GP de EE.UU.: Nuevo golpe de martillo de Hamilton al Mundial


El GP de EE.UU. volvió a suponer el enésimo paseo militar para Lewis Hamilton y una nueva muesca en el revólver del británico, que ha demostrado que le tiene totalmente cogida la medida a Nico Rosberg. El alemán bastante tuvo ayer con finalizar segundo y firmar el décimo doblete de la temporada para Mercedes.

Lewis Hamilton se acerca al título
Lewis Hamilton se acerca al título

El británico afronta ahora con más fuerza que nunca su segundo Mundial ya que el golpe moral a su compañero es tan duro como lo fue la lección que le dio bajo el agua en Suzuka. Con un ritmo sensiblemente inferior, Nico Rosberg sólo fue rival para Hamilton en la calificación del sábado. Pero en carrera fue un monólogo del británico que mostró una superioridad exagerada.

El tercero fue un sorprendente Daniel Ricciardo que. merced a una inteligentísima estrategia y un ritmo rapidísimo en carrera, supo sobreponerse a una pésima salida.

Fernando Alonso acabó sexto y pidiendo la hora, con unos compuestos gastadísimos y con el aliento de Sebastian Vettel, que tuvo que entrar nada menos que cuatro veces, en el cogote.

Análisis de la carrera

Aunque la salida, con sólo 18 coches debido a las ausencias de Marussia y Caterham, fue limpia y Nico Rosberg aguantó el empuje de su compañero, el inicio distó mucho de ser tranquilo. Ni medio circuito llevaban recorrido cuando Sergio Pérez cometió un error absurdo e impropio de un piloto de su talento.

Al salir de la curva 15 trató de adelantar a Adrian Sutil por el interior. Sin embargo no vio a Kimi Raikkönen, lo que le obligó a frenar en seco para no tragárselo. Aun así no pudo evitar la colisión y, tras tocar con el morro de su Force India la trasera del Ferrari del finlandés, salió rebotado, tocándose con el Sauber de Adrian Sutil, que en ese momento circulaba por el exterior de la pista. Entonces el monoplaza del alemán, ya sin control, trompeó y acabó por empotrarse contra el Force India del mexicano, quedando ambos coches totalmente destrozados en medio de la pista

Afortunadamente para Raikkönen, no hubo daños reseñables en su monoplaza pero el mexicano no sólo destrozaba el frontal de su coche sino que además mandaba al taller al Sauber del alemán, arruinándole la que había sido su mejor calificación de la temporada, además de una sanción por parte de los comisarios al mexicano que le costará siete puestos en la parrilla del GP de Brasil de la próxima semana.

Este incidente provocó de inmediato la salida del Safety Car a la pista y el primer festival de paradas en boxes de casi todos los pilotos. Tras cuatro vueltas, la carrera se relanzó como se esperaba. Los dos Mercedes, con Rosberg a la cabeza, iniciando su duelo particular seguido de los dos Williams y de Daniel Ricciardo, que lograba deshacerse con facilidad de Fernando Alonso.

En paralelo, y mientras Nico Rosberg cobraba unos pocos segundos de ventaja, Valtteri Bottas se deshacía sin contemplaciones de un dubitativo Felipe Massa que, contrariamente a lo esperado, apuntaba a una estrategia de tres paradas cuando, lo normal, era ir a solo dos.

Nico Rosberg, liderando la carrera en el arranque de la misma
Nico Rosberg, liderando la carrera en el arranque de la misma

Tras las primeras paradas, la carrera pasó por un momento de calma chicha que sólo se rompió cuando llegados a la vuelta 20, Fernando Alonso y Jenson Button nos dejaban el primer duelo interesante del día. El británico siempre ha sido un duro hueso de roer y esta vez no iba a ser una excepción. Pese a las evidentes limitaciones del McLaren, Button le plantó cara al asturiano, con mucho más ritmo y tuvo que sudar tinta para poder rebasarle casi cuatro vueltas más tarde.

Pero lo mejor estaba por delante. Mientras que Rosberg se quejaba de una excesiva degradación de sus compuestos, Lewis Hamilton decidió que el tiempo de jugar al gato y al ratón se había acabado y sacó el martillo pilón y comenzó a demoler la distancia que su compañero había alcanzado tras la primera parada.

