Koenigsegg One:1, la enésima potencia


Cada vez que Koenigsegg, el fabricante sueco de superdeportivos saca un modelo al mercado, los récords de potencia, velocidad y exclusividad tiemblan.

Koenigsegg One:1, salvaje en todos sus términos

Koenigsegg One:1, salvaje en todos sus términos

Ahora, con motivo del 20º aniversario de la marca, se ha anunciado la llegada de su nueva creación, el Koenigsegg One:1, una maravilla  cuyos registros quitan el hipo con sólo leerlos.

Tomando como base el celebradísimo Koenigsegg Agera R, nos llega el One:1. El primero de estos es ya en sí mismo una auténtica bestia del asfalto, brutal en su rendimiento gracias a los 1.140 CV ofrecidos por su motor 5.0 V8 biturbo. Una potencia que le permite alcanzar una velocidad punta de 440 kms/h, es capaz de pasar de 0 a 300 kms/h en apenas 14,5 segundos y que, sin embargo, es ligero como una pluma gracias a su construcción en fibra de carbono.

Pues bien, aunque  parezca imposible, su evolución es aún más bestial y ahora veremos por  qué. Con el mismo bloque motor, el nuevo Koenigsegg One:1 ha visto aumentada su potencia nada menos que hasta los 1.371 CV  y una reducción del 20% en cuanto a su ya reducido peso, que queda ahora en 1.371 kilogramos. Por tanto, su relación peso-potencia es ahora de 1 kilogramo por un 1CV, de ahí su sugerente nombre. Por no hablar de la brutalidad de su par motor, que llega a la nada despreciable cifra de 1.000 Nm, a 3.000 rpm.

Para poder domesticar la salvaje entrega de potencia, el Koenigsegg One:1 cuenta con un poderoso equipo de frenos cerámicos de alto rendimiento, capaces de detener al coche en tan solo 10 segundos viniendo de 400 kms/h y apenas necesita 28 metros para frenar de 100 a 0.

Pese a sus increíbles prestaciones, el equipamiento también será otro de sus principales atractivos. Además de los mencionados frenos cerámicos (de seis pistones delante y cuatro atrás), el One:1 monta unas espectaculares llantas de carbono de 20 pulgadas, además de contar con todo tipo de ayudas electrónicas, cámara de visión trasera, pedales ajustables, sensor de fuerza G, alerta de presión de neumáticos, vidrios ligeros, alarma o llave de proximidad, entre un nutrido conjunto de dispostivos.

El Koenigsegg One:1 destila deportividad por todas partes

El Koenigsegg One:1 destila deportividad por todas partes

Además, su lista de extras promete. Desde la posibilidad de incorporar un tubo de escape de titanio o montar un interior de aluminio anodizado negro y cuero, pasando por un de maletas exclusivo a juego. También se puede personalizar el logo del capó trasero o pedir una llave de contacto con incrustaciones de diamante.

De lo que desconocemos de esta joya es su precio, aunque si tenemos en cuenta que el Agera R del que trae base ya costaba 1,5 millones de euros, no queremos ni pensar a cuánto ascenderá el valor del One:1.

Lo que sí se sabe es que el Koenigsegg One:1 será presentado el próximo Salón de Ginebra y que sólo seis afortunados podrán disfrutar de las sensaciones de su conducción.

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