GP de España: Fernando Alonso y Ferrari reinan en Montmeló ante el delirio de los aficionados


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Pocas veces ha sido tan fácil elaborar un titular que resuma en pocas palabras el transcurso de una carrera pero es que la exhibición que ha realizado hoy Fernando Alonso ha sido de esas que resultan difícilmente olvidables. Dominando de principio a fin, tras una magistral salida, se ha podido ver la combinación mortífera entre el enorme potencial del Ferrari F138, sin duda el mejor coche salido de Maranello desde 2008 y el talento innato del asturiano. Esto ha provocado que el piloto español no tuvisese apenas oposición en el día de hoy, llevando el delirio y el éxtasis a unas gradas teñidas hoy de rojo, de rojo Ferrari, en una carrera sin apenas historia.

Sin dar ninguna opción a sus rivales,  se ha podido ver hoy una muestra del enorme potencial del Ferrari F138. La prueba quedó pronto vista para sentencia ya que la superioridad del asturiano fue en todo momento insultante. De hecho, hemos podido ver a Fernando Alonso ha disfrutado como un niño durante la carrera y, sobre todo, al cruzar la línea de meta, en una interminable vuelta de honor mientras enarbolaba con una de sus manos una enorme bandera española.

Detrás de él, y pese a lograr llevar a cabo una arriesgada estrategia a tres paradas, ha finalizado el finlandés Kimi Raikkönen, que sigue con su idilio con el pódium. Meritoria su plaza, logrando superar a un combativo y extramotivado Felipe Massa, que ha completado el pódium de hoy en Barcelona.

El actual líder del Mundial, el alemán Sebastian Vettel ha estado muy gris hoy y demasiado ha tenido con ser cuarto, en una carrera en la que nunca se encontró cómodo y en la que los neumáticos le han vuelto a jugar una malísima pasada, al igual que le ha ocurrido a los dos Mercedes. Sorprende y mucho ver cómo los dos monoplazas alemanes, con Rosberg y Hamilton copando las dos plazas de la parrilla de salida se hayan podido hundir de la forma en que lo han hecho, especialmente el británico, al que una vez más sus compuestos han dejado tirado prácticamente desde la segunda vuelta.

Análisis de la carrera

La carrera de hoy se inició con una salida marca de la casa en la que Fernando Alonso, que partía de una discreta quinta posición llegó a situarse incluso segundo antes de la primera curva. Sin embargo, Rosberg que salió muy bien y, sobre todo Sebastian Vettel, muy valiente cerrándole todas las puertas al asturiano, lograron ponerse en cabeza.  Una salida que, junto a la de Sergio Pérez (que llegó a situarse sexto) contrastan con los pésimos arranques de Hamilton, Raikkönen y sobre todo Webber.

A partir de ahí pronto se empezó a romper la carrera. Desde los primeros metros Rosberg, Vettel y Alonso empezaron a destacarse sobre el resto, ubicados en otro pequeño grupo encabezado por Lewis Hamilton y en el que estaban Raikkönen, Massa y un poco más retrasado, Sergio Pérez, a algo más de un segundo de los tres de cabeza. Sin embargo, pronto se pudo comprobar que el británico no tenía hoy su día. Sin el ritmo esperado y con una degradación sorprendente para las apenas siete  u ocho vueltas que llevábamos disputadas, el Mercedes del ex-campeón del mundo empezó a decrecer de forma vertiginosa y pronto fue pasto no sólo de Kimi y de Massa sino también de Pérez.

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Salida del GP de España, liderada por Nico Rosberg y Sebasian Vettel

En un circuito como es el de Montmeló, las estrategias iban a ser fundamentales para el día de hoy y el primero en romper el hielo fue Mark Webber, que decidió ir a una estrategia de cuatro paradas y para ello tan sólo espero ocho vueltas para entrar en boxes a cambiar de ruedas. Algo que rápidamente fue imitado por Massa y Grosjean en la siguiente vuelta aunque con diferente desenlace. Mientras que el de Ferrari se preparaba para la batalla, el francés de Lotus decía adiós a la carrera porque, por motivos que desconocemos, rompió su suspensión trasera derecha y llegaba casi arrastrándose a boxes.

