GP de Singapur: Vettel domina y sólo Alonso le planta cara


La carrera de hoy en el siempre espectacular trazado del circuito urbano de Marina Bay nos ha dejado la enésima demostración de poder que Red Bull y, en concreto, Sebastian Vettel han ofrecido esta temporada.

Pódium del GP de Singapur, con Vettel dominador de principio a fin
Pódium del GP de Singapur, con Vettel dominador de principio a fin

La carrera no fue más que una muestra palmaria de la superioridad de Red Bull, que ya se pudo ver el sábado. En una increíble sesión de calificación, en la que, sabedor de su enorme superioridad y tras una vuelta de ensueño, el piloto alemán se permitió incluso el lujo de bajarse del coche antes de la finalización de la Q3, ante la imposibilidad de que nadie pudiese siquiera acercarse a su crono.

Un gesto que, pese a lo que muchos han tachado de prepotente, no fue más que la constatación de un hecho objetivo y es que Red Bull, hoy por hoy, no tiene rival. Y que Sebastian Vettel está en el mejor momento de su carrera deportiva.
En todo caso, la carrera no tuvo ningún tipo de emoción al menos en lo que a los primeros puestos se refiere ya que, junto al poderío de Vettel y su RB9, la estrategia fue la otra gran protagonista del día.

Una estrategia que llevó al pódium de forma sorprendente a Fernando Alonso, que repitió el segundo puesto de Monza y que parece el único que no ha tirado la toalla definitivamente este año, junto a Kimi Raikkönen, que protagonizó otra gran remontada y cuya actuación se merece una mención aparte.
Aquejado de fuertes dolores en la espalda por la mañana, el finlandés salió 13º pero logró finalizar en tercer lugar. Un mérito achacable no sólo al ojo clínico de los estrategas de Lotus, sino que además dice mucho de la valía del flamante nuevo fichaje de Ferrari

Análisis de la carrera

La carrera arrancó de forma espectacular. Por un lado, el poleman Sebastian Vettel sufrió mucho para conservar su posición ante el empuje de Nico Rosberg. Pero por otro lado, hay que destacar la magistral maniobra de Fernando Alonso, protagonista de la que hasta el momento se puede decir que es la mejor salida de la temporada, sin ningún género de dudas.

El asturiano, que partía séptimo se fue como una flecha por el exterior y tras arriesgar muchísimo con Hamilton, lograba rebasar no sólo al británico sino que también se deshizo de forma espectacular de Mark Webber –de nuevo decepcionante- y se aupó a una increíble tercera plaza, muy cerca de Nico Rosberg.
A partir de ahí la carrera fue un monólogo de Sebastian Vettel. Como un martillo pilón, empezó a cobrar ventaja sobre Rosberg y Alonso hasta el punto que en apenas 10 vueltas, la diferencia con respecto a sus perseguidores ya había ascendido hasta casi los 10 segundos, esto es, prácticamente a un segundo por vuelta.

Por detrás, Rosberg bastante hacía con mantenerse lejos del alcance del asturiano, que a su vez, rodaba cómodo detrás de un escasamente combativo Mark Webber que, al igual que ocurrió en Monza, no parecía tener muchas ganas de pelea. Sólo Grosjean, que tampoco podía con el Red Bull del australiano y Lewis Hamilton, parecían tener cierto espíritu de lucha. De hecho, tras su primer pitstop, Alonso era la viva imagen de la impotencia, tratando inútilmente de rebasar a Paul Di Resta, mentras luchaban por la tercera plaza.

Así las cosas, y sin apenas novedades se produjo un hecho que varió totalmente el curso de la carrera. En la vuelta 25, Daniel Ricciardo entraba demasiado rápido en una curva y empotraba literalmente su Toro Rosso contra las protecciones. Aunque el golpe fue contundente pero afortunadamente sin consecuencias para el australiano, el coche quedó peligrosamente atravesado en la entrada de la citada curva

Esto motivó la salida inmediata del Safety Car, con lo que la distancia sideral que Vettel había cobrado sobre el resto quedaba diluida de inmediato. En ese momento, algunos equipos optaron por una estrategia que, a la postre, fue decisiva.

