Monisha Kaltenborn, cesada como Directora de Sauber


Según ha confirmado Sauber por medio de un comunicado hecho público en su web, Monisha Kaltenborn ha abandonado la dirección de la escudería suiza, en una decisión tomada de “mutuo acuerdo” entre ambas partes.

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Monisha Kaltenborn deja la dirección de Sauber de forma fulminante

Aunque el citado comunicado no lo expresa abiertamente, Kaltenborn deja su puesto, al que llegó en 2012, debido a graves desavenencias con los otros miembros de la directiva de Sauber, según ha informado Autosport, citando fuentes de muy primera mano del equipo suizo.

Al parecer, todo radica en que la Junta Directiva del equipo suizo  habría decidido ofrecerle un presunto trato de favor a Marcus Ericsson, en detrimento de Pascal Wehrlein, algo con lo que Kaltenborn no estaría en absoluto de acuerdo.

Esto le habría enfrentado con el resto de la directiva del equipo, haciendo imposible una convivencia mínimamente pacífica con los demás miembros, de modo que se habría optado por su destitución fulminante.

Su sustituto en Sauber, toda una incógnita

Ahora la duda está en quién será su sustituto ya que el cese ha sido fulminante y, de hecho, Kaltenborn no estará ya al frente del equipo este mismo fin de semana en Baku, para la disputa del GP de Europa en el trazado urbano de la capital de Azerbaiyán.

A pesar de que se han barajado ya ciertos nombres como Colin Kolles, Graeme Lowdon o Jost Capito, quien suena con más fuerza en estos momentos es el  nombre del francés Frederic Vasseur.  El ingeniero galo, de 49 años, cuenta con sobrada experiencia en la alta competición.

Fue responsable del equipo ART de GP2 y GP3 entre los años 2004 y 2013 y, más recientemente, estuvo al frente de la Dirección de Operaciones en el equipo Renault, tras su vuelta a la Fórmula 1 en 2016. Sin embargo, discrepancias con su máximo responsable Cyril Abiteboul precipitaron su salida del equipo en enero de este mismo año.

Monisha Kaltenborn, una pionera en un mundo de hombres

Monisha Kaltenborn, de 46 años y natural de la India -aunque nacionalizada austríaca-  tiene el honor de haber sido la primera mujer en dirigir una escudería de Fórmula 1.

Su figura, en un mundo tradicionalmente masculino, también es pionera ya que, además de dirigir Sauber desde 2012 hasta ahora, estuvo al cargo de distintos puestos de responsabilidad tradicionalmente masculinos desde su desembarco en el Gran Circo hace casi 20 años.

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Adiós a la primera mujer en dirigir un equipo de Fórmula 1

Vinculada al mundo del Motor desde 1999, Kalterborn fue contratada como asesora legal por el Grupo Fritz Kaiser, un poderoso grupo financiero austríaco copropietario del equipo Sauber junto a Peter Sauber y Dietrich Mateschitz hasta finalizar el año 2000.

Tras la salida del Grupo Fritz Kaiser del accionariado de Sauber en 2001, Kaltenborn fue nombrada Directora del Departamento Legal y pasó a ocupar un puesto en el Consejo de Administración, incluso cuando BMW compró el equipo en 2005.

En 2009, BMW anunció la venta de sus acciones a Peter Sauber quien, en enero de 2010, nombró a Monisha Kaltenborn nueva CEO de Sauber Motorsport AG.

Sin embargo, no fue hasta mayo de 2012 cuando Peter Sauber le vendió un tercio de sus acciones de la sociedad a la propia Kaltenborn, lo que le convirtió, de facto, en uno de sus propietarios.

En octubre de ese mismo año, Peter Sauber anunció su retirada como Director del equipo, cediendo su puesto a su “mano derecha”, con lo que Kaltenborn alcanzaba el hito histórico de convertirse en la primera mujer en dirigir un equipo de Fórmula 1.

Tras la venta llevada a cabo en julio del pasado año por parte de Peter Sauber de sus dos tercios del accionariado al grupo Longbow Finance, Kaltenborn fue confirmada en su puesto por los nuevos propietarios.

Sin embargo, las discrepancias antes comentadas con sus compañeros en la Junta Directiva del equipo de Hinwill han terminado con su precipitada salida.

Por último, hay que decir que, además de su faceta como ejecutiva, Kaltenborn también ha estado muy involucrada en la Comisión de la Mujer y Deportes de Motor de la FIA, junto a la ex-piloto francesa Michèle Mouton.

