GP de la India: Sebastian Vettel, campeón a lo grande


Se cumplieron los pronósticos y, tal y como se prevía, el alemán Sebastian Vettel se ha proclamado campeón del Mundo de Fórmula 1 2013 y además, lo ha hecho a lo grande, esto es, aplastando a todos sus rivales prácticamente desde los primeros entrenamientos libres del viernes.

Sebastian Vettel, bañado en champán por Grosjean y Rosberg
Sebastian Vettel, bañado en champán por Grosjean y Rosberg

Sin ninguna oposición, en una de las carreras más tediosas que se recuerdan de esta temporada, el ya tetracampeón impuso su dominio de principio a fin, pese a que tuvo que entrar en boxes a realizar su primera parada a las primeras de cambio, apenas con dos vueltas transcurridas del arranque de la prueba.7

Pese a esa dificultad inicia, la carrera perdió todo su interés apenas unos pocos metros después de la salida cuando Fernando Alonso quedaba fuera de juego a resultas de un toque con Webber. Desde ese momento todo fue coser y cantar para el alemán, que pese a que necesitaba simplemente entrar entre los cinco primeros, no desaprovechó la oportunidad y se llevó el campeonato de la mejor forma posible, ganando.

Por lo demás, el alemán estuvo escoltado en el pódium por dos outsiders, con los que pocos contábamos para subir hoy al cajón, como fueron Nico Rosberg y, sobre todo, el francés Romain Grosjean, autor de la machada del día. El galo, que salía 17º, tras una pésima calificación el sábado, protagonizó una espectacular remontada que le permitió auparse a la tercera plaza, gracias a una excelente estrategia del equipo Lotus y un no menos genial tratamiento de los neumáticos que permitió rebasar casi al final a su jefe e filas, Kimi Raikkönen, que acabó cuarto tras rozar el segundo puesto.

Finalmente, la victoria de Vettel ha supuesto el cuarto triunfo consecutivo de la escudería Red Bull en el Mundial de Constructores. Lástima que esta gran victoria del alemán no haya podido venir acompañada de un mejor resultado de su compañero, Mark Webber. El australiano, que sigue con su particular mal fario, vio cómo una vez más su monoplaza no lograba finalizar la carrera. En esta ocasión, un fallo en el alternador le obligó a decir adiós de forma prematura cuando rodaba en segundo lugar y con todos los pronunciamientos para redondear una jornada que se preveía histórica para el equipo austríaco.

Análisis de la carrera

La salida nos dejó una sorprendente estampa ya que, salvo Vettel -y a duras penas- ninguno de los integrantes de las dos primeras líneas logró conservar su puesto. Sorprendió el arranque de los dos Mercedes. No tanto el de Mark Webber, triste protagonista a su pesar del primer incidente de la carrera.

En cuanto se apagó el semáforo, el australiano se quedó clavado como una estaca, cayendo hasta la octava plaza. Allí se encontró con un agresivo Kimi Raikkönen, con el que llegó a tocarse levemente. Sin embargo, el peor parado fue Alonso que, literalmente, pasaba por ahí. El Red Bull salía rebotado como una pelota de ping-pong mientras que el Ferrari del asturiano se encontró de bruces con el monoplaza de Webber, destrozando su alerón delantero.

Momento de la salida del GP de la India 2013
Momento de la salida del GP de la India 2013

Pese a los esfuerzos del español, el Ferrari tuvo que entrar en boxes apenas un par de vueltas más tarde dado que su monoplaza se volvió ingobernable y, tras cambiar el morro de su coche, dijo adiós a toda opción de podium. Además, lo peor de todo es que la estrategia de Ferrari, basada en montar los neumáticos duros y aguantar el tirón para sorprender a los demás, se vino abajo.

Y como suele pasar siempre, a río revuelto, ganancia de pescadores y Felipe Massa, que salía quinto, aprovechaba la confusión para sorprender a los dos Mercedes y en una hábil maniobra logró situarse segundo ,aunque incapaz de seguir la estela de Vettel. El alemán se había tomado muy en serio la posibilidad de ganar hoy y rápidamente comenzó su particular -y habitual- monólogo.

Sin embargo la prevista letanía de Vettel se vio rápidamente interrumpida cuando apenas transcurrida la segunda vuelta era llamado por sus mecánicos a boxes para reemplazar su primer juego de neumáticos blandos, absolutamente corroídos por el asfalto del Circuito de Buddh.

