BMW M2 Safety Car, la nueva maravilla que velará por la seguridad en MotoGP


BMW ha presentado en sociedad el M2 Safety Car, una maravillosa y espectacular creación de la firma bávara que se encargará de velar por la seguridad de los pilotos del Mundial de Motociclismo para esta temporada.

BMW M2 Safety Car, el espectacular coche de seguridad de MotoGP de 2016
BMW M2 Safety Car, el espectacular coche de seguridad de MotoGP de 2016

Fabricado sobre la base del BMW M2 Coupé que verá la luz a finales de marzo, el nuevo BWM M2 Safety Car nace tras más de 10 semanas de intenso trabajo en los laboratorios de diseño de prototipos de la marca germana con la intención de hacer un coche tan extremadamente rápido y ligero como seguro, con el fin de garantizar la mejor y más rápida respuesta ante cualquier contingencia en carrera.

Para ello “vaciaron” literalmente el BWM M2 Coupé, le quitaron los asientos traseros y le insertaron la estructura de barras antivuelco procedente del BMW M4 GTS. Además, le dotaron de un interior tan espartano como adecuado a su fin, con un extintor a bordo y todo lo necesario para las rápidas comunicaciones con los servicios de emergencia de los circuitos.

Con un motor de seis cilindros turbo con 370 CV y una aceleración de 0 a 100 kms/h en apenas 4,3 segundos, llegar a cualquier contingencia en carrera será coser y cantar.

Ahora bien, para “domar” tantísimos caballos, BMW ha dotado a su M2 Safety Car de una serie de elementos aerodinámicos, tales como unos imponentes spoilers delantero y trasero y unos potentes escapes M Performance, capaces de hacer rugir el motor incluso por encima del sonido de las motos.

Para garantizar una frenada acorde a la deportividad del coche, BMW monta un sistema de frenos cerámicos de los BMW M3 y M4 que permitirán detener a esta exigente bestia, con independencia del esfuerzo.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

Anuncios

BMW renueva un año más como coche oficial de la Fórmula E


La Fórmula E continuará contando con BMW como suministrador oficial de coches para sus carreras de cara a la segunda temporada de la novedosa disciplina automovilística, que dará comienzo el próximo 17 de octubre en Pekín y que durante casi 10 meses atravesará tres continentes y 10 países en las 11 pruebas que constará el campeonato.

El BMW i8 será Safety Car de la Fórmula E un año más
El BMW i8 será Safety Car de la Fórmula E un año más

De esta forma, y como ya ocurrió la pasada temporada, el fabricante bávaro aportará nuevamente un BMW i8 como Safety Car, mientras que el pequeño BMW i3 desempeñará el papel de Coche Médico en cada carrera.

Además, un par de motocicletas eléctricas, en concreto la BMW C Evolution, y un BMW X5 xDrive4.0e, híbrido enchufable debutarán en la Fórmula E, como modelos de otras marcas de BMW Group que se suman a los BMW i como parte de la familia eDrive.

“BMW i y la Fórmula E forman una gran pareja. Este compromiso ha dado a la compañía una plataforma sobre la que reivindicar su posición de líder en la movilidad eléctrica. Además, hemos tenido éxito ante millones de personas en las principales ciudades de todo el mundo propagando el placer de conducir, por el que BMW es conocido”, afirmó Jörg Reimann, Vicepresidente de Experiencia de Marca en BMW.

“La rueda ya está en marcha: en 2014 y 2015 hemos sentado las bases de una exitosa colaboración que continuará en la segunda temporada del campeonato en 2015/16”, concluyó el directivo germano.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

El Mercedes-AMG GT S, nuevo Safety Car para la Fórmula 1


Al veterano pero siempre espectacular Mercedes AMG SLS que ha venido acompañando a los pilotos de Fórmula 1 como Safety Car desde 2010 le ha llegado la hora de su jubilación, aunque le han encontrado un sustituto de las máximas garantías.

El Mercedes AMG GT-S nuevo Safety Car para la Fórmula 1 esta temporada
El Mercedes AMG GT-S nuevo Safety Car para la Fórmula 1 esta temporada

El nuevo Safety Car  será un flamante Mercedes-AMG GT S, la última joya salida de la factoría de Affalterbach. Un espectacular coupé que únicamente se diferencia de la versión “de calle” por sus luces de emergencia, situadas sobre un soporte de fibra de carbono y los enormes logotipos de “F1” en su carrocería.

Con su poderoso motor 4.0 V8 biturbo de 510 CV, el veterano piloto alemán Bernd Maylander podrá acudir sin excesivos problemas a cuidar del grupo al menor inconveniente ya que su brutal aceleración -de 0 a 100 kms/h  en apenas 3,8 segundos- y sus 310 kms/h de velocidad punta le serán de total ayuda.

En paralelo, también se va a sustituir el coche médico. El actual vehículo de asistencia ha venido siendo un Mercedes C63 AMG Estate, modelo que lleva cumpliendo este cometido desde 2008.

