GP de Corea: Nueva victoria de Vettel que le acerca aún más al título

Pódium del GP de Corea, con Sebastian Vettel de nuevo arriba del todo

Sebastian Vettel acaricia ya su cuarto campeonato del mundo consecutivo, al añadir una nueva muesca -en este caso la octava- a su revólver de victorias esta temporada. La victoria de hoy en el prácticamente desierto Circuito de Yeongam ha sido muy similar al resto de las otras siete que ha logrado este año y a tantas otras de su ya dilatado palmarés.

Pódium del GP de Corea, con Sebastian Vettel de nuevo en lo más alto
Pódium del GP de Corea, con Sebastian Vettel de nuevo en lo más alto

Liderando la carrera de principio a fin, el alemán ha vivido una accidentada jornada, en la que ha habido de todo, sin prácticamente ningún sobresalto, viviendo ajeno a las incidencias, ataques y sinsabores que el GP de Corea ha dejado para los demás. Pese a tener que pasar por dos Safety Cars, casi consecutivos, el piloto de Red Bull no se ha visto en ningún momento acosado por ninguno de sus rivales. Ni los Mercedes en la primera mitad de la prueba ni los Lotus en la segunda han sido rivales para el RB9, que se ha marchado a casa tan feliz y con el título, por vez primera esta temporada, a tiro ya de forma matemática para el próximo GP de Japón.

Así pues, si Sebastian Vettel logra finalizar la carrera con 100 puntos de diferencia con Fernando Alonso -muy gris hoy en todo momento- y el cuarto Mundial se irá para Alemania de forma consecutiva, algo que sólo consiguió Michael Schumacher, entre los años 2000 y 2004. Es francamente difícil ya que supone que el alemán debería ganar la carrera y, al mismo tiempo, que Alonso no puntuase o que finalizase como mucho octavo pero en todo caso, Vettel ya cuenta con su primer match-ball a favor.

El resto del pódium ha estado copado por los dos Lotus. Ajenos a sus cada vez más acuciantes problemas económicos, los dos monoplazas de la escudería británica han sido relojes suizos. Beneficiados además por la salida a pista del primer Safety Car, Raikkönen ha tirado además hoy de galones para demostrar que, aunque son pocas las carreras que le quedan en el seno del equipo de Enstone y pese a no haber cobrado aún una parte sustanciosa de su salario anual, se irá por la puerta grande. 

Fernando Alonso, por su parte, no ha estado hoy a la altura de otras ocasiones. Sin la chispa característica que adorna casi todas sus actuaciones, hoy no ha podido hacer nada contra los de arriba. Ni siquiera ha podido con Nico Hulkenberg, que hoy ha hecho una carrera colosal. Finalmente, el asturiano sólo pudo ser sexto y gracias, porque Nico Rosberg ha terminado la carrera soplándole en la nuca al Ferrari. 

Sea como fuere, el título está ahí ya y parece metafísicamente imposible que lo pierda. De hecho, las estadísticas dicen que nadie que haya ganado ocho carreras en una misma temporada ha perdido un Mundial. Y nada apunta a que ésta sea la primera vez.

Análisis de la carrera

La carrera empezó de forma bastante accidentada. Pese a que la salida fue bastante limpia, con Vettel sufriendo más de la cuenta para resistir el ataque de Romain Grosjean, las posiciones se mantuvieron inalteradas, ya que Alonso, pese a que lo intentó, se quedó sin espacios para adelantar a Nico Rosberg, que defendió magistralmente su posición. Sin embargo, al llegar a la tercera curva se desató el primer incidente serio de la carrera.

Felipe Massa entró fuerte y frenó tarde. Esto provocó que acabase trompeando en plena curva y se llevase por delante a varios rivales, entre ellos, su propio compañero que, a duras penas y por bien poco, esquivó la colisión. No así Adrian Sutil,  Jenson Button o Esteban Gutiérrez, que acabaron fuera de la pista entre trozos de fibra de carbono. Este incidente provocó que Alonso perdiese su posición con Hulkenberg y que los cuatro primeros se marchasen sin demasiada oposición.

