Francia prohíbe matricular a Mercedes hasta que no elimine su refrigerante R-134a


Francia veta la matriculación de los Mercedes Clases A, B y CLA

Mercedes no podrá matricular ningún vehículo en Francia de las Clase A, B y CLA hasta que el Gobierno francés reciba unas directrices claras de la Comisión Europea al respecto, toda vez que el fabricante alemán, contrariamente a lo dispuesto por Bruselas, se haya negado rotundamente a cambiar su líquido anticongelante y mantenga el R-134a.

En un comunicado conjunto de los Ministerios de Ecología y Transporte galos han afirmado taxativamente que “La matriculación de vehículos Daimler/Mercedes clase A, B,y CLA seguirá estando prohibida en Francia hasta que la firma no se adapte a la reglamentación europea en vigor”.

Al parecer todo proviene porque el líquido anticongelante R-134a que utilizan los modelos antes citados de Mercedes contribuyen al efecto invernadero, motivo por el cual, desde enero de 2013,  Bruselas ha impuesto a los fabricantes europeos de coches la obligación de utilizar nuevos fluidos más fiables, como el R-1234yf, que ya equipan muchos vehículos.

Las discrepancias con Mercedes provienen porque, tras someter estos fluidos a estudio y después de un periodo de pruebas, el fabricante germano concluyó que en determinadas circunstancias, el R-1234yf y asimilados podrían ser motivo de incendio. De este modo, la marca de la estrella solicitó a Bruselas una moratoria de seis meses para poder seguir utilizando el gas R-134a (el ahora prohibido) en sus nuevos modelos.

Pese a que algunos países como la propia Alemania aceptaron esa moratoria, otros como Francia optaron por aplicar sin excepciones la legalidad vigente y por ese motivo dictaminó a principios de julio un bloqueo temporal a la matriculación de los vehículos fabricados después del 12 de junio de 2013 por Mercedes. Un bloqueo que se ha traducido en la suspensión temporal de las matriculaciones.

La firma ha estimado que entre 1.000 y 1.500 vehículos serían los que actualmente se verían afectados por esta prohibición  y sin poder ser matriculados. Por ello, los dirigentes de la marca de la estrella han mostrado su deseo de trabajar junto con la Unión Europea para tratar de encontrar una rápida solución a este problema.

Esta situación, sin embargo, no afecta para nada a las ventas y matriculaciones de estos modelos en España, donde se siguen comercializando sin problemas.

Descubierto material cancerígeno en algunos modelos de las marcas chinas Great Wall y Chery


Según ha informado la revista Autofácil, la Comisión de Competencia y Consumidores Australiana (ACCC) ha analizado al menos 23.000 unidades de las marcas chinas Great Wall y Chery y los resultados de dicho estudio han desvelado que ambos fabricantes estarían usando amianto entre sus componentes.

El amianto es un compuesto altamente cancerígeno y está prohibido en la mayoría de países del mundo, especialmente en los más desarrollados desde hace décadas y sólo está permitido su empleo en algunos países en vías de desarrollo. El motivo de esta prohibición está en la relación directa existente entre la manipulación de productos elaborados con amianto y una modalidad de cáncer de pulmón altamente mortal.

Contrariamente a lo estipulado en las distintas normativas mundiales sobre el uso del amianto, el estudio ha revelado que ambos fabricantes chinos lo habrían empleado de forma abundante para la fabricación de motores y juntas de sus modelos Chery J11 y J3, así como de los Great Wall SA220, V240, X240, V200 y X200, coches que fueron comercializados en algunos países donde sí existe esa prohibición, como es el caso de Australia, en concreto desde el año 2004.

Desde Chery han admitido la existencia del error cometido al exportar estos coches a países donde el amianto está prohibido y que todo se debe a una partida de piezas que en realidad estaba destinada a mercados donde aún sigue permitida su utilización. Por su parte, desde Great Wall se ha querido tranquilizar a sus clientes diciendo que, a menos que se abra el capó, no hay riesgo alguno de contacto con el amianto y, por tanto, no habría posibilidad de enfermar.

Lo que resulta evidente es que China está aún a años-luz del resto de fabricantes mundiales, especialmente los occidentales y japoneses sobre todo en temas de seguridad, y pese a sus esfuerzos por mejorar en ese aspecto, todavía tienen mucho camino por recorrer antes de poder cumplir con los estándares mínimos exigibles en el mundo “civilizado”. Por eso y, pese a su enorme tamaño como fabricantes (su producción conjunta está rondando los 800.000 vehículos al año actualmente) están tardando tanto en aterrizar en zonas del mundo como la Unión Europea, uno de los territorios más exigentes en cuestiones de seguridad y calidad.

Por último, hay que decir que en España, donde el empleo del amianto está prohibido de forma taxativa desde el año 2001, afortunadamente no hay problema alguno al respecto puesto que estas dos marcas no se comercializan de momento en nuestro país.

Chery J11, uno de los coches en los que se ha detectado la presencia de amianto