Por un lado, Red Bull y Mercedes, que decidieron seguir con los neumáticos blandos que no hacía mucho habían montado y continuar con su estrategia inicial. Sin embargo, en Lotus y en Ferrari fueron mucho más osados, ya que aprovecharon la tregua ofrecida por el coche de seguridad para entrar en boxes y cambiar sus compuestos por los duros y aguantar así hasta el final de la carrera. Podía resultar suicida porque no había constancia de que los neumáticos duros pudiesen aguantar en pie el resto de la prueba pero los estrategas de dichos equipos optaron por jugársela al todo o nada. De hecho, Alonso cayó hasta la quinta plaza y Raikkönen, hasta la décima.

Así las cosas, y tras siete tediosas vueltas a la cola del coche de Seguridad, la carrera se relanzó y lo hizo de forma espectacular. Sebastian Vettel se marcó una vuelta rápida para la historia, en la que en tan solo un giro logró arrancarle la friolera de dos segundos a Nico Rosberg, una diferencia que se fue hasta los seis segundos en apenas tres vueltas. A partir de ahí, el alemán comenzó a despegarse de forma casi insultante del resto mientras que por detrás, sólo había ganas de batalla en las plazas que daban derecho a los últimos puntos.

Momento en el que es retirado el Toro Rosso de Ricciardo tras su accidente
Momento en el que es retirado el Toro Rosso de Ricciardo tras su accidente

Con todo más o menos igual en la clasificación, el orden sólo se vio alterado con el abandono de Romain Grosjean en la vuelta 34, un rival ciertamente incómodo, que aunque no lograba su propósito de acceder hasta los dominios de Webber, desde luego no iba a ser un rival cómodo hasta el final de la carrera.

Fue a raíz de la vuelta 42, en el momento en que entraron Rosberg y Webber a realizar su última parada, cuando las cosas empezaron a tomar el color que la carrera tuvo al final.  El cabreo de Rosberg era monumental pues no sólo perdió su posición con el australiano sino que además salió con todo el tráfico por delante. Y para más inri, Hamilton tuvo que entrar apenas dos vueltas más, dejando a Alonso en una inesperada segunda plaza. Eso sí, sus ruedas muy trilladas y con la duda de si podrían aguantar hasta el final. De salir bien la jugada, habría sido un golpe maestro ya que Ferrari se habría quitado de encima a los dos Mercedes y a Webber, mientras que Button y Kimi le seguían por detrás a escasos dos segundos pero con la misma estrategia.

Desde ese momento, todas las cartas estaban echadas, de modo que si los compuestos de los de cabeza, con la salvedad hecha de Vettel, en otra galaxia, Alonso, Button, Raikkönen y Pérez se jugarían el pódium. Y salió cara. Al menos para Alonso y Raikkönen. El finlandés dio caza a Button a falta de seis vueltas para el fina, mientras que los Mercedes y Webber, con ruedas más frescas fueron remontando, aunque no les dio para dar alcance a los primeros. El único susto lo dio Paul Di Resta al empotrar su monoplaza a falta de cinco vueltas.

Afortunadamente, el coche quedó en una zona fuera del circuito y no fue necesario desplegar de nuevo al Safety Car, lo que hubiese sido un auténtico problema, especialmente para los primeros.

Por último, lamentablemente a Webber ni siquiera le dio para mucho más ya que, a falta de una escasa vuelta, las alerta se encendieron en Red Bull. Sin saber por qué, los dos Mercedes lograban rebasar sin excesivos problemas al RB9 del australiano. Pronto se pudo ver el por qué. El coche de Webber empezó a arder sin que le diese tiempo a llegar a meta, quedándose sin premio alguno.

