Un Ferrari 250 LM del año 1964, subastado por más de 14 millones de dólares


El mundo del coleccionismo automovilístico no deja de sorprendernos y demuestra que este sector está en pleno auge y, sobre todo que  esto de la crisis no afecta a determinados bolsillos, especialmente a los más pudientes.

Un Ferrari 250 LM de 1964, subastado por 14 millones de dólares en Sotheby's
Un Ferrari 250 LM de 1964, subastado por 14 millones de dólares en Sotheby’s

Subasta tras subasta, estas joyas clásicas sobre ruedas pulverizan registros, alcanzando cotizaciones incluso superiores a los de muchas obras de arte, de modo que cuando el mazo cae sobre la mesa, los coches clásicos no sólo no pierden valor sino que se adjudican por auténticas fortunas a sus flamantes nuevos propietarios.

El último ejemplo de esta desmesura nos llega desde Nueva York, donde la conocida casa de subastas Sotheby’s acaba de firmar la venta de un maravilloso Ferrari 250 LM V12 de 320 CV Carrozzeria Scaglietti, del año 1964 por la nada desdeñable cifra de 14,3 millones de dólares (algo más de 10,5 millones de euros). Esta unidad, la número 24 de una producción de tan solo 32 unidades, tiene como valor añadido el título de campeón de las 24 Horas de Daytona del año 1968 

Esta abultada cifra supone el récord absoluto en cuanto a precio de venta para un coche de estas características, superando incluso la más optimista de las expectativas por la organización para este vehículo.

Se desconoce la identidad del afortunado adjudicatario de la venta, que pujó por teléfono, pero sí se conoce la intrahistoria del coche, algo que le hace aún más exclusivo. Se sabe que el último dueño del multimillonario coche era un coleccionista japonés. Hasta ahí todo más o menos normal. Sin embargo, su primer propietario lo utilizó como coche de carretera en California.

Fue unos pocos años más tarde cuando su siguiente propietario, un acaudalado ciudadano ecuatoriano, decidió darle un uso más acorde a sus características y lo apuntó para correr las 24 horas de Daytona, donde finalizó primero de su categoría y octavo en la clasificación general.

Como dato anecdótico, decir que en la misma sesión, Sotheby’s subastó otras tantas joyas sobre ruedas. La más importante fue un Talbot-Lago T150-C del año 1938. Una pieza única cuya carrocería fue realizada en su día por Figoni e Falaschi, y que se adjudicó por 6,5 millones de dólares.

Otra de las piezas únicas de colección que se adjudicó esa tarde fue un fastuoso Ferrari 250 GT SWT de 1959, plateado y con carrocería Bertone, que se vendió por 6,45 millones de dólares y un Maserati de 1955. adjudicado por algo más de cuatro millones de dólares.

Por úlitmo, se subastó un Pegaso z-102 que había sido exhibido en el salón del motor de París en 1954 y carrocería de Saoutchik, cuyo precio alcanzó los 725.000 dólares.

Sale a subasta el coche de «Casablanca» por 370.000 euros


La relación entre el mundo del cine y el automóvil ha sido tradicionalmente muy estrecha, a lo largo de la historia del Séptimo Arte.

A subasta el Buick Phaeton de la película Casablanca
A subasta el Buick Phaeton de la película Casablanca

De hecho, muchas de las mejores historias del mundo del celuloide han tenido una íntima relación con el mundo de las cuatro ruedas.

Sin embargo, si hay un coche famoso en la historia del Cine, ése es el Phaeton Buick Limited 81C convertible de 1940 con el que Humphrey Bogart e Ingrid Bergman viajaban al aeropuerto en la mítica película “Casablanca”, una película considerada como una de las 10 mejores de la historia.

Pues bien, esta auténtica pieza única de la industria norteamericana va a salir a subasta el próximo 25 de noviembre y lo hará a través de la casa de subastas Bonhams.

Según la descripción ofrecida por dicha casa de subastas, este vehículo cuenta con un motor de ocho cilindros, transmisión manual con volante a la izquierda, 42.000 kilómetros oficiales recorridos y chasis número 82827860. Además, su exterior de color marrón e interior, aunque con algún leve desperfecto, se encuentra en su estado original

El famoso Buick Phaeton en un fotograma de la película
El famoso Buick Phaeton en un fotograma de la película

Lo mejor de todo es que esta joya sobre ruedas estaría lista para echar a andar hoy mismo, ya que, como la propia casa indica, su motor ha sido recientemente revisado.