 

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Monisha Kalterborn, harta de Pastor Maldonado


Cada vez son más los directores y pilotos que han mostrado públicamente su malestar hacia Pastor Maldonado, cuya forma de pilotar, siempre al límite, ha costado más de un disgusto sobre el asfalto a sus compañeros.

Momento del accidente entre Maldonado y Ericsson del GP de Brasil
Momento del accidente entre Maldonado y Ericsson del GP de Brasil

La última persona en mostrar su absoluto malestar con el piloto venezolano ha sido la Directora de Sauber, Monisha Kalterborn, quien sufrió en sus propias carnes o, mejor dicho, en las de su pupilo Marcus Ericsson, el excesivo “ardor guerrero” de Maldonado.

Durante la disputa del pasado GP de Brasil el venezolano tuvo un importante encontronazo con Ericsson en la zona de las “S” de Senna. Maldonado entró muy colado por el interior en la primera curva, alcanzando al Sauber del sueco que, tras salir despedido unos metros, acabó trompeando.

Aunque, afortunadamente, el incidente no provocó daños personales ni tampoco daños mecánicos de importancia, el caso es que el sueco tuvo que pasar por el box de Sauber para chequear el estado del monoplaza, arruinando sus remotas posibilidades de puntuar.

Al finalizar la carrera, los comisarios decidieron sancionar a Pastor Maldonado con tres puntos de su licencia y con cinco segundos de penalización.

Sin embargo, la descalificación de Felipe Massa permitió al piloto de Lotus sumar un valioso punto, mientras que Ericsson se tuvo que conformar con un discreto 16º lugar.

Esto ha motivado un enfado importante en el seno de Sauber, en especial de su Directora, Monisha Kalterborn, la cual no se ha mordido la lengua para criticar al venezolano.

“Es muy frustrante. El coche de Marcus era claramente superior al de Pastor pero éste, literalmente, fue el que se dirigió contra Marcus” afirmó una muy molesta Kaltenborn a la revista Autosport.

“¿Qué puedo decir? No es la primera vez que ha estado involucrado en un incidente de este tipo. Empieza a ser muy, muy molesto que, una vez más, haya sido él”, añadió.

“Marcus estaba pilotando bien, ya recuperado de su error en el inicio cuando se salió, hasta que llegó Maldonado por el interior y le pegó”, concluyó la responsable del equipo suizo.

Una carrera marcada por los accidentes

Este incidente ha supuesto la segunda sanción de Maldonado del año por provocar alguna colisión, tras la recibida en Hungría por su accidente con Sergio Pérez.

Sin embargo, su carrera ha estado jalonada por numerosos y, algunos ciertamente peligrosos, accidentes provocados por su agresivo pilotaje.

Una forma de pilotar que, además de un buen puñado de sanciones, entre otras cosas le ha granjeado el apodo de “Crashtor” y protagonizar una web en la que se apuesta por cuándo será el próximo accidente del piloto.

De hecho, el venezolano ostenta el dudoso honor de ser el piloto que más sanciones ha acumulado por su conducción en el mismo fin de semana. En concreto, tres, recibidas durante el GP de Bélgica de 2012

Preguntado por esta fama, absolutamente merecida dicho sea de paso, el piloto venezolano comentó recientemente:

“Yo gané una carrera en la Fórmula 1 con un coche que no era competitivo, compitiendo contra los Ferrari, McLaren y Red Bull. A veces tomas riesgos y cometes errores. Para encontrar el límite tienes que cruzarlo. Creo que yo tengo el coraje para cruzar el límite cada vez. Cuando otra gente choca no es noticia”.

Monisha Kalterborn y Marco Mattiacci, a la gresca a cuenta de la crisis en la Fórmula 1


Monisha Kaltenborn, actual jefa del equipo Sauber, se ha mostrado indignada con Marco Mattiacci, a cuenta de unas polémicas declaraciones del jefe de Ferrari en las que puso en cuestión la presencia de los equipos pequeños y medianos en la competición y afirmò que habría que dejar paso a grandes inversores, que permitiesen la creación de equipos más competitivos.

Monisha Kalterborn, indignada con Marco Mattiacci
Monisha Kalterborn, indignada con Marco Mattiacci

Estas manifestaciones han sentado muy mal en el seno de la escudería helvética, en especial en su máxima responsable, dado que Sauber es una de esas escuderías que, desde hace ya muchos meses, viene sufriendo en carne propia los rigores de la crisis.

Por si fuese poco, en una falta de tacto considerable, Mattiacci no dudó en elogiar a Haas, el que será el equipo cliente y nuevo “ojito derecho” de Ferrari, en detrimento de Sauber, que no nos olvidemos es cliente de Maranello desde hace ya varios años y con el que tiene firmado un importante acuerdo de colaboración.

