Doblete español histórico en el Dakar con las victorias de Nani Roma en coches y Marc Coma en motos


El que dicen que ha sido uno de los Rally Dakar más duros de los últimos años y, sin duda, el más duro desde que se disputa por tierras sudamericanas, el balance no ha podido ser más positivo para nuestros pilotos, con las victorias de Nani Roma en coches y de Marc Coma en motos.

Marc Coma, celebrando su cuarto Dakar
Marc Coma, celebrando su cuarto Dakar al cruzar la línea de meta

Después de cruzar tres países (Argentina, Bolivia y Chile), dos etapas “maratón” de casi 3.000 kilómetros entre ambas (las disputadas entre San Rafael y Chilecito, de 1.228 kms. y entre Salta y Calama, de 1.474 kms.) y varias especiales, los pilotos han dejado atrás casi 9.000 kilómetros.

Aunque, una vez más, este rally -mezcla de aventura y competición- ha vuelto a cobrarse su triste peaje en sangre, con la muerte del piloto de motos belga Eric Palante y de tres periodistas que cubrían la carrera, el Dakar ha vuelto a mostrarse tal cual es. Salvaje, pleno de emociones, historias de todo tipo y muchos abandonos, que muestran a las claras la rudeza del trazado de este año.

En concreto, sólo ha logrado acabar un total de 204 vehículos (78 motos, 61 coches, 50 camiones y 15 quads), que suponen que sólo un 47% del total de vehículos que tomaron la salida en la localidad argentina de Rosario el pasado 5 de enero han podido llegar a meta 13 días más tarde.

Y es que en esta edición no sólo cabe hablar de la alegría de los vencedores. Ni siquiera de la de aquellos para los que haber llegado a la meta situada en Valparaíso también ha supuesto un verdadero triunfo. Hay que hablar de sinsabores mayúsculos, como los que sufrieron varios de los grandes favoritos.

En coches, hay que destacar dos claramente. Por un lado, el español Carlos Sáinz, accidentado cuando tocaba con la punta de los dedos el liderato en coches y, por otro, el francés Stefan Peterhansel, que vio cómo se les escapaba el triunfo en el último suspiro. O las de otros favoritos en motos como el ídolo local, “Chaleco” López o el campeón del mundo, el portugués Paulo Gonçalves, que también tuvieron que decir adiós a la carrera por sendos incidentes con sus monturas.

Victoria disputadísima de “Nani” Roma en Coches

En la categoría de Coches no ha podido haber más emoción ya que la carrera se decidió en la última etapa, la disputada en la localidad chilena de Valparaíso.

Hasta el día anterior la carrera había sido liderada por Nani Roma, seguido muy de cerca por su compañero Stefan Peterhansel. De hecho, se había filtrado el rumor que el galo tenía órdenes del equipo Mini de no atacar a su coequipier.

Nani Roma levanta los brazos tras lograr su primer Dakar en coches
Nani Roma levanta los brazos tras lograr su primer Dakar en coches

Nada más lejos de la realidad, pues en la penúltima jornada, el francés logró la victoria en la etapa arrebatándole el liderato al catalán por apenas 26 segundos. Afortunadamente para el español, bastante enrabietado por lo ocurrido, Roma supo reaccionar y obtuvo un cuarto puesto final en la última etapa que, unidos al 13º puesto de su compañero, le dieron el triunfo definitivo al español por tan solo 5’38”.

El catalán Nani Roma hace historia ya que, con este triunfo -segundo tras su victoria en motos en 2004- se convierte en el primer piloto español en lograr vencer en el Dakar en Coches y Motos y el segundo, tras su compañero Peterhansel.

El pódium final en Coches lo copó el equipo Mini al situar a sus tres pilotos en lo más alto:

1º) Nani Roma (Mini X-Raid), en 50h 44′ 58”

2º) Stefan Peterhansel (Mini X-Raid), a 5’38”

3º) Nasser Al-Attiyah (Mini X-Raid), a 56’52”

Marc Coma, vencedor por cuarta vez del Dakar en Motos

En la categoría de Motos las cosas rodaron de una forma francamente más plácida para Marc Coma y su KTM. El catalán, ausente el pasado año por una inoportuna lesión en un hombro, no dio prácticamente opciones a sus rivales. Desde la cuarta etapa, la primera gran maratón, el piloto catalán se mostró intratable, arrebatándole el liderato al también español Joan Barreda. A partir de ese momento, se mantuvo firme en cabeza, sin apenas errores y venció con autoridad.

Coma, que sufrió una penalización de 15 minutos por cambiar su motor, sólo tuvo como verdadero rival al citado Barrera y además se vio beneficiado por los problemas eléctricos del campeón del año anterior, el francés Cyril Despres.

Fue una verdadera lástima ver cómo las opciones de pódium de Barreda se fueron al traste en la penúltima etapa, cuando rompió l la horquilla y el manillar de su Honda, perdiendo casi dos horas y media. Un contratiempo que dejó al piloto castellonense en séptimo lugar y, aunque logró imponerse en la última etapa, no fue suficiente para lograr un puesto entre los tres mejores en Valparaíso.

Mención especial merece el piloto español Jordi Viladoms. El catalán, que llegó al equipo KTM a última hora para sustituir al fallecido Kurt Caselli, logró clasificarse en una sorprendente segunda posición, aprovechando perfectamente el traspiés de Barreda.