Décima a décima, segundo a segundo, la cómoda distancia que Rosberg tenía sobre Hamilton se fue diluyendo y en apenas tres o cuatro vueltas se encontraron y en la vuelta 24, el británico rebasó de una forma insultante a su compañero. Más que un adelantamiento fue una declaración de intenciones, un puñetazo encima de la mesa.

Una demostración de fuerza que, habida cuenta la nula resistencia ofrecida por Rosberg, que casi se tuvo que ir fuera de la pista, dejaba bien a las claras que la moral del alemán había quedado tocada y, quién sabe si hundida, en la lucha por el título.

A partir de ahí, Hamilton decidió que no quería problemas y tiró de forma endemoniada con el fin de cobrarse la mayor distancia posible y evitar cualquier incidencia que le privase de lo que era una victoria casi segura, aun estando casi en el ecuador de la carrera.

Gran carrera de Daniel Ricciardo, que logra subir nuevamente al pódium
Gran carrera de Daniel Ricciardo, que logra subir nuevamente al pódium

En paralelo, y a la chita callando, Daniel Ricciardo se había aupado a la tercera posición gracias a un acierto estratégico del box de Red Bull. Aunque se la jugaron entrando en la vuelta 32, aprovechando el desfondamiento de Bottas que le había obligado a entrar una vuelta antes, el australiano salió en la cuarta plaza, pegado a Felipe Massa. Sin embargo, su elevado ritmo y el hecho de contar con un juego de neumáticos nuevo, obligó a cambiar la estrategia de Williams, que mandó a boxes al brasileño justo una vuelta más tarde.

Sin embargo y pese a la brillantez de la parada en el equipo británico, no pudieron evitar que Daniel Ricciardo le ganase la posición al brasileño y pusiese pies en polvorosa, pese a los esfuerzos del piloto de Williams por darle alcance.

Por detrás, la carrera había entrado en un sopor del que empezaron a despertar tras  el segundo y último pitstop. Con los Lotus como animadores, no hubo más que destacar salvo el duelo que mantuvieron Sebastian Vettel y Fernando Alonso a falta de 11 vueltas para el final.

El alemán, con los compuestos destrozados, quiso vender cara su derrota pero tuvo que doblar el brazo ante el empuje del asturiano y en apenas vuelta y media, dio buena cuenta del tetracampeón, quien de hecho, tuvo que volver a entrar ya que no sólo Alonso pudo con él sino el resto de pilotos perseguidores como Button e incluso Grosjean.

Con todo prácticamente decidido en las primeras posiciones, donde hubo interesantes movimientos fue en la zona media de la carrera, con Grosjean, Vergne, Maldonado y Raikkönen luchando por los últimos puestos que daban derecho a los puntos. Así, pese a los esfuerzos del francés de Lotus, su ritmo inferior se tradujo el típico trenecito que además de desatar los nervios provocó un adelantamiento múltiple en la vuelta 50, del que Vergne fue el que supo sacar mejor tajada.

Felipe Massa dejó escapar una oportunidad de oro para subir al cajón
Felipe Massa dejó escapar una oportunidad de oro para subir al cajón

En un adelantamiento tan memorable como osado, se tocó con Grosjean al que mandó literalmente fuera de la pista. De hecho, los comisarios investigaron la maniobra si bien determinaron que era un incidente de carrera y decidieron no sancionar al piloto de Toro Rosso aunque Grosjean se quedó fuera de los puntos.

Finalmente y ya sin nada por disputar, la carrera contó con un invitado de excepción a esta fiesta que no fue otro que Sebastian Vettel. Cuando todos le dábamos por desahuciado, ya que su último e inesperado pitstop a falta de ocho vueltas para el final y que le hizo caer hasta la 14ª plaza, lejos de desanimarle, desató toda su fuerza sobre el asfalto de Austin.

El alemán comenzó una gran remontada que, en apenas siete vueltas le permitió pasar desde la penúltima plaza hasta la séptima, hasta el punto que de haber estado la meta tan solo 100 metros más adelante, le hubiesen permitido adelantar a Fernando Alonso, del que llegó prácticamente convertido en una prolongación.

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, la demostración de poderío de Lewis Hamilton que le reafirman no sólo como el mejor piloto británico de la historia sino como el más sólido candidato a título de este año. A falta de dos carreras, el golpe de autoridad asestado al campeonato y, sobre todo, a la moral de Rosberg le sitúan en una situación óptima para levantar su segundo entorchado mundial.