Ahora, su reemplazo es otro coche que no le anda a la zaga y con el que su actual piloto, el sudafricano Alan Van der Merwe, se va a sentir igual de cómodo que hasta ahora. Algo no muy fácil para un hombre que, como él, cuenta en su haber con el récord de haber sido el primer -y único- piloto del mundo capaz de superar la barrera de los 400 kms/h con un Fórmula 1.

Mercedes C 63 S AMG Estate, el nuevo coche médico de la FIA
Mercedes C 63 S AMG Estate, el nuevo coche médico de la FIA

El nuevo vehículo médico será otro Mercedes C63 AMG Estate, aunque en la generación y acabado de 2015. El nuevo coche médico monta el mismo propulsor 4.0 V8 biturbo del AMG GT-S, y ofrece prácticamente las mismas prestaciones que su hermano de gama, aunque su aceleración es apenas tres décimas superior.

Ambos coches están equipados con los más modernos sistemas de radio, dos iPad integrados en el salpicadero y wifi a bordo, además de un completo sistema de navegación GPS que permitirá ver en tiempo real la ubicación exacta de cada monoplaza en el circuito.

Por su parte, el nuevo coche médico, en el que viajará también el doctor Ian Roberts  como Jefe Médico de la FIA, está dotado de todo el equipamiento médico deseable para una atención rápida y de garantías.

Desde material de primera necesidad hasta elementos más específicos como desfibrilador, bombonas de oxígeno y hasta un equipo de respiración artificial.

A diferencia del Safety Car, que sólo cuenta con dos plazas, el coche médico tiene habilitadas las plazas traseras, que están reservadas para los médicos locales que cada circuito designe en cada carrera.

El pase de diapositivas requiere JavaScript.

BMW i8, designado Safety Car para la Fórmula E


El BMW i8 ha sido el vehículo elegido por la FIA como Coche de Seguridad para la temporada de debut de la Fórmula E y posiciona al fabricante bávaro como referente fundamental en su labor de imagen de esta nueva categoría cuya temporada está a punto de comenzar.

El BMW i8, Safety Car de la Fórmula E
El BMW i8, Safety Car de la Fórmula E

Un deportivo 100% eléctrico, con unas prestaciones impresionantes -que en nada tienen que envidiar a los Safety Car de la Fórmula 1- que estará conducido por el portugués Bruno Correia, que lleva trabajando para la FIA como piloto de Safety Car en distintas competiciones desde el año 2009.

Además del BMW i8, que contará con dos unidades, BMW suministrará otros dos i3, que serán empleados como coches médicos. Todos ellos contarán además con un sistema de recarga inalámbrico, desplegado por Qualcomm, que les permitirán poder recargar sus baterías sin necesidad de cables.

En concreto, durante el transcurso de la carrera tanto ell coche de seguridad como el coche médico se situarán en unas zonas específicas del pitlane equipadas con este tipo de puntos de recarga, con el fin de que puedan estar disponibles y al 100% siempre que su presencia sea requerida en la pista.

 

GP de Gran Bretaña: Rosberg vence, Pirelli pierde


GP-Gran-Bretana-2013-podium
Ya he dicho en más de una ocasión que cuando los neumáticos son los protagonistas y no los pilotos en esto de la Fórmula 1 es porque se está haciendo algo mal por parte de Pirelli, como suministrador único pero también por parte de la FIA y la FOM, que no dan con la tecla. La carrera de hoy, que ha ganado brillantemente Nico Rosberg  -logrando su segunda victoria del año- ha estado marcada por una serie de incidentes graves en los que ha habido un denominador común. El reventón de los neumáticos y la consiguiente puesta en riesgo de la integridad física de los pilotos.

Mientras Pirelli está buscando desesperadamente una explicación a lo ocurrido hoy sobre el asfalto de Silverstone, durante la carrera hemos podido ver cómo el neumático trasero de hasta cuatro coches distintos saltaban por los aires, a los que habría que añadir otro monoplaza más, el de Sergio Pérez, que vio ayer durante los entrenamientos cómo su neumático trasero izquierdo reventaba sin ningúna explicación aparente. Incluso Sebastian Vettel estuvo a punto de explotar, Sólo la perspicacia de Adrian Newey y su equipo evitaron males mayores, mandando a boxes al alemán cuando se percataron del pésimo estado de sus compuestos, cuando éstos estaban a punto de reventar por su mal estado.

Por si fuese poco, la carrera ha estado plagada de problemas que han motivado a una serie de remontadas, algunas como la de Hamilton o Webber, e incluso de la Alonso, que podrían ser consideradas como épicas. De hecho, el segundo clasificado, Mark Webber -que el mismo jueves había anunciado su despedida de la Fórmula 1- ha logrado pasar de un 14º puesto en la salida a esa meritoria segunda plaza. Por su parte, el tercero en discordia, Fernando Alonso, ha olvidado sus problemas de neumáticos y fiabilidad del viernes y el sábado y ha logrado protagonizar una gran remontada, tras salir desde el noveno puesto de la parrilla.