También hay que destacar el excelente papel de Laia Sanz. La española logró acabar en 16ª posición -la mejor en su carrera- y fue por cuarta vez consecutiva la mejor representante femenina del Rally Dakar. La piloto española cumplió con creces y superó de largo su objetivo inicial, que era acabar entre los 30 mejores.

El pódium de Motos quedó de la siguiente forma:

1º) Marc Coma (KTM), en 54h 50′ 53”

2º) Joan Viladoms (KTM), a 1h 52′ 27”

3º) Olivier Pain (Yamaha), a 2h 00′ 03”

Apretado triunfo del ruso Andrey Karginov en Camiones
Apretado triunfo del ruso Andrey Karginov en Camiones

Disputado triunfo de Andrei Karjinov en Camiones

Si la clasificación de Coches estuvo apretada, la clasificación de Camiones no le anduvo a la zaga y hubo que esperar hasta el último día para coronar al campeón, cuyo título recayó en el Kamaz del ruso Andrey Karginov, que se impuso por algo mas de tres minutos sobre el holandés Gerard de Rooy (Iveco).

Con todo por decidir, la última etapa estuvo a punto de provocar un vuelco en la clasificación general ya que De Rooy logró remontarle la ventaja que le llevaba el ruso debido a que éste se vio envuelto en un incidente provocado por el Mini del chino Yong Zhou. El vehículo del asiático se quedó atascado en mitad de la pista, lo que bloqueó el paso del Kamaz de Karginov y le hizo perder casi 10 minutos.

De Rooy apretó y logró acabar la etapa en segundo lugar y auparse al liderato final de la prueba. Sin embargo, una vez que el ruso llegó a meta, los comisarios le devolvieron 5’20”, como compensación por el tiempo perdido por el accidente. Una diferencia mínima de apenas tres minutos, suficientes para permitirle recuperar in extremis el liderato y llevarse el título a casa, por vez primera en su carrera. En tercer lugar aunque

La clasificación final en Camiones quedó finalmente así:

1º) Andrey Karginov (Kamaz), en 55h 00′ 28”

2º) Gerard De Rooy (Iveco), a 3′ 11”

3º) Eduard Nikolaev (Kamaz), a 1h 34′ 52”

Marc Márquez y Maverick Viñales, campeones del mundo en el mejor año de la historia del motociclismo español


La fiesta vivida este fin de semana en el Circuito Ricardo Tormo de Cheste ha puesto el punto final a la más triunfal y emocionante temporada para el Motociclismo español de su historia, con los títulos de Marc Márquez y Maverick Viñales en MotoGP y Moto3, respectivamente.

Márquez, Lorenzo y Pedrosa, los pilotos más asiduos del pódium en MotoGP 2013
Márquez, Lorenzo y Pedrosa, los más asiduos del pódium en MotoGP este año

A estos dos títulos, decididos en sendas carreras para el recuerdo y no aptas para cardíacos en absoluto, hay que sumarle el título de Moto2, brillantemente obtenido por Pol Espargaró en la  penúltima jornada, disputada en Australia.

Sólo la temporada 2010, en la que también se cerró con un espectacular triplete en los tres campeonatos (Marc Márquez en 125 cc, Toni Elías en Moto2 y Jorge Lorenzo en MotoGP) puede compararse a un año como éste, en el que el dominio español fue abrumador en la práctica totalidad de las carreras de la temporada.

Nada menos que en 47 de las 52 carreras disputadas entre todas las categorías vieron coronarse a un español y en 12 de las 18 pruebas hubo triplete español, con victorias en Moto3, Moto2 y MotoGP.

Por no hablar del incontable número de pódiums alcanzados (68 de 108 posibles) que en más de una ocasión han hecho parecer al campeonato del mundo una especie de Campeonato de España de Velocidad, en especial en Moto3, donde el dominio español ha sido tan abrumador que sólo en dos de las 18 carreras (República Checa y Valencia) no hubo tres españoles en el pódium.

Marc Márquez, el “número 1” más precoz

La categoría reina del motociclismo ha estado marcado por la enorme igualdad vivida entre el flamante nuevo campeón, Mac Márquez y el máximo favorito, Jorge Lorenzo, con Dani Pedrosa como espectador de excepción de una rivalidad que ha superado todas las barreras.

La temporada no ha podido ser más interesante y su final, de infarto. Sin embargo, ha venido marcada por la inoportuna lesión de Jorge Lorenzo en Assen, que le hizo correr muy debilitado aunque de forma milagrosa –recordemos que había sido operado de la clavícula apenas 24 horas antes- pero que le impidió correr en Sachsenring, perdiéndose una cita que a la postre le ha costado el campeonato.

Marc Márquez, flamante campeón del mundo de MotoGP 2013
Marc Márquez, flamante campeón del mundo de MotoGP 2013

En cuanto a resultados, es indiscutible el dominio de Jorge Lorenzo. El piloto balear ha sido el mejor en cuanto a victorias, un total de ocho. Sin embargo, la sorprendente regularidad, derivada de una increíble adaptación a la moto de un rookie como Marc Márquez, han decantado la balanza a favor del piloto de Cervera por tan sólo cuatro puntos, en una última carrera que, sin duda, pasará a la historia.