Sin hacer excesiva ostentación, Sebastian Vettel empezó a poner tierra de por medio, seguido tímidamente por Romain Grosjean, que a su vez abría un cómodo hueco entre él y Lewis Hamilton, el cual hizo lo propio con su compañero Rosberg, quedando los dos Mercedes como islas en tierra de nadie.

Las hostilidades no parecían terminar de desatarse, salvo ciertos escarceos de Mark Webber viniendo desde atrás para alcanzar la zona de puntos. Es más, Nico Hulkenberg empezó su recital de conducción defensiva, resistiendo los envites de un Fernando Alonso cada vez más desesperado porque vuelta tras vuelta no sólo no lograba dar caza al piloto de Sauber sino que veía cómo se le acercaban peligrosamente por detrás dos incómodos compañeros de viaje como Kimi Raikkönen y Mark Webber.

Es más, pronto se pudo ver que hoy no iba a ser el día de Alonso. En apenas un par de vueltas -lo que tardó Raikkönen en tomar carrerilla y acercarse lo suficiente al español- dio buena cuenta del Ferrari y, pese a un par de escarceos defensivos (más propios del pundonor del piloto que de la mecánica del monoplaza), enseguida perdió contacto con el Lotus y quedó a merced del Red Bull de Webber. Sin embargo, el español -que había estado quejándose todo el fin de semana de los compuestos de Pirelli- optió por una retirada a tiempo y en la vuelta 10 optó por entrar en boxes a montar los compuestos más duros.

Sebastian Vettel lideró todas y cada una de las vueltas del GP
Sebastian Vettel lideró todas y cada una de las vueltas del GP

En ese momento empezó el primer carrusel de cambios y en apenas dos vueltas todos habían entrado a cambiar sus ruedas, con excepción de Daniel Ricciardo, que había optado por salir con neumáticos duros y una estrategia diferente.

Todo este primer zafarrancho no trajo ningún cambio. Vettel seguía más líder, Grosjean continuaba en una cómoda segunda plaza tras un primer conato de ataque por parte de Hamilton, que empezó a abrir hueco con su compañero Rosberg.

Por detrás, de nuevo la misma estampa que un rato antes. Hulkenberg rodando por delante de Fernando Alonso, resistiendo el asedio con cierta facilidad, basándose sobre todo en la enorme velocidad punta de su Sauber, pese a que una y otra vez el alemán bramaba por radio, quejándose del mismo graining que instantes antes había aquejado a Alonso en sus nuevos compuestos.

Este desfallecimiento de las ruedas fue algo común para todos aunque, curiosamente, se fue resolviendo de forma espontánea para todos. El propio paso de los minutos fue despejando la castigada superficie de los compuestos de Pirelli y eso igualó las cosas, de modo que ni Alonso pudo con Hulkenberg ni Webber con Alonso. Sin embargo Lewis Hamilton vio cómo estos problemas no sólo no se le despejaban sino que además fueron a más de forma ciertamente inquietante.

Contrariamente al resto, los Pirelli duros del británico lejos de ir a mejor empezaron a ir a peor, hasta el punto de perder casi dos segundos por vuelta. Por eso se entiende menos que cuando se llegó a la mitad de la carrera y empezó la segunda oleada de pitstops -en torno a la vuelta 26- Hamilton continuó en pista y, sorprendentemente, el llamado a boxes era su compañero Rosberg. A todo esto, en la vuelta 27, mientras Hulkenberg  había aburrido literalmente a Alonso, Webber aprovechaba un latigazo de su Ferrari para engullirle sin dificultad.

A todo esto, Vettel continuaba su marcha. Sin alardes y sin el rtimo infernal que mostró en Singapur pero siempre constante y machacón. El alemán, que iba haciendo una vuelta rápida tras otra, mantenía una cómoda distancia de cinco o seis segundos con Romain Grosjean y otros tantos con Kimi Raikkönen, que, a la chita callando y aprovechando que había sido el primero en entrar en esta segunda tanda, ya estaba en la tercera plaza.