El úlitmo gran destacado ha sido Lewis Hamilton, ante cuya memorable carrera hay que descubrirse. Ha finalizado cuarto -a escasas milésimas de Alonso- pero es que el piloto británico fue el primero en sufrir un reventón cuando comandaba la carrera. Tras llegar a duras penas a boxes sobre tres ruedas, con medio coche triturado y sin KERS, logró remontar de forma espectacular, quedándose como digo a escasa milésimas de un más que merecido pódium.

La cruz ha venido esta vez para el tricampeón Sebastian Vettel. Cuando lideraba la carrera con cierta comodidad, a falta de 10 vueltas para el final, se rompió la caja de cambios de su Red Bull RB9 y ha tenido que abandonar, con lo que la clasificación del Mundial de Pilotos se aprieta y recupera cierta emoción.

Análisis de la carrera

La salida fue limpia y, tal y como se esperaba, Hamilton defendió bravamente su pole y Rosberg cedió su posición ante el empuje de Vettel. Por detrás, un mar de nervios dejaban una nueva pésima salida de Webber y Raikkönen, en especial del australiano, que caía hasta la octava plaza. Allí quedó encerrado y cuando trató de escapar, fue embestido por . El Red Bull se salía de pista y Webber descendió hasta la 14ª posición y en medio de un tremendo embotellamiento.  Por su parte, Alonso tampoco pudo remontar ya que también se vio encerrado por el tráfico y por el empuje de su compañero Felipe Massa, que adelantó a todos como un misil y se coló entre las primeras plazas de forma sorprendente.

Así, pronto las cosas empezaron a obedecer al guión más o menos previsto. Hamilton tratando de poner algo de tierra de por medio con respecto a Vettel, que venía con el ímpetu de un búfalo a ponerle las cosas difíciles y con Rosberg, en tierra de nadie, mientras rodaba en una cómoda tercera plaza. Por detrás, Alonso ascendía posiciones, tras rebasar sin demasiados problemas a Raikkönen y a Ricciardo. Por su parte, Massa, absolutamente desatado, se batía el cobre en un más que honrosa quinta posición.

Nadie se podía imaginar que en la octava se iba a abrir la Caja de Pandora. De la misma forma y prácticamente en el mismo sitio que apenas un día antes le había reventado el neumático trasero derecho a Sergio Pérez durante la Q2, Lewis Hamilton sufría un espectacular reventón que daba al traste con sus opciones de triunfo. Es más, pocos daban un euro por la continuidad del británico en carrera ya que el Mercedes, que tuvo que dar casi toda una vuelta sobre tres ruedas, parecía haber quedado francamente tocado, especialmente en la suspensión trasera y en el fondo plano.

Momento en el que Lewis Hamilton sufre el reventón de su rueda trasera
Momento en el que Lewis Hamilton sufre el reventón de su rueda trasera

De esta forma, y casi sin querer, Sebastian Vettel se encontró con el liderato de la prueba y comenzó a hacer lo que mejor sabe. Tirar con todas sus fuerzas y despegarse del resto para tener una carrera tranquila. Y así lo hizo. Pronto puso pies en polvorosa y en seguida abrió brecha con respecto a Rosberg, su más inmediato perseguidor.

Sigue leyendo “GP de Gran Bretaña: Rosberg vence, Pirelli pierde”

GP de Abu Dhabi: Victoria de Raikkönen, mientras que Alonso no se rinde ante una remontada histórica de Vettel, en una de las más emocionantes carreras de los últimos años


Con todo lo ocurrido en el día de ayer con la descalificación de Vettel, el sexto puesto en la salida de Alonso y el dominio que parecía imponer Hamilton, nadie podría haberse imaginado  un desenlace como el que hemos vivido hoy en el circuito de Yas Marina. En una carrera  marcada por infinidad de incidentes, con la salida de dos Safety Car en pista y numerosos abandonos, hemos asistido a una de las más épicas y emocionantes batallas por el triunfo que se recuerdan en estos últimos años.

La victoria de Kimi Raikkönen (la primera desde agosto de 2009, cuando venció en el GP de Bélgica) fue enormemente sufrida y trabajada desde el principio hasta el final. Para ganar tuvo que sudar sangre para batir al mejor Fernando Alonso de su ya larga y exitosa carrera como piloto. Sin dar un segundo de tregua y sabedor de que su única posibilidad para aferrarse al Mundial era presentar toda la batalla del mundo, el asturiano -al igual que pasó en el GP de India– luchó con uñas y dientes para lograr un doble objetivo. Por un lado, enjugar la desventaja que ofrecía su mala calificación de ayer, en la que incluso llegó a ser superado por Massa en algunos momentos. Por otro, abrir el máximo hueco con su rival directo, Sebastian Vettel, que partía hoy desde el pitlane y en último lugar por el incidente vivido ayer, al quedarse sin gasolina.