El precio inicial estará en torno a los 370.000 euros, aunque mucho nos tememos que aquel afortunado –y adinerado- coleccionista que quiera hacerse con él, tendrá que rascarse bastante más el bolsillo porque ni mucho menos se adjudicará a ese importe.

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A subasta los coches de la serie Breaking Bad


Aprovechando el final definitivo de la exitosa -y premiadísima- serie norteamericana Breaking Bad, la productora de la misma va a sacar a subasta, entre otros muchos productos, algunos de los coches más representativos de la citada serie, según informa la web Periodismo del Motor

Pontiac Aztek de 2001 de Walt White
Pontiac Aztek de 2001 de Walt White

En el catálogo, disponible en la web de subastas Screenbid figuran no sólo el ya inolvidable y destartalado Pontiac Aztek del 2001 de color claro, convertido en compañero inseparable de fatigas del químico Walt White sino también el Jeep Grand Wagoneer rojo y madera de 1991 de Skyler, la sufrida esposa del protagonista.

También podremos encontrar el vetusto Chevrolet Montecarlo del ’68 de Jesse Pinkman, el alter ego del profesor White y que tanto juego dio, especialmente en las primeras dos temporadas, e incluso el flamante Volkswagen New Beetle de 2006, propiedad de Marie Schrader, hermana de Skyler y cuñada de White.

Asimismo, hay hueco para el Toyota Tercel 4WD rojo de 1986 con el que Pinkman reemplazó su Chevrolet Montecarlo o el pick-up Ford F-250 de los años 80, pintado con los colores de la empresa Vamonos Pest Control, perteneciente a la empresa tapadera de White.

Por si fuera poco, tenemos la posibilidad de pujar incluso por el viejo Cadillac DeVille Sedan del ’77, con el que el veterano químico se mueve en algunos episodios de la quinta y última temporada de la serie.

Toyota Terce 4WD de1986 perteneciente a Jesse Pinkman
Toyota Terce 4WD de1986 perteneciente a Jesse Pinkman

Lo asombroso es que en esta subasta se pondrán a la venta no sólo estos coches, sino un montón de artículos más que tuvieron mayor o menor protagonismo en las cinco temporadas que la serie ha estado en pantalla y, curiosamente, los coches no son los artículos del catálogo que saldrán a la venta con un precio mayor.

Es más, dado que los coches se encuentran en el mismo lamentable estado que se pudo ver a través de la pequeña pantalla, por algo más de 1.000 dólares como precio de arranque, podríamos llevarnos a casa, por ejemplo, el Pontiac Aztek de Walt White y por algo más de 2.500 dólares, el Chevrolet de Jesse Pinkman. De hecho, sólo el New Beetle azul metalizado de la cuñada de White –el que se encuentra en un mejor estado- tiene un precio de salida importante (10.000 dólares).

Un precio bastante inferior, por ejemplo, a los 16.250 dólares con los que sale a la venta la dentadura de plata de Tuco el narcotraficante protagonista o los 1.700 dólares del traje aislante de Walt White, con el que el astuto químico elaboraba sus “productos”.

Sin duda una oportunidad de oro para coleccionistas y fans de la serie, máxime si tenemos en cuenta que nos habremos llevado a nuestro garaje un pedazo de la historia de la televisión.

Jeep Grand Wagoneer de 1991 de Skyler White
Jeep Grand Wagoneer de 1991 de Skyler White

Subastado en más de 20 millones de euros el Mercedes W196 de Fangio


A determinados coches clásicos les ocurre como a las grandes obras de arte y, a diferencia del resto de coches, lejos de devaluarse, su valor se incrementa a medida que pasa el tiempo.

Mercedes W196
Juan Manuel Fangio, a bordo del Mercedes W196 durante el GP de Alemania de 1954

Eso es lo que le ha ocurrido a un vetusto Mercedes-Benz W196, que ha sido subastado este fin de semana en Goodwood, por la nada despreciable cifra  de 17,5 millones de libras (aproximadamente 20 millones  de euros), durante la celebración de la vigésima edición del famoso Festival de la Velocidad de dicha localidad británica.

Dicho así puede resultar una barbaridad pero hay que ponerlo en su contexto, dado que el vehículo subastado no es mi más ni menos que el monoplaza que llevó al mítico Juan Manuel Fangio a ganar el segundo de sus cinco campeonatos mundiales de Fórmula 1 en 1954 y con los que logró vencer en los Grandes Premios de Alemania y Suiza de aquel año. Este coche también fue pilotado por Karl Kling, compañero de equipo del piloto argentino, en el GP de Italia de 1955 en Monza, aunque en aquella carrera sufrió una avería en la caja de cambios.