Momento en que le revienta el neumático a Sergio Pérez
Momento en que le revienta el neumático a Sergio Pérez

Llegados a la vuelta 28 se produjo el primer detonante que sacudió tímidamente el sopor en el que estaba cayendo la carrera. Rosberg logró dar alcance a Hamilton, que a duras penas lograba rodar en tiempos equiparables a los Marussia. Sin embargo, en el mismo momento en el que el alemán rebasó a su compañero, el morro de su Mercedes se descolgaba, dejando tras de sí un reguero de chispas y provocando una situación peligrosa.

Esto obligó no sólo a prolongar una vuelta más el calvario de Hamilton sino que obligaba a Rosberg a volver a boxes para cambiar el alerón delantero de su monoplaza. Para más inri, como estuvo circulando con el morro descolgado, éste se había enganchado con lo que la maniobra de sustitución se prolongó por un largo rato, echando por tierra un podium que Rosberg había tenido al alcance de su mano.

Cuando en la vuelta 30 Hamilton era llamado por fin a boxes, la estrategia no pudo salirles peor ya que cuando se reincorporó a pista, lo hizo en cuarto lugar, justo detrás de Raikkönen, y muy cerca de Hulkenberg y Alonso, con lo que Mercedes también decía adiós a su otra posibilidad de subir al cajón, ante la desesperación del astro británico.

Sin embargo, el primer momento peligroso se vivió apenas una vuelta después. Cuando en la vuelta 31 Webber entraba a realizar su segunda y, en teoría, última parada se encontró con un listísimo Hamilton, que aprovechó los primeros instantes de indecisión para ganarle la posición, y con el mexicano Sergio Përez, que venía de marcarse un plano espectacular para tomar la curva del final de la recta de tribunas.

En ese momento, el neumático delantero derecho del piloto de McLaren explotó de forma violenta, haciendo saltar no sólo la banda de rodadura sino decenas de fragmentos procedentes de su alerón delantero. La mala suerte quiso que el Red Bull del australiano se llevase la peor parte, de modo que sus neumáticos recién instalados quedaron afectados, teniendo que entrar nuevamente a boxes y perdiendo de nuevo su posición.

Dado que la pista se había quedado trufada de pequeños trozos de fibra de carbono y de restos del neumático reventado de Sergio Pérez, los comisarios decidieron la entrada en pista del Safety Car, aunque como veremos más tarde, no sería la última vez.

Aprovechando la neutralización de la carrera, todos menos Raikkönen y Hulkenberg, decidieron entrar en boxes a realizar una nueva parada, algunos por necesidad como Webber o el propio Sergio Pérez y otros como Sebastian Vettel o Alonso, por mera precaución. El caso es que cuando se relanzó la carrera en la vuelta 36 se produjeron los instantes más divertidos y espectaculares del día. Primero con el adelantamiento de Nico Hulkenberg a Hamilton. Algo que también intentó, aunque sin éxito, Fernando Alonso, aprovechando el pequeño despiste del británico. Asimismo, Kimi Raikkönen nos dejó el adelantamiento del día con una arriesgadísima maniobra sobre Grosjean, con la que el finlandés le birló la segunda posición de forma magistral, demostrando quién manda aún en Lotus.

Pero poco duró la alegría ya que en la vuelta 38, en la misma curva en la que Massa había trompeado al inicio, Adrian Sutil perdió el control de su Force India y se empotró contra el lateral del Red Bull de Webber que era eyectado de forma violenta fuera de la pista. Aunque sin aparentes daños, el australiano trató de reincorporarse a la pista pero el monoplaza morado empezó a arder como una tea, poniendo punto final a la carrera de Webber, el cual miraba atónito los restos calclinados de su coche sin poder dar crédito a lo ocurrido.