Pero es que la carrera ha tenido un aliciente extra, que ha sido ver en el tercer lugar del cajón a Sebastian Vettel, tras una remontada histórica en la que, aun cuando hubo determinadas circunstancias de carrera que le beneficiaron (como la salida del segundo Safety Car justo después de su último cambio de ruedas), nos dejó adelantamientos memorables como el que le hizo a Button en una zona sencillamente imposible y una actitud digna de todo un bicampeón del mundo. Sin duda, hoy era de esos días en los que el alemán tenía que dejar su impronta y lo ha hecho por la puerta grande. En la remontada de hoy quizás se haya cimentado de forma definitiva su tercer título consecutivo.

De esta forma, pocas veces podremos volver a ver a tres pilotos más contentos y satisfechos en un pódium. En primer lugar, y por razones obvias, Kimi Raikkönen porque volvía a hacer sonar el himno finlandés en un pódium de Fórmula 1, algo que no se producía desde el año 2009 y porque devolvía de la mejor forma posible a Lotus su confianza tras su reciente renovación. En segundo lugar, Fernando Alonso, porque sigue con todas sus opciones al título casi intactas y, aunque mucho menos de lo que esperaba, le ha recortado distancias a su rival. Y, por último, Sebastian Vettel porque veía cómo acababa tercero en una carrera que tuvo muy cuesta arriba y además, las diferencias con Alonso apenas se han reducido en tres puntos, por lo que sigue con todo a favor para ganar el campeonato.

Análisis de la carrera

La carrera se presentaba del todo punto desfavorable tanto para Vettel, por razones obvias, como para Fernando Alonso y con todo a favor para Lewis Hamilton, que había dominado a placer en los entrenamientos de calificación del sábado. El alemán debía apelar a la épica para remontar todos los puestos posibles en las primeras vueltas. El asturiano, por su parte, debía lograr remontar el número máximo de posiciones posibles en la salida para evitar que Hamilton, Kimi y Webber se le marchasen a las primeras de cambio. Además, para ello tendría que bregar con un hueso duro de roer como el venezolano Pastor Maldonado, que había calificado en una sorprendente tercera plaza.

En el momento de encenderse el semáforo se produjo lo que todos temíamos y es que Hamilton se marchó con total facilidad de todos sus rivales. Sin embargo, pocos podíamos imaginarnos que Webber iba a salir tan mal como lo hizo. Perdió dos puestos de una tacada, cayendo a la cuarta plaza al ser rebasado por un inconmensurable Kimi Raikkönen y por Maldonado. Por su parte, Alonso, que no tardó ni dos vueltas en dar buena cuenta del australiano de Red Bull, lograba auparse a la quinta posición.

Momento en el que Senna se toca con Hulkenberg en los primeros metros de la carrera

POr detrás, todo se le ponía de cara a Vettel porque tres de sus más directos rivales para pelear por los puntos en el momento que el alemán llegase a la zona propia de las “clases medias”, como son Hulkenberg, Senna y Rosberg pronto quedaban fuera de combate. El piloto de Force India se tocaba con Senna al entrar en la primera curva y rompía su coche mientras que Senna, con graves daños en el morro tenía que ir directamente a boxes. Por su parte, Rosberg se tocaba con Grosjean y también tenía que pasar a visitar a sus mecánicos para reparar su monoplaza.

A todo esto, comenzaban dos carreras paralelas. La primera, que tenía como protagonista a Lewis Hamilton, que pronto cobró una sustanciosa ventaja sobre Raikkönen, que a su vez se destacaba del resto. La segunda tenía como actor principal a Sebastian Vettel, que en apenas siete vueltas ya había remontado 10 puestos y se situaba 15º, no sin antes llevarse un gran susto al tocarse levemente con Senna y perdiendo parte de su alerón delantero, aunque afortunadamente para el alemán, sin consecuencias.

Llegados a la novena vuelta, las cosas empiezan a serenarse en carrera hasta que sin motivo aparente, Nico Rosberg protagonizó uno de los accidentes más tontos y a la vez peligrosos del año. Sin una explicación aparente, el Mercedes se empotró contra la trasera del HRT de Narain Karthikheyan en el momento de adelantarle. El monoplaza del alemán se hacía añicos y además, debido a la virulencia del impacto, salió volando literalmente por encima de la cabeza del piloto indio, para acabar empotrado contra las protecciones.

Esto motivó la primera salida del Safety Car a pista durante seis vueltas, durante las cuales -en concreto, la vuelta 13ª- se produjo un hecho que podía haber dinamitado el campeonato y que tuvo como protagonistas a Daniel Ricciardo y a Sebastian Vettel. Mientras daban las típicas vueltas de volante para calentar los neumáticos, el australiano de Toro Rosso que rodaba justo por delante del alemán, frenó en seco y Vettel estuvo en un tris de llevárselo por delante. Afortunadamente para el alemán, viró a tiempo para no empotrarse contra el Toro Rosso pero su muy dañado alerón delantero -que pese a todo seguía sin darle problemas a Vettel– chocaba contra un poste indicador del borde de la pista y terminó de dañarse.