En apenas dos vueltas más, los grandes favoritos ya habían entrado todos a cambiar sus ruedas y aquí Ferrari asistió el golpe definitivo a la carrera. Con un pitstop magistral, Alonso logró ganarle la posición a Vettel, que entró una vuelta después que el asturiano y desde ahí, todo fue coser y cantar. Primeramente se deshizo sin apenas esfuerzo de un Nico Rosberg que veía cómo, al igual que sus compañeros, sus neumáticos le abandonaban de forma inmisericorde, teniendo que ceder también ante Sebastian Vettel que, sin embargo, no podía con el ritmo de Alonso.

Desde ese momento Fernando Alonso empezó su monólogo y como si de un martillo pilón se tratase, comenzó a meterle tiempo a su gran rival, décima a décima, segundo a segundo, vuelta a vuelta hasta el punto que en apenas cinco vueltas la diferencia entre el Ferrari y el Red Bull era ya de cuatro segundos. Por detrás, Rosberg también veía cómo Raikkönen le adelantaba mientras que Webber , que había remontado tras su arriesgado y tempranero pitstop hasta la sexta plaza, se las tenía tiesas con un Sergio Pérez, absolutamente desatado, con Daniel Ricciardo y su Toro Rosso amenazando a ambos pilotos.

Llegados a la vueta 23 se produjo la puntilla a la carrera. Fernando Alonso estaba perdiendo tiempo con Vettel por lo que fue llamado a boxes para a hacer su segunda parada. En cambio, en Red Bull animaban a Sebastian Vettel a continuar en pista y a vaciarse ya que, aparentemente sus degradados compuestos no parecían hacer mella en la tabla de tiempos. Craso error porque, si bien en las dos o tres primeras vueltas en las que el alemán se mantuvo sobre el asfalto sus tiempos eran francamente sorprendentes, en apenas una vuelta sus gomas se degradaron de forma extraordinaria, perdiendo de forma estrepitosa toda la ventaja duramente adquirida unas pocas vueltas antes, por lo que tuvo que entrar de inmediato y todas sus esperanzas de aguantar en carrera con tres paradas se fueron al traste.

Fernando Alonso, luchando a brazo partido con Rosberg y Massa hoy en Montmeló
Fernando Alonso, luchando a brazo partido con Rosberg y Massa hoy en Montmeló

Quien sí parecía decidido ir a tres paradas era Kimi Raikkönen. El finlandés  paró en la vuelta 27 y tras unas vueltas en las que comenzó a volar, logró no sólo dar alcance a Vettel sino que en la vuelta 33 le adelantó con una maniobra escalofriante por el interior, yéndose como un cohete a por Massa cuyas gomas se habían desfondado. No tardó mucho el piloto de Lotus en dar caza al Ferrari del brasileño. No hubo duelo porque en ese momento Massa y Alonso entraron en boxes, protagonizando un espectacular doble pitstop saldado sin problemas para ambos.

No tardó en ceder el finlandés ante el empuje del asturiano, que venía con neumáticos mucho más frescos y tras un par de vueltas, el Lotus era rebasado sin dificultad por el Ferrari, marchándose con total autoridad del resto, hasta el punto que cuando entró finalmente Kimi a realizar su tercera y última parada, la distancia entre ambos era ya de casi ocho segundos. De ahí que, tras el último pitstop de Alonso, las cosas quedasen prácticamente finiquitadas para todos.

La única duda era saber si Felipe Massa, que había entrado en la vuelta 53 junto a Vettel a realizar su última parada, iba a ser capaz de aprovechar la ventaja de tener unos compuestos más nuevos que Raikkönen y, aunque hay que reconocer que el brasileño lo intentó, la diferencia que Raikkönen había cobrado con respecto al piloto de Ferrari (en torno a los 12 segundos) se tornó insuperable para Massa.

Por detrás, las cosas no iban mucho mejor para Vettel, cuya distancia  con respecto al compañero de Alonso era también enorme, se dedicó a nadar y guardar la ropa, sabedor de la superioridad del Ferrari y se limitó a cuidar los neumáticos para que Mark Webber, quinto finalmente, tras un desigual duelo con Rosberg, no se le acercase demasiado.

Las últimas vueltas fueron un auténtico tostón, especialmente desde que Felipe Massa se percató que su esfuerzo para atrapar a Raikkönen iba a ser en vano y, a falta de cinco vueltas para acabar el brasileño tiró definitivamente la toalla. El único atisbo de emoción llegó de la mano de Nico Rosberg, que se defendía con uñas y dientes del ataque de Paul Di Resta y del morbo que nos dejó ver la imagen de Sergio Pérez atacando a un debilitado Jenson Button.