Finalmente y sin más sorpresas que el adelantamiento de Massa a los dos McLaren, absolutamente desfondados, Sebastian Vettel se permitió incluso el lujo de marcarse un bailecito con su coche delante de su box para festejar su más que aplastante victoria.

Sebastian Vettel, festejando en solitario su triunfo ante sus mecánicos
Sebastian Vettel, festejando en solitario su triunfo ante sus mecánicos

Lo mejor y lo peor del día

En una carrera sin mucha historia, no hubo mucho que destacar, salvo las dos lecciones que se impartieron en Marina Bay. La primera, de pilotaje y de fuerza, a cargo de Sebastian Vettel y Red Bull. El alemán sentó cátedra con dos vueltas memorables. La que le dio la pole el sábado y la que se despachó nada más relanzar la carrera, al retirarse el Safety Car.

El tricampeón está intratable y ya nadie duda de que este año alcanzará su cuarto entorchado consecutivo. Y no es sólo cuestión de superioridad técnica, que también sino de su talento natural.
Aunque muchos pongan en entredicho que Vettel se vale únicamente del poder mecánico de Red Bull, pilotar al nivel que lo hizo ayer el alemán en Singapur está al alcance de muy pocos. No querer ver esto es de ciegos o de sectarios, por más que un sector de la prensa española nos quiera vender que el alemán es una especie de muñeco de trapo al que sólo la fuerza de su monoplaza le hace ganar títulos. Por eso no entiendo el por qué de cierto sector del público ayer abucheando al piloto alemán cuando recogió su trofeo.

Sólo Fernando Alonso, que ayer protagonizó la mejor salida del año (y una de las mejores que le recuerdo en su carrera) está al nivel del alemán. De nuevo sacó petróleo y estuvo muy bien, sacándole hasta la última gota de jugo a su Ferrari. De hecho, fue el único capaz de rodar en tiempos mínimamente similares a los de Vettel, lo cual es en sí ya todo un hito digno de ser reseñado.

La otra gran lección a la que pudimos asistir fue la de estrategia y acierto, de la mano de Ferrari y Lotus. Sólo McLaren, que también lo intentó, se quedó a las puertas de la gloria. Había que arriesgar pues no había mucho que perder y hay que reconocer que les salió a la perfección.

Ferrari lo hizo y, de la misma forma que en otras ocasiones he dado palos a una más que deficiente dirección técnica como la que ha llevado a cabo Stefano Domenicali estos años al frente de La Scuderia, ayer estuvo hábil y osado. Y se cobró un más que merecido segundo premio. Ayer fue la constatación más palmaria que cuando el piloto y el equipo reman en la misma dirección, las cosas funcionan. El único hándicap de Ferrari, cuyo monoplaza se comporta en carrera francamente mejor de lo que parece, viene en las jornadas de calificación.

El Safety Car, decisivo para el resultado final de la carrera
El Safety Car, decisivo para el resultado final de la carrera

Por su parte, Lotus vivió una jornada agridulce. La estrategia de entrar a cambiar neumáticos fue perfecta y Kimi Raikkönen volvió al pódium, después de un par de meses agitados en los que los resultados parecían haber abandonado al finlandés. De hecho, Raikkönen –que además estuvo aquejado de fuertes dolores de espalda- salió en una discreta 13ª posición. De ahí que la remontada tuviese un doble valor. Primero porque ayer hizo gala de su regularidad innata, no exenta de agresividad y, segundo, porque pilotar dolorido y finalizar la carrera en un trazado bacheado como el de Marina Bay, largo y complejo es ya en sí todo un éxito.

En este sentido, lo peor del día entronca con la cara triste del equipo Lotus, que perdió prematuramente a Romain Grosjean cuando peleaba por la cuarta posición con Mark Webber a mitad de carrera pro problemas hidráulicos. Después de una gran calificación el sábado, el francés estuvo rodando entre los cuatro primeros y a muy buen ritmo hasta que su monoplaza se paró. La carrera ya se le fue al traste cuando estuvieron sus mecánicos más de un minuto en el pitlane tratando de recuperar al vehículo. Aunque lograron sacarle de nuevo a pista, ya con todo perdido, el coche volvió a pararse y Grosjean se vio obligado a abandonar.