Lo cierto es que el directivo italiano no estuvo muy fino cuando dijo que “Necesitamos equipos competitivos. No estoy aquí para decir pequeños o medianos, sino equipos competitivos con un marco de negocios y económico sólido” y se dirigió a los grandes fabricantes, para pedirles abiertamente su participación en el Gran Circo. “Hay muchas empresas en el mundo con muchas marcas grandes, quienes deberían capitalizar en una plataforma de carreras fenomenal como es la Fórmula 1”.

En ese momento, el italiano aprovechó para lanzar un dardo envenenado a los empresarios que actualmente mandan en los accionariados de los equipos pequeños y medianos, como la propia Kalterborn, Gerard Lopez o Tony Fernandes. Para ello puso sus ojos en su nuevo cliente, Gene Haas al que citó como modelo a seguir:

Los emprendedores tendrán que encontrar sus motivos. Estamos haciendo un trabajo excelente con Haas, pero está bien claro lo que él quiere hacer. Tiene un plan a largo plazo, un proyecto e inversiones sólidas junto a un buen motivo –una  interesante oportunidad de negocio- para entrar en la Fórmula 1”, aseguró Mattiaci.

Marco Mattiacci
Marco Mattiacci

Como no podía ser de otra forma, Kaltenborn montó en colerá y culpó de la actual grave crisis en la Fórmula 1 no sólo al aspecto financiero sino también a la escasa ayuda que marcas como la propia Ferrari han ofrecido a equipos como Sauber. En concreto, la máxima responsable del equipo suizo acusa directamente a los técnicos de Maranello de no ofrecer un motor competitivo, pese a la enorme inversión que la adquisición de estos motores ha supuesto para equipos como el suyo.

Hablando del retorno de la inversión, se preguntaba la jefa de Sauber cómo mantener un negocio si los socios que fielmente colaboran con Ferrari ven cómo año tras año sus resultados deportivos caen en picado precisamente por culpa de lo escasamente competitivo que son los motores que el fabricante italiano les suministra.

“¿Cómo planea Mattiacci mantenerse si  las cosas van como ahora? ¿Qué pasaría si sus socios –que probablemente estén pagando mucho- vienen y preguntan por cuál será su beneficio viendo los resultados? ¿Cuál es el beneficio si los espectadores en sus casas van a menos cada vez, con un espectáculo poco atractivo?”, preguntaba abiertamente Kalterborn.

“Me pregunto si el modelo de negocios de Mattiacci funcionaría sin la aportación de ese tipo de socios o equipos. Porque creo que si un equipo no pone dinero, ese modelo de negocios sería defectuoso. Y sé de lo que hablo”, concluyó la jefa de Sauber, visiblemente enojada.

El error de Mattiacci. Más nombre no es sinónimo de más éxito e igualdad

Las palabras de Marco Mattiacci, además de resultar una deslealtad para con uno de sus clientes más fieles como es Sauber, demuestran una visión muy simplista del problema.

El actual director de Ferrari no entiende que el error no está tanto en el hecho que existan escuderías más o menos modestas. De hecho, eso ha sido así toda la vida y ha constituido una parte importante del ecosistema de la Fórmula 1.

No se podría concebir una Fórmula 1 como la actual sin la existencia de “románticos” como Peter Sauber, Giancarlo Minardi, Eddie Jordan, Aguri Suzuki o José Ramón Carabante, entre otros muchos.

Gente que se aventuró en esto del Gran Circo a sabiendas de que sus proyectos nunca serían campeones ni sus monoplazas ganarían carreras. Simplemente gente que pensó que meterse en esto de la Fórmula 1, ademas de una afición, podía ser una oportunidad de negocio para sus inversores.

En toda la historia de la Fórmula 1 siempre ha habido equipos grandes, pequeños y medianos por lo que el simplismo de Mattiacci, pensando que reducir el Gran Circo a un selecto club de milmillonarios, con el respaldo de unas grandes marcas solucionaría la cuestión, además de un error en sí mismo es una tontería mayúsucula.

Sorprende ver la fragilidad de memoria del actual responsable de Ferrari al ignorar que en los últimos años ha habido ejemplos más que de sobra  de equipos que llegaron  a la Fórmula 1 con una tonelada de billetes bajo el brazo y acabaron fracasando estrepitosamente.

Me refiero a equipos como Honda, Toyota, BMW o Renault. Escuderías que llegaron con el apoyo de grandes fabricantes internacionales y que, de una forma u otra, acabaron saliendo por la puerta de atrás. Incluso hubo algunas que, como en el caso de Honda, tuvieron que acabar vendiendo toda su estructura -monoplazas incluidos- a Ross Brawn por un dólar.