Con Massa liderando con los dos Mercedes empujando por detrás, empezó un carrusel de cambios para aquellos que optaron por montar blandos. Así, mientras Kimi Raikkönen y Webber peleaban por la cuarta plaza, el finlandés vio cómo sus compuestos se venían abajo en siete vueltas y era rebasado por un fogoso Sergio Pérez, quizás el piloto con más ritmo de este primer tercio de la carrera.

La cosa estaba tan mal que en la vuelta 9 ya habían entrado prácticamente todos a cambiar ruedas salvo los que arrancaron con duros como Webber, Raikkönen, Grosjean, Pérez, Sutil o Esteban Gutiérrez, que era cazado por Whiting adelantándose en la salida y castigado con un drive-through. Sin embargo, el que estaba como un auténtico caballo desbocado era Vettel. El alemán empezó a machacar los cronos vuelta a vuelta y en apenas 15 giros ya estaba en tercera plaza mientras que Webber lideraba sin excesivos problemas, con Pérez segundo a una cómoda distancia de casi 12 segundos.

A todo esto, Fernando Alonso naufragaba en la 14ª posición, en tierra de nadie y, lo que es peor, sin ritmo ni con demasiado afán por salir de aquel agujero y con dos huesos duros de roer por delante como Di Resta, Bottas o Raikkönen.

La lucha fratricida en Red Bull empezó a desatarse cuando Sergio Pérez tuvo que entregar la cuchara ante el empuje de Vettel y empezó su lucha contra su compañero. En una especie de contrarreloj, el alemán lejos de acusar desgaste alguno empezó a golpear a su compañero vuelta a vuelta como un auténtico martillo pilón.

Después de casi 30 vueltas todo apuntaba a un doblete de Red Bull ya que ni Pérez ni Ricciardo ni Sutil, que aún se mantenían en pista con sus vetustas gomas duras, no sólo iban a desaparecer de ahí en cuanto entrasen, la duda estaba en qué podrían hacer ambos Mercedes y Felipe Massa. En la vuelta 28 entró Rosberg mientras que Hamilton se dedicó a atosigar al brasileño, al tiempo que Kimi Raikkönen trataba sin éxito de deshacerse del siempre rocoso Hulkenberg y Grosjean se las tenía tiesas con Gutiérrez.

En la vuelta 29 entraron por fin Webber y Pérez y la duda que asaltó a todos era saber cuánto durarían los compuestos blandos a ambos. En la vuelta 31 entraron Massa , Hamilton y Alonso mientras que el equipo volvía a llamar al box a Vettel.  Esta duda tardó poco en disiparse. El australiano tuvo que entrar apenas cuatro vueltas más tarde. lo que devolvió el liderato a Vettel.

La lucha por la tercera plaza parecía bastante cara ya que, junto a un sorprendente Sutil (que llevaba casi 40 vueltas sin cambiar) estaban luchando Kimi Raikkönen, Felipe Massa, Sergio Pérez y los dos Mercedes. La madre del cordero iba a estar en el rendimiento de los Pirelli y sobre todo si algunos como el alemán de Force India podía resistir a ir a una sola parada.

Mark Webber, dirigiéndose al box de Red Bull tras su abandono
Mark Webber, dirigiéndose al box de Red Bull tras su abandono

Esta lucha recuperó aún más interés cuando en la vuelta 40 el alternador del Red Bull de Mark Webber se rompía y el australiano se despedía de la carrera de hoy, dejando libre el camino a un inesperado segundo puesto inesperado en el cajón.

Por detrás, el primero en borrarse fue Sutil, que tuvo que entrar en la vuelta 41 ya que iba a ser metafísicamente imposible que el alemán pudiese llegar al final de la carrera con los blandos. La batalla estaba pues planteada entre los que iban a tener que ir necesariamente a tres paradas como los dos Mercedes o Massa y los que, como Raikkönen, instalado cómodamente en la segunda plaza o un nuevo invitado como Romain Grosjean o Sergio Pérez, podían hacer yendo a sólo dos paradas.

Hasta la vuelta 52 hubo que esperar a ver el desenlace de la carrera. Con Vettel absolutamente inmarcesible, la lucha por el pódium empezó a cobrar un inusitado interés porque Rosberg logró meter mano a un Kimi Raikkönen que veía cómo sus compuestos empezaban a dar sus últimos estertores, pasando a ocupar la segunda posición, dejando en una incómoda situación al finlandés.

El primer piloto de Lotus además tenía que ver cómo Romain Grosjean estaba sacando petróleo de unos neumáticos algo más frescos que los de su compañero y, a la vez que se zafaba del ataque de Massa, empezaba a descontar distancia con el otro monoplaza de la escudería de Enstone a un ritmo de casi dos segundos por vuelta.

