Por detrás las cosas no parecían ir mucho mejor. La tercera y la cuarta plaza estaba en disputa a manos de los dos Mercedes, que se encontraban muy lejos del grupo de perseguidores. Sin embargo, aquí la lucha por el pódium tampoco estuvo exenta de polémica ya que a falta de menos de 10 vueltas, el Mercedes de Hamilton rodaba a un ritmo sensiblemente inferior que el de su compañero Rosberg.

El alemán, sabedor de su superioridad, se desgañitaba por radio pidiendo permiso para atacar a su coequipier pero desde el box del equipo germano decidió que fuese Hamilton y no Rosberg el que acompañase en el cajón a los dos Red Bull. La diferencia con los dos de cabeza es que el rubio piloto decidió agachar la cabeza y asumir a regañadientes las órdenes de Ross Brawn desde el muro, no sin antes dedicarles por radio un sonoro “Me debéis una” cuando cruzó la línea de meta, eso sí, pegado a su compañero para demostrar que habría sido tercero de haberle dejado.

Con las tablas firmadas por los cuatro primeros casi desde la vuelta 50, la lucha por el resto de puntos nos dejó una bonita pugna entre Grosjean, Raikkönen, Hulkenberg, Pérez y Massa que se saldó a favor del brasileño. En una brillante estrategia y justo cuando todo parecía perdido para Ferrari, Massa fue el último en entrar a falta de 12 vueltas para el final. Pese a que todos sus rivales habían dado buena cuenta del carioca y Grosjean se encaminaba firme a la quinta plaza, Massa aprovechó la ventaja de sus compuestos, mucho más frescos que los de sus rivales, para remontar en las últimas vueltas.

Massa logró acabar en una meritoria quinta plaza, tras desembarazarse brillantemente de Pérez, en una maniobra maestra justo cuando el mexicano se estaba peleando con Raikkönen, y hacer lo propio con el finlandés un poco después. El colofón a su remontada lo puso cuando finalmente logró dar caza a Grosjean a falta de un par de vueltas. Sin tiempo para más y con una tensión en el muro de Red Bull que se cortaba con un cuchillo, Vettel recibía el banderazo final y se acercaba con su monoplaza al lugar ocupado por su equipo, algo que ni de lejos quiso hacer instantes después Mark Webber.

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Momento en el que Vettel cruza vencedor hoy en Sepang

Lo peor llegaría después, en el parque cerrado. Webber pasaba olímpicamente de su compañero al bajarse del coche mientras que Vettel discutía en la sala previa al pódium con Adrian Newey, primero, y con el propio Webber después. El australiano le recordó que se había pasado por el forro de sus caprichos la orden “Box 21”. Una orden que inmediatamente después supimos que era el código en clave adoptado por Red Bull por el cual, tras el último pitstop el coche 2, es decir, el de Webber debería haber sido primero y que Vettel desoyó, poniendo además en grave riesgo la carrera de ambos pilotos hoy.

A continuación, en el pódium hubo una frialdad absoluta y muchas caras largas. Apenas sí se celebró nada, casi no hubo champán y en cuanto Webber tomó el micrófono, se despachó a gusto contra su compañero. Además, a romper el hielo tampoco ayudó mucho la seriedad del gesto de Hamilton. El británico tampoco se mostró especialmente feliz, pues tal y como recordó él mismo en la entrevista final, sabía que él no mereció haber estado ahí sino su compañero Rosberg.

Finalmente, en la rueda de prensa conjunta de la FIA, el alemán se disculpó públicamente ante su compañero por haberse saltado a la torera las órdenes de Red Bull. Sin embargo, llueve sobre mojado y mucho nos tememos que la guerra se ha desatado ya y que estas palabras de arrepentimiento, seguramente sinceras, de Vettel no van a ayudar a resolver una situación que se ha tornado insostenible.

Lo mejor y lo peor del día

Una vez más, y siguiendo la tradición de las carreras disputadas en territorio malayo, lo mejor ha sido la propia carrera en sí. La prueba vivida hoy en Sepang ha sido absolutamente emocionante desde la primera vuelta hasta prácticamente la última. Con la espada de Damocles de la meteorología sobre las cabezas de los equipos, la carrera de hoy ha dejado imágenes para todos los gustos y, sobre todo, muchos adelantamientos. El duelo entre los dos Red Bull debería pasar a la historia, con independencia de la guerra civil que lo ocurrido hoy ha desencadenado sin duda en el seno del equipo austríaco.

