GP de EE.UU.: Juego, set y partido para Lewis Hamilton en Austin

26 Oct

El GP de EE.UU. de este año pasará a la historia reciente de la Fórmula 1. La primera, por el enorme temporal de agua y viento sufrido durante todo el fin de semana, que obligó a suspender los entrenos de calificación del sábado, amén de incontables problemas para la disputa de las tres sesiones de libres, tanto el viernes como el mismo sábado.

Lewis Hamilton, flamante nuevo campeón del mundo 2015, junto a Rosberg y Vettel

Lewis Hamilton, flamante nuevo campeón del mundo 2015, junto a Rosberg y Vettel

Un aguacero que, incluso, obligó a suspender la disputa de la calificación del sábado y trasladarla a la primera hora del domingo, aunque ni siquiera pudo completarse del todo. De hecho, la cantidad de agua sobre la pista y la carencia de juegos de neumáticos de lluvia extrema suficientes hizo que la Q3 tuviera que suspendere.

La segunda y, sin duda, la más importante razón por la que este Gran Premio pasará al recuerdo de los aficionados es que, precisamente, debido al agua en la pista y las condiciones atmosféricas, cambiantes pero que respetaron finalmente la disputa de la carrera, le convirtieron en rabiosamente disputada, divertida y emocionante hasta el último metro.

Un Gran Premio en el que los charcos que inundaban el asfalto del Circuito de las Américas igualaron al resto de los mortales el poderío dominante de los Mercedes y puso en serios aprietos la hegemonía de las Flechas Plateadas.

Desgraciadamente, cuando la pista se secó, las cosas volvieron a su sitio dejándonos, pese a ello, infinidad de adelantamientos y duelos individuales que hicieron las delicias de los miles aficionados que poblaban las gradas a pesar de la climatología y de los que vivimos la carrera a través de la pequeña pantalla. Incluso tuvimos la posibilidad de ver hasta dos Safety Car reales y otros tantos Virtuales, debido a distintos incidentes.

Por si fuera poco, el GP de EE.UU. nos dejó una nueva victoria de Lewis Hamilton que le permite entrar por derecho propio en el Olimpo de la Fórmula 1, al sellar con ella su tercer Mundial de Pilotos, a añadir a los ganados en 2008 y 2014.

Sin embargo, y a pesar de lo que pueda parecer, no fue ni mucho menos fácil sino que Hamilton tuvo que sudar sangre para lograr su 10ª victoria de la temporada.

Con un ritmo sorprendente menor del que nos ha tenido habituados todo el año, el británico estuvo prácticamente toda la carrera a rebufo de su compañero Nico Rosberg hasta que éste, de manera sorprendente, le entregó la victoria (y el título) en bandeja a falta de 17 vueltas para el final a causa de un error infantil, en una extraña salida de pista.

Espectacular nuevo duelo entre los dos Mercedes

Espectacular nuevo duelo entre los dos Mercedes

Precisamente, Rosberg fue el escudero de Lewis Hamilton en el pódium en una carrera que, junto al GP de Japón o el de Abu Dhabi del pasado año, son de esas que marcan negativamente en la trayectoria de un piloto. El palo de hoy ha sido sin duda muy duro no tanto por el resultado final (Hamilton iba a ser campeón, si no en Austin, lo iba a ser en México) sino por la forma en que le ha entregado el campeonato a su compañero y rival. De ahí la cara de pocos amigos de Rosberg en el antepodium y durante la entrega de trofeos y el posterior baño de champán.

En tercer lugar, se clasificó  una vez más Sebastian Vettel. El alemán protagonizó un carrerón portentoso. Saliendo desde la 15ª posición, y dando una nueva lección de pundonor, cabeza y estrategia, tanto con el asfalto mojado como cuando éste se secó. Un trabajo que estuvo perfectamente acompañado de una gran estrategia desde el box de Ferrari, entrando en el momento justo a cambiar los compuestos, aprovechando la presencia en pista del último coche de seguridad.