Brawn GP, ejemplo de cómo un modesto puede vencer a la élite
Brawn GP, ejemplo de cómo un modesto puede vencer a la élite

Curiosamente, aquello fue el germen de Brawn GP, un equipo montado en tiempo récord, con una estructura mínima y que, merced a una genialidad mecánica del propio Ross Brawn arrasó la temporada 2009, se proclamó campeón del mundo de Constructores e hizo campeón del mundo a Jenson Button.

Ese mismo año, Toyota se despidió de la Fórmula 1 sin una sola victoria. Ni siquiera un pódium ni una pole. Ni siquiera  una triste vuelta rápida, después de ocho infructuosos años y millones de dólares tirados por la ventana. Apenas un año después, BMW revendió su parte a Peter Sauber mientras que Renault hacía lo propio con Gerard Lopez, para la refundación de Lotus.

Quizás no esté tanto en gastar dinero a troche y moche sino en repartir mejor los pingües ingresos televisivos y, sobre todo, en una mejor gestión del reglamento.

En este sentido, la FIA y la FOM han entrado estos últimos años en una espiral diabólica de modificaciones radicales del reglamento que exigen inversiones exageradas en los equipos y que no pueden ser aprovechadas de un año para otro porque sencillamente, ya no sirven.

En aras de lograr una mayor igualdad, se han elaborado continuos cambios reglamentarios, para evitar la posición dominante de equipos como Red Bull, que alcanzaron su cénit con la gran revolución impuesta para esta temporada y que supuso el cambio de los motores V8 a los V6 Turbo híbridos.

Un festín de millones invertidos en I+D que lo único que ha traído consigo es que en vez de dominar Red Bull con puño de hierro como había venido pasando los últimos cuatro años, ahora el dominador es Mercedes y encima con mayor superioridad si cabe sobre el resto.

Sauber culpa a los motores Ferrari de su crisis de resultados
Sauber culpa a los motores Ferrari de su crisis de resultados

La apuesta por la hibridación se ha demostrado un auténtico fiasco tanto en términos de igualdad como económicos ya que no se ha logrado el propósito de acercar a los equipos en resultados y encima ello ha supuesto una ruina en lo económico para la mayoría de los equipos.

No hace falta recordar que este giro copernicano que exigió modificar de raíz las estructuras y la inversión en I+D de todos los equipos, sin excepción, ha sido a la postre el rejón de muerte para algunos de ellos como Caterham y Marussia y ha dejado muy malheriadas a otras escuderías como Force India, Lotus y la propia Sauber.

Por eso comparto el enfado de Kalterborn, entre otras cosas porque un motor penoso como el motor V6 Turbo de Ferrari ha terminado por hundir en la miseria a un equipo como Sauber, que ya estaba cogido con pinzas desde la pasada temporada y ha sumido a la escudería suiza en una crisis de resultados sin precedentes.

Ahora su futuro es más que incierto y ello le ha obligado a fichar a una medianía como Marcus Ericsson sólo porque, como los bebés, ha venido con un pan debajo del brazo en forma de 20 millones de dólares, necesarios para asegurarse su supervivencia un año más.

Mientras tanto, tiene que soportar cómo uno de los causantes del desastre de este año como es Ferrari, se permite dar lecciones de rentabilidad a los más modestos, pidiendo incluso su desaparición.

Toyota, un ejemplo de cómo mucho dinero no garantiza el éxito
Toyota, un ejemplo de cómo mucho dinero no garantiza el éxito

Por tanto, ahora la pelota está en el tejado de Bernie Ecclestone y la FIA, que tendrán que elaborar un plan tan ambicioso como equitativo para evitar el actual statu quo, por el cual los grandes (Ferrari, Red Bull, Mercedes o McLaren) sean aún más ricos y, en paralelo, dotar de más recursos a los menos poderosos con el fin de que estos puedan invertir más dinero y desarrollar mejores coches para que, de verdad, predomine la igualdad.

De no hacerlo, estamos ante el riesgo de una quiebra de la Fórmula 1 en la que sólo veamos 12 ó 14 coches en pista y además, como ha venido pasando estos años, siempre ganen los mismos.

La gente está empezando a hartarse (y así lo muestran las audiencias de televisión y las cada vez menores cifras de asistencia a los circuitos), por lo que han de andarse con ojo pues la gallina de los huevos de oro en la que se convirtió el Gran Circo esta última década puede por acabar muriendo de éxito.