Marc Márquez está dotado de un talento sobrenatural para pilotar en moto. Y lo lleva haciendo desde su revolucionario debut en 125 cc en 2008, cuando con apenas 15 años logra su primer pódium en Donington Park, convirtiéndose en el piloto más joven de la historia del motociclismo mundial en subirse a un cajón, superando el récord de precocidad que ostentaba Dani Pedrosa desde 2001.

Desde ese momento, la carrera de Márquez ha sido meteórica ya que tras un par de años de transición en 125 cc, en la temporada 2010 se produjo su consagración definitiva al proclamarse campeón del mundo de la más pequeña categoría.

En 2011 pasó a Moto2, categoría en la que mostró una adaptación fuera de lo corriente y, aunque tuvo un inicio dubitativo, con varias caídas consecutivas, terminó segundo del Mundial, para hacerse con el título de campeón apenas un año después, finalizando su triunfal temporada con el salto a MotoGP.

Finalmente, este año ha vuelto a hacer historia por dos ocasiones ya que, al honor de ser el piloto más joven en ganar una carrera en la máxima categoría, al vencer en Austin en la segunda carrera del año, ha sumado el de convertirse en el campeón del mundo de MotoGP más joven de la historia.

Además, Márquez nos dejó el que probablemente sea el mejor adelantamiento de la temporada y uno de los mejores de la historia, protagonizando una espectacular maniobra en el mítico “Sacacorchos” de Laguna Seca sobre Valentino Rossi.

Sin embargo, este año también ha tenido una cara menos agradable para el flamante campeón ya que, junto a grandísimas actuaciones –traducidas en seis victorias- el piloto catalán se ha visto envuelto en actuaciones cuando menos arriesgadas y discutibles con algunos de sus compañeros. Estas actuaciones le han hecho acreedor de más de una discusión con Jorge Lorenzo, con el que tuvo varios encontronazos a lo largo de la temporada, a cuenta de acciones cuando menos discutibles del catalán.

El punto álgido se alcanzó durante el GP de España en Jerez, cuando una maniobra muy temeraria de Márquez en la última curva a punto estuvo de tirar a Lorenzo que, si bien no cayó al suelo, le hizo perder sus opciones de ganar aquella carrera.

Esto motivó un cruce de declaraciones y una denuncia ante los comisarios que finalmente terminó siendo considerada como un lance de carrera. Este malestar entre ambos provocó que estuviesen sin dirigirse la palabra durente buena parte de a temporada. Aun así y pese a que llegaron a hacer las paces, Lorenzo no ha perdido ninguna oportunidad de atacar públicamente a Márquez por su actitud, amén de acusar a los jueces por su excesiva permisividad para con el piloto ilerdense.

Ni siquiera se ha salvado de su fogosidad su propio compañero.  Dani Pedrosa también tuvo sus más y sus menos con Márquez,  cuando el ya campeón mandó al suelo a su compañero en Motorland Aragón, tras un adelantamiento muy arriesgado y que le costó la retirada de un punto en su carnet y la sensación de que debía haber sido sancionado más duramente.

Así las cosas, los dos pilotos llegaron muy igualados a Cheste, aunque con ventaja para Márquez, al que le bastaba con finalizar cuarto y siempre y cuando Lorenzo ganase la carrera. Pues bien, pese a una magistral y estratégica carrera del mallorquín, que logró una merecida y justa victoria acabó por resultar infructuosa.

Márquez controló el ritmo de Lorenzo en todo momento y sin arriesgar lo más mínimo, logró finalizar en tercera plaza, con lo que se acabó proclamando campeón del mundo por tan solo cuatro puntos de diferencia, que le convierten además, junto al mítico Freddy Spencer, en el primer debutante en la máxima categoría que se hace con el título el mismo año de su debut.

Por otra parte, decir que junto a estos dos grandes pilotos como son Márquez y Lorenzo, hay que destacar dos nombres propios. Uno, un valor seguro como Dani Pedrosa al que las lesiones y su proverbial falta de ambición en carreras complicadas, le han privado de brillar más de lo que lo ha hecho este año.

El de Castellar del Vallés ha finalizado en una dignísima tercera posición y se ha llevado tres triunfos parciales (Jerez, Francia y Malasia) y ha logrado siete segundos puestos y tres terceros. Aun así se esperaba más de él aunque, en honor a la verdad, nadie -ni siquiera el propio Pedrosa– podría haberse imaginado una adaptación así a la máxima categoría por parte de un debutante como Márquez. Esto ha pillado a contrapié a Pedrosa, que también se vio arrollado por la figura emergente del piloto de Cervera.

El segundo es Alvaro Bautista. El piloto toledano ha cerrado una magnífica temporada con una Honda del equipo de Fausto Gresini y, aunque no ha logrado este año subir al pódium, se acercó bastante con tres cuartos puestos como mejores resultados. Unas actuaciones que le han permitido finalizar quinto lugar en la clasificación general, sólo superado por Crutchlow como mejor piloto no oficial esta temporada.

Por último, hay que hacer mención a las dos grandes decepciones de la temporada. Por un lado, Valentino Rossi que volvía este año a Yamaha y su papel ha sido ciertamente secundario. Se esperaba mucho más de un tipo como él.

