GP de Singapur: Victoria y liderato para Lewis Hamilton


Lewis Hamilton ha sido el brillante vencedor del GP de Singapur, en la espectacular noche de Marina Bay, tras una emocionante carrera marcada por el abandono de Nico Rosberg que le ha puesto en bandeja el liderato del Mundial al piloto británico.

Lewis Hamlton, flanqueado en el pódium por los dos pilotos de Red Bull
Lewis Hamlton, flanqueado en el pódium por los dos pilotos de Red Bull

Sin embargo y pese a la gran diferencia existente entre el piloto de Mercedes y sus inmediatos perseguidores, Sebastian Vettel y Daniel Ricciardo, que acompañaron a Hamilton en el cajón, el caso es que el británico tuvo que emplearse a fondo para llevarse la carrera.

En un inexplicable error de estrategia de Mercedes, Hamilton tuvo que rodar gran parte del último tercio de la carrera con unos compuestos superblandos en bastante mal estado que, por mor de un Safety Car y una mal calculada diferencia de tiempos entre Hamilton y sus rivales, no pudo cambiar hasta bien avanzada la prueba.

En concreto, la diferencia atesorada entre él y sus rivales, aun siendo enorme (en torno a los 20 segundos) no bastaba para garantizarle que, una vez entrase en boxes, pudiese volver a salir delante de sus rivales. Por eso, y hasta que Hamilton no consiguió acumular una diferencia superior a los 30 segundos no pudo entrar. Esto le obligó a realizar al menos ocho vueltas forzando al máximo con unos compuestos que llevaban más de 20 vueltas a sus espaldas y un riesgo más que evidente de estallar, como le pasó por ejemplo a Valteri Bottas al final de la carrera.

Lewis Hamilton, dominador de principio a fin del GP de Singapur
Lewis Hamilton, dominador de principio a fin del GP de Singapur

De hecho, cuando el británico por fin pudo entrar a boxes a falta de ocho vueltas, llegó incluso a perder la primera plaza en detrimento de Sebastian Vettel. El problema estuvo en que el alemán no estaba para aventuras y en tan solo una vuelta, Hamilton -con ruedas nuevas y una mayor superioridad mecánica- devolvió las cosas a su sitio y acabó firmando su séptimo triunfo de la temporada.

Por detrás, los dos Red Bull escoltaron en el pódium a Hamilton merced a una muy arriesgada estrategia de ir a dos paradas, frente a las tres de la práctica totalidad de rivales, junto a una maravillosa lección de pilotaje defensivo de sus dos pilotos, Sebastian Vettel y Daniel Ricciardo. Los dos pilotos supieron aguantar el tipo con unos compuestos, los más duros, durante más de 30 vueltas cada uno y resistir el empuje de Fernando Alonso, que aunque llevaba unos compuestos con menos vueltas, no pudo con los dos pilotos de la escudería austríaca.

Análisis de la carrera

La prueba dio inicio con una monumental sorpresa ya que el Mercedes de Nico Rosberg se quedó clavado como una estaca en el momento de la vuelta de calentamiento, por lo que tuvo que ser remolcado hasta el pitlane para tomar desde ahí la salida. Este primer contratiempo del alemán se veía venir ya que una febril e insólita actividad en el cockpit de su Mercedes no hacía prever nada bueno como así fue.

Menos suerte tuvo, por contra, el japonés Kamui Kobayashi, cuyo Caterham se detenía en una escapatoria en mitad del circuito también durante la vuelta de formación.

Salida del GP de Singapur sin Nico Rosberg en la parrilla
Salida del GP de Singapur sin Nico Rosberg en la parrilla

Con los 20 coches restantes en la parrilla, la salida transcurrió sin demasiados problemas. Sebastian Vettel no supo aprovechar el regalo inesperado ofrecido por Rosberg y se colocó en tercer lugar, mientras que Fernando Alonso, en una magnífica salida, logró auparse a la segunda plaza. Sin embargo, el exceso de fogosidad del asturiano le llevó a saltarse la primera curva, por lo que tuvo que cederle la posición al alemán con el fin de evitar una posible sanción.

