Se desploma la venta de coches diésel por los anuncios del Gobierno


gasolina.jpgSegún informa el portal Infotaller, los recientes anuncios llevados a cabo por el nuevo gobierno de Pedro Sánchez, según los cuales el gas-oil va estar en el foco de una importante penalización fiscal en los próximos meses, unido a una cada vez mayor persecución de los vehículos motorizados con dicho combustible en los distintos Ayuntamientos de España, está provocando una creciente disminución en la venta de este tipo de coches.

Así lo ha puesto de manifiesto un estudio llevado a cabo por Clicars.com, el portal de venta de coches on-line, según el cual la búsqueda de coches diésel ha bajado un 25% en los últimos seis meses. Un descenso inversamente proporcional al experimentado en las búsquedas de coches de gasolina, que ha llegado hasta el 65%, pero que sólo en los últimos dos meses ha subido un 40%.

Este hecho, que ya se está plasmando de forma muy significativa en la venta en concesionarios, es una tendencia creciente en el mercado. De hecho, desde hace ya varios meses las preferencias de los consumidores se están invirtiendo y del tradicional dominio del diésel se ha pasado a una superioridad de los coches de gasolina en el mercado.

De hecho, esta cuestión está alcanzando una importancia tal que la patronal del sector, Faconauto, Ganvam y Anfac, han lanzado un llamamiento al Gobierno, con el fin de que cese este ataque sistemático al diésel y acabe con su criminalización.

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Multa histórica a las petroleras por pactar los precios de los carburantes


La Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia ha impuesto una multa histórica a cinco de las grandes compañías petrolíferas españolas al considerar probado que pactaban los precios de los carburantes.

Sanción histórica a las petroleras españolas por pactar los precios
Sanción histórica a las petroleras españolas por concertar los precios de sus carburantes

En concreto, Repsol, Cepsa, Meroil, Galp y Disa han sido condenadas al pago de una multa de 32,4 millones de euros por su responsabilidad en la concertación de precios, tal y como el Organismo regulador español ha logrado demostrar.

El grueso de esta multimillonaria sanción recae sobre Repsol y Cepsa, que tendrán que afrontar el pago de 20 y 10 millones de euros, respectivamente, mientras que el resto queda distribuido entre Disa, que tendrá que pagar 1,3 millones, frente a los 800.000 euros que tendrá que pagar Galp y los 300.000 euros de Meroil.

Las investigaciones por parte del regulador comenzaron en julio de 2013 por la antigua Comisión Nacional de la Competencia, cuando se comenzaron a detectar incrementos significativos en el precio de los carburantes así como intercambio de información comercial sensible en los mercados de distribución de combustible de automoción.

En el caso de Repsol y Cepsa, la Comisión comenzó a sospechar de este posible acuerdo desde julio de 2013. Entonces iniciaron la incoación de un expediente en julio de 2013 a raíz de un acuerdo manifiesto entre ambas petroleras en una serie de estaciones de servicio en las localidades zaragozanas de Brea de Aragón e Illueca.

A raíz de esta investigación se descubrieron una serie de acuerdos ocultos de “no agresión” y de intercambio de información comercial estratégica en los años 2011, 2012 y 2013 .

Sin embargo, este expediente que ahora se cierra con esta millonaria multa, no es el único que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia mantiene abierto contra las compañías petrolíferas en España, ya que en próximas fechas se conocerá la resolución de otra investigación similar contra Repsol, Cepsa y BP por pactar precios con empresarios de su red de distribución de gasolinas.

El Gobierno prepara un nuevo impuesto para los motores diésel y un aumento de los impuestos sobre el carburante


Malas, por no decir pésimas, son las noticias que nos llegan desde Bruselas. El Gobierno español presidido por Mariano Rajoy ha vuelto desde la capital europea con un recorte en la previsión de déficit para los próximos Presupuestos Generales del Estado de medio punto porcentual. Desde el 5,8% de endeudamiento sobre el PIB, que preveía adoptar el ejecutivo de Rajoy, la Comisión Europea ha decidido que el tope de deuda asumible por nuestro Gobierno para este año deberá ser del 5,3%.

¿Qué ocurre con esto? Pues muy sencillo. Que el ejecutivo español, ya de por sí atenazado con los recortes previstos para adecuar la bajada del déficit del 8,5%  actual (dejado en herencia por el anterior ejecutivo socialista) hasta el 5,8% previsto inicialmente, habría que añadir ahora, al menos, otros 5.000 millones de euros más a recortar, debido a esa reducción en medio punto porcentual de la previsión de déficit que nos ha impuesto Bruselas.

Por tanto, y dado que el Gobierno actualmente ya no tiene prácticamente margen para el recorte, todo apunta a que, finalmente, el ejecutivo de Rajoy no tendrá más remedio que volver a meternos la mano en la cartera mediante la subida de algunos impuestos, ya de por sí altísimos como es el Impuesto sobre Hidrocarburos (que supone ya casi el 50% del importe del litro de carburante).

Pero además la prensa económica se ha hecho eco de un anuncio llevado a cabo ayer mismo por el Secretario de Estado de Medio Ambiente, Federico Ramos de Armas. El representante gubernamental manifestó que vería con buenos ojos la adopción de un nuevo impuesto que gravaría la matriculación de los vehículos con motor de gasoil dado su carácter más contaminante y, además, la revisión al alza del impuesto de circulación para este tipo de vehículos. De este modo y una vez más, la ecología se convierte en la excusa para volver a darnos un sablazo y buscar así dinero de forma desesperada para paliar la falta de ingresos por parte del Estado.

Unas medidas tan ineficaces como impopulares

Estas dos medidas, aparte de impopulares, llegarían en el peor de los momentos. Precisamente hoy, nos hemos desayunado conociendo que los combustibles acaban de batir por enésima vez su récord histórico en cuanto a precios, situándose  por encima de 1,4 euros la gasolina sin plomo de 95 octanos y cerca de ese precio (1,39 euros) el gasóleo de automoción. Por no hablar de los cerca de 1,6 euros al que se cotiza ya la gasolina de 98 octanos, pese a que el barril de crudo (actualmente a 125 dólares) está muy por debajo de los 147 dólares por barril que estuvo hace ya cuatro años.

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Los carburantes en España, los más caros de la Unión Europea


España es el país de la Unión Europea con los precios de los combustibles más caros. Al menos así se desprende de un informe hecho público recientemente por el Observatorio Europeo de la Energía, que determina que nuestro país cuenta con unos precios para los combustibles superiores en un 5% a la media de toda Europa.

Sin embargo esta aseveración viene referida al precio de los combustibles antes de impuestos ya que una vez aplicados tanto el IVA (un 18% tras la reciente subida) como los Impuestos Especiales sobre los Hidrocarburos, el precio final de nuestros combustibles no se sitúa en lo más alto como cabría esperar. Curiosamente y una vez aplicados los impuestos, España con su 1,175 euros de media en la gasolina Euro Super 95 y 1,100 euros en el gas-oil de automoción, baja significativamente en el ránking.

Dicha lista de precios, en lo que a gasolina Euro Super 95 se refiere, aparece encabezada por Grecia y sus 1,504 euros de media por litro, seguido de cerca por Holanda, Dinamarca, Bélgica y el Reino Unido, con precios superiores a 1,400 euros de media en dicho carburante.

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