Por su parte, hoy ha sido un gran día para los dos Mercedes. Superados los problemas de fiabilidad y, sobre todo, de degradación mostrados especialmente en los entrenamientos libres del viernes, las flechas plateadas han sido los únicos capaces de plantarles cara mínimamente a Red Bull, que con independencia de lo ocurrido ha vuelto a demostrar que, un año más, será el rival a batir.

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Hamilton y Rosberg, emparejados durante un lance de la carrera

Tampoco es de olvidar la gran carrera de un tipo como Nico Hulkeberg. El alemán ha sacado hoy petróleo de su Sauber, luchando en todo momento por una posición destacada, especialmente en el primer y tercer tercio de carrera, con compuestos blandos. Ha sido un hueso durísimo de roer, especialmente para Raikkönen, con el que se las ha tenido tiesas una gran parte de la carrera y al que tuvo a raya durante un buen trecho de la misma.

Lo peor de hoy ha venido de parte del pitlane, donde hemos asistido a una serie de errores que, como en el caso de los dos Force India y de Jenson Button, han acabado por dar al traste con sus participaciones hoy. Sin embargo, la primera nota curiosa de la jornada en boxes la ha protagonizado Lewis Hamilton. El británico sufrió un despiste monumental cuando se equivocó de boxes al realizar su primera parada, metiéndose en el box de McLaren en vez de hacerlo en el de Mercedes.

Lo peor vino después. Problemas al parecer con la pistola impidieron a Force India cambiar las ruedas de sus dos monoplazas, los cuales, tras varios interminables minutos parados acabaron por abandonar la carrera. Algo parecido le ocurrió a Jenson Button. No sabemos bien por qué pero el piloto británico reemprendió la marcha cuando aún faltaba por apretar las tuercas de su rueda delantera derecha. Se dio cuenta enseguida y paró en seco su monoplaza justo antes de entrar en el carril de incorporación a pista. Ante la prohibición de andar marcha atrás, los mecánicos tuvieron que salir corriendo a por el coche  y remolcarlo a mano de nuevo al box de McLaren pero el tiempo que perdieron en toda la maniobra le costó una vuelta al británico, que finalmente optó por abandonar.

Tampoco anduvieron muy finos en el box de Caterham ni en el de Toro Rosso, cuando los monoplazas de Charles Pic y Jean-Eric Vergne colisionaban de la forma más tonta cuando uno entraba y el otro salía, respectivamente. La maniobra terminó con los morros de los dos coches destrozados y sustituidos afortunadamente sin más consecuencia.

Muy decepcionantes los Lotus hoy. Pese a que Raikkönen fue de los más rápidos en los libres del viernes, ni él ni Grosjean dieron la talla en los entrenamientos de calificación. De hecho, Grosjean ni siquiera pudo pasar a la Q1 mientras que Kimi, que calificó séptimo acabó perdiendo tres puestos finalmente en la parrilla por obstaculizar a Rosberg en su vuelta lanzada.

En carrera tampoco anduvieron muy finos. Grosjean perdió una quinta posición que casi tenía ganada ante Massa y Raikkönen, que estuvo todo el día enfrascado en una serie de batallas infructuosas, tampoco dio con la tecla y finalizó en una discreta séptima plaza que le ha costado perder el liderato del Mundial de Pilotos, además alguna que otra bronca con Hulkenberg.

Por último, muy desafortunados hoy en Ferrari a la hora de gestionar el problema de Fernando Alonso. No sabemos si por decisión del equipo o por empecinamiento del asturiano pero nunca debieron dejarle continuar en carrera sin haber cambiado el alerón delantero. Es cierto que no estaba perdiendo un tiempo excesivo con Vettel y que incluso podía luchar casi de tú a tú con Webber por la tercera plaza. Pero el riesgo de que el alerón, francamente descolgado, acabase por romperse era muy alto, como así ocurrió de hecho.

Además, era la primera vuelta y con la carrera aún bajo la lluvia, por lo que muy probablemente el piloto español podría haber recuperado sin problemas ese gap, derivado de una parada extra. El caso es que el asturiano se tuvo que apear del coche a las primeras de cambio, recibiendo el primer revés serio de la temporada.

