Escándalo en Madrid: Montan un radar ilegal y el dinero de las multas va a la cuenta del alcalde


Aunque sabemos que el mundo de la corrupción política ha alcanzado límites difícilmente sospechables en nuestro país, hay que reconocer que lo que ha ocurrido en el consistorio madrileño de Villanueva de Perales sobrepasa todo lo imaginable en lo que a picaresca y corruptela se refiere.

Imagen del controvertido radar de Villanueva de Perales (Madrid)
Imagen del controvertido radar de Villanueva de Perales (Madrid)

Ahora que la DGT va a hacer pública la ubicación de todos sus radares, tanto fijos como móviles y además tendrá que señalizar su presencia, el Ayuntamiento de la citada localidad ha instalado uno completamente nuevo y del que sólo se ha conocido porque comenzaron a llegar ingentes cantidades de denuncias a sus convecinos por exceso de velocidad.

Hasta aquí todo podría parecer normal. No en vano, la práctica de instalar radares en zonas destinadas únicamente al incremento de la recaudación municipal es, hasta cierto punto y por desgracia, algo habitual.

En el caso de Villanueva de Perales, sin embargo, es muy distinto. El nuevo radar fue ubicado en un semáforo sito en la carretera M-523 que, para más inri, sufría problemas de funcionamiento. Al parecer, el citado semáforo duraba muy poco en verde y menos aún en ámbar -en torno a un par de segundos- lo que le convirtió rápidamente en objeto de deseo recaudador a las autoridades municipales.

De hecho, desde que se instaló el citado radar, al menos 800 conductores fueron denunciados con diferentes sanciones económicas y la retirada de cuatro puntos del carnet de conducir.

Sin embargo, hubo un hecho que hizo despertar las primeras sospechas de que ahí se estaban produciendo irregularidades. Así, mientras que las sanciones económicas sí se hacían efectivas, nunca se procedía a la retirada de los puntos. Además, las sanciones procedentes de este semáforo eran notificadas en sobres con un formato diferente al habitual.

Pero esto no fue todo. La sorpresa saltó cuando se conoció que la instalación del controvertido radar se había hecho en una ubicación para la que el Ayuntamiento no sólo no tenía competencias sino que además pertenecía a una zona de competencia exclusiva de la DGT. Y lo que es peor, la instalación del dispositivo se hizo a espaldas de las autoridades de Tráfico.

A raíz de este grave descubrimiento, tanto la Oposición municipal como algunas asociaciones vecinales comenzaron rápidamente a indagar en los pormenores de esta instalación y el resultado fue sorprendente.

El verdadero escándalo fue mayúsculo cuando, además de confirmarse que era ilegal, se supo que el dinero recaudado iba a a parar directamente a una cuenta bancaria abierta por el propio alcalde y en la cual no figura ningún interventor de la Comunidad de Madrid, como estipula la ley.

El titular del consistorio, César Muñoz Mateos (PSOE) se ha limitado a confirmar la veracidad de la información. Eso sí, haciendo hincapié en que el radar de la discordia se instaló “con el único objetivo de mejorar la Seguridad Vial y evitar posibles accidentes”.

Asimismo,tanto el alcalde como el grupo socialista han negado cualquier tipo de afán recaudatorio y además han arremetido contra la Oposición por el uso partidista de lo ocurrido.

Sin embargo, respecto al tema de la cuenta bancaria en la que figura el nombre del alcalde sin que haya un interventor de la Comunidad de Madrid, afirman que se debe a una “situación circunstancial” , imputando la responsabilidad a la propia administración autonómica por no haber mandado a nadie todavía para que cumpliese con dicha función.

Lo que sí se conoce es que, debido a la gravedad del escándalo, el consistorio está empezando a recular. Al parecer, desde el Ayuntamiento ya se habría empezado a dar marcha atrás en la tramitación de estas denuncias, hasta el punto que, como han informado algunas plataformas vecinales, ya se están conociendo casos de vecinos a los que se les ha notificado el sobreseimiento de sus denuncias, incluso sin haberlas recurrido.

 

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Multan por exceso de velocidad a un mecánico con el coche de una clienta


En ocasiones, la realidad supera a la ficción y, como en el caso que nos ocupa, también al mas elemental sentido del deber y de las reglas de confianza que deberían unir a un mecánico con su cliente.

Sancionan a la clienta de un taller por el uso del coche por un mecánico
Los Mossos sancionan por error a a la clienta de un taller por el uso del coche por un mecánico

Ocurrió en la localidad tarraconense de Salou y su principal protagonista es la clienta de un taller, que recibió en su domicilio la notificación de una denuncia por exceso de velocidad.

Hasta ahí, todo puede parecer normal, de no ser porque la fecha de la sanción se correspondía con el período en el que élla había depositado su vehículo en un taller cercano con el fin de someterlo a una revisión rutinaria.

De inmediato, la clienta del taller puso el hecho en conocimiento de los Mossos D’Esquadra de la comisaría de a Vila-seca i Salou, cuyas pesquisas determinaron que, por la fecha de la infracción, era físicamente imposible que aquella señora hubiese cometido infracción alguna.