Por detrás, Nico Rosberg comenzó su particular calvario. Con una evidente falta de ritmo, el alemán se veía impotente para rebasar al Marussia de Bianchi, al que tardó cuatro vueltas en revisar y siete más en poder adelantar al Caterham de Marcus Ericsson. Esto no hacía presagiar nada bueno puesto que las marchas no terminaban de engranar y el Mercedes se plantó en la vuelta 14, justo cuando el hasta ahora líder del campeonato

Desde prácticamente la primera vuelta, Hamilton volvió a sacar su martillo particular y empezó a abrir hueco poco a poco. De poco siriveron las dos vueltas rápidas que se despachó Sebastian Vettel, en su afán por seguir la estela del británico. Ni siquiera el afán de Fernando Alonso en mantenerse cerca de Vettel y dejar de rueda a Ricciardo,  ya que cuando no habíamos llegado a las 10 primeras vueltas, los mensajes de alerta sobre el excesivo calor en los frenos de varios de los monoplazas, entre ellos el de Ricciardo, empezaron a sucederse.

Tras la primera tanda de paradas, abierta sorprendentemente por Adrian Sutil en la novena vuelta, las cosas pronto volvieron a su cauce natural. Por si fuese poco, Lewis Hamilton, sabedor del abandono de Rosberg, decidió tirar por la calle de enmedio y apretó los dientes. Ya sin oposición, la distancia con respecto a Vettel, abriendo la diferencia hasta casi los ocho segundos, mientras que el alemán empezó a ver cómo Alonso le recortaba poco a poco, al tiempo que el asturiano abría hueco con Ricciardo, cuyo ritmo no parecía el del sábado y quedaba descolgado de la lucha por el pódium.

El Safety Car, una vez más protagonista en Singapur
El Safety Car, una vez más protagonista en Singapur

Así transcurrieron las cosas hasta que se abrió la que se esperaba segunda ventana de paradas en boxes y ahí empezó a fraguarse gran parte del resultado final de la carrera. Alonso entró en la vuelta 23 y  montó un segundo juego de superblandos. Esta maniobra fue respondida apenas una vuelta más tarde por Vettel entrando a realizar su segunda parada

Para sorpresa de todos, en Red Bull optaron por montar el juego de compuestos duros, un claro síntoma de que podría ir a una casi suicida estrategia de sólo dos paradas, agravada encima porque al salir de su pitstop el alemán perdió su posición con el Ferrari de Alonso. Una estrategia parecida siguió un par de vueltas más tarde Daniel Ricciado y a la que se había sumado también Valteri Bottas en la vuelta 24.

Pero cuando todo apuntaba a que la estrategia podría cambiar la carrera, en la vuelta 31 ocurrió un hecho que cambió el devenir de la carrera de forma casi definitiva. Adrian Sutil cerraba la puerta a Sergio Pérez y el Force India tocaba con su morro la trasera del Sauber del alemán. En ese momento el alerón delantero del monoplaza, se quedó ligeramente descolgado, aunque transcurridos unos metros, el morro del Force India se desprendió casi por completo y acabó engullido por el propio coche, saltando hecho añicos, dispersos por la pista.

Ante el riesgo evidente de pinchazos para el resto de competidores, saltó a pista el consabido Safety Car, que se mantuvo en pista durante nada menos que seis interminables vueltas en las que muchos optaron por entrar a realizar su tercera y última parada. Entre ellos, Fernando Alonso que en este pitstop perdió la segunda posición en detrimento de Vettel y Ricciardo.

Tras relanzarse la carrera y con un retraso más que importante sobre el horario previsto, la carrera comenzó más o menos como estaba. Lewis Hamilton, que decidió no parar con el Safety Car en pista, empezó a abrir hueco mientras que Vettel hacía lo propio con respecto a Ricciardo, que empezó a notificar problemas en su caja de cambios.

Fernando Alonso hizo lo que pudo en Marina Bay
Fernando Alonso hizo lo que pudo en Marina Bay

La decisión de Mercedes fue un error de bulto. Aunque el ritmo de Hamilton no era malo, los compuestos superblandos del británico poco a poco iban haciendo agua. Sin embargo la distancia entre éste y sus rivales no sólo no era lo suficientemente amplia como para retornar a pista sin tráfico sino siquiera mantener la posición con respecto a Vettel y Ricciardo. Incluso Alonso, que estaba a un par de segundos del australiano podría luchar por la victoria.

Por tanto, así las cosas, la única opción para Mercedes era tener en pista a Hamilton el máximo tiempo posible hasta lograr ese colchón necesario, en torno a los 30 segundos. Pero el problema estaba en que las gomas empezaron una degradación peligrosa que llevó incluso al propio Hamilton a decir que no sabía cuánto tiempo más podría aguantar con esas ruedas.