Otro protagonista abonado a esta sección últimamente es Mark Webber. Sin chispa, sin ganas de nada y en un estado abúlico que asusta, el australiano recibió un excesivo castigo para su conformismo. Cuando figuraba en cuarto lugar, y tenía más o menos a tiro a Kimi Raikkönen para luchar por la tercera plaza, rompió el motor de su Red Bull y con el motor en llamas, lograba a duras penas apartarse de la circulación.

Webber, dicho sea de paso, protagonizó la anécdota del día ya que, con la carrera finalizada fue recogido por Fernando Alonso en su monoplaza, finalizando la vuelta de honor subido a lomos del Ferrari del asturiano. Esta divertida imagen sin embargo fue considerada como una falta grave por parte de los comisarios de la FIA, a los que no parece que les hiciese mucha gracia la estampa.

Ambos pilotos fueron llamados a capítulo y reprendidos por las autoridades de la Federación y no les va a salir especialmente barata la broma. Fernando Alonso se salva de la quema porque es la primera vez que recibe una reprimenda por la FIA pero en el caso del australiano, al ser el tercer toque de atención, ha sido castigado con la pérdida de 10 puestos en la parrilla de salida del próximo GP de Corea.

Por su parte, mala suerte para los McLaren. Intentaron el asalto al pódium con la misma estrategia que Ferrari y Lotus pero con desigual fortuna. Pese a que rozaron los puestos de cabeza, a falta de pocas vueltas para el final se desfondaron y, pese a que tanto Jenson Button y Sergio Pérez ofrecieron una resistencia numantina a los dos Mercedes, acabaron por doblar el brazo ante los monoplazas alemanes y también ante el Ferrari de Felipe Massa.

Por último, sorprende el bajón que ha experimentado Force India. Pese a los esfuerzos de Di Resta y Sutil, en ningún momento estuvieron en la pomada. Sólo el alemán y tras el accidente de su compañero pudo entrar en los puntos y de manera casi milagrosa. Es una lástima pero da la sensación que este equipo, llamado a mejores empresas, se ha quedado sin fondos y ya no da más de sí.

Clasificación de carrera y del Mundial

Después de 61 apasionantes vueltas al siempre interesante circuito de Marina Bay, la carrera finalizó así:61

1º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), en 1h 59’ 13’’

2º) Fernando Alonso (Ferrari), a 32,6’’

3º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 43,9’’

4º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 51,1’’

5º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), a 53,1’’

6º) Felipe Massa (Ferrari), a 1’03’’

7º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 1’ 23’’

8º) Sergio Pérez (McLaren Mercedes), a 1’ 23’’

9º) Nico Hulkenberg (Sauber Ferrari), a 1’ 24’’

10º) Adrian Sutil (Force India Mercedes), a 1’ 24’’

Kimi Raikkönen y Sebastian Vettel, bromeando en el pódium
Kimi Raikkönen y Sebastian Vettel, bromeando en el pódium

Si del Mundial de Pilotos hablamos, todo apunta a que Sebastian Vettel tiene ya el Mundial en sus manos. Su nueva victoria, séptima del año y tercera consecutiva, le sitúa ya como el cuarto piloto más laureado de la historia, con 33 triunfos en apenas siete años de profesional.
Aunque está aún muy lejos, el objetivo de las 42 victorias logradas por el mítico Ayrton Senna está ahora un poco más a tiro, por más que el récord absoluto de 91 triunfos de Michael Schumacher se nos antoja casi imposible.

De esta manera, Sebastian Vettel lidera el campeonato con 247 puntos y vuelve a abrir brecha con su inmediato -y único- perseguidor que no es otro que Fernando Alonso, con 187 puntos. La voluntad férrea del español y su forma de exprimir hasta la última gota de zumo del Ferrari F138 es lo único que ha impedido que Vettel esté ahora a un paso de proclamarse matemáticamente campeón.