Lewis Hamilton dio una exhibición de fuerza hoy en Austin
Lewis Hamilton dio una exhibición de fuerza hoy en Austin

 

También hay que destacar la labor sorda pero efectiva, una vez más, del joven Daniel Ricciardo. El joven piloto aussie volvió a sacar su manual y, tirando de talento, estrategia y sobre todo de un ritmo impropio para un conductor casi novel en estas lides, se aupó casi sin querer a la tercera plaza y se llevó un nuevo pódium, que le pone a tiro de forma matemática una sorprendente tercera plaza final en el campeonato de Pilotos.

Por otra parte, no podemos olvidarnos de los dos Lotus. Cuando parecía que los de Enstone ya estaban focalizados en el monoplaza de 2015, hasta el punto que en los libres del viernes probaron una nueva nariz, que es la que montará el monoplaza del próximo año, tanto Maldonado como Grosjean firmaron su mejor actuación conjunta de esta temporada.

Tanto el piloto venezolano -que logró sumar sus primeros puntos del año. como su compañero estuvieron siempre en la pomada, con ritmo y fiabilidad (precisamente de lo que han adolecido toda la temporada). De hecho, sólo la mala suerte evitó que por vez primera este año, ambos Lotus puntuasen. Sin embargo, dejaron muy buenas sensaciones que habrá que ver si tienen continuidad de aquí a las dos carreras que restan para el final.

Gran carrera de Lotus y Pastor Maldonado, que suma sus primeros puntos
Gran carrera de Lotus y Pastor Maldonado, que suma sus primeros puntos

Por último hay que citar a Jean-Eric Vergne, que volvió a puntuar y quedando muy por encima de su compañero Daniil Kvyat, después de una carrera ciertamente competitiva y, en algunos casos agresiva. Su adelantamiento final a Grosjean, además de dejar fuera de la pista a su compatriota, fue una maniobra que bordeó la legalidad, por más que fuese espectacular en su desarrollo.

En lo peor hay que hablar una vez más de Ferrari, que sigue sumida en la mediocridad y en una preocupante falta de ritmo de carrera a la que se une la sensación de provisionalidad que se está viviendo en cuanto a su futuro más próximo. En el secreto peor guardado de la historia de la Fórmula 1 todos saben que Fernando Alonso no seguirá y se irá a McLaren, pero también es vox populi que su sustituto será Sebastian Vettel.

Sin embargo, nadie se atreve a dar un paso sin haber asegurado todos los demás y esto ha generado una sensación de improvisación y provisionalidad que se está traduciendo en que en Maranello hace semanas han dado por finiquitada esta temporada y ya están pensando en la que viene y sus caras nuevas. Sólo la profesionalidad de Fernando Alonso está sacando mínimamente de un tremendo marasmo a la escudería italiana.

Jean-Eric Vergne se mostró muy combativo toda la carrera
Jean-Eric Vergne se mostró muy combativo toda la carrera

Porque poco se puede esperar ya de Kimi Raikkönen a estas alturas. Su indolencia casi enfermiza de la que ha hecho gala casi toda la temporada ha alcanzado su cénit en la carrera de hoy. En la primera carrera con sólo 18 monoplazas y con tres abandonos, parece increíble pero el finlandés no sólo no puntuó sino que además finalizó penúltimo. Daba la sensación que el compañero de Alonso iba tomándose un refresco y oyendo música y no compitiendo en un Gran Premio de Fórmula 1.

Tampoco ha sido el día de Force India, que si como dijo su director Vijay Mallya, quería despejar las dudas sobre su potencial y su solvencia, no ha elegido peor momento y manera para hacerlo. Primero, con el accidente de Sergio Pérez, que le dejó fuera a las primeras de cambio y, después, con el abandono 18 vueltas más tarde de su compañero Nico Hulkenberg por problemas mecánicos.

Este hecho no es baladí porque la fiabilidad era hasta la fecha el principal activo del equipo indio y, justo en la semana que se empezó a poner en tela de juicio su solvencia, el motor se rompe. Casualidad, sin duda, pero insisto en que no pudo ocurrir en peor momento.

