Se vende por eBay el primer coche de Bruce Springsteen


El primer coche del cantante norteamericano Bruce Springsteen, en concreto un Chevrolet Bel Air de 1957, acaba de ser puesto a la venta en Internet.

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A la venta el primer coche de Bruce Springsteen

La historia de este coche es ciertamente curiosa ya que tiene el curioso honor de ser el primer coche que el Boss pudo costearse de su propio bolsillo, tras varios años en los que su carrera musical no terminaba de despegar y su cuenta corriente distaba mucho de estar tan saneada como ahora, como estrella consagrada del rock.

Springsteen, que pagó en 1975 2.000 dólares por el coche, lo cedió al Museo del Rock and Roll Hall of Fame entre 2008 y 2010, antes de venderlo definitivamente.

Pues bien, su actual propietario, un coleccionista norteamericano, acaba de ponerlo a la venta y para ello ha elegido el portal de subastas eBay, donde tras apenas dos días on-line, la puja ha alcanzado ya los 100.000 dólares y se espera que duplique esta cantidad cuando, en apenas cinco días, acabe el plazo para presentar ofertas.

Eso sí, para asegurar su autenticidad, el vendedor incluye en el lote la documentación original del coche así como un libro de 80 páginas escrito por Bob Crane, en el que además de fotos inéditas, narra la verdadera historia del vehículo

Detalle del libro que acompaña al coche como símbolo de autenticidad
Detalle del libro que acompaña al coche como símbolo de autenticidad

 

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La recurrente golfada de los conciertos de Bruce Springsteen


Este es un blog de motor y, generalmente, salvo por algún hecho muy especial, nunca suelo utilizarlo para comentar cosas que no se circunscriban a ese ámbito informativo.

Sin embargo, la gran golfada (puesto que no tiene otro nombre) que han vuelto a protagonizar tanto Ticketmaster como plataforma para la venta de entradas como Doctor Music, la promotora del concierto, ha sido nuevamente repugnante y ya pasa de castaño oscuro.

Por eso, como fan impenitente del Boss y como seguidor acérrimo, que lleva viéndole en directo desde su primera visita a Madrid, un lejano 2 de agosto de 1988 me he animado a usar mi modesto “pedestal” para dirigirles una carta abierta a ambas compañías.

Cartel anunciador de la última gira de Bruce Springsteen
Cartel anunciador de la última gira de Bruce Springsteen

La gran golfada

Un año más, y fieles a nuestra cita con Ticketmaster (la antigua ticktackticket) los fans de Bruce Springsteen hemos tenido que soportar un nuevo esperpento a la hora de comprar nuestras localidades para los tres conciertos de la gira que el cantante de New Jersey dará en España el próximo mes de mayo.

De nuevo, y como viene ocurriendo con los servidores de la conocida empresa de venta de localidades al menos desde 2006 que yo recuerde, la compra de entradas (especialmente para los conciertos más multitudinarios, esto es, Barcelona y Madrid) ha sido un auténtico suplicio.

Sin posibilidad de acceder a la web, con las líneas caídas y eternas colas virtuales prácticamente desde el minuto 1 de su puesta a la venta, el sistema ha colapsado. Colas de más de media hora en las que, de forma sorpresiva, el sistema informático te echaba de forma reiterada,

Y, para aquellos afortunados que lograron su propósito, también hubo que sufrir otras colas para seleccionar las entradas (ojo por su precio, que no por su ubicación) y otras tantas para simplemente imprimirlas.

Entradas disponibles que, en el momento de ir a pagar, se desvanecían y te retrocedían a la lista de espera, pasando por el contrasentido de ir a elegir seis entradas y que el sistema te asigne su ubicación de forma aleatoria, sin que esas seis entradas puedan ser correlativas y distribuidas en el campo a su leal saber y entender, sin posibilidad de intervenir en su localización.

soldoutEn definitiva, una auténtico caos que no por ser recurrente deja de ser más indignante. Porque, señores de Ticketmaster y Doctor Music, esto ocurre, como digo, en todas las ocasiones que, al menos yo, he podido vivir para comprar mis localidades en la infinidad de conciertos de Springsteen a los que he tenido la oportunidad de asistir estos años y sin que nadie haya puesto el más mínimo medio para solucionar.

De hecho, en pleno 2016 parece un auténtico contrasentido que, pudiendo elegir precio y sobre todo, ubicación de mis entradas para asistir al fútbol o al cine, resulte que para un evento como este concierto, de forma puntual y aislada, el sistema no me permita a estas alturas no ya elegir localidad por su precio, sino por su simple ubicación.

Es demencial que quiera sacar seis entradas de grada (con independencia de su precio y localización) y no me sea posible hacer que esas seis personas que asistiremos al concierto no podamos estar juntos (o al menos lo más cercano posible) y que sea el sistema, arbitrariamente, quien decida dónde se ubican unos u otros.

Lo más sangrante de esto es que las comisiones por intermediación en la venta de las entradas no dejan de subir cada año y ya vamos por nueve euros por localidad, a cambio de nada. Sin embargo todavía se sigue usando este arcaico, ridículo, tercermundista y obsoleto sistema de venta de entradas.

Pero claro, es más fácil tanto para la promotora como para la compañía de venta de tickets dejar las cosas como están y aguantar el chaparrón. Y me da igual quién puesto que todos son responsables en su medida de este desastre.
Un aluvión que, como digo, de forma recurrente les suele caer en cada gira, por no invertir en mejorar los servidores y modificar los procesos o hacerlo lo justo, sabedores de que el dinero les va a entrar en vena ya que, pese a todo, no va a quedar una localidad sin vender.