El coche fue subastado por la casa británica Bonhams, y fue adquirido por un comprador privado que presentó su puja por teléfono. Se da la circunstancia que éste es el primer –y hasta la fecha único- Mercedes-Benz W196 que cae en manos privadas y el único con el que se han ganado dos Grandes Premios de Fórmula 1. «Se trata de una pieza de joyería mecánica fabricada a mano», aseguró un portavoz de Bonhams.

Aun así y pese a lo desmesurado de su precio, el récord absoluto sigue en poder de un Ferrari GTO de 1964, vendido el año pasado por 28 millones de euros.

Imagen de la subasta del Mercedes W196 de Fangio
Imagen de la subasta del Mercedes W196 de Fangio

Subastado el primer Batmóvil por 4,2 millones de dólares


batmobile

De todos los superhéroes que hemos podido ver en la gran pantalla, hay uno que destaca por encima de todos, entre otras cosas, por su aspecto y, sobre todo, por su vehículo. Nos referimos a Batman, cuyo principal elemennto distintivo en todas sus películas ha sido el Batmóvil. Un vehículo lujoso y sofisticado que en cada entrega, gana en espectacularidad y sofisticación. Sin embargo ninguno tiene el sabor especial y el glamour de haber pasado a la historia como el primer Batmóvil que pudimos ver en su primera película.

Pues bien, casi 50 años después su constructor y hasta la fecha único propietario, el norteamericano George Barris decidió subastarlo. Un vehículo que, además de estar en un estado de conservación impresionante y pese a ser creado en principio para una película, fue homologado en su día y por tanto, podría circular sin problemas por la calle.

Finalmente, hace unos días la subasta se celebró en la localidad de Scottsdale (Arizona) con la mediación de la prestigiosa empresa Barrett-Jackson, especialista en subastas de vehículos clásicos, entre los que decidió incluir este primer Batmóvil. Tras varias pujas, el precio se cerró en la nada despreciable cantidad de 4.200.000 dólares (en torno a 3.000.000 de euros) y su nuevo dueño es ya el multimillonario norteamericano Rick Champagne, fan declarado de la saga.

Este coche tiene una intrahistoria ciertamente particular. Fue construido tomando como base un Lincoln Futura 55, un curioso prototipo que Ford le encargó fabricar a su filial Lincoln, en colaboración con el carrocero italiano Ghia. De sus líneas de diseño salió un vehículo de aspecto futurista y estrafalario, tremendamente potente para la época, con un motor 3.0 V8 y seis litros de cilindrada. Un coche cuyas dimensiones absolutamente descomunales (5,80 metros de largo y 2,13 metros de ancho), le hacían prácticamente inviable para el tráfico diario.

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Lincoln Futura 55, el coche que sirvió de base para el primer Batmóvil de la historia

El coche, cuyo coste se estimó en 250.000 dólares de la época, nunca pasó a producción por razones obvias, pero tuvo bastante éxito entre el gran público, ya que aparte de que fue exhibido en distintos showrooms de aquellos años, incluso llegó a salir en algunos de los programas de TV más famosos de la época como el mítico  Show de Ed Sullivan o el Show de TV de Dave Garroway. Hasta participó en el rodaje de la película «It started with a kiss» (curiosamente grabada en Madrid) en el año 1959.

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Sebastien Loeb subastará uno de sus monos a favor de UNICEF


El piloto del equipo Citroën y nueve veces Campeón del Mundo de Rallyes, el francés Sebastien Loeb, ha decidido donar uno de sus monos de competición por una buena causa: ayudar a los niños más necesitados del mundo.

Para ello el megacampeón mundial subastará el próximo día 29 de noviembre a través de eBay uno de sus bienes más preciados, como es parte de su propia “ropa de trabajo”. El mono, que irá autografiado tendrá un precio de salida de 300 euros y el dinero que se recaude estará destinado al Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF).

Esta acción se enmarca en una iniciativa del diario ABC, en la que el decano de la prensa madrileña subastará varios objetos míticos a favor de la citada ONG infantil y, de entre  todos ellos, uno de los productos estrella será el mono del campeonísimo francés.