Andrea Dovizioso y Ducati, un tándem decepcionante esta temporada
Andrea Dovizioso y Ducati, un tándem decepcionante esta temporada

Acomodado y sin su proverbial ambición, apenas ha tenido oportunidad de brillar, oscurecido y superado en todo momento por su compañero Jorge Lorenzo. Aun así, el campeonísimo italiano tuvo su momento de gloria venciendo en Assen, aunque más por deméritos rivales que por méritos propios, ésa es la verdad. A partir de ahí, un segundo puesto en Qatar y cuatro terceros puestos (Holanda, Laguna Seca, Aragón y Australia) son poco bagaje para una moto como la Yamaha oficial, que hace pensar que, parafraseando al propio Rossi, esta “gallina vieja” no está ya  para hacer muchos caldos…

La otra gran decepción ha venido de la mano del equipo Ducati. No es que sorprenda demasiado porque su trayectoria estos últimos años no invitaba en nada al optimismo. Sin embargo, la contratación de Andrea Dovizioso y la continuidad de un campeón como Nicky Hayden en el equipo, hacían esperar quizás un mejor papel. Pero ni uno ni otro, como sus monturas, han estado a la altura este año.

Ducati ha sido una mera comparsa esta temporada, hasta el punto que sus dos pilotos han finalizado octavo y noveno, respectivamente, superados claramente incluso por pilotos no oficiales como Crutchlow, Bautista e incluso Stefan Bradl.

Moto3, un campeonato para recordar

El campeonato de Moto3 ha tenido un final de temporada sencillamente espectacular, acorde a una temporada de color netamente español. Marcado por la enorme igualdad entre Maverick Viñales, Luis Salom y Alex Rins, la última carrera ha sido un canto al motociclismo de la más alta calidad, con emoción en estado puro.

Durante todo el año, estos tres pilotos se han dado cita en el pódium de forma casi absoluta lo que permitió que llegasen a la cita de Cheste apenas separados por cinco puntos entre sí, de modo que cualquiera de ellos tenía opciones serias de proclamarse campeón del mundo.

Salom, Viñales y Rins, asiduos del pódium durante esta temporada
Salom, Viñales y Rins no se han bajado del cajón durante esta temporada

En la práctica totalidad de las 17 carreras del Mundial (recordemos que Laguna Seca sólo se corre en MotoGP, de ahí que tenga una prueba más en el calendario) estos tres pilotos se habían repartido el 100% de los pódiums y era Luis Salom el que llegaba en una mejor posición, como líder del campeonato con 300 puntos, seguido de Viñales con 298 y Rins con 295.

El mejor colocado y máximo favorito para hacerse con el triunfo final era Luis Salom, que había sumado siete victorias en toda la temporada (Qatar, Italia, Montmeló, Holanda, República Checa, Gran Bretaña y Malasia). En teoría él estaba llamado a hacerse con el título mundial y lo tuvo en la punta de los dedos y por dos ocasiones.

La primera, cuando se cayó por dos veces en la penúltima carrera del año, en Motegi y que le dejaron fuera de la zona de puntos. Esta caída, junto a la que sufrió Rins en la misma carrera permitieron a Maverick Viñales meterse en la pomada de la lucha por el título. 

La segunda se produjo ayer mismo, en el GP de ValenciaLa carrera fue trepidante de principio a fin y estuvo marcada por el duelo entre Rins y Viñales, con Salom más reservón de lo normal, agazapado en la tercera posición esperando acontecimientos.

Sin embargo, a falta de 11 vueltas para el final, Salom se fue al suelo y aunque logró reincoporarse a la pista, lo hizo con su moto muy maltrecha y sin opción alguna de llegar al dúo de cabeza, diciendo adiós a sus posibilidades de ganar el Mundial.

A partir de ese momento no hubo lugar a la tregua. La victoria de cualquiera de los dos contendientes, Rins y Viñales, les daba el título. De ahí que ninguno de los dos escondiese nada y se dejasen el alma sobre el asfalto valenciano.

Salom, Viñales y Rins luchando a brazo partido durante el GP de Valencia
Salom, Viñales y Rins luchando a brazo partido durante el GP de Valencia

Con constantes adelantamientos y cambios en la cabeza de carrera, los dos pilotos pelearon a brazo partido hasta que al entrar en la penúltima curva, Rins rebasó a Viñales de forma espectacular y que le ponía el título en bandeja. Sin embargo, el piloto del equipo Estrella Galicia apuró demasiado la frenada. Tanto como para ser nuevamente adelantado por Viñales en la salida de la última curva y perder unas décimas preciosas que le impidieron adelantar al piloto de Figueras, que se llevaba la carrera en el último suspiro, proclamándose nuevo campeón del mundo de la categoría.

En resumen, un año maravilloso en la categoría más pequeña y en el que la continuidad está garantizada ya que, con independencia de lo que hagan Viñales, Rins y Salome en un futuro cercano, en el que todo apunta a que los tres cambiarán de categoría en 2014, la presencia de pilotos como Alex Márquez o Efrén Vázquez hacen presagiar que seguirá la catarata de triunfos en Moto3 de cara a la próxima temporada.