Esto motivó una nueva entrada del Safety Car a pista, que tras apenas dos vueltas en pista -mientras apagaban las llamas y retiraban los restos del Red Bull de Webber- nos dejó un nuevo y precioso duelo entre Hamilton y Alonso saldado a favor del británico, que se fue a por todas, dispuesto a dar buena cuenta de Hulkenberg, que continuaba en la cuarta plaza. Sin embargo, el alemán se volvió a mostrar aboslutamente rocoso y, pese a las mil y una intentonas, tuvo que desisitir, dando por buena la quinta posición.

Nico Hulkenberg defendiéndose del asedio de Lewis Hamilton
Nico Hulkenberg defendiéndose del asedio de Lewis Hamilton

También fue interesante la pelea por las últimas plazas de puntos, que tuvo como protagonistas a Massa, Pérez, Maldonado y Gutiérrez. Un duelo laitno de alto voltaje que no defraudó por su espectacularidad y que terminó con los dos primeros llevándose el gato al agua.

Por delante, más de lo mismo. No hubo más cambios hasta el final de la carrera. Vettel impuso su ley, mientras que Grosjean era embridado por su equipo para que no atacasse a Raikkönen. Los únicos cambios se produjeron con el adelantamiento de Rosberg a Jenson Button, ya sin ruedas, a dos vueltas del final y el el abandondo de Daniel Ricciardo en las postrimerías de la carrera.

Sin tiempo para más, nuevo banderazo a cuadros sobre Sebastian Vettel (8 sobre 14 carreras disputadas, que no está nada mal)  y el Mundial, ahora sí, al alcance de su mano.

Lo mejor y lo peor del día

La accidentada carrera de hoy nos ha dejado varios protagonistas, tanto en uno como en otro sentido. Por un lado, lo mejor nuevamente la superioridad insultante de Red Bull y el pilotaje casi perfecto, una vez más, de Sebastian Vettel, que como en Singapur, se ha llevado el cuarto “Grand Chelem” de su carrera, esto es, hacerse con la pole, ganar la carrera y llevarse la vuelta rápida en la misma carrera, un hito que hasta hoy sólo habían logrado Jackie Stewart, Ayrton Senna y Nigel Mansell.

No me cansaré de repetir que no es sólo cuestión del coche. Que el Red Bull RB9 es lo más parecido a un misil es algo difícilmente discutible. Su insultante poderío y su superioridad sobre los demás es grandiosa pero hay que dejar ese vehículo en las manos adecuadas. Y Sebastian Vettel es un tipo que ya ha dado muestras más que de sobra de ser un gran piloto y, lo más importante, lo ha demostrado en todos los terrenos y bajo casi todas las circunstancias. Merecida victoria y merecido título para él, sin ninguna duda.

Por otra parte, excelente actuación de Lotus. Tanto en carrera como en estrategia. Brillantes sus pilotos en pista, en especial Kimi Raikkönen, pero también sus ingenieros a la hora de decidir los pitstops. Que Kimi fue el gran beneficiado del Safety Car no hay duda, pero había que arriesgarse a hacer algo diferente, lo hicieron y en esta ocasión salió cara. Chapeau por un equipo casi en la ruina, sin apenas fondos y que, sin embargo, está sacando lo mejor de todo su personal, llevando al límite un monoplaza sensiblemente exprimido y para el que aparentemente no hay mejoras desde mediados de temporada. Sin duda, todo un ejemplo de profesionalidad y de integridad, del que muchos deberían aprender.

Excelente labor de los Lotus en Yeongam
Excelente labor de los Lotus en Yeongam

Otro personaje que, por fin, ha cuajado una actuación redonda ha sido Nico Hulkenberg. Los dos Sauber llevan ya varias carreras avisando que están emergiendo de sus cenizas y que, como ocurre con Lotus, sigue atravesando una delicada situación financiera, los chicos de Monisha Kaltenborn han dado con la tecla y la mejora de los monoplazas suizos es más que evidente. Ayer ya dejaron su impronta en los entrenamientos de calificación, metiendo por vez primera a sus dos monoplazas en la Q3. Pero la carrera de hoy de Hulkenberg ha sido sencillamente para quitarse el sombrero.