Todo apunta a que una vez más, el asturiano se volverá a llevar el subcampeonato. Una cosecha baldía para un equipo que, por cuarto año consecutivo, tuvo los mimbres para llevarse el título y, una vez más, volverá a quedarse a las puertas.

En tercer lugar, sigue Lewis Hamilton aunque ya muy rezagado del español, con 151 puntos. El piloto de Mercedes, otro que tampoco regala ni un centímetro, sin embargo ve amenazado su puesto por el resurgir de Raikkönen. El finlandés continúa en cuarto lugar pero a tan sólo dos puntos del británico y, si Lotus no se desfonda como parecía haber hecho tras el parón veraniego, la lucha entre ambos por el tercer puesto final puede ser divertida.

En lo referente al Mundial de Constructores, Red Bull suma y sigue, aunque en esta ocasión sólo ha podido contabilizar los 25 puntos procedentes del triunfo de Vettel, tras el abandono de Webber. Aun así, su liderazgo en el campeonato de Marcas es indiscutible, con 377 puntos.

Donde sí se espera una dura pugna es en la lucha por el subcampeonato entre Ferrari, que ocupa actualmente la segunda posición del Mundial con 274 puntos, y Mercedes, que sigue en tercer lugar con 267 puntos. Por su parte, Lotus se encuentra en cuarto lugar, esperando un pinchazo de los de arriba, aunque muy lejos, con 206 puntos.

El sábado se preguntaba precisamente Felipe Massa qué podía hacer por su compañero. Pues bien, lo primero que debería plantearse es qué debe hacer por su equipo. Y para ello debería rendir más en carrera y no bajar los brazos. El brasileño ha estado simplemente discreto y debe aportar más, con el fin de que no recaiga sobre las espaldas de Alonso la responsabilidad en exclusiva de puntuar para el Mundial de Constructores, en el que Ferrari –como el resto de equipos- se juega una cantidad importantísima de dinero.

Plano del Circuito de Yeongam (Corea del Sur)
Plano del Circuito de Yeongam (Corea del Sur)

La próxima cita será el 6 de octubre, en el circuito coreano de Yeongam. Ya en horario matinal, nos espera un trazado muy de Herman Tilke, que alterna un par de sectores muy revirados, de elevada carga aerodinámica con la recta más larga de Asia, con 1,2 kilómetros de longitud, y en la que se alcanzan velocidades superiores a los 300 kms/h sin ninguna dificultad.

Lo que no tengo muy claro es qué acogida tendrá esta carrera, que con ésta alcanza su cuarta edición. Tras el fiasco organizativo de las dos primeras ediciones, en especial la de su edición inaugural en 2010, con el circuito embarrado, a medio construir y con las gradas semivacías, todo apunta a que nuevamente habrá cemento a raudales y no se alcanzará la venta de entradas esperada, algo que ya obligó a los organizadores a renegociar con Bernie Ecclestone no hace mucho los derechos para la disputa del Gran Premio.

Es un circuito 100% Red Bull y en el que de tres ediciones disputadas, las dos últimas han finalizado con victorias aplastantes de Sebastian Vettel. Y todo apunta a que habrá una tercera vez. La duda está en saber si Alonso podrá volver a estar ahí arriba. Pese a lo que se diga del F138, cuyo rendimiento en calificación está siendo su talón de Aquiles, en carrera funciona bastante bien, a diferencia de Mercedes, cuya trayectoria en carrera es inversamente proporcional a la del bólido de los de Maranello. Excelente a una vuelta, baja considerablemente su rendimiento en carrera.

Anuncios

Autor: Diego J. Montero

Impenitente fan de Bruce Springsteen y madridista confeso, Mourinhista hasta las cachas y aficionado a los coches, a las motos y, en definitiva, a todo aquello que huela a gasolina...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s