Españoles en carrera

La carrera tuvo un claro protagonismo español, de la mano sobre todo de Carlos Sáinz Jr. aunque tambien, en menor medida, de parte de Fernando Alonso quien, de soñar con puntuar tras una gran calificación que le llevó a salir en novena posición (la mejor de la temporada) acabó viviendo una pesadilla, otra más, a bordo de su McLaren Honda MP4-30.

Carlos Sáinz, por contra, fue de menos a más y protagonizó la remontada del día. Un inoportuno accidente le dejó fuera de combate en la aplazada Q1 del domingo y tuvo que salir 20º. Sin embaro, el madrileño sacó todo su pundonor y su rabia, dejándonos un rosario de adelantamientos y de duelos con la práctica totalidad de los rivales, mientras era jaleado por radio por su equipo.

El denodado esfuerzo de Sáinz tuvo su merecido premio con la séptima plaza. Y eso a pesar de una sanción de cinco segundos por acelerar en el pitlane, que si no hubiese acabado incluso por delante de Sergio Pérez, lo que hubiese sido el colofón ideal-

El caso de Fernando Alonso fue justamente a la inversa de su compatriota. El asturiano apenas sí pudo disfrutar unos metros de su buena calificación porque un trompo de Massa se lo llevaba por delante a las primeras de cambio. Con una rueda pinchada, el asturiano pudo llegar a duras penas a boxes a cambiar sus neumáticos pero sus escasísimas posibilidades de puntuar se iban por el sumidero en tan solo una vuelta.

Aun así, las circunstancias de carrera, marcadas por nada menos que ocho abandonos, no sólo le devolvieron a la zona de puntos sino que, mientras que su mecánica respondió, estuvo durante muchos minutos batiéndose el cobre con su compañero Button por la quinta plaza.

Sin embargo, a medida que sus compuestos dijeron “basta”, debido a una arriesgada estrategia que le llevó a realizar su segunda parada quizás demasiado pronto y sobre todo, el enésimo fallo en la unidad de potencia de Honda, acabó relegándole fuera de los puntos en la última vuelta,

Análisis de la carrera

Pocas veces una carrera ha sido tan fácil de analizar. Deportivamente la carrera tuvo dos partes bien diferenciadas. Una, hasta que la pista estaba mojada y otra bien diferente, desde que el asfalto comenzó a secarse.

Y entre medias, una ensalada de adelantamientos e incidentes que la hicieron rabiosamente entretenida e igualada, hasta el punto que hasta el último metro hubo guerra entre todos sus contendientes.

Ya desde la salida se pudo ver que, a pesar de lo enormemente mojado que estaba el asfalto del Circuito de las Américas, iba a haber movimiento. Y a fe que lo hubo.

La carrera tuvo un arranque como siempre espectacular, gracias a su impresionante cuesta arriba que desemboca en la primera curva y, como de costumbre, dejó una importante “melee” que trajo consigo varios perjudicados.

Fernando Alonso, atravesado sobre la pista, tras su toque con Massa

Fernando Alonso, atravesado sobre la pista, tras su toque con Massa

Los que más, Felipe Massa, al que una vez más se le vio el cartón que le supone conducir sobre mojado y acababa trompeando en la primera gran frenada y se llevaba por delante a Fernando Alonso, que quedaba con el coche mirando hacia Cuenca y, lo que es peor, con un pinchazo que echaba por tierra los esfuerzos del asturiano en la calificación disputada horas antes.

Pero no era el único damnificado. El principal era Nico Rosberg quien, tras lograr la pole bajo el diluvio universal se dejaba comer la tostada ante el empuje salvaje no ya de Lewis Hamilton, sino también de los dos Red Bull, especialmente de Daniil Kvat, absolutamente desatado.