Hulkenberg siempre ha gozado de una merecida fama de ser un sólido piloto, duro como una roca. Pero hoy ha estado superlativo. En cuanto los neumáticos le han respondido -y cuando no, también- el alemán ha dado una soberana lección de conducción defensiva y ha sido un muro infranqueable tanto para Fernando Alonso, al que amargó el primer tercio de carrera, como para Lewis Hamilton. El británico, todo pundonor, lo ha intentado hoy de todas las formas posibles y no ha podido rebasar en ningún momento a Hulkenberg, que se lleva una merecidísima cuarta posición que, viendo los problemas que rodean a su equipo, le habrá sabido a gloria.

Por último, no quería olvidarme de Sergio “Checo” Pérez. El mexicano sigue supliendo las enormes carencias del McLaren con pundonor, garra y mucha fuerza. Y hoy ha estado a la altura, incluso cuando ha sufrido el importante reventón que casi destrozó incluso el morro de su monoplaza. A rastras logró llegar a boxes, cambiar el morro del McLaren y sus gomas y aún así, logró acabar 10º y sumar un punto que, aunque escaso, está ganado a base de esfuerzo.

Por lo demás, la carrera ha tenido un protagonista negativo con nombre propio. Me refiero a Mark Webber, con el que hoy la mala fortuna se ha cebado hasta dejarle fuera de carrera cuando protagonizaba una excelente remontada. Lastrado de forma importante por su sanción del GP de Singapur, que le costó perder 10 puestos en la salida de hoy, el australiano había apelado a la heroica para meterse en puestos de cabeza y a fe que casi lo consiguió.

A base de motor, fue rebasando rivales y de la 13ª posición logró llegar al grupo que luchaba por la cuarta plaza pero cuando lo hizo se quedó sin neumáticos, cayendo nuevamente a puestos retrasados. Cuando volvió a recuperarse pagó las consecuencias del reventón de Pérez, ya que nada más salir de boxes se llevó puestos todos los restos de fibra de carbono del morro del McLaren y cayó atrás nuevamente. Y para rematar la faena, en plena tercera remontada, era embestido por el Force India de Adrian Sutil en una curva y su Red Bull acabó convertido en una preciosa barbacoa.

Lewis Hamilton, luchando a brazo partido con Lewis Hamilton
Lewis Hamilton, luchando a brazo partido con Lewis Hamilton

Para olvidar también ha sido la carrera de los dos Mercedes. Y además por motivos bien diversos. Aun sigo sin comprender qué llevó a Ross Brawn y a su equipo técnico a dejar en pista a Lewis Hamilton y demorar su segunda parada pese a los inequívocos signos de fatiga de sus neumáticos, que incluso le habían llevado a perder su tercera plaza en detrimento de su compañero Rosberg cuando gozaba de más de ocho segundos de ventaja. Pese a los desesperados llamamientos del británico por radio, en el box de Mercedes apostaron por una estrategia conservadora ya que la tercera y la cuarta plaza parecían aseguradas.

Sin embargo, la mala suerte hizo que el morro del coche de Rosberg se desprendiese nada más rebasar a su compañero y tuviese que entrar de forma prematura a boxes a cambiarlo y de paso cambiar las ruedas, en un interminable pitstop que, por un lado, tiró por tierra las opciones de pódium del alemán y, por otro, le hizo perder un tiempo precioso a Hamilton, que cuando pudo entrar, ya exhausto, también perdió su posición con Hulkenberg y Raikkönen y ya no pudiese recuperar su posición.

Tampoco tuvieron suerte hoy los dos Toro Rosso. Los dos monoplazas tuvieron que abandonar por problemas mecánicos cuando quedaba un suspiro para acabar la carrera y, como en el caso de Ricciardo, rodaban en una cómoda octava plaza tras una arriesgada estrategia de salir con duros y optar luego por los blandos que, por cierto, no les resultó en absoluto favorable. El australiano se tuvo que retirar a falta de tres vueltas para el final y su compañero Vergne hizo lo propio apenas una vuelta más tarde. Duro castigo para el equipo satélite de Red Bull, que a fecha de hoy, sigue buscando pilotos.