También hay que decir que sorprende ver tan atrás a un piloto como Jenson Button. El británico se ha encontrado toda la carrera muy incómodo a bordo de su monoplaza e incluso ha hecho algún comentario por radio al respecto. Se le ha visto sin ritmo y ha sufrido mucho, en especial en las últimas vueltas, en las que acabó pasando de una cómoda séptima plaza hasta la 12º posición final.

Ferrari sigue sumida en la mediocridad
Ferrari sigue sumida en la mediocridad

Por último no quiero olvidarme de la extraña situación de Daniil Kvyat, que parece haber encajado mal el anuncio hecho por Red Bull en Suzuka. El joven ruso no es el mismo desde que se confirmó que él sería el sustituto de Sebastian Vettel en la escudería de las bebidas energéticas. No es sólo que Kvyat haya hecho un pésimo papel nuevamente en Austin (que lo ha hecho) sino que la imagen que está ofreciendo es lamentable y no se compadece para nada de su nuevo status de figura, que se le supone ha de tener a no tardar mucho.

Totalmente fuera de juego y con la mente en otro lado, cometiendo errores que antes no cometía y sobre todo sin ritmo de carrera. Hoy ha vuelto a ser pulverizado por su compañero y como en Sochi, ha vuelto a fracasar estrepitosamente.

Clasificación de la carrera y del Mundial

La carrera en el Circuito de las Américas nos ha dejado la siguiente clasificación después de 56 vueltas:

1º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), en 1h 40’79”

2º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), a 4,3”

3º) Daniel Ricciardo (Infiniti Red Bull), a 25,5”

4º) Felipe Massa (Williams Mercedes), a 26,9”

5º) Valtteri Bottas (Williams Mercedes), a 30,9”

6º) Fernando Alonso (Ferrari), a 1’35”

7º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), a 1’35”

8º) Kevin Magnussen (McLaren Mercedes), a 1’40”

9º) Pastor Maldonado (Lotus Renault), a 1’48”

10º) Jean-Eric Vergne (Toro Rosso Renault), a 1’49”

El equipo Mercedes, celebrando su décimo doblete del año
El equipo Mercedes, celebrando su décimo doblete del año

En lo que respecta al Mundial de Pilotos, Lewis Hamilton ha aumentado la brecha con respecto a su compañero, que ya es de 24 puntos y con sólo dos carreras por disputar. De hecho, aunque de forma muy remota, el británico podría proclamarse campeón de forma casi matemática en caso de ganar en Interlagos y que su compañero no puntúe.

Quien sigue sumando como una hormiguita, haciendo granero, es Daniel Ricciardo. El piloto de la eterna sonrisa tiene hoy otro nuevo motivo para seguir sonriendo ya que este nuevo pódium en su carrera suma el quinto del año, que sumados a sus tres victorias parciales, le sitúan en una situación inmejorable para alzarse con la tercera posición final del campeonato.

Por último, decir que la lucha por la cuarta plaza se ha apretado bastante. De momento, sigue ahí Valtteri Bottas aunque tiene justo detrás y empatados a puntos a Fernando Alonso y Sebastian Vettel.

1º) Lewis Hamilton (Mercedes AMG), 316 puntos.

2º) Nico Rosberg (Mercedes AMG), 292 puntos

3º) Daniel Ricciardo (Infiniti Red Bull), 214 puntos

4º) Valtteri Bottas (Williams Mercedes), 155 puntos

5º) Fernando Alonso (Ferrari), 149 puntos

6º) Sebastian Vettel (Infiniti Red Bull), 149 puntos

Por su parte, el Mundial de Constructores -ya con el título en la mano- sigue siendo un monólogo incesante de Mercedes, para el que ninguno de sus rivales encuentra antídoto ni parece que lo pueda encontrar ya a estas alturas del año.

Con Red Bull consolidado como única alternativa mínimamente seria a las “flechas plateadas”, lo interesante está en saber quién será el tercero en discordia. De momento Williams ha dado un paso muy importante hoy y todo apunta a que serán los de Grove los que ocupen este destacado lugar.

Por detrás, Ferrari sigue en su lucha particular con McLaren, que no ha sabido aprovechar el pinchazo de hoy de los de Maranello ya que Magnussen no ha sido mejor que Alonso y Button ha quedado fuera de los puntos, al igual que Kimi Raikkönen. Por tanto, La Scuderia ha logrado aumentar siquiera tímidamente su ventaja sobre los de Woking y se afianza en la cuarta posición.