Sorprendió el arranque de Hamilton quien llegó en paralelo a su compañero y llegados al vértice de la curva, apuró al máximo la frenada y le ganó la posición a Rosberg quien, tras estar a punto de tocarse, cedió ante el empuje del británico, saliéndose ligeramente de la trazada.

A partir de ahí se pudo ver a los más combativos Red Bull de toda la temporada, poniendo en serios aprietos a Lewsi Hamilton, a quien se le estaba viendo sufrir a bordo de su monoplaza ante las acometidas de un desatado Daniil Kvyat y un muy incisivo Ricciardo.

Por detrás, Nico Rosberg parecía acusar el duro golpe que le había supuesto salir primero y encontrarse cuarto a las primeras de cambio, al menos hasta que los muchos trozos de fibra de carbono despedidos del impacto entre Massa y Alonso obligaron a desplegar el primer Virtual Safety Car del día con apenas cinco vueltas disputadas.

Este parón fue aprovechado por Rosberg para robarle la cartera a Ricciardo y recuperar la tercera plaza en una maniobra de pillo, al tiempo que Carlos Sáinz comenzó un espectacular duelo con Kimi Raikkönen y Ricciardo empezó a mostrarle el morro de su Red Bull a Hamilton.

Que el RB11 del australiano tenía más ritmo era tan evidente que en la vuelta 15 lanzo un zarpazo demoledor al británico quien, ante el ímpetu de Ricciardo, se entregó con armas y bagajes sin apenas resistencia. La misma poca resistencia que le ofreció a su compañero Rosberg, que apenas tardó una vuelta en quitárselo también de encima, mientras que Kvyat comenzó a deshincharse, víctima entre otras cosas de sus propios errores.

Por detrás, otro que seguía desatado era Max Verstappen. El holandés se las tenía tiesas con Sebastian Vettel, que tampoco terminaba de acoplarse al todavía húmedo asfalto de Austin pero que tiraba de manual para zafarse del acoso del joven piloto de Toro Rosso.

Sin embargo, a partir de la vuelta 20 las cosas empezaron a cambiar sensiblemente. La pista empezó a encontrarse cada vez más seca y por eso Vettel, Button y Hamilton se animaron a dejar los compuestos de lluvia intermedia y a cambiarlos por los blandos, para seco y eso empezó a notarse.

En apenas una vuelta, los marcadores de tiempos empezaron a pintarse de verde, lo que pilló totalmente desprevenidos a Red Bull, que se vio obligado a hacer un doble pitstop y, en concreto, Ricciardo a perder su posición en favor de Rosberg.

Espectacular fiasco de Williams el vivido hoy en Austin

Espectacular fiasco de Williams el vivido hoy en Austin

Poco a poco se comenzó a apreciar que los que montaban unos exhaustos compuestos para lluvia empezaban a tener problemas. El principal, Kimi Raikkönen, que sufrió un pequeño trompo que dio con su Ferrari contra el muro y aunque a duras penas y maltrecho, lo pudo llevar hasta boxes, acabó por abandonar unas pocas vueltas más tarde.

Así las cosas, y con la pista ya prácticamente seca, a partir de la vuelta 22 las cosas poco a poco volvieron a su lugar natural. Los dos Red Bull se desfondaron al tiempo que la lucha en cabeza se ceñía a los dos Mercedes, con Rosberg liderando la carrera, mientras que un desdibujado Massa también abandonaba.

Sin embargo, las cosas volvieron a dar un inesperado giro cuando en la vuelta 27, el Sauber de Marcus Ericsson se quedaba clavado en mitad de la pista a causa de una avería y tuvieron que desplegar el primer Safety Car del día. Momento que aprovecharon Vettel, Hulkenberg, Sáinz y Alonso para cambiar sus ruedas.

Tras seis interminables vueltas, la carrera se volvió a relanzar con Rosberg a la cabeza, con Hamilton perseguido por un sorprendente Verstappen, Kvyat y un renacido Sebastian Vettel, que a la chita callando, se había puesto ya quinto, justo por detrás del ruso. Una posición que apenas le duró unos metros porque en la primera curva, Kvyat volvía a equivocarse y le dejaba su plaza sin apenas oposición al alemán.