Por último, qué decir de Massa, un clásico en esta sección. Se puede decir que finalizar noveno, al menos para él, no es algo tan terrible, especialmente después de haber acabado en la cola del pelotón. Pero su error de pilotaje en la primera vuelta, trompeando en lo más llano y comprometiendo la carrera de Alonso, es para tirarle seriamente de las orejas. Luego el hombre se batió dignamente el cobre y se las tuvo tiesas con Sergio Pérez pero una vez más, cuando más se esperaba de él, falló. Y eso es lo imperdonable. Lo que está claro es que, a partir de 2014, Alonso tendrá un compañero mucho mejor y más fiable que el brasileño, cuyo futuro se oscurece cada día que pasa.

Sebastian Vettel recibiendo el octavo banderazo a cuadros del año
Sebastian Vettel recibiendo el octavo banderazo a cuadros del año

Clasificación de carrera y del Mundial

Después de 55 interminables vueltas al trazado de Yeongam, en Corea del Sur, la carrera finalizó de la siguiente forma:

1º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), en 1h 43′ 13”

2º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 4,2”

3º) Romain Grosjean (Lotus), a 4,9”

4º) Nico Hulkenberg (Sauber Ferrari), a 24,1”

5º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), a 25,2”

6º) Fernando Alonso (Ferrari), a 26,1”

7º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 26,6”

8º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 32,2”

9º) Felipe Massa (Ferrari), a 34,4”

10º) Sergio Pérez (McLaren Mercedes), a 35,1”

Ahora el Mundial de Pilotos, como ya he dicho anteriormente, está a punto de caramelo para Sebastian Vettel, que lidera más cómodamente que nunca la clasificación, con 272 puntos. Todo apunta a que si no es en Japón la próxima semana, será en la India cuando el alemán levante su cuarto entorchado consecutivo pero ya nadie alberga dudas de que Vettel revalidará su título más pronto que tarde.

Pese a su “pinchazo” de hoy, la renta cobrada por Fernando Alonso desde el verano le permite un cómodo colchón de puntos de ventaja sobre su máximo rival por el subcampeonato, que sigue siendo Kimi Raikkönen. En concreto, los 195 puntos y, sobre todo, el carácter ganador del piloto asturiano deberían ser suficientes para acabar por delante del finlandés. Pese a todo, Raikkönen atesora actualmente 167 puntos, afianzando su tercera plaza, aunque a 28 puntos del español.

En cuarto lugar está Lewis Hamilton con 161 puntos mientras que en la quinta plaza está Mark Webber, al que da la sensación que estas últimas carreras en activo se le van a hacer muy largas. Además, el australiano tiene que mirar muy arriba ya que sus 130 puntos le sitúan muy lejos de los puestos de arriba y, por si fuera poco, ya ve por su retrovisor cómo se le acerca Nico Rosberg, que se pone ya a tan solo ocho puntos del piloto de Red Bull.

En lo que al Mundial de Constructores se refiere, esta nueva victoria también pone el título en bandeja a la escudería de bebidas energéticas. El equipo Red Bull suma ya la friolera de 402 puntos, 118 más que el segundo en la clasificación que sigue siendo Ferrari, con 284 puntos.

El problema para los de Maranello es que ya tiene a Mercedes a tan sólo un punto y la sensación que se transmite es que en Ferrari ya han tirado la toalla mientras que Mercedes sigue sumando puntos y está un punto por encima de los italianos y, por lo visto hoy, Massa no va a poner mucho de su parte para que el equipo siga sumando puntos que le den al menos el consuelo del subcampeonato de marcas.

La próxima cita será en el mítico circuito de Suzuka, en Japón, en apenas una semana.

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