Finalmente y casi al límite, Hamilton pudo entrar a realizar su última parada en la vuelta 53 aunque con tantos problemas que cuando se reincorporó a pista, Sebastian Vettel le había birlado la primera posición y por bien poco no pierde la segunda ante Ricciardo.

Afortunadamente, los compuestos de Vettel estaban prácticamente en las lonas y el ritmo cansino y lento del alemán no supusieron ningún obstáculo para las aspiraciones de Hamilton, que apenas tardó una sola vuelta en recuperar la primera plaza, y con ruedas nuevas y todo el potencial de su Mercedes se fue con ritmo triunfal camino de la victoria

La emoción estuvo entonces en ver cuánto tiempo más aguantarían los compuestos de Vettel y Ricciardo, con más de 30 vueltas y con un evidente bajón de rendimiento, patente en cada vuelta y que Alonso, con ruedas más nuevas, se empezaron a acercar hasta unirse los tres, a menos de medio segundo entre ellos. Más atrás, Felipe Massa se había asegurado una cómoda quinta plaza pero detrás la lucha por los puntos era encarnizada con Bottas, Raikkönen, Vergne, Hulkenberg y Pérez.

Lewis Hamilton no dio opción pese al error de estrategia de Mercedes
Lewis Hamilton no dio opción pese al error de estrategia de Mercedes

Finalmente, no hubo mucho tiempo para la sorpresa, en especial por delante. Sebastian Vettel dio un recital de pilotaje defensivo mientras que Daniel Ricciardo se dedicó a mantener a raya a Fernando Alonso, que tampoco estaba para mucha batalla.

De hecho, el esfuerzo titánico del asturiano fue un castigo excesivo para sus compuestos, que apenas tuvieron para llegar a la altura de los dos Red Bull. Fue como nadar para morir en la orilla porque las últimas vueltas apenas sí pudo seguir la estela de Ricciardo, que al menos le sirvió para lograr una merecida cuarta plaza.

Por detrás, la lucha estaba absolutamente desatada, en especial por Jean-Eric Vergne, que venía de ser sancionado por dos veces y arrastraba en esos momentos un Stop & Go de cinco segundos que no iba a poder cumplir. Por tanto, su única posibilidad pasaba por adelantar en pista a cuantos más rivales mejor, especialmente ahora que su Toro Rosso iba como un tiro. Y a fe que lo hizo ya que, en un par de maniobras sensacionales sorprendió a sus rivales y se aupó hasta la sexta plaza,.

Por su parte, Pérez se sacó de la manga un repertorio de adelantamientos y en apenas dos vueltas se aupó desde la undécima plaza a la séptima en un abrir y cerrar de ojos, incluyendo uno memorable a su compañero Hulkenberg que aún debe estar preguntándose por dónde salió el mexicano.

Los grandes derrotados en esta batalla fueron Bottas y Raikkönen, además del citado Hulkenberg. El peor parado fue Valteri Bottas, que perdió todas sus opciones cuando sus exhaustos compuestos dijeron “basta” y pinchó una de las ruedas llegando a duras penas a la línea de meta, aunque fuera de los puntos.

Finalmente y sin llegar a cumplir las 61 vueltas pues la carrera se había ido por encima de las dos horas, Lewis Hamilton se llevó el gato al agua.

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, además de la emoción del final, ha sido la exhibición de estrategia una vez más de Red Bull, capaces de revertir una situación que parecía ciertamente complicada, como era acceder al pódium de Marina Bay y, sin embargo, lo han vuelto a lograr.

Gran carrera de Sebastian  Vettel en Singapur
Gran carrera de Sebastian Vettel en Singapur

Muy bien Sebastian Vettel, que recordó y mucho al tetracampeón de estos últimos años, acallando las criticas de muchos aficionados que veían en él una filfa, una especie de muñeco que sólo ganaba títulos porque tenía un coche fabuloso, cuando ha dado muestras más que de sobra de lo gran piloto que es.

También hay que reseñar dos auténticos carrerones y que han servido a sus protagonistas como una especie de reivindicación personal. Sobre todo el caso del defenestrado Jean-Eric Vergne, cuyo Toro Rosso hoy sí ha estado a la altura. El francés, que hoy estaba absolutamente desatado, se la jugó por dentro -y por fuera- de la pista, lo que le valió un par de amonestaciones y otras dos sanciones precisamente por usar la parte exterior del trazado para ganar posiciones.