Comenzaba pues una nueva carrera en una de las fases más apasionantes del día. Con una sucesión constante de adelantamientos entre prácticamente todos los contendientes. Verstappen contra Ricciardo y Kvyat, Alonso contra Sáinz, y así hasta seis monoplazas distintos, separados todos por apenas un par de segundos.

Pero como era previsible, tanto intercambio de golpes no podía acabar bien, como así fue. En la vuelta 36 el duelo entre Nico Hulkenberg y Daniel Ricciardo finalizó de la peor manera. Al entrar en una curva, el piloto alemán apuró demasiado la frenada por el interior, embistiendo al Red Bull del australiano, acabando ambos fuera de la pista.

La peor parte se la llevó el Force India del germano, cuyo morro quedó destrozado e incrustado justo detrás de la nariz, sin que pudiese siquiera llegar a boxes, mientras que Ricciardo, aunque también maltrecho, pudo reemprender la marcha.

Esto motivo que se desplegase el segundo Virtual Safety Car de la jornada y un nuevo reagrupamiento de los pilotos que duró hasta la vuelta 40 cuando se volvió a relanzar la carrera, con Rosberg dando buena cuenta de Vettel y Alonso de Sergio Pérez.

Esto sirvió al menos que las cosas se tranquilizasen siquiera por unas pocas vueltas. Una calma que duró apenas tres giros ya que Daniil Kvyat cometió su último y peor error del día. De forma similar a Raikkonen, el ruso pisó con sus ruedas traseras un trozo del césped artificial que cubría una de las escapatorias y en plena recta perdió el control de su RB11 y se acabó estampando violentamente contra las protecciones.

Con el monoplaza destrozado y con la pista de nuevo inundada de fragmentos de fibra de carbono, la dirección de carrera se vio obligada a desplegar al segundo Safety Car del día, lo que motivó un movimiento que a la postre fue decisivo. Entraron Hamilton, Vettel, Sáinz y Button, mientras que el resto optó por seguir con los mismos compuestos.

En la vuelta 47 se reiniciaron las hostilidades con los dos Mercedes copando las primeras posiciones seguidos de un sorprendente Max Verstappen y Sebastian Vettel, mientras que por detrás Sáinz y Maldonado empezaban a tenerlas tiesas con sus rivales, especialmetne con un Fernando Alonso, cada vez más desdibujado.

Así las cosas y a falta de tan solo ocho vueltas para el final, todo apuntaba a que Nico Rosberg se quitaría la espinita de lo ocurrido en Sochi y aplazaría el alirón de Hamilton, al menos hasta México. Sin apenas oposición, el alemán se despachó un par de vueltas rápidas que, unido a las pocas ganas de guerrear de Hamilton, daban por segura la victoria de Rosberg, en otro doblete de Mercedes.

Los Safety Car, protagonistas hoy en el Circuito de las Américas

Los Safety Car, protagonistas hoy en el Circuito de las Américas

Sin embargo, nadie sabe por qué pero en la vuelta 49 el piloto alemán cometió un error tan infantil como imperdonable. En lo más llano y, lo que es peor, sin oposición ni presión de ningún tipo, Rosberg se salió ligeramente, lo que le ofreció la victoria en bandeja al alemán.

Hamilton, como es lógico, no desaprovechó el regalo inesperado de su compañero y, en el mismo momento que se vio en la primera posición, volvió a sacar su garra y no tardó en poner tierra de por medio, mientras que Rosberg, acusando el golpe, empezó incluso a ver cómo Vettel se sumaba a la fiesta.

Por detrás, Sáinz -que ya había sido notificado de una sanción por acelerar en el pitlane- lo daba todo para enjugar los cinco segundos de su castigo, tiró de casta y genio y tras deshacerse de Maldonado, hizo lo propio con Fernando Alonso y se iba a por Jenson Button, que se había asentado en la quinta plaza de forma inesperada.