1º) Mercedes AMG,  608 puntos

2º) Infiniti Red Bull, 363 puntos

3º) Williams Mercedes, 238 puntos

4º) Ferrari, 196 puntos

5º) McLaren Mercedes, 147 puntos

 

 

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Marussia, intervenida por un administrador


Desgraciadamente para Marussia, se acaba de clavar un nuevo clavo en el ataúd del equipo anglorruso, que camina con paso firme hacia su desaparición, iniciada este fin de semana cuando Bernie Ecclestone avisó que no estarán el próximo fin de semana en Austin, en el Circuito de las Américas.

Marussia, intervenida por un administrador
Marussia, intervenida por un administrador

La consultora británica FRP Advisory ha confirmado que se ha hecho con la administración del equipo de Banbury ya que, como un portavoz de la citada consultora, ha manifestado, el actual propietario, el ruso Andrey Cheglakov, ha sido incapaz de aportar la inversión necesaria y el equipo no ha podido recabar el suficiente respaldo financiero que exigen los accionistas.

“Mientras que el equipo ha hecho un progreso significativo durante su relativamente breve período de funcionamiento, cuyo hito más destacado ha sido asegurar dos puntos para el campeonato de constructores en esta, la posición sigue siendo que el funcionamiento de un equipo de Fórmula 1 requiere una inversión continua significativa”, afirmó el nuevo administrador del equipo Geoff Rowley.

Con las finanzas del equipo cuesta abajo y sin frenos, el equipo directivo trató incansablemente de aportar nuevas inversiones para asegurar la viabilidad del equipo a largo plazo pero, lamentablemente, no se ha podido alcanzar a tiempo. Ahora las deudas han acabado por comerse al equipo hasta el punto de tener que ser intervenido.

La primera medida que ha tomado la nueva administración es confirmar la ausencia de Marussia en el próximo Gran Premio, si bien no han garantizado enque puedan volver en alguna de las tres últimas carreras del año. El problema es que no parece que haya mucho margen para la maniobra dado que sólo quedan 20 días para que finalice la temporada.

A cambio se van a tratar de salvar los más de 200 puestos de trabajo que conforman la plantilla actual del equipo y que ahora mismo están en riesgo.

 “No habrá despidos en la Compañía a raíz de entrar la administración y se ha pagado a todo el personal a finales de octubre. Sin embargo, la posición de la dirección dependerá de si la compañía puede asegurar nuevas inversiones en el tiempo que nos queda. Seguimos estando muy centrados en lograr la participación de las partes interesadas”, concluyó el comunicado de FRP Adversory.

Marussia tampoco disputará el GP de EE.UU.


Desgraciadamente se han confirmado los peores presagios y Marussia tampoco será de la partida el próximo fin de semana en Austin. Así lo ha confirmado el propio Bernie Ecclestone en unas declaraciones a la agencia de noticias Reuters: “Ninguno de los dos equipos estará en Estados Unidos”.

Marussia tampoco estará en Austin
Marussia tampoco estará en Austin

De esta forma se ha hecho oficial el rumor que ayer corría por el paddock, por el cual los problemas económicos del equipo anglorruso eran tan sumamente graves que su presencia en el GP de EE.UU. estaba más que comprometida.

Finalmente, el magnate ruso no ha encontrado comprador para su paquete accionarial y el equipo simple y llanamente se ha quedado sin fondos. No puede pagar los motores lo que, sumado al hecho de que Jules Bianchi -que sigue debatiéndose entre la vida y la muerte en un hospital de Japón- tampoco iba a ser reemplazado, como ya ocurrió en Sochi hace 15 días, ha hecho que la directiva de Marussia tomase esta decisión que, como en el caso de Caterham, cuenta con las bendiciones de la FOM.

Así las cosas, y con cuatro coches menos confirmados ya en la parrilla, el circuito de las Américas sólo verá a 18 monoplazas en pista, en una situación que no se vivía en la Fórmula 1 moderna desde el año 2005.

El mes de julio de ese año tuvimos que asistir al bochornoso espectáculo del GP de EE.UU. cuando debido a las quejas de los coches equipados con neumáticos Michelin, cuyos compuestos no soportaban el peralte de la famosa curva del circuito de Indianápolis, decidieron no tomar la salida.