Por su parte, “Checo” Pérez estuvo sensacional. Pese a tener que entrar en boxes a cambiar su alerón delantero, aprovechó las mínimas oportunidades que tuvo de adelantar y en apenas cuatro vueltas había pasado de estar undécimo a luchar por la sexta plaza, algo que finalmente no pudo lograr pero sí una más que meritoria séptima posición, que premia su pundonor y su buen estado de forma.

Por último, hay que reseñar la buena carrera de Lotus, que aunque se quedó fuera de los puntos, hay que reconocer que ha sido la carrera en la que más cerca ha estado de conseguirlo. Sin la sombra de la avería mecánica y, pese al porrazo de Maldonado en los Libres del viernes, en Lotus hicieron un gran trabajo y por vez primera esta temporada, los de Enstone han estado mínimamente competitivos. Con Maldonado rozando los puntos, tras  haber rodado 10º durante muchas fases de la carrera, finalmente se debieron conformar con la 12ª plaza del venezolano y la 13ª de su compañero Grosjean,

Excelente carrera de Jean-Eric Vergne y su Toro Rosso
Excelente carrera de Jean-Eric Vergne y su Toro Rosso

Y lo mismo se puede decir de Marcus Ericsson. El sueco, muy cuestionado toda la temporada, tuvo la difícil papeleta de defender los colores de Caterham en solitario durante toda la carrera, tras el abandono prematuro de Kobayashi y, por vez primera en la temporada, logró superar a los dos Marussia y firmó un digno 15º puesto, su mejor resultado este año.

Lo peor del día tuvo un nombre propio: Nico Rosberg. El piloto alemán no estuvo cómodo con su coche durante todo el fin de semana pero nadie se podía imaginar el desastre mecánico que se le vino encima sin ni siquiera haber podido empezar la carrera. Ya minutos antes de empezar, hubo cierto caos en el box, con varios cambios de volante pero cuando empezó la vuelta de formación y el Mercedes se quedó seco, todos nos temimos lo peor y así fue. Aunque arrancó desde el pitlane, se pudo ver que el coche no andaba bien, las marchas no entraban y el coche se vino abajo enseguida.

Otro que también tuvo mala suerte fue Valteri Bottas. El finlandés optó por la misma estrategia de los dos Red Bull pero, desgraciadamente para él, no le funcionó. No sólo porque se le vinieron abajo demasiado pronto y el Williams dejó de ser competitivo -bastante tenía Bottas con evitar ser rebasado por Raikkönen- sino porque prácticamente en la última vuelta le reventó uno y perdió todas sus opciones. A duras penas logró hacer llegar a meta su Williams, pero para cuando lo consiguió había sido rebasado por todos sus rivales, quedándose fuera de los puntos.

Tampoco fue el día de Kimi Raikkönen, aunque eso ya no es noticia, ni de Nico Hulkenberg, algo que también empieza a dejar de extrañar. Pese a un inicio fulgurante del finlandés de Ferrari, tras una gran salida en la que se llego a situar quinto, poco a poco se fue desfondando y el último tercio se le volvió a ver ese ritmo cansino y abúlico, sin ganas y apenas le dio para ser octavo y gracias.

Sergio Pérez, sin el alerón delantero tras su choque con Sutil
Sergio Pérez, sin el alerón delantero tras su choque con Sutil

Por su parte, el alemán de Force India también volvió a dar la de arena, especialmente frente a su compañero que, una vez más le ha vuelto a superar. Se le vio carente del punch y la dureza berroqueña de la que ha hecho gala casi siempre y hoy no estuvo a la altura. No sabemos si es que se está rumiando algo de cara a su futuro pero desde que volvimos del parón veraniego Hulkenberg, como en general, Force India no son los mismos. Sin embargo, la gran diferencia entre el alemán y su compañero es que Pérez ha suplido con coraje y ganas las limitaciones mecánicas de su monplaza y, en cambio, Hulkenberg se ha mostrado mucho más conformista.

Por último, aunque desgraciadamente tampoco es ya destacable, McLaren ha asistido a su enésimo descalabro hoy en Singapur. Pese a que había muchas expectativas puestas en ellos, especialmente tras su papel en los Libres y en los entrenamientos de calificación, los dos monoplazas se acabaron despeñando. Y es que, desde luego, da la sensación que en Woking han decidido echar el cierre a la temporada y centrarse en el flamante nuevo monoplaza, ya con Honda, y dejar que acabe cuanto antes este martirio de temporada.