Sin importarles una higa si los fans y seguidores del Boss pasamos las de Caín para poder hacernos con una localidad. Olvidando que muchos de los que buscamos entradas somos trabajadores y por tanto, no podemos estar pendientes de la pantalla del móvil o del ordenador y de una cola virtual interminable.

Finalmente y a pesar de los pesares, me puedo dar con un canto en los dientes porque, gracias a un gran amigo, pude conseguir mis entradas aunque en modo alguno las que quería.

Yo buscaba abajo, donde siempre he vivido mis conciertos de Bruce pero insisto, gracias a la perseverancia de mi amigo, pude conseguir una entrada de 104 eurazos de grada, eso sí, “de visibilidad limitada”, que hace falta tener poca vergüenza para sacar a la venta entradas así y cobrarlas a ese precio. Desgraciadamente, otros amigos míos no han tenido tanta suerte y se quedaron sin su ansiado triunfo…

Por último, y aunque estoy convencido que esta carta no pasará de la papelera de reciclaje del Community Manager de turno o de algún pobre miembro del Servicio de Atención al Cliente de Ticketmaster, no quiero dejar pasar la oportunidad  de ejercer al menos mi derecho al pataleo.

Aun así, y desgraciadamente, no cuento con que nadie, ni en la promotora ni en la compañía, tomarán medidas y la próxima gira del Boss volveré a sufrir lo indecible para poder hacerme con unas entradas.

Mientras tanto, otros, a razón de 9 euros limpios por entrada, seguirán llevándoselo crudo ignorando una vez más las demandas de sus sufridos consumidores…

Feliz Navidad desde El Cuentakilómetros


Desde las líneas de este humilde blog queremos desearos a todos que paséis una muy Feliz Navidad y que ni la crisis ni el peor de los panoramas políticos y sociales por el que atravesamos en España sean capaces ni de borraros la sonrisa ni de haceros perder la esperanza de que esto mejore algún día.

Y que Santa Claus haya pasado, por fin, por tu ciudad…

A subasta el Chevy de Bruce Springsteen, ¡pobres, abstenerse!


Según informa Gotta Have Rock and Roll, el sitio de subastas especializado en la venta  de todo tipo de artículos pertenecientes a estrellas de la música de todos los tiempos, mañana arrancará la puja de uno de los bienes más preciados para los fans de Bruce Springsteen, el “Jefe” del rock’n’roll mundial.

Se trata de un magnífico e impecable Chevy Bel Air del año 1957, un coupé cabriolet que fue propiedad del rockero entre mayo de 1975 y abril de 1976, que como decimos, saldrá a subasta a las 00:00 horas de hoy en Internet con un precio de salida de nada menos que de 390.000 dólares (unos 280.000 euros)

Sin embargo, el valor de este coche es incalculable para sus fans en tanto en cuanto, varias de sus más legendarias canciones como “Born To Run”, “Thunder Road” o “Backstreets” fueron escritos en este coche. De hecho, en su autobiografía, “Canciones”, el propio Springsteen escribe: “En los años 70, en de Nueva Jersey, aquel coche tenía todavía una imagen poderosa. Recuerdo cómo ese verano me compré mi primer juego de ruedas, por 2.000 dólares. Era un Chevy ’57 de doble carburador y decorado con unas llamas naranja repartidos por la carrocería”.

Curiosamente, Springsteen, ya convertido en un músico de fama mundial, se desprendió del coche en la primavera de 1976, sustituyendo su imponente cabrio por un no menos flamante Corvette de 1960, en color negro, que por cierto, a fecha de hoy, sigue conduciendo.

El coche que se pone a subasta no es exactamente igual que el que pasó por las manos del Boss, ya que su actual propietario ha invertido más de 35.000 dólares en reformar los sistemas mecánicos y eléctricos del automóvil y ha instalado un nuevo motor así como otros elementos del vehículo. Tan sólo el chasis y la carrocería se corresponden a aquel Chevy que fue un día propiedad de Springsteen.

Actualmente este coche está expuesto en el Rock & Roll Hall of Fame, el museo de la música por antonomasia, sito en Cleveland y como decimos, tiene un precio de salida de 390.000 dólares pero se espera que pueda alcanzar un precio final no inferior a los 500.000 dólares (unos 358.00 euros), por lo que sólo los fans del mítico rockero más pudientes podrán permitirse este capricho…

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Imagen del día: El Boss también es motero


Si hay alguien apasionado del mundo de las motos, ése es Bruce Springsteen, el gran “Jefe” del rock’n’roll mundial (y del que me confieso seguidor impenitente desde hace más de 20 años).  Un tipo al que las motos y los coches le encantan y han estado presentes en muchas de sus creaciones musicales.

De hecho es más que conocida su pasión por las motos, en concreto las Harley-Davidson, hasta el punto de que fue la estrella invitada en el Harley Fest, que se celebró en Milwaukee hace ahora dos años donde, como no podía ser de otra forma, interpretó “Born to be wild”, el clásico de Steppenwolf y considerada como una de los “himnos moteros” por excelencia.

Sin embargo no es fácil encontrarle a lomos de una moto. De ahí que la foto de hoy, aparte de que me gusta mucho, tenga más valor.

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