Sebastien Ogier, nuevo campeón del mundo de Rallyes


El francés Sebastien Ogier se ha proclamado Campeón del Mundo de Rallyes y pasa a la historia como el hombre que logró acabar con el reinado de Sebastien Loeb, el mito francés que dominó con puño de hierro el Mundial los últimos nueve años.

Sebastien Ogier, flamante nuevo campeón del mundo de Rallyes 2013
Sebastien Ogier, flamante nuevo campeón del mundo de Rallyes 2013

Por si fuera poco, Ogier no ha podido encontrar mejor escenario para proclamarse campeón que en su propio país. Gracias a su triunfo en el Rally de Francia, el piloto galo se ha llevado su primer Mundial de forma matemática y a falta de dos pruebas para acabar la temporada (España y Gran Bretaña). Sólo el belga Thierry Neuville ha podido plantarle cara mínimamente al francés, si bien la diferencia entre ambos es sideral, ya que Ogier, con 238 puntos, le saca ya 95 puntos al piloto de Ford y eso que aún quedan dos carreras por delante.

El dominio de Sebastien Ogier y su copiloto Julien Ingrassia ha sido prácticamente hegemónico durante las 11 pruebas disputadas ya que, de todas ellas, el francés se impuso en nada menos que siete (Suecia, Mexico, Portugal, Italia, Finlandia, Australia y Francia).

De hecho, sólo los Rallyes de Montecarlo, Argentina, Grecia y Alemania no vieron a Ogier en lo más alto del pódium. Además y por si fuera poco, en dos de ellos (Montecarlo y Argentina) el galo acabó segundo, puntuando en los otros dos, completando un pleno de carreras sin abandono.

Es cierto que el hecho de tener de retirada a Loeb, que anunció que dejaba esta temporada el WRC para pasarse al WTCC en 2014 y que el supercampeón francés sólo ha disputado apenas unas pocas carreras, le ha puesto las cosas muy fáciles este año a Ogier para ganar el Mundial. Aun así, no se puede poner ni un pero a la victoria del galo en este campeoanto porque su dominio, como digo, ha sido casi absoluto.

Ogier e Ingrassia en lo más alto del pódium, una imagen habitual de este Mundial
Ogier e Ingrassia en lo más alto del pódium, una imagen habitual de este Mundial

El nuevo campeón del mundo además ha acabado con la hegemonía de Citroën en dicho campeonato, que no veía ganar a ningún coche de otra marca que la del Doble Chevron desde el año 2004. Una victoria que supone el primer entorchado para Volkswagen, cuyo Polo R WRC se ha confirmado como un arma imbatible para prácticamente todos los terrenos.

En este sentido, sorprende el hecho que, salvo Sebastien Loeb, ninguno de los pilotos oficiales de Citroën para este año (Dani Sordo, Mikko Hirvonen y Nassir Al-Qassimi) hayan sido rivales para el francés. Es más, Dani Sordo tuvo pie y medio fuera del equipo francés a mitad de temporada y, de hecho,aún está en el aire su continuidad para el próximo año, pese su triunfo en el Rally de Alemania.

Sólo esta victoria asi como el excelente rendimiento de Loeb –un seguro de vida como se ha visto- en las pocas carreras que ha disputado (ganó en Montecarlo y Argentina y fue segundo en Suecia), han podido maquillar la más que decepcionante temporada de Citroën, superada en casi todos los terrenos por un debutante como Volkswagen.

Por último, decir que el fabricante germano además lidera la clasificación del Mundial de Constructores, con 339 puntos, 80 más que su máximo rival, el equipo oficial Citroën, a falta de dos pruebas para acabar el campeonato y sigue estando en posición inmejorable para llevarse también este título. Sin embargo y pase lo que pase en estas dos carreras que quedan, se puede decir que esta temporada ha sido absolutamente redonda para todos los miembros del equipo Volkswagen Motorsport.

Red Bull admite que Vettel estuvo muy cerca de abandonar en Brasil


Cuando aún no se han apagado los ecos del flamante tricampeonato de Sebastian Vettel, después de la agónica carrera en Interlagos, el equipo Red Bull ha admitido abiertamiente que el alemán estuvo bastante más cerca del abandono  de lo que pudo parecer en un principio, tras su incidente en la primera vuelta con Bruno Senna.

En unas declaraciones realizadas a la revista Autosport al finalizar la carrera, tanto Christian Horner como Adrian Newey admitieron que, tras el  fuerte impacto con el Williams del brasileño, la telemetría del equipo Red Bull comenzó a detectar numerosos fallos en la estructura del coche , tanto a nivel de aerodinámica como de daños en los escapes. Es más, viendo repetido el accidente y cómo acabó de maltrecho el monoplaza del alemán, parece un auténtico milagro que el Red Bull RB8 pudiese seguir funcionando.

“Hubo mucho daño a los gases de escape, uno de los elementos más sensibles del coche. Recibir un impacto de esa manera en esa zona, por supuesto, fue enormemente preocupante”, dijo Horner. Preguntado en ese sentido sobre si hubo preocupación en el seno del equipo sobre lo ocurrido, el Jefe del equipo Red Bull fue tajante: “Absolutamente”.

