Parece mentira que, bajo la bonancible apariencia de un vetusto Opel Kadett 1.6 LS de hace casi 30 años, pudiera esconderse la bestia que lleva dentro, merced al tunning más extremo y radical.

En concreto, la gente del preparador alemán WKT no tuvo mejor ocurrencia que reemplazar el sencillo motor 1.600 y 82 CV que traía de serie esta reliquia y reemplazarlo por un motor 2.0 turboalimentado.

Este propulsor, junto a los consiguientes ajustes mecánicos, es capaz de ofrecer la descomunal potencia de ¡685 CV! y unas prestaciones de infarto. En concreto, pasa de 100 a 200 km/h en 4,57 segundos y alcanza una velocidad máxima de 313 kms/h, que le permiten codearse con lo más granado de los superdeportivos mundiales.

Así, como se puede apreciar en el vídeo, este aparentemente sencillo Opel Kadett deja tirados sin aparentes problemas a todo un Ferrari 458 Speziale y un Porsche 911. E incluso es capaz de igualar en aceleración a todo un misil rodante como es la Yamaha R1.

¿No os lo creéis? Para muestra, un botón…

Fuente: Autobild.es