De esta manera, y aprovechando la estancia del coche de seguridad en pista, desde Red Bull optaron por una estrategia que, a la postre les dio un gran resultado. Jugándose el todo por el todo, los estrategas del equipo austríaco decidieron cambiar los compuestos duros que montó de inicio por unos compuestos blandos y tratar de ir a una parada y, de paso, le cambiaron su maltrecho morro al monoplaza del alemán. Este contratiempo supuso que todo lo que había remontado en estas primeras vueltas lo perdía pero, a cambio, al ir a una única parada, supondría que, como mínimo, las recuperaría a mitad de carrera e incluso, dado que su ritmo era buenísimo, podría incluso aspirar a algo más que acabar en la zona de puntos. Ahora bien, la duda estaba en saber si estas gomas aguantarían más de 40 vueltas.

En la vuelta 15 se relanzó la carrera, dejándonos más de lo mismo. Hamilton, a lo suyo con Kimi Raikkönen intentando seguir su estela pero mucho más rápido que Maldonado, que se volvía a encontrar con Alonso en su cogote y el resto de rivales del día de hoy. Paralelamente, Vettel tuvo la mala suerte de reincorporarse justo detrás de un hueso durísimo de roer como Grosjean y ambos entablaron una preciosa pugna en la que, tras varios adelantamientos sucesivos y correlativos, algunos francamente arriesgados, como el último con el que Vettel se desembarazaba definitivamente del francés.

Desde ese momento, comenzaba de nuevo la carrera para Vettel mientras que las cosas por la cabeza se apretaban especialmente entre el tercero y el quinto puesto. Alonso ya estaba literalmente encima de Maldonado, mientras que un renacido Webber también se apretaba justo detrás del asturiano. Incluso Button, que parecía haber encontrado el ritmo adecuado comenzaba también a acercarse al trío perseguidor de Hamilton y Raikkönen.

Sin embargo, como le pasó por ejemplo en Singapur, la suerte volvió a ser esquiva con Lewis Hamilton y cuando comandaba plácidamente la carrera a más de cinco segundos de Kimi, en la vuelta 20 su McLaren volvió a pararse, diciendo nuevamente adiós de forma prematura por quinta vez este año. En ese momento, Raikkönen decidió que no podía dejar pasar una oportunidad como aquélla y se lanzó en pos de la victoria. Con más ritmo que sus rivales y con Vettel aparentemente fuera de los puestos de privilegio, se marchó como un rayo de sus rivales, que bastante tenían con batirse entre sí. De hecho, en esa misma vuelta Fernando Alonso aprovechó un pequeño despiste de Maldonado para rebasarle, mientras que Webber también se le echaba encima al piloto de Williams.

En ese momento, Alonso decidió  no esperar a nadie y se marchó con relativa facilidad de sus dos perseguidores, aprovechando que Maldonado y Webber se habían declarado la guerra, hasta el punto que en la vuelta 24 el piloto australiano atacó al venezolano a la salida de una curva. El Williams aguantó la posición y el Red Bull, que trataba de rebasarle por el exterior, se tocó levemente con el monoplaza del venezolano, yéndose fuera tras un trompo sin consecuencias.

Fernando Alonso, abandonando boxes tras su única parada

Webber caía hasta la séptima plaza, justo por detrás de Felipe Massa y apenas un par de vueltas después, volvió a intentar una maniobra similar exactamente en el mismo lugar solo que con distinto protagonista aunque idéntico resultado. El brasileño resistió el ataque por el exterior del australiano y, de nuevo, el Red Bull se marchaba fuera. La diferencia estuvo en que al reincorporarse a pista, Webber lo hizo sin miramientos y Massa tuvo que frenar en seco para no chocar con él, trompeando entre una gran humareda. El problema estuvo en que además de ser rebasado por Webber, también lo fue por Vettel, que venía por detrás como un auténtico cohete, con un ritmo endiablado, incluso superior al ya de por sí endiablado ritmo de Raikkönen, en cabeza de carrera.

A partir de la vuelta 30 comenzó el decisivo baile en boxes, máxime cuando lo normal era que todos -incluyendo Vettel, que llevaba ya más de 15 vueltas con los compuestos blandos- fuesen a una sola parada. El problema estaba en que el alemán ya se había situado en una comodísima tercera plaza, ganándole incluso la posición a Alonso cuyos últimos giros antes de parar en la vuelta 28 ya apuntaban que las cosas no iban bien en Ferrari. Sin embargo, seguía flotando en el ambiente la duda de saber si, finalmente, las castigadas ruedas de Vettel podrían resistir hasta el final de la carrera, especialmente tras el tute sufrido durante toda la prueba porque, hasta ese  momento, no daban muestras de flaqueza.