Finalmente, a tan solo tres vueltas para el final y pese a los intentos desesperados y escasamente deportivos de Raikkönen por mantener la posición frente al ataque furibundo de Grosjean, el francés logró rebasar a su compañero. Pese al llamamiento a la cordura desde el box a ambos pilotos por radio, y no sin antes devolverle el adelantamiento en una arriesgadísima maniobra que hizo que ambos coches llegase a tocarse,  aún hubo tiempo para un extraño e incomprensible pique que estuvo a punto de dejar fuera de combate a los dos Lotus,

Pero la lógica y la mecánica jugaron su papel y el monoplaza del finlandés no sólo no pudo resistir la última acometida de Grosjean sino que además era deglutido casi de inmediato por Felipe Massa, que aprovechando el duelo fratricida de los dos Lotus, había llegado hasta ambos sin demasiados problemas.

Pese a que la lucha por el podium ya parecía inalcanzable, las tres últimas vueltas nos dejaron un excelente duelo entre el propio Raikkönen, con un monoplaza absolutamente inconducible y sin neumáticos, Sergio Pérez y Lewis Hamilton. Este duelo acabó mal para Kimi, que tuvo que entrar en la última vuelta y con un cabreo monumental entre él y su equipo pero no así para el Checo, que rebasó de forma magistral al británico.

Sin tiempo para más, y con Alonso incapaz de rebasar a Ricciardo, Sebastian Vettel recibió su merecido octavo banderazo a cuadros de la temporada y ponía el mejor broche posible a una gran carrera y una mejor temporada.

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, una vez más, el excelente rendimiento de Red Bull que, lejos de especular con el resultado, que tenía a su favor, no ha dejado escapar esta oportunidad y ha ganado su cuarto Mundial consecutivo pulverizando todos los registros. El más joven tetracampeón del mundo y con un futuro absolutamente esplendoroso por delante, Vettel sigue haciendo historia y hoy ha demostrado por qué es el mejor piloto del momento.

Su efusiva celebración, brindándonos unos espectaculares “donuts” sobre el asfalto del circuito de Buddh y luego dirigiéndose a una enfervorecida masa, a la que arrojó sus guantes, demuestra lo importante que ha sido para Vettel la consecución de este título.

También hay que reseñar el excelente carrerón de los dos Lotus. Especialmente Romain Grosjean. Con una sola parada y manteniendo a raya sus neumáticos, ha logrado una increíble remontada, saliendo desde la 17ª plaza hasta finalizar tercero. No sólo ha sabido conservar los neumáticos yendo a una sola parada sino que además ha logrado llevar un ritmo endiablado en las últimas vueltas.

Lotus protagonizó una lucha fratricida que terminó en insultos
Lotus protagonizó una lucha fratricida que terminó en insultos

Por su parte, Kimi Raikkönen hizo un excelente papel. Lástima que las ruedas no le acompañasen al final y tuviese que doblar el brazo y no sólo acabó perdiendo su puesto en el cajón ante su compañero sino que, debido al calamitoso estado de sus neumáticos, debió entrar en boxes a falta de una vuelta. Eso le costó finalizar séptimo y con un cabreo monumental con su equipo.

Todo comenzó cuando Alan Permane, director de operaciones del equipo Lotus, indicó a Kimi Raikkonen que se dejara adelantar por Grosjean, que venía con mucho más ritmo que el finlandés. Kimi no hizo caso a las órdenes y en una peligrosísima maniobra estuvo a punto de tocar a su compañero, que se tuvo que salir de la pista para evitar la colisión.

En ese momento se desató la guerra entre Grosjean, Raikkönen y Permane. Grosjean vociferó por radio “Está loco” y Permane le exhortó al finlandés de una forma poco elegante un “Kimi, apártate del puto camino” (Kimi, get off the fucking way!)” y éste le respondió, también de malas maneras “No me chilles, joder” (don´t fucking shout at me)

Una vez finalizada la carrera Permane dijo sobre el incidente que “Fue un poco decepcionante, para ser honestos. (Kimi) Sabía que sus neumáticos habían terminado y no había necesidad de tener una batalla. Romain estaba corriendo duro y estoy seguro de que tendremos una charla con él”.

El jefe del equipo, el francés Eric Boullier, quiso quitarle hierro al asunto y zanjar el tema de una forma más diplomática: “Fue un malentendido, porque Kimi no esperaba que Romain fuera tan rápido. Tuvimos que calmarles por la radio”.

