Primera victoria de Kimi Raikkonen el mundo de los rallyes


Por primera vez desde que hace medio año el finlandés Kimi Raikkonen decidiera sustituir el glamour y la fama de la Fórmula 1 por el mundo de los rallyes, con desigual fortuna dicho sea de paso, nunca habíamos podido ver a Iceman en lo alto del pódium.

Lamentablemente para el campeón finlandés la prueba en la que se proclamó vencedor no se trataba de ninguna carrera puntuable para el Campeonato del Mundo de WRC sino que en esta ocasión se trató de algo menos trascendente pero sin duda bastante divertido y curioso…y tremendamente espectacular.

Así pues, recientemente se ha disputado en la localidad austríaca de Erzberg, la tradicional Red BullHare Scramble, una espectacular prueba de motocross extremo, donde los mejores pilotos del mundo deben sortear el Gigante de Hierro, una mina de hierro a cielo abierto con tierra pesada, rocas peligrosas y trepadas asesinas. De hecho, cada año suelen iniciar la prueba en torno a 1.000 pilotos y sólo consiguen completarla no más de 30.

Pues bien, en dicha prueba hay una etapa especial llamada el Rodeo de Ertzberg, en la que Kimi se proclamó vencedor en  un duelo espectacular contra el polaco Taddy Blazusiak, otro reputado miembro de la gran nómina de pilotos patrocinados por la conocida marca de bebidas energéticas.

Sin embargo, lo peculiar de este duelo estuvo no sólo en el recorrido de la prueba, el citado Gigante de Hierro, sino en que el rival a batir, el citado Taddy Blazusiak, no iba a bordo de ningún coche de rallyes sino de una KTM de enduro, con la que el polaco había ganado el Red Bull Hare Scramble los últimos años.

Por tanto se trataba de un duelo desigual, en el que las máquinas no podían ser más diferentes. Por un lado, el  Citroën C4 WRC de Kimi, con sus 1.230 kilogramos, 300 CV y su aceleración de 0 a 100 kms/h en poco más de cuatro segundos. Por otro, la menuda KTM de Taddy, que pesa sólo 122 kilogramos,  71 CV y que necesita algo más de tiempo para coger velocidad.

Pero lo mejor, sin duda, el premio para el ganador. Nada de premios en metálico ni grandes reconocimientos ni honores públicos. Tan sólo el mero honor de la victoria…y ver con satisfacción como el rival lava a mano el vehículo del ganador.

Kimi Raikkonnen, vencedor en la Red Bull Hare Scramble 2010

Sin embargo, lo que se presumía que iba a ser un paseo militar para Kimi, merced a la agilidad de la KTM así como a la destreza a los mandos de la moto de un piloto tan experimentado como Blazusiak, se llegó a una igualdad absoluta en la prueba. Sólo al final, después de un comienzo estrecho y revirado, el camino se abrió y se convirtió en más rápido, lo que supuso ventaja para el coche de rally en la meta.

Al final, Kimi venció por poco más de 25 segundos, ante el delirio de los más de 30.000 personas allí reunidos y el polaco tuvo que cumplir lo pactado y acabó lavando el Citroën de su rival.

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