Por su parte, Alonso sufrió mucho nada más salir de boxes porque, junto al problema de haber perdido el sitio con Vettel, pronto empezó a sentir el aliento de Button en su espalda. Los compuestos duros del McLaren se ajustaban como un guante mientras que el Ferrari no lograba dar con la tecla y perdía contacto con la cabeza y al mismo tiempo, tenía que zafarse de los ataques del británico que, durante dos o tres vueltas achuchaba de lo lindo al asturiano. Esto fue aprovechado de inmediato por Kimi Raikkönen y Sebastian Vettel, que ya era segundo, lograban marcharse.

Sin embargo, llegados a la vuelta 37 algo debieron ver en sus registros desde el muro de Red Bull porque Sebastian Vettel era llamado de inmediato a capítulo para cambiar nuevamente y con urgencia sus ruedas. Y es que la física tiene un límite y los compuestos blandos del alemán empezaron a hacer aguas.

Esta decisión, que aparentemente dejaba fuera del pódium a Vettel ya que cayó a la cuarta plaza y además bastante alejados del tercero, Jenson Button, fue a la postre decisiva porque en la misma vuelta que el teutón se reincorporaba a pista, inmediatamente detrás de él se estaba librando una batalla importante por la quinta plaza entre Grosjean, Di Resta, Pérez y Webber. Esta batalla que se había desatado apenas dos vueltas antes, tuvo el peor de los desenlaces.

Justo cuando el francés era atacado por Di Resta, Sergio Pérez decidió aprovecharse de la situación y en un ataque casi suicida adelantó primero a Grosjean e inmediatamente después al escocés de Force India. El mexicano, que entraba muy fuerte en la curva se tocó con Di Resta y se marchó fuera con tal mala fortuna que al reincorporarse se tocaba con Grosjean, y Webber, que venía por detrás, acababa empotrado contra el Lotus del galo, como ambos corredores fuera de carrera. Así que, de nuevo, el Safety Car tuvo que volver a la pista.

Esta circunstancia fue como un regalo divino para Vettel, que rodaba en cuarto lugar aunque muy lejos del tercero, Button y veía cómo de repente se compactaba de nuevo la carrera y, para más inri, tenía unas gomas nuevas a diferencia de sus rivales, que ya habían cambiado tiempo atrás sus neumáticos.  Sin embargo, al relanzarse la carrera en la vuelta 42, las cosas no cambiaron en exceso. Kimi Raikkönen volvía a poner pies en polvorosa mientras que Alonso, Button y Vettel se enzarzaban en una emocionante persecución que les mantuvo pegados en apenas un segundo de diferencia.

Pero cuando todo apuntaba a que Vettel, que venía con el cuchillo entre los dientes, acabase rápidamente con Button y se fuese a por Alonso, de repente se produjo algo inesperado. El Ferrari de Alonso comenzó a volar y tras cuatro vueltas rápidas consecutivas, no sólo logró dejar atrás al McLaren y al Red Bull que le precedían sino que además empezó incluso a hacerse presente la posibilidad de victoria. El finlandés a duras penas sí podía resistir el embate del español y, como si de fruta madura se tratase, la distancia de más de cinco segundos que tenía con respecto a Alonso se fue reduciendo vuelta a vuelta hasta llegar a prácticamente un segundo, a falta de un par de giros para el final.

Paralelamente, Button sufría el acoso de Vettel, que veía cómo sus opciones de acabar por delante de Alonso y darle un golpe moral importante se iban a pique. Pese a que durante varias vueltas el alemán no pudo con el británico de McLaren, en una maniobra propia de un campeón decidió jugarse el Mundial a una carta. Justo cuando parecía que Vettel había tirado la toalla, a falta de dos vueltas para el final, el piloto de Red Bull se tiró literalmente encima del McLaren en mitad de una curva y, en un arranque de genio. le adelantó de forma sorprendente y majestuosa por el exterior. Demasiado tarde para acercarse a Alonso pero al menos lograba un premio más que suficiente como para minimizar los daños con respecto al español y firmar una remontada épica.

Finalmente, pese a que Alonso lo intentó todo y, como decimos, llegó a ponerse a algo más de un segundo a falta de dos vueltas, Raikkönen decidió que aquélla era su fiesta y que no se iba a dejar arrebatar en el último momento un más que merecido triunfo por lo que apretó los dientes. Así pues, con una última vuelta espectacular, Kimi resistió el último ataque del español y, llegados a la última vuelta, todos decidieron que habían hecho mucho más que lo que se esperaba de ellos en un principio y dieron por bueno el resultado.

Lo mejor y lo peor del día

Lo mejor, la carrera en sí. Emocionante de principio a fin, nos ha dejado unas imborrables imágenes para el recuerdo de los aficionados de este deporte, así como la actitud ganadora de dos hombres que han luchado durante las 55 vueltas que ha durado el Gran Premio para luchar por el campeonato de este año.

Ni un pero en las carrera de Sebastian Vettel, que hoy ha sido capaz de llevar su monoplaza hasta sus últimos extremos y ha luchado contra todo y contra todos para remontar una prueba que, a priori, tenía más que perdida. Se ha visto beneficiado por algunas circunstancias de carrera, sí, pero eso no debería ser óbice para reconocer que hoy ha dado el do de pecho y hemos visto al gran campeón que es y que, sin duda, llegará a ser a poco que le acompañe su equipo.