Al poco tiempo, los Mossos detuvieron a Samuel B.J., un empleado del citado taller, al que acusaron de un delito de apropiación indebida mediante engaño. Unos hechos que el mecánico admitió, reconociendo haber usado el coche de su clienta para su uso personal y, además, en varias ocasiones.

Para ello, el “avispado” mecánico iba demorando la devolución del vehículo a su legítima dueña argumentando que había encontrado nuevas averías ocultas.

 

Simulan un robo en su taller para cobrar el seguro


ladron_pequeLa picaresca española es un activo que, para bien o para mal, siempre ha estado presente en nuestra idiosincrasia, desde tiempos inmemoriales. No en vano, España es el país del pícaro por excelencia, que es el Lazarillo de Tormes. Una figura que, siglos después, sigue presente en nuestros días, agudizada aún más por la crisis actual.

Pues bien, en la ciudad madrileña de Valdemoro, los propietarios de un taller y un operario del mismo han sido detenidos por la Guardia Civil, acusados de simular un robo en sus dependencias con el fin de estafar al seguro y cobrar la póliza que tenían suscrita para el establecimiento.

Así, según fuentes de la Benemérita, el mecánico acudió a denunciar un presunto robo con violencia e intimidación en el taller en el que trabajaba. En su declaración, el operario aseguró que cuatro individuos le amenazaron con un arma de fuego y le encerraron en un cuarto del taller mientras robaban diverso material y equipamiento del establecimiento.

Sin embargo, la Guardia Civil detectó una serie de contradicciones en la declaración del trabajador, que unidas a la revisión de las grabaciones de las cámaras de seguridad del local, se procedió a la detención del trabajado y de los dos responsables del taller, acusados de maquinar el robo con violencia e intimidación para cobrar el seguro.

Desguaza su propio coche para cobrar el seguro


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Como se suele decir, todos los refranes son verdaderos y en este caso aún más. Y es que la crisis, como el hambre, agudiza el ingenio que es una barbaridad. En el sector de la automoción, una de las áreas más castigadas por una mal entendida picaresca por parte de ciertos usuarios es el de las aseguradoras de vehículos, que han visto multiplicarse el fraude a través del cobro de indemnizaciones basadas en falsos partes de averías o accidentes.

Sin embargo, el caso que nos ocupa es sencillamente abracadabrante y riza todo los rizos de la maquinación más recalcitrante para el engaño. Los sucesos ocurrieron en la localidad almeriense de Roquetas de Mar, donde la Guardia Civil ha detenido a una mujer y a su pareja sentimental, acusados de dos delitos, al simular el robo de una gran cantidad de componentes de un vehículo propiedad de la mujer para estafar a la compañía aseguradora.

Por lo visto, la mujer denunció la desaparición de su vehículo, el cual apareció en una finca de la localidad cercana de La Mojonera, montado sobre unos bloques de hormigón, con un cristal roto y prácticamente desguazado.

Esto dio lugar a una investigación, durante la cual los agentes de la Benemérita descubrieron que el vehículo había sido trasladado con una grúa a un taller, pero la mujer lo retiró sin que fuera reparado. Además, el vehículo salió del establecimiento con los cuatro neumáticos montados para poder subirlo a una grúa, cubiertas que podían ser las originales,

La Guardia Civil confirmó que la dueña había dado parte al seguro y que su expediente se encontraba en trámites previos a la indemnización, lo que acentuó las sospechas de los agentes. Además, éstos determinaron que tanto los neumáticos como el resto de piezas sustraídas habían sido desmontadas por el otro detenido y trasladadas al domicilio de un particular, donde fueron localizadas por los agentes.

De esta manera se confirmó la intención de cobrar la indemnización por parte del seguro, para después volver a montar las partes despiezadas anteriormente.  Un plan absolutamente delirante que a punto estuvo de concretarse pero que al final le ha salido francamente caro a esta pareja, que se ha quedado de golpe sin coche y sin dinero…

Alquila una grúa para robar una furgoneta


remolque-auxilio-grua-de-autos-y-maquinas-zona-norte_MLA-O-427090249_5954Pese a lo que pueda parecer, la historia de hoy -absolutamente surrealista donde las haya y muy “typical spanish”- no forma parte del guión de ninguna película de Berlanga, sino que ocurrió de verdad en la localidad vizcaína de Galdácano.

En concreto, los hechos se produjeron hacia las dos y media de la tarde del domingo 7 de abril cuando una persona de 35 años, acompañado de un servicio de grúa que acababa de contratar, decidió “llevarse puesta” una furgoneta estacionada en las inmediaciones de un taller mecánico de la citada localidad vasca.

En ese momento, el dueño del taller se percató de lo que estaba ocurriendo y dio parte de inmediato a la Ertzaintza, que minutos más tarde interceptó a la grúa e identificó a sus dos ocupantes, el ladrón y el operario de la grúa. En un primer instante, el “caco” trató de justificar su acción diciendo que la furgoneta era suya y que la acababa de comprar. Acto seguido dijo que pensaba que estaba abandonada y que se llevaba para dejársela a un amigo suyo, que la necesitaba para dormir.

Tras comprobar que el vehículo no era robado ni había sido vendido, los agentes procedieron al arresto inmediato de la persona en cuestión y le trasladaron a dependencias de la Policía Autonómica vasca, donde le acusaron formalmente de un delito de sustracción de vehículo.