Eso sí, hay que reconocer que Alonso estuvo después muy divertido comentando en su cuenta de Twitter lo ocurrido con los Red Bull. El asturiano no perdió la oportunidad para meterle el dedo en el ojo a su eterno rival, con el que además no guarda precisamente una buena relación dejando una perla de las suyas:

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Clasificación de la carrera y del Mundial

La carrera de hoy en Sepang ha finalizado de la siguiente forma, tras 56 apasionantes giros:

1º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), en 1h 38′ 56”

2º) Mark Webber (Infiniti Red Bull), a 4,2”

3º) Lewis Hamilton (Mercedes), a 12,1”

4º) Nico Rosberg (Mercedes), a 12,6”

5º) Felipe Massa (Ferrari), a 25,6”

6º) Romain Grosjean (Lotus), a 35,5”

7º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 48,4”

8º) Nico Hulkenberg (Sauber), a 53”

9º) Sergio Pérez (McLaren), a 1’12”

10º) Jean-Eric Vergne (Toro Rosso Ferrari), a 1’27”

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Gesto serio de Sebastian Vettel en el pódium

La clasificación del Mundial de Pilotos está ahora encabezada por el alemán Sebastian Vettel. El tricampeón mundial vuelve a liderar el campeonato a la segunda carrera con 40 puntos. Kimi Raikkönen cae ahora a la segunda plaza, con 31 puntos mientras que Mark Webber, Lewis Hamilton y Felipe Massa le siguen a cierta distancia, con 26, 25 y 22 puntos respectivamente. Inmediatamente detrás se sitúa Fernando Alonso que, tras su abandono de hoy, se queda con los 18 puntos obtenidos en el GP de Australia y es sexto ahora, a 22 puntos de su gran rival.

No obstante y como hemos podido ver otros años, esto no ha hecho más que empezar y esta distancia, pese a ser aparatosa, no es ni mucho menos decisiva ya que con 17 carreras por delante, aún queda todo por decidir.

En cuanto al Mundial de Constructores, el doblete de Red Bull le da alas para situarse ahora en una cómoda primera plaza, con 66 puntos. En segundo lugar, pero muy atrás, con 40 puntos empatan Lotus y Ferrari mientras que Mercedes está en cuarta posición, a tan solo tres puntos de ambos.

La próxima carrera se hará esperar un poco, pues se disputará en tres semanas, aunque todavía no abandonaremos el continente asiático. Nos espera el mítico circuito de Shanghai, un circuito muy de Mercedes y para los que es posible, por qué no, la victoria. Red Bull está fuerte pero no está al nivel estratosférico de otros años y, como se ha podido ver hoy durante la carrera, son perfectamente batibles.  Habrá que ver si Lotus ha espabilado o si lo del GP de Australia no fue más que un espejismo.

Por otra parte, habrá que ver cómo digieren en el equipo de Milton Keynes la batalla desatada hoy entre sus dos pilotos y cómo afecta eso al rendimiento de ambos en pista, especialmente a Webber. El australiano ha explotado hoy contra su equipo y contra su compañero. La repuesta a estas preguntas, como decimos, en tres semanas…

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Autor: Diego J. Montero

Impenitente fan de Bruce Springsteen y madridista confeso, Mourinhista hasta las cachas y aficionado a los coches, a las motos y, en definitiva, a todo aquello que huela a gasolina...

2 comentarios en “GP de Malasia: Victoria de Vettel que desata la guerra civil en Red Bull”

  1. No hay duda de que nos vamos a divertir este año, Diego, cuando no sea por las carreras en sí, será por causas externas como las guerras internas de los equipos, las puyitas en Twitter y detalles semejantes.
    Yo creo que Alonso y Ferrari la han cagado, que si hay órdenes de equipo mal y si no las hay también mal, que Lotus ha dececepcionado hoy y que, al final, Vettel ya le saca 22 puntos a Fernando en sólo dos carreras.
    Como siempre, un placer leerte, magnífica entrada, felicidades.
    Un abrazo.
    Jesús. @jemarey43

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    1. No pierdas la esperanza, Jesús, porque Red Bull no está “súper” como otros años y lo que le pasó a Alonso le puede pasar en cualquier momento a Vettel. Sólo llevamos dos carreras y como vimos en otras temporadas, pueda pasar aún cualquier cosa.

      Por otra parte, no creo que las cosas se tornen peor para el alemán: En todo caso para Webber que me parece que ha cerrado para siempre su etapa en Red Bull el 31 de diciembre próximo. El que tenía la peor parte era él y no Vettel, que sí, que mucho chau-chau, pero ahí tiene una nueva victoria en la buchaca.

      Mal Ferrari, como dije en la entrada. Tanto si es porque se dejaron llevar por la cabezonería de Alonso viendo que podía mantener dignamente el tipo aun con el alerón caído, tanto si fue por despiste. Lo primero es grave, porque el que debe mandar ahí es Domenicali. Lo segundo es aún peor porque demuestran que, después de haber perdido un Mundial por una mala estrategia, siguen sin haber aprendido.

      Un abrazo y gracias por tus palabras. Estoy deseando leer tu entrada de la carrera de hoy en tu blog http://elrincondejemarey.bligoo.es/

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