Por su parte, Adrian Newey dijo que los daños sufridos por el impacto, especialmente los sufridos sobre el alerón trasero, que le hicieron perder mucha carga aeródinámica, y sobre el sistema de escapes, hicieron peligrar la continuidad del alemán en carrera ya que esos datos estuvieron en el límite que cualquier vehículo puede soportar.

Sebastian Vettel, flanqueado por Adrian Newey y Christian Horner, festejando su tercer título en Interlagos

“Mediante la telemetría pudimos detectar que habíamos perdido la carga aerodinámica, especialmente la trasera. En la primera parada, ajustamos ligeramente el alerón delantero pero la falta de carga aerodinámica iba a seguir presente. No había mucho más que se pudiera hacer”, dijo Newey.

“Nuestra otra gran preocupación estaba en el gran pliegue que pudimos apreciar en el sistema de escape. Si se hubiese roto el escape, algo que podía  haber ocurrido con mucha facilidad, probablemente el chasis habría ardido y la carrera se habría terminado para nosotros”, añadió Newey.

Sin embargo, ante la adversidad ese gran genio de la ingeniería que es Newey y su equipo tomaron una decisión que, a la postre fue decisiva.  “Decidimos cambiar la configuración del mapa de motor para reducir la temperatura del escape. Perdimos un poco de rendimiento en el proceso y pero al menos pudimos llegar a casa”, manifestó el Jefe Técnico de Red Bull.

Quizás así se pueda explicar el bajón de rendimiento en la segunda mitad de la carrera y que muchos pensamos que era fruto de una estrategia más conservadora de Vettel ante el estado cada vez peor de la pista. En todo caso, la jugada le volvió a salir bien al maestro y el alemán pudo acabar la carrera en una cómoda sexta plaza y levantar su tercer campeonato del mundo consecutivo.

GP de Brasil: Victoria para Button y título “in extremis” para Vettel en una alocada carrera para la historia


Un Mundial tan sumamente igualado y emocionante como el de este año no merecía mejor colofón que la carrera para la historia a la que hemos podido asistir hoy en Interlagos. Una carrera marcada por una lluvia, intensa e intermitente, que ha dado lugar a numerosos incidentes que a punto han estado de cambiar el rumbo del campeonato y que sólo se ha decidido a falta de escasas vueltas para su final. Adelantamientos, accidentes, salidas de pistas, cambios de ruedas más o menos acertados y toda la estrategia al garete han salpimentado un emocionante Gran Premio, que pasará sin duda a los anales de la historia de la Fórmula 1.

La victoria de Jenson Button, tras un memorable carrerón, no debería quedar empequeñecida por el apasionante duelo entre Fernando Alonso y Sebastian Vettel por el campeonato. Sin embargo, la cantidad de avatares y cambios repentinos de situación han dado lugar a mil y una especulaciones y cambios de situación, lo que  ha hecho absolutamente demencial la carrera. Finalmente, y tras un casi dos horas de intensa emoción, todas estas circunstancias han acabado por  decantar la balanza a favor del alemán.

Así pues, Vettel, tras una carrera teñida de sufrimiento y gracias a su sexto puesto, ha hecho inútil el segundo puesto del asturiano, que sube al pódium por 13ª vez esta temporada y cumple un año increíble, quizás el mejor de su carrera deportiva pero ve cómo, por apenas tres puntos, se queda una vez más a las puertas de la gloria, tras los fiascos de 2007 y 2010. El asturiano ha acabado hoy escoltado en el cajón por su compañero Felipe Massa, que ha hecho otra carrera memorable y ha cumplido con creces con su labor de gregario.

Las 71 vueltas se nos han hecho a todos interminables por muy distintos motivos. Por un lado, los que querían que se obrase el milagro y veían cómo Alonso iba subiendo posiciones y ponía el Mundial a tiro. Por otro, los que deseaban que la carrera acabase cuanto antes y que no le pasasen más cosas a Vettel y que cayese la bandera a cuadros de una vez porque el alemán, convertido ya en el tricampeón más joven de la historia, estaba caminando por el filo de la navaja mucho más de lo necesario. Al final ha habido justicia porque el alemán ha sido mejor, más regular y ha estado en campeón cuando ha tenido que estarlo pese a que hoy, como le ocurrió a Hamilton en 2008, se ha llevado el gato al agua por muy poco.

Lo que es ya inequívoco e indiscutible es que el sabor de este título,  por lo igualado del campeonato y por el rendimiento excelente de Fernando Alonso, será recordado y le sabrá maravillosamente bien a Vettel porque pocas veces más tendrá que sudar lo que ha sudado este año el alemán para alzarse con el entorchado.

Análisis de la carrera

La carrera empezó con la incógnita de la lluvia, que apenas cinco minutos antes del arranque, comenzó a caer sobre el circuito de Interlagos. Aquí se planteó pues el primer interrogante. ¿Salir con intermedios directamente o con slicks? La cantidad de agua caída no era quizás la suficiente para una apuesta tan arriesgada pero, desde luego, todos los planteamientos y las estrategias iniciales podían irse al traste si la lluvia continuaba cayendo de esta manera.