A falta de cinco vueltas para el final, Fernando Alonso comunicaba por radio la pérdida de potencia en su McLaren y su intención de abandonar. Ahí comenzó un calvario que le llevó a ir cayendo en la clasificación hasta quedar fuera de los puntos,

Y sin mucho más que el ataque de Sáinz a Button y de Ricciardo a Alonso en la última vuelta, Hamilton recibió su merecido banderazo final, seguido de un cariacontecido Rosberg, con Vettel pegado a sus talones. Y se desató la fiesta a bordo del Mercedes del británico y en su box, para celebrar un merecido tricampeonato, logrado a base de calidad y talento.

Lo Mejor y lo Peor del día

Además del gran protagonista del día, por motivos obvios que es Lewis Hamilton, la carrera ha tenido muchos protagonistas., tanto desde el punto de vista positivo como negativo.

Lo mejor del día nos lo dejó en sí la propia carrera. La igualdad que generó el agua y se tradujo en un dominio de los motores Renault y un sufrimiento inusitado de Ferrari y Mercedes debería ser el camino a seguir para un futuro próximo en la Fórmula 1. Emoción, diversión y adelantamientos son la salsa de este deporte y que, desgraciadamente, se han perdido en gran medida estos últimos años, por lo que espero y deseo que Ecclestone, la FIA y Whiting hayan tomado debida nota.

Pero personalizando, la carrera nos ha dejado varios protagonistas muy destacados. El primero, Sebastian Vettel. Aunque sufrió más de lo debido en el primer tercio de la carrera, sus conocidas habilidades para pilotar sobre el agua le permitieron remontar, arriesgando en el momento adecuado para remontar en el momento más comprometido y resistir los ataques de sus rivales, especialmente un desaforado Max Verstappen.

Precisamente el joven piloto holandés fue, a mi modo de ver, el verdadero gran protagonista. Lo dio todo sobre el asfalto de Austin y mostró valor, arrojo y esas gotas de incosnciencia que todo piloto de Fórmula 1 debe tener para aspirar a estar en lo más alto. Supo exprimir al máximo el potencial de su Toro Rosso y firmó una más que meritoria cuarta plaza, que visto lo visto, le debió saber a gloria.

Gran carrera de Vettel, que le reportó un nuevo podium

Gran carrera de Vettel, que le reportó un nuevo podium

Su compañero Carlos Sáinz fue también otro personaje destacadísimo. Absolutamente “on fire” como le decían desde el muro, fue dando cuenta uno tras otro de todos sus rivales, inclusive sus “hermanos mayores” de Red Bull, a los que puso en serios aprietos, hasta el punto de superarlos clarísimamente, Lástima de su sanción porque la sexta plaza obtenida habría sido el justo premio a su trabajo.

Sorprende y mucho la vuelta de Jenson Button al primer plano de la actualidad, al menos por un buen motivo. Acostumbrado a navegar por la cola del pelotón estos últimos meses, el británico dio un recital de fuerza y pundonor. Muy por encima de su montura, Button dio todo y más y defendió con uñas y dientes su quinta posición, gracias además a una inteligente estrategia desde el box de McLaren. Aun así, tuvo que entregar al cuchara ante el empuje de Pérez y Sáinz y fue el gran beneficiario de la sanción al madrileño.

Quien no sorprende en absoluto ya es Sergio Pérez, que sigue absolutamente desatado. Hoy ha estado torero, valiente y sobre todo muy rápido y, aunque sufrió al final, supo cuidar sus neumáticos y firmó una quinta posición y ha vuelto a salvar el honor de Force India ante el nuevo abandono de Nico Hulkenberg.