Nada menos que seis equipos (McLaren, Renault, Toyota, Williams, Red Bull  y BAR) se plantaron y aquella carrera se disputó con tan sólo con los seis coches equipados con neumáticos Bridgestone en pista (Ferrari, Jordan y Minardi), en una de las más vergonzosas e impresentables imágenes vividas por este deporte en toda su historia.

Sin embargo, aquella no fue la única carrera en la que no estuvieron en pista los 20 coches inscritos en dicha temporada. Dos meses antes de la carrera de Indianápolis, se vivió una situación igualmente lamentable que dejó en 18 el número de monoplazas sobre la pista. La otra vez en la que menos coches ha habido en un Gran Premio en la reciente historia del Gran Circo.

Ocurrió en Montmeló, durante la disputa del GP de España. Dos semanas antes de aquella carrera, tras el GP de San Marino, los dos BAR fueron sorprendidos por los comisarios de la FIA con un depósito oculto.

Esto motivó una sanción ejemplar por parte de la Federación, que desposeyó de todos los puntos obtenidos en Imola por sus pilotos Jenson Button y Takuma Sato y les prohibió participar en las dos siguientes carreras. A partir de esa temporada y en todas las carreras disputadas, sin excepción, siempre ha habido un mínimo de 20 coches en pista.

Caterham, en manos de un administrador para poder correr en Austin


El equipo Caterham ha sido puesto en manos un administrador ,en un intento desesperado por salvar la difícil situación financiera en la que se encuentra y que, a fecha de hoy, impediría a la escudería británica incluso correr en Austin dentro de tan solo siete días.

Caterham, en manos de un administrador que les permita viajar a Austin
Caterham, en manos de un administrador que les permita viajar a Austin

Al tiempo que Colin Kolles, asesor deportivo y máximo responsable en estos momentos del equipo tras la renuncia de Manfredi Ravetto ha dado un paso a un lado, un equipo de negociadores de Evangest, la actual propietaria de Caterham F1 y de los abogados de Tony Fernandes cerraron ayer por la noche un acuerdo por el cual se nombraba a Sir Finbar O’Connell como administrador.

De esta forma, O’Connell tiene desde ayer la difícil tarea de tratar de salvar del desastre a Caterham, cuyo futuro más inmediato es encontrar los fondos necesarios para poder estar presente el próximo viernes en Austin para la disputa del GP de EE.UU., y que, en palabras del propio administrador estaría en peligro.

Según O’Connell .pagar sería conditio sine qua non para poder ir a Austin y para ello no ha dudado en pedir ayuda al propio Bernie Ecclestone para salir de tan importante atolladero: Entre otras cosas porque falta tan solo una semana y, de momento, no hay fondos para poder desplazarse a la localidad texana.

Una petición desesperada de ayuda que llega después de la rectificación llevada a cabo por Ecclestone en la BBC a sus propias -y duras- palabras sobre la situación de Caterham hechas el día de antes al periódico británico “The Sun”, donde afirmó que “es mejor si se marchan. No quiero equipos que vayan por ahí pidiendo limosna“.

Sin embargo, con posterioridad a dichas declaraciones, Ecclestone se ha mostrado mucho más conciliador le ha tendido la mano a Caterham, afirmando que “estamos intentando ayudar como podemos, que es lo que hacemos con cualquiera que atraviesa pequeñas dificultades”

Sin embargo y aun suponiendo que O’Connell lograse encontrar los fondos necesarios para poder desplazar al equipo a Austin -que es mucho suponer- no sería más que un pequeño parche en una vía de agua descomunal, que amenaza con mandar a pique a Caterham y hundirlo definitivamente, incluso antes de que acabe la temporada.

El éxito del GP de EE.UU. supera todas las expectativas


Había muchas dudas sobre cómo iba a responder el público ante el reto de organizar un nuevo Gran Premio, habida cuenta del escaso interés que el Gran Circo ha despertado tradicionalmente en el  siempre difícil espectador medio estadounidense. Y, por qué no, cómo se desenvolverían los pilotos en un circuito de arriesgado diseño como el de Austin.

La historia de la Fórmula 1 está repleta de continuos fracasos comerciales e innumerables desencuentros con el público norteamericano, mucho más “devoto” de otras pruebas de motor típicamente americanas como la Fórmula Indy o la NASCAR.