Pese a todo, ninguno fue tan osado para atreverse a cambiar por intermedios a última hora y todos fueron de la partida con neumáticos lisos. Y pronto comenzó el jaleo. Button y Hamilton se marchaban pero por detrás Vettel quedaba encerrado y Webber, que salió pésimamente, lejos de ayudarle, al intentar protegerle le encerró aún más, lo que fue aprovechado de inmediato por Massa, que salía como un tiro y por Alonso que también rebasaba a ambos bólidos azules. Hulkenberg, que también salía rapidísimo lograba dar buena cuenta del australiano y colarse detrás de los dos Ferrari y los dos McLaren.

Ahí comenzaron los problemas y el primer gran susto para Vettel. El alemán, que quedó muy rezagado tras la primera curva, era embestido salvajemente por detrás por el Williams de Bruno Senna, lo que hacía trompear al Red Bull, quedando en sentido contrario a la marcha. En ese momento, Sergio Pérez, que venía también lanzado no pudo evitar la colisión y “remataba” al bólido del alemán, que quedaba último, rodeado por infinidad de trozos de fibra de carbono.

Todo parecía perdido para el alemán y el milagro de ver a Alonso campeón, un poco más cerca. Absolutamente anonadado por el impacto y con Senna y Pérez fuera, Vettel trató de reemprender la marcha mientras decía por radio a sus mecánicos que creía que el coche estaba roto. Sin embargo, el Red Bull, contra todo pronóstico y, tras los primeros chequeos iniciales, realizados sobre la telemetría del monoplaza, desvelaron que no había nada especialmente estropeado y ordenaron al alemán que fuese a por todas.

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Marc Márquez y Jorge Lorenzo, campeones del mundo de Motociclismo en las categorías de Moto2 y MotoGP, respectivamente


 

El GP de Australia de Motociclismo ha servido para coronar de forma absolutamente triunfal una nueva temporada del motociclismo español, con la proclamación de Marc Márquez y Jorge Lorenzo como campeones del mundo en sus respectivas categorías,  a falta de una carrera para finalizar la temporada.

Tras sendas apasionantes carreras disputadas la pasada madrugada, los dos pilotos españoles han finiquitado de la mejor manera posible sus carreras sobre el trazado australiano de Phillip Island y han anticipado sus títulos, sin necesidad de esperar a la última carrera, que se disputará en 15 días en el circuito español de Cheste.

Por un lado, Jorge Lorenzo ha puesto el broche de oro a su excelente temporada con su segundo título en MotoGP al aprovecharse de la caída de Dani Pedrosa en la segunda vuelta del GP de Australia.

En esta ocasión, el mallorquín necesitaba únicamente de tres puntos para proclamarse matemáticamente campeón pero la caída de su máximo rival le abrieron de par en par las puertas del título. Sin embargo, no dudó en disputar a tope la carrera y finalizó segundo, por detrás del héroe local, Casey Stoner que se despedía a lo grande de las carreras en su país con una brillante victoria.

El mallorquín de Yamaha ha tenido un comportamiento excepcional esta temporada, con una regularidad absolutamente increíble que ha terminado minando la resistencia y la moral de todos sus rivales, empezando por el propio Pedrosa que, pese a haber firmado su mejor temporada en MotoGP, poco ha podido hacer frente a la regularidad de Lorenzo.

El español, a falta de la última carrera, se ha llevado el campeonato con seis victorias parciales y 10 segundos puestos y tan sólo un abandono (el sufrido en Assen). U números que, sin duda, le hacen entrar en la historia del motociclismo y que han llevado el piloto español a la obtención de su segundo título en la máxima categoría (y el cuarto a nivel global), tras sus dos Mundiales en 250cc en 2006 y 2007 y su primer título en MotoGP en 2010.

Siempre de la mano de Yamaha, desde que aterrizó en 2008 en la categoría reina del Motociclismo, sus datos son sencillamente demoledores, con un total de 23 victorias, 53 pódiums y 20 poles en apenas cinco temporadas.

Estas cifras abren el debate sobre si es Jorge Lorenzo el mejor piloto español de la historia o si ese puesto honorífico sigue aún en poder de Angel Nieto, nuestro mítico “12+1 veces campeón del mundo”.

Lo que está claro es que con la juventud del mallorquín (apenas 25 años) y un enorme futuro por delante, todo apunta a que los registros del veterano piloto de Algete serán machacados sin piedad y, a no tardar mucho, ese debate quedará definitivamente cerrado del lado del piloto de Yamaha.

Por su paret, el joven piloto ilerdense Marc Márquez ha ganado con brillantez el Mundial en la categoría de Moto2 en su segunda participación en la categoría, en una temporada en la que apenas ha dado opción a sus rivales.

El español se ha proclamado campeón tras una exitosísima campaña, en la que se subió a lo más alto del cajón en nada menos que ocho ocasiones de las 16 carreras disputadas hasta la fecha y sólo quedó fuera del pódium en tres de ellas, saldadas con un quinto puesto cosechado en Italia y dos abandonos (Francia y Malasia).  Sólo el también español Pol Espargaró ha podido sostenerle mínimamente el pulso al piloto de Cervera, que ha logrado así sacarse la espina del pasado Mundial de Moto2.

Recordemos que en la edición de 2011, Márquez finalizó en segundo lugar tras el alemán Stefan Bradl, si bien el español se quedó con la miel en los labios ya que no pudo llevarse un campeonato que tenía en la mano a causa de una grave caída en el GP de Malasia. Una caída que no sólo le impidió correr en las dos últimas del campeonato sino que, además, le mantuvo en el dique seco varios meses e incluso hizo peligrar su participación para el inicio de la presente campaña.