Pero qué decir de Fernando Alonso. En un momento de madurez sencillamente inigualable -quizás el mejor de su carrera- hoy ha vuelto a demostrar que es capaz de llegar allí donde la mecánica no llega y ha hecho soñar incluso con la victoria a todos sus seguidores de dentro y fuera de España con un tercio final de carrera irrepetible. Pese a tenerlo todo en contra estas últimas dos carreras, no sólo no ha bajado los brazos sino que está vendiendo más cara que nunca su derrota y está haciendo sudar sangre a Vettel para ganarle el Mundial. Pocas veces podrá tener un rival tan duro y bravo como el español y, quizás por eso, pocos títulos podrán saberle mejor al alemán que el de este año si, como todo apunta, lo logra nuevamente.

Por último, grandiosa carrera de Kimi Raikkönen, que hoy ha estado rapidísimo y agresivo. A sus 32 años y en plena madurez, este año Kimi ha vuelto a ganar, superando con su trabajo y sus resultados todas las dudas de su fichaje, especialmente después de sus dos años de vacaciones pagadas en el mundo de los rallys y su última temporada en Ferrari, donde se ganó a pulso su reputación de indolente y frívolo.

Aun así, Iceman nos ha dejado una “perla” difícil de superar, muy significativa de su peculiar carácter. El finlandés, genio y figura hasta el final, mandó literalmente a paseo a sus mecánicos por radio -“Dejadme en paz, sé lo que estoy haciendo”, les dijo textualmente- cuando durante la vuelta 22 era informado de su situación en carrera.

Supo apretar cuando fue necesario, conservar cuando tuvo que hacerlo y ser agresivo en el momento justo el finlandés ha logrado para Lotus el justo colofón a una gran temporada, en la que desde el principio se mostró como su principal outsider  y al que sólo le faltaba una victoria como la de hoy para coronar su gran trabajo.

Un trabajo que ha logrado que nuevamente una marca mítica como Lotus haya vuelto a escribir su nombre en un Gran Premio, algo que no sucedía desde que Ayrton Senna lograse en junio de 1987 la última victoria en carrera para la escudería de Enstone.

Lo peor, sin duda, ha tenido un nombre propio: Mark Webber. Mucho se esperaba hoy del australiano, toda vez que iba a tener la responsabilidad de llevar al Red Bull a lo más alto y como tapón para Alonso, a la espera de la machada de Vettel. Sin embargo, la carrera del piloto de piloto australiano ha sido sencillamente para olvidar.

Estuvo muy gris toda el tiempo que estuvo en pista, tras una salida lamentable en la que no sólo no pudo con el asturiano sino que encima se vio rebasado por Raikkönen. Además, Webber se vio envuelto en dos incidentes casi consecutivos y en el mismo lugar, aunque sin consecuencias afortunadamente para él -pese a que fueron estudiados por los comisarios durante la carrera- que le privaron de luchar por el pódium. Pero es que además, cuando mejor parecía rodar se vio envuelto en un tumulto con Grosjean y Pérez que le mandó nuevamente a casa con las manos vacías.

Otro que está en horas bajas es Sergio “Checo” Pérez. El mexicano parece haber perdido el norte desde que se hizo público su fichaje por McLaren para el próximo año y lleva dos carreras consecutivas abandonando por errores impropios de alguien como él. De nuevo, muy acelerado y sobreexcitado, hoy ha estado torpe y además imprudente. Su maniobra, excesivamente arriesgada, con Di Resta y Grosjean le ha hecho acreedor de un Stop & Go por causar un accidente. Finalmente y pese a que logró acabar la carrera, lo hizo fuera de los puntos, en un discretísimo 15º lugar.

Tampoco se puede decir de Pastor Maldonado que haya sido hoy su mejor día. Pese a su gran calificación de ayer, el piloto de Williams sigue sin trasladar a la carrera sus grandes dotes para rodar a una vuelta que muestra a menudo en las jornadas de los sábados. En este mismo sentido, de hecho, ayer mismo su equipo hizo pública una nota -que si no era un ultimátum, al menos lo parecía- en la que instaban a Maldonado a concretar en resultados sus buenas calificaciones.

Sin embargo, hoy no ha sido una excepción. No sabemos por qué pero a medida que fue avanzando la carrera se fue apagando y, tras ser rebasado por Alonso, acabó siendo superado por Button. Incluso su compañero Bruno Senna, que sufrió un golpe al inicio de la carrera fue más rápido que él. Finalmente acabó quinto y en tierra de nadie, pero su carrera ha estado a años-luz de lo que fue su rendimiento de ayer sábado en los entrenamientos oficiales.