Por distinta causas, ningún Gran Premio de Fórmula 1 llegó a cuajar en los EE.UU. pese a pasar por numerosos escenarios como Las Vegas, Watkins Glen, Long Island o Detroit entre otros. La última experiencia fue el fallido intento de relanzar el GP de EE.UU. en el mítico circuito de Indianápolis. Sin embargo, su nula repercusión mediática y el espectáculo deplorable de sus gradas prácticamente vacías, descartó la presencia de la Fórmula 1 en el país norteamericano desde el año 2007.

Por eso, la apuesta de Bernie Ecclestone por retornar a territorio estadounidense, pese a los precedentes, era absolutamente arriesgada. Nada de circuitos urbanos, nada de trazados ovales y nada de circuitos al uso. Se apostó por la construcción de un circuito nuevo -para lo cual se le encargó el diseño al afamado Herman Tilke– y en una localidad como Texas, donde la pasión por el motor y la velocidad es algo más que una religión. Además, se tuvo en cuenta la proximidad con la frontera con México, un país absolutamente volcado con el Gran Circo, especialmente desde la irrupción con fuerza de un hombre como Sergio “Checo” Pérez, que es un auténtico ídolo de masas en su país.

Sin embargo, y toda vez que han pasado ya 48 horas desde la celebración de la carrera, se puede decir que el resultado de esta apuesta  ha sido abrumador y ha superado con creces todas las expectativas.

Por una parte, las gradas han estado abarrotadas de público prácticamente durante las tres jornadas de carreras, incluyendo los entrenamientos libres del viernes (más de 250.000 personas habrían pasado por las gradas de Austin, según la organización). Por otra parte, el resultado de la carrera, muy emocionante, nos ha dejado unas bellas estampas en un trazado sencillamente espectacular, muy técnico y a la vez  muy rápido, que ha hecho las delicias tanto de los propios pilotos como de la inmensa mayoría de los directores de las escuderías participantes.

Es más, el primer sorprendido del éxito de la prueba ha sido el propio Bernie Ecclestone, que ha llegado a confesar que incluso creyó que ni siquiera se iba a poder disputar la carrera puesto que hace apenas un año, el trazado ni siquiera estaba construido y la organización se había encontrado con numerosos problemas financieros. Sin embargo, todo salió a pedir de boca.

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GP de EE.UU.: Lewis Hamilton y la fortuna impiden que Vettel salga campeón del mundo en Austin


Importantísima -y sorprendente- victoria de Lewis Hamilton sobre Sebastian Vettel, el principal favorito hoy, en el nuevo y rutilante Circuito de Austin. Una victoria que, sumado a un afortunado tercer puesto de Fernando Alonso, le permiten seguir aferrado al Mundial y dejar las espadas en todo lo alto para la última carrera del año, a disputar la próxima semana en Interlagos.

Y es que, desde luego, la carrera ha finalizado de la mejor forma posible para el asturiano. Especialmente viendo cómo estaban las cosas tras el final de la jornada de calificación de ayer, cuando todo apuntaba a que Sebastian Vettel iba a salir de Austin investido con la púrpura del campeonato mundial por tercera vez consecutiva.

El panorama para Alonso, desde luego, no podía ser peor tras una nefasta jornada de calificación en la que no sólo Vettel volvía a obtener una importante pole este año sino que además el asturiano, con problemas de neumáticos, apenas sí podía calificar octavo a casi un segundo del alemán, que parecía dominar la prueba.

Sólo Hamilton podía hacerle sombra mínimamente, aunque viendo cómo dominó a placer el alemánlos entrenamientos libres (tanto los del viernes como los del mismo sábado, así como los de calificación), pocos se aventuraban a decir que hoy Vettel no volvería a escuchar su himno desde lo más alto del pódium.

Sin embargo, la “Diosa Fortuna” quiso que hoy no fuese el día de gloria del alemán. Con todas las cosas absolutamente en chino para el piloto español, Nico Rosberg, que había finalizado justo por delante de Alonso, tuvo que cambiar la caja de cambios de su Mercedes. De esta forma, el alemán tuvo que ceder su puesto al español, que lograba ganar una plaza en parrilla sin ni siquiera vestirse el mono de piloto.