El peor parado fue Jenson Button, cuyo monoplaza se paró en plena lucha por los puntos a falta de ocho vueltas para el final por problemas en la unidad de potencia de su McLaren. Por su parte, Kevin Magnussen se fue apagando poco a poco. La dureza del trazado le pasó factura al joven piloto danés que sufrió un desfallecimiento físico que le impidió rendir a pleno rendimiento y pese a que, como digo, comenzó muy fuerte acabó diluyéndose en la mediocridad y finalizó en 10ª posición, gracias al pinchazo final de Bottas.

Clasificación de carrera y del Mundial

Aunque no se pudieron dar las 61 vueltas previstas debido a que la carrera llegó a su límite de dos horas, la clasificación del siempre espectacular GP de Singapur quedó así:

1º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), 2h 00′ 04”

2º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), a 13.5”

3º) Daniel Ricciardo (Infiniti Red Bull), a 14,2”

4º) Fernando Alonso (Ferrari), a 15,3”

5º) Felipe Massa (Williams Mercedes), a 42,1”

6º) Jean-Eric Vergne (Toro Rosso Renault), a 56,8”

7º) Sergio Pérez (Force India Mercedes), a 59,0”

8º) Kimi Raikkönen (Ferrari), a 1’06”

9º) Nico Hulkenberg (Force India Mercedes), a 1’16”

10º) Kevin Magnussen (McLaren Mercedes), a 1’22”

Lewis Hamilton, festejando su séptimo triunfo del año
Lewis Hamilton, festejando su séptimo triunfo del año

En lo relativo al Mundial de Pilotos, la victoria de Lewis Hamilton le devuelve por segunda vez en esta temporada a lo más alto de la clasificación. El abandono de Rosberg ha sido decisivo y ahora el británico lidera el campeonato con 241 puntos, sólo tres más que su compañero.

Una distancia absolutamente salvable y que no define nada en el Mundial de cara a su resolución final. Sin embargo, el golpe moral que le ha supuesto esta carrera al alemán es duro y difícil de asumir, especialmente para un piloto como él, cuyo máximo valor no es precisamente su fuerza mental y al que la presión, especialmenet ahora que se pone “caliente” el Mundial, parece superarle en algunas ocasiones, como en Monza, sin ir más lejos.

En tercer lugar, se afianza Daniel Ricciardo. El australiano ha dejado de ser una grata sorpresa y se ha convertido en un valor importantísimo que habrá que tener en cuenta de cara a un futuro próximo. Convertido por derecho propio en el primero de los “mortales” y el único que ha sido capaz de batir a los todopoderosos Mercedes este año, sus  181 puntos, unidos a los casi 50 puntos que le lleva al cuarto clasificado se antojan diferencia suficiente como para optar seriamente a la tercera posición final del Mundial. Si tenemos en cuenta su juventud y, sobre todo, que es su primer año en la élite, dan buena muestra del talento del piloto aussie y su potencial de cara al futuro.

El cuarto clasificado es ahora Fernando Alonso, que gracias a su enésima buena actuación del año, ha recuperado la posición que perdió tras su abandono en Monza. Cuenta con 133 puntos, nueve más que Sebastian Vettel (124) y 11 más que Valteri Bottas (122), justo premio a la buena temporada del asturiano.

El Mundial de Constructores está a punto de decidirse, con Mercedes incrementando la distancia sideral que mantienen sobre el resto de rivales. Sus 479 puntos son ya inalcanzables para el resto y es mera cuestión de tiempo, quizás una o dos carreras a lo sumo, para que el equipo alemán se proclame campeón de forma matemática.

En segundo lugar, se encuentra Red Bull, a los que los 33 puntos sumados hoy les ha supuesto un refuerzo importante para asegurarse la segunda posición en el campeonato de marcas. El tercer puesto es para Williams, que se consolida con 187 puntos mientras que Ferrari, que sigue en caída libre -sólo sostenida por las actuaciones de Alonso- es cuarta, con 178 puntos.

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Autor: Diego J. Montero

Impenitente fan de Bruce Springsteen y madridista confeso, Mourinhista hasta las cachas y aficionado a los coches, a las motos y, en definitiva, a todo aquello que huela a gasolina...

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