A la venta en Internet el Ferrari F599 siniestrado por Cristiano Ronaldo en 2009


Según revela la publicación francesa Autoplus, el Ferrari F599 GTB que el futbolista portugués Cristiano Ronaldo siniestró el año 2009 ha sido puesto a la venta  en Internet.

El vehículo, que no fue declarado siniestro total sino que, como informa el propio vendedor, está aún en condiciones de ser reparado, se encuentra a la venta en el portal de subastas eBay por un precio de salida de 50.000 euros. El vehículo, que apenas contaba con tres semanas de vida y 3.099 kilómetros a sus espaldas, es propiedad en estos momentos de un profesional de componentes de automóviles radicado en Duppigheim, localidad situada al este de Francia.

Para dar más verosimilitud a la venta, los posibles compradores (mitómanos o no, puesto que este coche nuevo cuesta más de 300.000 euros) el vendedor, entre otras cosas, ha publicado fotos del accidente así como una copia de los documentos del vehículo en los que figura el nombre del astro portugués. Además dice contar con toda la documentación técnica del coche en cuestión, para aquellos que deseen más información del “producto”.

El jugador portugués estrelló su Ferrari cuando circulaba a gran velocidad contra chocar contra una valla situada bajo un túnel cercano al aeropuerto de Manchester, en la época en la que era jugador del Manchester United. El vehículo quedó destrozado, sufriendo especialmente daños en la parte delantera de su vehículo y el luso decidió deshacerse de él.

Afortunadamente, Cristiano Ronaldo salió ileso del aparatoso incidente y, aunque se rumoreó en su momento que la Policía iba a imputarle algún tipo de delito por conducción temeraria, finalmente la cosa quedó como estaba y el portugués aprovechó el accidente para cambiar de coche con toda normalidad. Pero así, en confianza, ganando el dineral que él gana, decidme  ¿quién de vosotros no lo haría?

11 millones de dólares por el sueño de tener un Ford GT 40 de 1968


Para algunos, el término «crisis» es una palabra que no existe en su vocabulario. Y debe haber muchas personas así, al menos en EE.UU. porque apenas unos días después de que un ciudadano anónimo -pero inmensamente rico- pagase 11 millones de dólares por un Ferrari en una subasta, de la mano de los compañeros de Periodismodelmotor.com nos llega la noticia de que, en otra subasta celebrada en territorio norteamericano, otro distinguido ciudadano se ha dejado una cifra similar, en torno a los 11 millones de dólares, en la adquisición del Ford GT 40 P1074 del año 1968 y que un día condujo el desaparecido actor estadounidense Steve McQueen.

Un coche legendario, además, en la vida real pues se alzó con el triunfo en la famosa prueba francesa en cuatro ediciones consecutivas, entre los años 1966 y 1969 y supuso el fin de la hegemonía de Ferrari en las pruebas de resistencia, en las que La Scuderia no conocía la derrota desde el año 1960. Y en la que nunca más ha vuelto a ganar desde entonces, dicho sea de paso.

Aquel coche, una auténtica bestia parda para la época, contaba con un motor v8 longitudinal de 4,7 litros de cilindrada, que podía alcanzar los 320 kms/h, sin duda todo un hito en las mecánicas de aquellos tiempos. Además, es un coche con mucha historia y mucha leyenda detrás de él. De hecho, se cuenta que su creación surgió como la respuesta de Henry Ford II a una presuntamente frustrada compra de Ferrari por parte de la marca del óvalo.

Al parecer, en la primavera de 1963 y a través de un intermediario europeo, el patriarca del fabricante de Detroit tuvo conocimiento de un rumor que decía que Enzo Ferrari estaba interesado en vender Ferrari a Ford Motor Company. Según se ha podido conocer después, Ford llegó a gastarse varios millones de dólares en auditorías sobre los activos de fábrica de Ferrari. Incluso hubo negociaciones formales entre ambas compañías.

Sin embargo, y cuando el acuerdo parecía sellado y rubricado, Enzo Ferrari recapacitó y, en una decisión sin precedentes, decidió que no podía dejar ir la compañía que llevaba su nombre y renunció a la venta. En ese momento, Henry Ford II, enfurecido, dio la orden a su división de carreras para encontrar alguna compañía que pudiese ayudarles a crear un coche capaz de vencer a Ferrari en carreras de larga duración, donde su poder era casi hegemónico.

Para ello se puso a trabajar con algunas marcas especializadas en la alta competición como Lotus, Lola o Cooper y de dicha colaboración, surgió el Ford GT 40, que como decimos, marcó un antes y un después en las 24 Horas de Le Mans al lograr vencer de forma consecutiva las ediciones de 1966, 1967, 1968 y 1969, de la mano de pilotos consagrados como Jackie Ickxx o Bruce McLaren, entre otros.