Pero aún hubo más. En Ferrari, pese a que Massa fue ayer más rápido que Alonso, pensaron una estrategia que a la postre les resultó decisiva. Cambiaron la caja de cambios del monoplaza del brasileño, lo que motivó la penalización del carioca. Esto provocó que Alonso saliese sexto y además por la “parte limpia” de la salida lo que, como vimos después, fue importantísimo para el desarrollo de los acontecimientos.

Por último, la suerte quiso que un apagadísimo Mark Webber, al que parece haber mirado un tuerto este año, tuviese que abandonar cuando marchaba en una cómoda tercera plaza y, aunque no fue nunca rival para Hamilton, al menos parecía mantener a raya a Alonso y alejado del pódium, lo que sumado a un hipotético triunfo de Vettel, le habría dado matemáticamente el Mundial al germano.

Finalmente, la carrera quedó reducida a un espectacular mano a mano entre dos de los tres más grandes pilotos de los últimos tiempos, Lewis Hamilton y Sebastian Vettel, en el que ambos lucharon hasta la extenuación con una sucesión de vueltas rápidas de forma alternativa y los dos dieron lo mejor de sí. Tras más de 20 vueltas de infarto,  fue el piloto de McLaren el que se llevó el gato al agua y logró una merecida victoria, aguándole la fiesta al piloto de Red Bull que, eso sí, con su segunda plaza dio a la marca de bebidas energéticas su tercer Mundial de Constructores consecutivo.

En todo caso, todo queda pendiente para la última jornada, que nuevamente como ocurrió en 2008, volverá a ser decisivo para la resolución del campeonato. Los 13 puntos que separan ahora a Vettel de Alonso deberían ser suficientes, especialmente visto el rendimiento de Red Bull pero en un trazado como Interlagos, en el que la lluvia ha hecho acto de presencia en muchas ocasiones, cualquier cosa puede pasar.

Sebastian Vettel tiene ahora todos los ases en su mano, ya que Alonso depende de un milagro para alzarse campeón. Es más, las únicas opciones del asturiano para lograr su ansiado tercer título pasan necesaria y exclusivamente por hacer pódium y esperar de una forma u otra el “pinchazo” del germano. Si Alonso ganase en Interlagos, Vettel podría permitirse el lujo de acabar incluso cuarto. Si, por el contrario, Alonso quedase segundo, a Vettel le bastaría con finalizar séptimo y, por último, si el español finalizase tercero, el germano revalidaría su título incluso quedando noveno.

Análisis de la carrera

La carrera se planteaba con el enigma de qué iba a suceder en la primera curva. La salida tenía delante de sí un auténtico muro, de más del 12% de desnivel, cuesta arriba y que finalizaba en una curva cerradísima en la que se preveía que podría haber jaleo. Sin embargo, la salida fue absolutamente limpia y nos dejó entre otras imágenes, un impactante adelantamiento de Fernando Alonso, en la primera curva, quitándose de encima a Michael Schumacher, Kimi Raikkönen y Nico Hulkenberg. Sin embargo, la peor noticia venía dada porque Hamilton había perdido su posición con Webber, de forma que todos los presagios negativos contra Alonso empezaban a cumplirse.

De esta forma, la carrera empezó con el mejor de los guiones previstos para Red Bull, que además veía cómo Vettel se marchaba sin problemas y Mark Webber cumplía a las mil maravillas su labor de “gregario” de lujo, manteniendo a raya a Hamilton y, lo más importante, fuera de la zona de influencia a Alonso, que en apenas dos vueltas ya perdía casi tres segundos con el alemán.

Pero pronto se pudo ver que hoy era el día de Hamilton. Tras un inicio dubitativo, pronto empezó a recortar diferencias con Mark Webber y en la cuarta vuelta el australiano era pasto del empuje del piloto de McLaren al que, hoy sí, se le veía con ritmo y sobre todo con ganas de sacarse la espina de su abandono en Abu Dhabi, aunque estaba alejado todavía del Red Bull de Vettel.

Fernando Alonso, rodando en tierra de nadie, tras una gran salida

Por detrás, Alonso no podía seguir el ritmo de los tres de cabeza y pronto quedó descolgado, mientras que Grosjean hacía de las suyas y tras una arriesgada maniobra trompeó y a punto estuvo no sólo de quedarse enganchado en la puzzolana sino de llevarse por delante a Massa, que estaba protagonizando una bonita lucha con un grupo de hasta ocho pilotos, que peleaban entre sí, con menos de un segundo entre ellos por las plazas de puntos.

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