Para la carrera de hoy, Márquez sólo necesitaba obtener una renta de dos puntos para lograr matemáticamente el título. Por ese motivo decidió no arriesgar cuando Espargaró se marchó hacia adelante. Aun así y tras una carrera ciertamente conservadora, dejó muestras de su superioridad finalizando en la tercera plaza, por detrás del propio Espargaró y el piloto local Anthony West.

A sus 19 años el piloto catalán ya cuenta con un brillante palmarés, con dos títulos del mundo en su haber (el de 125cc obtenido en 2010 y el de este año en Moto2) y, como ya confirmamos en su día, pasará a la categoría reina por la puerta grande. Allí le espera el equipo oficial Repsol Honda, donde formará pareja junto a Dani Pedrosa y un futuro absolutamente esplendoroso por delante.

 

Por su parte,

GP de Abu Dhabi: Victoria de Vettel y título contra todo pronóstico del alemán frente a unos decepcionantes Alonso y Webber


Análisis de la carrera

Si algo tiene la Fórmula 1 es que, en ocasiones, resulta absolutamente imprevisible y ocurren cosas como las que hemos vivido hoy sobre el asfalto de Yas Marina, con la sorprendente resolución final del campeonato de 2010.

No se podía vivir mejor colofón para una de las temporadas más memorables, emocionantes y animadas que recordamos en estos últimos años, con el triunfo final, absolutamente contra pronóstico de Sebastian Vettel, aprovechando  su gran victoria hoy en el Gran Premio de Abu Dhabi.

Con todo a favor para Alonso y, con Webber como principal competidor del asturiano, la figura de Sebastian Vettel como presunto convidado de piedra, sólo podía suscitar la duda de si, en un hipotético final apretado entre su compañero Webber y Alonso, podría echarle un cable al australiano, ya que sus probabilidades, reales pero muy remotas, sólo pasaban por la consecución de una victoria y que Alonso acabase quinto como mínimo, algo aparentemente improbable.

Alonso, recibiendo el cariñoso saludo del Rey Juan Carlos I, instantes previos a la salida

De hecho, con la pole de Vettel, y sobre todo, con la brillantísima clasificación del asturiano ayer, en tercer lugar y nada menos que dos puestos por delante de su gran rival, Webber, todo hacía presagiar una jornada tranquila para el piloto  de Ferrari y que el asturiano se traería por fin para España su tercer Mundial.

Para ser campeón, Fernando Alonso sólo tenía que conservar su posición en la salida y aguantar los posibles embates de Button y Webber, a los que había batido ya en otras ocasiones y también en la propia clasificación, por lo que la empresa no parecía difícil y a poco que las cosas funcionasen con normalidad, la carrera sería un mero trámite.

Por ese motivo, en Ferrari se prepararon para una carrera conservadora ya que, estando así las cosas, si dejaba pronto fuera de combate a WebberVettel pasaría a ser el rival a batir pero, estando como estaba el alemán de necesitado a su vez de un auténtico milagro (no sólo ganar sino que Alonso quedase quinto o inferior), raro sería que el asturiano no ganase el título.

Por tanto, sólo Alonso podría perder este Mundial ya que todo lo que él necesitaba para ganarlo se le había puesto además de cara, incluyendo el hecho de que Vettel se tenía que jugar en la salida su primera plaza contra Hamilton, curiosamente hoy el principal aliado de Alonso.

El único problema, que muchos ya veníamos previniendo, era que Alonso no estaba saliendo bien y, aunque Webber tampoco, no le convenía al asturiano que alguien como Button le rebasase en el arranque, por lo que no debería dormirse en los laureles. Sin embargo, llegó el momento de la salida y empezaron a acumularse los disgustos. Como dice la Ley de Murphy, si una posibilidad existe de que algo salga mal, indefectiblemente saldrá mal y así fue.

Momentos después de la salida, con Vettel imparable a la cabeza

Así pues, Sebastian Vettel, sin hacer una salida espectacular, lograba a duras penas resistir el ataque furibundo de Hamilton y se ponía líder de la prueba. Por detrás, Alonso en una pésima salida era adelantado por Button y se empezaba a situar en el filo de la navaja, en cuarta posición y a escasos metros de su gran rival Webber, amenazando esa posición que todavía le daba el campeonato al asturiano.

A los pocos instantes de la salida, se produjo el primer hecho de relevancia de la carrera y se puso la primera piedra en el camino de Alonso hacia el título. En una maniobra extraña pero inevitable, Michael Schumacher, que rodaba por el interior de una curva trataba de defender su posición ante Rosberg, que le estaba atacando por el exterior y ante Barrichello. En ese momento, el Mercedes del heptacampeón patinaba y trompeaba a la salida de la curva, con tal mala fortuna que su monoplaza quedaba en dirección opuesta al tráfic0.

Aunque sus más inmediatos perseguidores lograban esquivarle, el Force India de Vittantonio Liuzzi se empotraba violentamente contra el Mercedes, subiéndose literalmente encima de éste y quedando a escasos centímetros del casco de Schumacher, que salvaba el pellejo por bien poco.

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