Finalmente no se produjo cambio alguno en la clasificación y tras el merecido banderazo a cuadros sobre el monoplaza del español, se desató la euforia tanto en las gradas como a bordo del propio Ferrari, especialmente cuando un comisario de carrera le entregó una bandera de España en mitad de la pista y el asturiano la paseó encantado por todo el trazado catalán, en una vuelta de honor interminable.

Fernando Alonso, portando la bandera española tras su victoria
Fernando Alonso, portando la bandera española tras su victoria

Lo mejor y lo peor del día

Una vez más, la matrícula de honor es para el equipo Ferrari. Perfecto todo el fin de semana, el trabajo llevado a cabo sobre el monoplaza es sencillamente impecable. La máquina funciona de cine y está sin duda en las mejores manos de todo el paddock. Su sistema de ayuda a la salida, el famoso Launch System se ha mostrado como el más eficaz de entre todas las escuderías y además han dotado al vehículo de una velocidad punta que en recta le hace casi intratable.Todo ello ha convertido al Ferrari F138 en el mejor coche de la parrilla del momento sin el más mínimo género de dudas. Y el doble pitstop protagonizado en mitad de carrera, para guardarlo en vídeo y usarlo como referencia en los manuales. Hoy no se le puede poner un pero al equipo.

Como tampoco podemos ponerle pegas a la gran carrera de Massa. El brasileño que, pese a que calificó en sexto lugar, había sido castigado a última hora de ayer con tres puestos por haber estorbado a Mark Webber durante la jornada de calificación, ha hecho una grandísima carrera. Protagonizando una gran remontada, supo gestionar muy bien el rendimiento con los neumáticos de su Ferrari y sólo la estrategia casi suicida de Lotus yendo a una parada menos impidió un casi seguro doblete rojo hoy en Montmeló. Bien por el brasileño, que hoy sí ha sabido estar a la altura de su monoplaza y de lo que representa el Cavallino Rampante  que lleva bordado en su mono.

Sebastian Vettel intentando resistir el ataque de Fernando Alonso
Sebastian Vettel intentando resistir el ataque de Fernando Alonso

También hay que quitarse el sombrero ante Kimi Raikkönen. Rapidísimo toda la carrera no ha eludido nunca el cuerpo a cuerpo y ha echado el resto cuando tenía que hacerlo, especialmente cuando se puso a tiro la segunda plaza. Aparte de que el Lotus es, junto al Ferrari, el monoplaza que mejor gestiona los Pirelli de este año, la conducción fina pero agresiva del finlandés le ha vuelto a aupar al segundo lugar del cajón, tras dejarnos un adelantamiento como el protagonizado a Vettel sencillamente memorable.

Iceman, que hoy ha vuelto a hacer gala de su merecida fama de borde en la entrevista del pódium es, hoy por hoy, el principal favorito al título junto a Fernando Alonso. Además, con este nuevo pódium, el finlandés continúa con su racha imbatible de 22 carreras consecutivas puntuando y tiene ya a tiro de piedra el récord de Michael Schumacher, cifrado en 24.

Por último, no quiero dejar de mencionar a tres auténticos outsiders que hoy han destapado el tarro de las esencias y que nos han dejado interesantes pinceladas de su potencial. El primero es Sergio Pérez. El mexicano de McLaren ha estado hoy francamente rápido y se le ve mucho más integrado con su montura que al principio de la temporada y nos recuerda cada vez más al agresivo y peleón piloto que deslumbró en su día en Sauber. Aunque finalmente tuvo que sucumbir ante la estrategia de su compañero, no sólo protagonizó una espectacular salida sino que además estuvo gran parte de la carrera batiéndose el cobre con rivales de mucha más entidad. Y lo mismo hay que decir de Daniel Ricciardo y Esteban Gutiérrez, que llegó incluso a liderar durante unos instantes la carrera al principio de la misma. Lástima que el piloto de Sauber no haya tenido la recompensa de su primer punto de la temporada pero, desde luego hoy ha dejado muy buenas sensaciones.

Lo peor ha sido el naufragio colectivo de Mercedes. Pese a que todos preveíamos que los neumáticos iban a jugar una mala pasada a los dos monoplazas germanos no podía imaginar que este desplome se fuese a producir tan pronto y de una forma tan brutal y evidente. El primero en caer fue Hamilton. No quisiera estar en la piel del británico que pasó en apenas 10 vueltas de luchar por la pole a luchar con la “clase media” del pelotón por sumar siquiera un punto, algo que ni siquiera logró al final. Por su parte, su compañero Rosberg sí que pudo aguantar algo más pero, pese a que sus compuestos le aguantaron más que a Hamilton, tampoco pudo ofrecer su mejor versión y se diluyó como un azucarillo en la zona media de la clasificación.

