Los talleres piratas hacen perder 3.500 millones de euros


La crisis de estos últimos años, unido a una política de precios en ocasiones disparatada-especialmente en los servicios y talleres oficiales- ha provocado un auténtico boom de reparadores ilegales, conocidos como “piratas”, que se ha convertido en un auténtico cáncer para el sector.

Los talleres piratas, una lacra incesante para el sector
Los talleres piratas, una lacra incesante para el sector

En concreto,  dos de las más importantes del sector – ANFAC y Ganvam– han elaborado una Proupesta de Actuación para la Erradicación de Talleres Ilegales, que han presentado recientemente ante el SEPRONA de la Guardia Civil para combatir la actividad ilegal de este tipo de negocios.

Los talleres ilegales, ruinosos para las arcas públicas

En dicha propuesta, las citadas asociaciones han cifrado en más de 3.500 millones de euros las pérdidas ocasionadas por la actividad ilegal de los talleres piratas en España.

Estos centros ilegales representan ya al 20% del total del sector, esto es un total de nada menos que 10.000 negocios de posventa que actúan al margen de las reglas del mercado, sin atender a los criterios técnicos de calidad de industria. consumo y Medioambiente. Y lo más importante, descuidando las más elementales obligaciones tributarias y con la Seguridad Social ni la normativa medioambiental.

De hecho, ante la imposibilidad de controlar fiscalmente a dichos establecimientos, ANFAC y Ganvam han calculado en su propuesta un agujero tributario de 230 millones de euros anuales, que dejarían de ser ingresados en las arcas estatales no sólo procedentes del fraude en el IVA sino también de la evasión de los impuestos derivados de su propia actividad, como son los IRPF e Impuesto sobre Sociedades.

Y es que, al margen del consabido “¿con factura o sin factura?” que tanto se estila en nuestro país, existe un claro perjuicio para el consumidor final, al que la ausencia de título justificativo de la reparación (factura o presupuesto), no existe posibilidad alguna de ejercitar sus derechos ante los Tribunales y asociaciones de consumidores ante posibles problemas.

Por no hablar de la ausencia de legalidad desde el punto de vista laboral. Por regla general, los trabajadores que prestan sus servicios en estos talleres carecen de contrato, lo que supone un flagrante delito contra los derechos de los trabajadores. Por no hablar del fraude a la Seguridad Social, establecido en torno a 112,5 millones de euros de euros cada año, ya que, de media, estos talleres cuentan en sus plantillas con al menos dos trabajadores.

Los talleres ilegales suponen ya un 10% de la actividad del sector
Los talleres ilegales suponen ya un 20% de la actividad del sector

No sólo importa el dinero

Junto a toda esta problemática, que se puede evaluar desde un punto de vista contante y sonante, en forma de lo que en Derecho se conoce como “lucro cesante”, es decir, todo aquello que se ha dejado de ingresar debido a esta actividad ilícita, existen otra serie de problemáticas como consecuencia de esta competencia desleal cuyo cómputo en términos económicos resulta casi imposible pero igualmente reseñable.

La Propuesta habla del riesgo para la Seguridad Vial que supone este tipo de reparaciones., en tanto que no es posible garantizar que los vehículos han sido tratados por el profesional adecuado y, por tanto, tampoco se puede garantizar la existencia de una reparación segura.

Pero también cabe hablar del impacto medioambiental de un negocio incapaz de garantizar el cumplimiento de la normativa de gestión y reciclaje de los más de 38 tipos de residuos que genera habitualmente la actividad del taller.

De hecho, muchos de estos residuos, como por ejemplo el aceite de los motores, suelen acabar directamente en las alcantarillas próximas, con el consiguiente “atentado ecológico” que ello supone.

 La necesidad de un plan de acción urgente

La proliferación de talleres ilegales en estos últimos años ha venido a agravar la ya de por sí difícil situación que atraviesa el sector de la postventa, muy castigada ya por la caída en las matriculaciones acumulada en estos últimos años (en torno a un  60%) y el envejecimiento del parque. En los últimos siete años, la facturación en el sector de la reparación retrocedió en cerca de un 30%, lo que explica que más de 6.200 talleres hayan tenido que echar el cierre en este tiempo.

Concretamente, este sector –que aporta el 1,2% del PIB- ha perdido entre 2007 y 2013 más de 12 millones de reparaciones anuales, como consecuencia, por un lado, del déficit de matriculaciones que ha reducido en un 40% la cuota de vehículos menores de cinco años, considerados como los más rentables para el taller. Por otro lado, influye negativamente la creciente antigüedad del parque. Cerca de un 50% supera los 11 años, lo que se traduce en menos pasos por el taller, limitando las entradas a las reparaciones estrictamente necesarias, como son las averías mecánicas.

En la reunión mantenida por el SEPRONA junto a representantes de Ganvam, por medio de su presidente Juan Antonio Sánchez Torres, y de ANFAC, a través de su vicepresidente ejecutivo Mario Armero, ambas asociaciones han solicitado la puesta en marcha de un plan de acción específico, con el objetivo de luchar contra las reparaciones ilegales, a través de la coordinación de los Ministerios de Interior, Hacienda y Trabajo.

Entre las medidas propuestas, el plan defiende centralizar las ventanillas de denuncias en el Ministerio de Interior, de manera que sea esta cartera la que se coordine con las autonomías para resolver cada caso, evitando, como sucede actualmente, que muchas de las situaciones planteadas en las asociaciones regionales queden sin resolver ante la falta de recursos de las comunidades autónomas.