Por último, decir que el Ford GT 40 es actualmente una pieza de coleccionista extremadamente cara y difícil de encontrar ya que se construyeron muy pocos vehículos y además, son pocos los que se encuentran en un estado decente de conservación. Sí que se han elaborado algunas réplicas, algunas tomando como base piezas originales, pero absolutamente devaluados en comparación con los «de verdad», como el que hoy nos ocupa, e incapaces de hacer sentir lo que sintieron aquellos míticos pilotos en la década de los 60.

Tal vez por eso haya que recurrir a ese viejo refrán que decía que «La buena vida es cara. Hay otra más barata, pero no es vida». ¿Que no os lo creéis? Mirad el vídeo y veréis…

Pagan 11 millones de dólares por un Ferrari California 250 LWB Spider Competizione en Pebble Beach


El Pebble Beach Concours D’Elegance, el tradicional certamen de elegancia automovilística que todos los años por estas fechas tiene lugar en la localidad californiana de Pebble Beach nos ha dejado este pasado fin de semana una marca difícilmente alcanzable en lo que a subastas de coches clásicos se refiere.

Así pues, como ha venido ocurriendo desde 1990, este concurso -que es cita obligada para el diseño y la clase automovilística en los EE.UU- se cerró con una subasta de coches clásicos organizada por la prestigiosa firma Gooding & Company, en la cual se cumplieron sobradamente todas las expectativas depositadas por la organización, al venderse y a unos precios estratosféricos, todos los coches que salieron a subasta.

De todos los vehículos subastados hay que decir que Ferrari se llevó la palma ya que dos de los coches presentados, en concreto un Ferrari GTO 288 de 1985 y un Ferrari Spider MM 340 del año 1953 lograron ser adjudicados a sendos coleccionistas anónimos por unos precios exorbitantes: un millón y 4,5 millones de dólares, respectivamente.

Sin embargo, la verdadera joya de la corona de la subasta fue otro vehículo, también de la marca del Cavallino Rampante, que logró pulverizar todos los registros habidos y por haber, demostrando que el sector del coleccionismo atraviesa sin duda por uno de sus mejores momentos. Nos referimos a un flamante Ferrari California 250 LWB Spider Competizione del año 1960 que fue vendido por la friolera de 11 millones de dólares a un coleccionista privado.

El por qué del pago de este desmesurado precio puede venir por la rareza de este coche, del que tan sólo se construyeron nueve unidades, destinadas íntegramente para la competición. También su revolucionario chasis, elaborado en aluminio y su motor Tipo 128 de 12 cilindros en V y 240 CV, así como su extraordinaria elegancia, han tenido su parte de culpa para que este mismo modelo fuese el coche más caro subastado en el año 2010, por 7,2 millones de dólares.

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A la venta el Volkswagen Golf de Angela Merkel


Una vez más, los mitómanos y fanáticos de todo tipo de artículos pertenecientes a famosos de cualquier signo y condición vuelven a estar de enhorabuena, especialmente si lo que buscan son coches que un día pertenecieron a algún personaje relevante.

Aun así, no es menos cierto que el coche que ahora está siendo objeto de subasta en eBay no es precisamente el que más glamour pueda despertar entre el gran público.  Se trata de un modesto Volkswagen Golf II blanco de tres puertas y apenas 51 CV.

Sin embargo, el encanto de este coche está en que su anterior propietaria no fue otra que la actual canciller alemana Angela Merkel entre los años 1990 y 1995. Al menos así se desprende de la documentación que acompaña al coche, para acreditar la verdadera titularidad del vehículo.

Lo que resulta curioso es que su dueña, nativa de la desaparecida Alemania del Este y por tanto, poco dada a los lujos,  ya desempeñaba una labor importante en el Gobierno alemán (en concreto era Ministra de Juventud y Familia en aquellos años) y lejos de usar vehículos oficiales, se desplazaba en su modesto Volkswagen Golf con asiduidad.

El caso es que esta subasta, como ocurrió con otro Volkswagen Golf famoso igualmente subastado -en concreto el perteneciente al Papa Benedicto XVI– ha despertado un interés inusitado. De momento ya constan 168 pujas y el precio del vehículo se ha disparado hasta los 130.000 euros y todavía quedan cuatro días para el cierre de la subasta.