Buena carrera hoy de Felipe Massa en la India
Buena carrera hoy de Felipe Massa en la India

Otra gran actuación fue la de Sergio Pérez. Fogoso y luchador como siempre, supo controlar en todo momento la carrera y exprimir al máximo sus compuestos. Fue francamente deliciosa la lucha final con Hamilton, que nos dejó un adelantamiento memorable a Raikkönen y al británico a punto de finalizar la carrera y acabó cosechando su mejor resultado del año y la mejor posición para McLaren de esta temporada.

En el capítulo de desgracias hay dos protagonistas por encima de todo. El primero es Fernando Alonso, el segundo Mark Webber, ambos protagonistas del primer incidente de carrera. La Ley de Murphy es inexorable y, como dice en uno de sus enunciados, si algo puede salir mal, saldrá mal. Y eso pasó con Alonso.

Sin comerlo ni beberlo se encontró con la trasera del coche de Webber, que venía a su vez rebotado de un leve toque con Raikkönen y, sin posibilidad de evitar la colisión, el Ferrari impactó contra el Red Bull llevándose la peor parte. Su alerón delantero roto hizo imposible que siguiera adelante sin tener que hacer una parada extra, lo que le evitó que su estrategia fructificase sin ni siquiera tiempo para ponerse en práctica.

Tras una pésima cualificación el sábado, que le hizo clasificar en una discreta octava plaza, su única alternativa era salir con duros y aguantar el tipo pero no hubo tiempo para ello. Cuando salió a pista, con una parada extra, lo hizo en una auténtica ratonera, fuera de la zona de puntos, de la que no pudo salir en toda la carrera.

Por su parte, Mark Webber, que llevó una estrategia similar a la que inicialmente iba a llevar Fernando Alonso, estaba disputando una carrera muy plácida. A Webber le da igual calificar de una forma u otra. Bien o mal, es lo mismo porque hará una mala salida. Sistemáticamente, el australiano suele echar a perder buenas calificaciones y hoy no iba a ser menos.

Tras una infame salida, marca de la casa y el citado toque con Raikkönen y Alonso, sin consecuencias para él, rodó durante gran parte de la carrera en primer lugar. Rodó en cabeza durante gran parte del tiempo que estuvo en pista, pero a poco que las cosas se pusieron serias, fue triturado por Vettel y cuando se daba por hecho el nuevo doblete de Red Bull, el australiano era conminado por radio por su ingeniero para que parase el coche al detectar una avería en el alternador. Así pues, nuevo abandono y un peldaño menos para la despedida del piloto australiano.

Clasificación de carrera y del Mundial

Después de 60 intensas vueltas al Circuito de Buddh, la carrera finalizó así:

1º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), en 1h 31′ 12”

2º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 29”

3º) Romain Grosjean (Lotus), a 39”

4º) Felipe Massa (Ferrari), a 41”

5º) Sergio Pérez (McLaren Mercedes), a 43”

6º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), a 52”

7º) Kimi Raikkönen (Lotus), a 1’07”

8º) Paul Di Resta  (Force India Mercedes), a 1’12”

9º) Adrian Sutil (Force India Mercedes), a 1’14”

10º) Daniel Ricciardo (Toro Rosso Ferrari), a 1’16”

Vettel, exultante después de hacer unos donuts en el asfalto
Vettel, exultante después de hacer unos donuts en el asfalto

En la clasificación del Mundial de Pilotos, el campeonato de 2013 ya tiene dueño de forma matemática. A falta de tan sólo tres carreras por disputarse y especialmente tras la victoria de hoy, los 322 puntos de Sebastian Vettel se hacen ya inalcanzables para Fernando Alonso, que con su pinchazo de hoy, cae ya hasta los 207 puntos.

Sin embargo, creo que la distancia que el asturiano mantiene aún sobre Kimi Raikkönen es lo suficientemente amplia como para asegurar el subcampeonato. El finlandés está actualmente en tercer lugar con 183 puntos y parece difícil que pueda sobrepasar al piloto español.

En lo referente al Mundial de Constructores también ha coronado a Red Bull como el mejor equipo del año, por cuarta vez consecutiva y le sitúa al borde de la leyenda. Asusta saber que una escudería con apenas nueve años de vida ha logrado ya cuatro Mundiales y va camino de igualar los siete títulos de McLaren o los nueve de Williams.

El interés está ahora en saber quién será el equipo que lleve los números 3 y 4 la próxima temporada y ocupe el box contiguo al de Red Bull. La cosa está francamente emocionante ya que ahora Mercedes es segundo con 313 puntos, seguido de Ferrari con 309 puntos. Lotus se quiere sumar a la fiesta y se aproxima peligrosamente, con 285 puntos.

Los integrantes de Red Bull celebrando su cuarto Mundial consecutivoLos integrantes de Red Bull celebrando su cuarto Mundial consecutivo
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