Para acabar, tampoco  podemos olvidarnos de Sebastian Vettel. El alemán, al que se le sigue atragantando este circuito, hoy sencillamente no ha estado. Pese a que llegó a oponer cierta resistencia y llegó a estar peleando por la segunda plaza, un error grave en la estrategia a la hora de gestionar su segundo pitstop le privó de luchar incluso por el pódium. O resuelven pronto el problema en la gestión de los neumátivos y que, como a Mercedes, le acucia seriamente en carrera o, como al conjunto alemán, la temporada se le puede hacer muy larga a Red Bull.

Fernando Alonso, en plena explosión de júblio tras su victoria
Fernando Alonso, en plena explosión de júblio tras su victoria

Clasificación de carrera y del Mundial

Después de 66 vueltas y una apoteosis final sobre el asfalto de Montmeló, la carrera finalizó así:

1º) Fernando Alonso (Ferrari), en 1h 39′ 16”

2º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 9,3”

3º) Felipe Massa (Ferrari), a 26”

4º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), a 38,2”

5º) Mark Webber (Infiniti Red Bull), a 47,9”

6º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 1’8”

7º) Paul Di Resta (Force India Mercedes), a 1’9”

8º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 1’19”

9º) Sergio Pérez (McLaren Mecedes), a 1’21”

10º) Daniel Ricciardo (Toro Rosso Ferrari), a 1 vuelta.
La clasificación provisional del Mundial de Pilotos continúa una semana más encabezada por el alemán Sebastian Vettel, con 89 puntos. Ahora bien, se estrechan las diferencias con respecto a su más inmediato perseguidor, el finlandés Kimi Raikkönen, que se sitúa con 85 puntos, a tan sólo cuatro puntos del tricampeón mundial. Por su parte, Fernando Alonso vuelve a puestos de privilegio en la clasificación, situándose ahora tercero con 72 puntos.

A partir de ahí las diferencias son enormes con respecto al resto. Hamilton es ahora cuarto con 50 puntos, a casi 40 puntos de Vettel, mientras que Massa sigue subiendo y se sitúa quinto con 42 puntos.

En lo relativo al Mundial de Constructores, Red Bull sigue liderando el campeonato con 131 puntos mientras que Ferrari se acerca peligrosamente, con 117 puntos gracias a los dos puestos de pódium logrados hoy en Barcelona. Muy cerquita se encuentra también Lotus, con 111 puntos, lastrado por el prematuro abandono de hoy de Romain Grosjean.

La siguiente cita será la próxima semana en el mítico trazado de Montecarlo y sus siempre reconocibles curvas de Mirabeau, La Rascasse o Loews y el no menos famoso túnel. Un circuito marcado por la historia y el glamour y, ciertamente, poco dado a las sorpresas y los adelantamientos. Su peculiar estructura le convierte en el trazado más corto (apenas 3.340 metros) pero sin duda uno de los más lentos de todo el calendario y en el que la calificación del sábado es vital para el transcurso de la carrera del domingo.

Curiosa imagen de Van Der Garde, circulando sin rueda
Curiosa imagen de Van Der Garde, circulando sin rueda por un error de sus mecánicos

La estrategia que se desarrolle en la carrera será fundamental ya que, sin apenas posibilidad de adelantar en pista, todo lo que ocurra en boxes será decisivo en carrera. De ahí que, pese a que Mercedes y Red Bull se hayan especializado en calificar de forma magistral y luego se desfonden en carrera, tengo la sensación de que los Red Bull, a poco que les respeten los compuestos, pueden ser los favoritos , en especial Sebastian Vettel, para alzarse con el triunfo en el trazado monegasco. Un circuito en el que, por cierto, han ganado con autoridad las tres últimas ediciones, dos con Mark Webber a los mandos -2010 y 2012- y una con el propio Vettel, en 2011.

Por su parte, Fernando Alonso ha ganado aquí en dos ocasiones, ambas con Renault, en 2006 y 2007 si bien estos últimos dos años ha estado en el podium, por lo que su candidatura para el triunfo, especialmente viendo su actual estado de forma y el de su coche, no es en absoluto descartable.

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