Por último hay que destacar las inteligentes carreras de Pastor Maldonado, que estuvo a punto de volver a liarla al tocarse con Button y  Felipe Nasr. Ambos supieron aprovecharse de los abandonos y, a pesar de no tener un buen ritmo de carrera, supieron nadar y guardar la ropa y ocupar unos inesperados puntos que, en el caso del brasileño, le hacían mucha falta tras un desastroso tercio final de temporada.

En lo negativo, hay un protagonsita que destaca por encima del resto y es el equipo Williams. No se puede hacer peor ni tener peor suerte. Por un lado, y como es tradicional cuando la pista se moja, Felipe Massa volvió a mostrar todas sus carencias.

Nico Hulkenberg, retirándose tras su accidente con Ricciardo

Nico Hulkenberg, retirándose tras su accidente con Ricciardo

Hizo una mala calficación pero una peor salida, que le llevó a cometer un error de principiante y trompear, llevándose por delante a Fernando Alonso. Pero es que además luego no dio una a derechas, hasta que tuvo que abandonar.

Por otro lado, lo de Valtteri Bottas es digno de estudio. Se le vio sufrir durante la calificación y, de hecho, quedó fuera de la Q3 pero es que la idea de ponerle slicks cuando peor estaba la pista no es achacable al finlandés sino al responsable de la estrategia en su box. Una ocurrencia que hizo que le hizo hundirse en la clasifiación y, como su compañero, acabó abandonando.

Tampoco les fue demasiado mejor a Red Bull. A pesar de convertirse en los grandes animadores de la carrera en su primera mitad, a medida que se fue secando la pista su rendimiento se vino abajo de forma salvaje y, de ocupar puestos de podium y achuchar a los dos Mercedes y al Ferrari de Vettel a hundirse de forma irremisible en las últimas vueltas.

Ahora bien, no todo es imputable a la mecánica ya que Daniil Kvyat no ayudó demasiado. Muy nervioso durante toda la carrera, cometió muchos errores de pilotaje, incluyendo varias salidas de pista hasta que acabó impactando contra el muro al perder el tren trasero, en una zona aparentemente tranquila.

Por su parte, Daniel Ricciardo -del que sigo pensando que tiene madera de campeón del mundo- lo intentó todo y a punto estuvo de acabar más arriba, pero un toque con Nico Hulkenberg le dejó bastante maltrecho en la vuelta 36 le dejó prácticamente fuera de combate al tener que volver a boxes de forma inesperada.

Aun así, y pese a salir último, logró rehacerse y tras adelantar a Alexander Rossi, primero y a Fernando Alonso después, prácticamente in extremis le permitieron cobrarse al menos un punto.

Sin duda, un botín absolutamente injusto para el trabajo del australiano aunque al menos, no se fue con las manos vacías, algo que hubiese sido aún más injusto.

Por último, he dejado para el final a un nefasto Nico Rosberg, al que una vez más, le ha podido la presión y ha demostrado por qué no ha sido campeón ni lo será jamás, a pesar de contar con uno de los coches más dominadores en la historia reciente de la Fórmula 1.

Su error de hoy, absolutamente imperdonable, se une a la catarata de errores que estos últimas dos temproadas dejaron bien a las claras quién es el verdadero alma máter del equipo y su único líder indiscutible.

Rosberg, por desgracia, es un buen piloto sin más que ha tenido la gran fortuna de encontrarse en un equipo ganador y que volverá a la mediocridad cuando, como un día ocurrirá, se acabe la hegemonía de Mercedes.

