Hennessey Cherokee HPE800 Twin Turbo Jeep: Una bestia para todos los terrenos


La firma estadounidense Hennessey Performance, especialista en la modificación de super coches para convertirlos en auténticos monstruos del asfalto, acaba de dar una nueva vuelta de tuerca con su última creación. Se trata del Hennessey Cherokee HPE800 Twin Turbo Jeep, que no es otra cosa que la transformación de un Jeep Grand Cherokee SRT8 en una verdadera bestia, que dejaría en pañales incluso a todo un Ferrari 458 Italia.

El fabricante texano ha partido del ya de por sí poderosísimo propulsor 6.4 litros para transformarlo en un impresionante motor de 7.0 litros biturbo, que convierte los 431 CV de potencia del motor de serie en un mero juego de niños, al lado de los 805 CV que es capaz de ofrecer ahora, junto a un par motor, absolutamente “galáctico”, de 1.043 Nm.

De esta manera, esta bestia parda del asfalto es capaz de dejar en nada unos casi inmejorables datos de rendimiento ofrecidos por su “primo” de serie y que quitan el hipo sólo de leerlos. Con una aceleración estratosférica, capaz de pasar de 0 a 100 kms/h en apenas 3,1 segundos, este motor puede superar sin problemas los 300 kms/h, moviendo las más de dos toneladas de peso del vehículo con la misma ligereza que lo haría el propulsor de un Lamborghini Gallardo.

De hecho, en la prueba tradicionalmente conocida como el “Cuarto de Milla”, consistente en recorrer desde parado una distancia cercana a los 400 metros, los resultados del Hennessy Cherokee son espectaculares, al cubrir esa distancia en apenas  10,7 segundos a una velocidad de 201 kms/h, un registro al alcance de muy pocos superdeportivos en el mundo hoy en día.

Por su parte, esta versión especial viene repleta de detalles que le convierten en una pieza casi de coleccionista. Así pues, combina el lujo y la comodidad de un interior en cuero (totalmente personalizado) y un volante recubierto de Alcántara, con una serie de modificaciones de una deportividad superlativa, tales como un sistema de transmisión mejorada, actualización del convertidor de par, frenos Brembo en las cuatro ruedas, un sistema de suspensión más bajo y deportivo, llantas de aleación ligera, spoiler delantero de fibra de carbono y un largo etcétera, con el fin de que la conducción de esta bestia sea lo más segura posible.

La única pega es que sólo 24 afortunados podrán disfrutar de esta pieza casi exclusiva y a un precio igualmente exclusivo: 235.000 dólares estadounidenses (aprox. unos 180.000 euros), muy alejados de los 83.000 euros del precio base del Jeep Grand Cherokee SRT8, del que trae origen.