Clasificación de carrera y del Mundial

Después de 55 emocionantísimas vueltas y casi dos horas de carrera, el GP de Abu Dhabi nos dejó los siguientes resultados:

1º) Kimi Raikkönen (Lotus), en 1h 45′ 58”

2º) Fernando Alonso (Ferrari), a 0,8”

3º) Sebastian Vettel (Red Bull Renault), a 4,1”

4º) Jenson Button (McLaren Mercedes), a 7,7”

5º) Pastor Maldonado (Williams Renault), a 13”

6º) Kamui Kobayashi (Sauber Ferrari), a 20”

7º) Felipe Massa (Ferrari), a 22,8”

8º) Bruno Senna (Williams Renault), a 23,5”

9º) Paul Di Resta (Force India Mercedes), a 24,1”

10º) Daniel Ricciardo (Toro Rosso Ferrari), a 27,4”

Kimi Raikkönen, en el momento de recibir el merecido banderazo a cuadros al finalizar la carrera

Gracias a la remontada espectacular de Sebastian Vettel, los daños que se preveían en el seno del equipo Red Bull han sido mínimos y sus aspiraciones por el título permanecen prácticamente intactas. De esta forma, Vettel sigue liderando una semana más el Mundial de Pilotos, con 255 puntos.

Alonso se acerca un poco más al alemán y se sitúa apenas a 10 puntos de éste, con 245 puntos y con todas las opciones para seguir en la brecha. Por su parte, en tercer lugar se encuentra el ganador de hoy, Kimi Raikkönen, que tras el abandono de Hamilton parece haber confirmado esta plaza de cara al final de la temporada, con 198 puntos, muy lejos ya de Mark Webber y del propio Hamilton, que con 167 y 165 puntos, respectivamente, quedan rezagados del finlandés en la lucha por la tercera posición final.

En lo referente al Mundial de Constructores, el equipo Red Bull tiene ya prácticamente asa y media de la copa que les acredita como vencedores por tercera vez consecutiva de este campeonato, con 422 puntos. Por su parte, Ferrari está en segundo lugar con 340 puntos mientras que McLaren, que sólo ha podido sumar los 12 puntos de Jenson Button tras el enésimo abandono de un monoplaza del equipo de Woking, se aleja de los de Maranello, con 318 puntos.

GP de Canadá: Sorprendente victoria de Button en una muy accidentada y lluviosa carrera


Absolutamente demencial la carrera vivida hoy en el Circuito Gilles Villeneuve de Montreal, en la que tras prácticamente cuatro horas y una larguísima suspensión incluida, el británico Jenson Button ha conseguido hoy la que, probablemente, haya sido su más meritoria y trabajada victoria en toda su trayectoria deportiva. Inmediatamente detrás del piloto de McLaren le ha precedido Sebastian Vettel, que hoy ha demostrado que es humano cometiendo su primer error en carrera esta temporada. Por su parte, el tercero en discordia ha sido Mark Webber, tras una gran remontada.

Análisis de la carrera

La carrera de hoy, imprevisible desde el inicio, ha venido marcada por un aguacero sin precedentes en la historia de los distintos Grandes Premios disputados en Canadá. Esto ha motivado infinidad de incidencias, toques y errores humanos (algunos garrafales) que han hecho del Safety Car un compañero casi inseparable durante todo el desarrollo de la prueba.

El Safety Car, protagonista involuntario durante casi toda la carrera

En un Gran Premio para el que las previsiones meteorológicas anunciaban lluvias moderadas, ni el más pesimista pudo (ni supo) prever el tremendo temporal de agua que pudo caer durante las dos primeras horas sobre Montreal. De hecho, este aguacero fue de tal calibre que. ante la imposibilidad de hacer una salida normal, ésta tuvo que darse de forma lanzada con el Safety Car. Esta situación se mantuvo prácticamente inalterada durante casi el primer tercio de la carrera hasta que pasados tres cuartos de hora del arranque, los comisarios decidieron parar de forma provisional la carrera.

Sin embargo, durante el poco tiempo en que se pudo correr en ese primer tramo de la carrera dio tiempo a ver cómo Lewis Hamilton, muy agresivo en pista, apenas transcurridas cinco vueltas tenía un primer altercado con Mark Webber, para acabar triturado contra el muro, poco tiempo después, por su compañero Button, de modo que el Safety Car tenía que volver a pista.

A todo esto, la lluvia no dejaba de caer y por eso los estrategas de Ferrari, en una extraña decisión, mandaron a boxes a Alonso para que cambiara a neumáticos de lluvia intermedia. Sin embargo, la lluvia empezó a arreciar de forma espectacular, haciendo totalmente infructuosos los esfuerzos del asturiano para mantenerse dignamente en pista, teniendo que entrar rápidamente a cambiar nuevamente de ruedas y optar por unas de lluvia extrema. El resultado no pudo ser peor ya que el piloto español, que había hecho junto a Massa unos entrenamientos sensacionales, calificando segundo y tercero respectivamente, pasaba de golpe y porrazo a ocupar la octava plaza.

Sigue leyendo “GP de Canadá: Sorprendente victoria de Button en una muy accidentada y lluviosa carrera”