Clasificación de carrera y del Mundial

Las 56 vueltas más apasionantes de la temporada dejaron el siguiente orden de llegado

  1. Lewis Hamilton (Mercedes AMG), en 1h50’52”
  2. Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 2,8”
  3. Sebastian Vettel (Ferrari), a 3,3”
  4. Max Verstappen (Toro Rosso Renault), a 22,3”
  5. Sergio Pérez (Force India Mercedes), a 24,4”
  6. Jenson Button (McLaren Honda), a 28,1” (*)
  7. Carlos Sáinz Jr. (Toro Rosso Renault), a 30,6”
  8. Pastor Maldonado (Lotus Mercedes), a 32,2”
  9. Felip Nasr (Sauber Ferrari), a 40,2”
  10. Daniel Ricciardo (Infiniti Red Bull Renault), a 53,3”

(*) Carlos Sáinz finalizó sexto pero fue sancionado con 5” al acabar la carrera

Lewis Hamilton, celebrando por todo lo alto su tercer campeonato

Lewis Hamilton, celebrando por todo lo alto su tercer campeonato

La clasificación del Mundial de Pilotos de 2015 tiene ya campeón. La victoria de Hamilton le dio el colchón necesario de puntos para lograr matemáticamente su tercer campeonato. Los 76 puntos de diferencia que tiene el británico sobre Sebastian Vettel son ya absolutamente inalcanzables para el alemán, a falta de sólo tres carreras para acabar el Mundial

Lo que no está en absolutamente decidida es la lucha por el subcampeonato, De hecho, el duelo entre Sebastian Vettel y Nico Rosberg se ha convertido en el principal aliciente del campeonato. Apenas cuatro puntos separan al piloto de Ferrari del de Mercedes, que con su segundo puesto de hoy se acerca un poco más a su compatriota.

A años-luz de los que han sido, con diferencia, los tres mejores pilotos del año se sitúa Kimi Raikkönen, cuyo abandono de hoy se ha viso beneficiado por el hecho de que ninguno de los dos Williams ha acabado la carrera.

  1. Lewis Hamilton (Mercedes AMG), 327 puntos
  2. Sebastian Vettel (Ferrari), 251 puntos
  3. Nico Rosberg (Mercedes AMG), 247 puntos
  4. Kimi Raikkönen (Ferrari), 123 puntos
  5. Valtteri Bottas (Williams Mercedes), 111 puntos
  6. Felipe Massa (Williams Mercedes), 109 puntos
  7. Daniil Kvyat (Infiniti Red Bull Racing). 76 puntos
  8. Daniel Ricciardo (Infiniti Red Bull Racing), 74 puntos
  9. Sergio Pérez (Force India Mercedes), 64 puntos
  10. Max Verstappen (Toro Rosso Renault), 45 puntos

Por su parte, y con todo decidido en el Mundial de Constructores y con el título en la buchaca de Mercedes desde el pasado GP de Rusia, el subcampeonato de Ferrari parece ya casi asegurado especialmente tras el doble abandono de los dos Williams. Con sólo tres carreras por delante, los 70 puntos de diferencia entre los de Maranello y los de Grove se antojan casi insalvables.

Red Bull y Force India, por contra, siguen en su particular duelo por la cuarta plaza. El excelente momento que atraviesa la escudería india y, en especial, “Checo” Pérez que hoy ha vuelto a brillar, hace pensar que las espadas seguirán en todo lo alto hasta el último día.

  1. Mercedes AMG, 574 puntos
  2. Ferrari, 374 puntos
  3. Williams Mercedes, 220 puntos
  4. Infinit Red Bull Renault, 150 puntos
  5. Force India Mercedes, 102 puntos
  6. Lotus Mercedes, 70 puntos
  7. Toro Rosso Renault, 63 puntos
  8. Sauber Ferrari, 36 puntos
  9. McLaren Honda, 27 puntos
  10. Manor Marussia, 0 puntos
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Una respuesta to “GP de EE.UU.: Juego, set y partido para Lewis Hamilton en Austin”

  1. Jesús 29/10/2015 a 22:33 #

    Como siempre, querido Diego, haces un analísis brillante y exhaustivo del Gran Premio, algo que me gustaría ver alguna vez en la prensa pero que, por desgracia, no lo vemos.
    Coincido en todo, sólo haría un matiz importante: Nico es un segundón llorica que no merece, para nada, conducir ese coche.
    Un abrazo gigante.
    Jesús. @jemarey43

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