Además de definir claramente el papel de los actores implicados en la resolución de cada caso (Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, Seprona, Agencia Tributaria, Trabajo), el plan precisa de un calendario de inspecciones regionales derivadas de las denuncias, que comience en las áreas geográficas con mayor actividad ilegal.

Además, también se contempla la necesidad de intensificar los controles de los vehículos que no superen la ITV, de manera que en la nueva revisión el conductor presente una factura o certificado del taller alegando la reparación de los defectos del coche, lo que al menos garantizaría que la operación se ha realizado en un centro legamente establecido. Para introducir esta exigencia, sería necesario modificar el Real Decreto que regula la Inspección Técnica de Vehículos y también la normativa de talleres estatal.

Por último, se incluye la puesta en marcha de un plan de concienciación social que transmita e informe a la opinión pública a cerca los perjuicios de acudir a estos talleres pirata, tanto desde el punto de vista socioeconómico como medioambiental.

Fuente: Posventa.info

Anuncios

Uno de cada cinco talleres en España es ilegal


La patronal de los talleres, CETRAA, ha elaborado su informe  anualsobre el estado de los talleres de reparación de automóviles en España cuyos resultados son ciertamente demoledores al afirmar que nada menos que uno de cada cinco talleres en España, esto es un 20% del total, son ilegales.

Los talleres ilegales, un gran problema para todos según CETRAA
Los talleres ilegales, un gran problema para todos según CETRAA

Este hecho, aparte de resultar un peligro para los consumidores, supone un grave ejercicio de competencia desleal para el 80% de talleres restantes cuya actividad es legal y que paga con normalidad sus impuestos y cumple con sus obligaciones fiscales y salariales,

En concreto, CETRAA ha calculado que, tomando como referencia el porcentaje de talleres ilegales , aproximadamente el 20% de lo facturado por el sector no paga el IVA. Con este argumento, ciertamente de peso y más en los tiempos que corren, la patronal del sector  quiere dar la voz de alarma para lograr una mayor intervención del Estado en la lucha contra el fraude.

Asimismo, la patronal quiere involucrar a los propios consumidores, al recordar la falta de garantías sobre el trabajo de estos talleres y su posible incidencia sobre la Seguridad Vial. Dice en en su informe que “la popularización de estos establecimientos se ha traducido en un alto porcentaje de vehículos en España que circulan por carretera poniendo en peligro la vida de sus ocupantes y la del resto de usuarios de la red vial”.

Por último, CETRAA cifra el perjuicio que estos talleres ilegales suponen para el sector en tanto que estos negocios deterioran la imagen de los profesionales del sector, “a pesar de ser un colectivo cada vez más preparado, formado y equipado para la reparación de cualquier vehículo”.

En este sentido, los planes de CETRAA respecto a este problema pasan por iniciar una campaña de concienciación dirgida al usuario, con la que espera informar sobre los graves riesgos que supone acudir a un taller ilegal, así como la demanda de una mayor y más  firme actuación de las autoridades tributarias, como principal ariete en la lucha contra el fraude.

Falsificadas las ventas de Volvo en China para cobrar incentivos comerciales


volvo-parrilla

El fabricante sueco de automóviles Volvo, que se encuentra desde el año 2010 en manos del consorcio chino Geely, ha descubierto mediante una investigación interna que miles de sus ventas registradas en China en 2011 fueron falsificadas por sus concesionarios locales para recibir incentivos anuales. Además, esta investigación también reveló un sub-registro de ventas en 2012, creado con el fin de ajustar el balance de los libros contables.

Según recoge el diario independiente South China Morning Post, la otra cara de la trampa contable de la que fue víctima la compañía implica que la cifra de ventas de sus concesionarios en 2012 fue en realidad mucho mayor: en lugar de haber caído un 11%, parece que en realidad aumentaron un 15% el año pasado.

El fabricante nórdico ha calculado en 7.269 de las 47.140 ventas de sus modelos declaradas a la compañía tras 2011 por sus concesionarios chinos fueron falsas, de manera que en realidad vendieron en conjunto solamente 39.871 aquel año, y luego descontaron esas 7.269 unidades de sus ventas reales del año siguiente. Por eso en 2012 parecía que las ventas de sus concesionarios habían caído un 11%, hasta 41.989 vehículos, cuando en realidad habían aumentado un 15% hasta 45.896 unidades.

El problema lo reveló un alto ejecutivo de Volvo, no identificado, que confiesa que, aunque fue difícil solucionar el problema, la compañía cree haberlo resuelto ahora, y estima que cerca de la mitad de los más de 150 concesionarios de Volvo en el país falsificaron sus cifras.

Con todo, según un portavoz de la compañía, aunque es cierto que se ha descubierto un “problema de transparencia” en la contabilidad de las ventas, eso no afectará a sus cifras de ganancias registradas, ya que Volvo contabiliza sus ventas oficialmente cuando entrega los coches a los concesionarios, no cuando estos los venden.

Aun así, este engaño dificultó a los directivos de Volvo su evaluación de cuáles de sus modelos son más populares en el gigante asiático y mermó su capacidad de respuesta ante el aumento de la demanda. La empresa sueca había anunciado en 2011 que doblaría sus ventas anuales en China hasta las 800.000 unidades para el año 2020, casi el doble también de las 422.000 que vendió en el país oriental en 2012.

El grupo Geely, que fabrica y controla las marchas chinas Geely, Emgrand, Englon y Gleagle, compró Volvo a la multinacional estadounidense Ford en 2010 por cerca de 1.300 millones de dólares (944 millones de euros al cambio de entonces).