Reliant Robin: ¿Lo barato es caro?


Existe en el Reino Unido la posibilidad de conducir una serie de vehículos que, aparte de tener la peculiaridad de contar sólo con tres ruedas, conllevan un enorme ahorro en su fiscalidad con respecto a los vehículos digamos, “normales”, de modo que sus poseedores pagan las tasas e impuestos que soportan las motos y no los coches.

Sin embargo, viendo el enorme calvario que pasaron los probadores del programa Top Gear a los mandos de un pequeño Reliant Robin, cuando se trata de gente acostumbrada en teoría a manejar con soltura superdeportivos de más de 500 CV y a circular a más de 400 kms/h, nos hace dudar si realmente el ahorro que supone tener uno de estos coches compensa, en comparación con las horas de taller de chapa que luego van a necesitar a poco que nos descuidemos.

No os perdáis el vídeo y estoy seguro de que os haréis después la misma pregunta…

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Finlandia tiene algo especial


No, no es una parodia de aquella canción de Los del Río, sino una verdad como un templo, el menos desde el punto de vista del automovilismo de competición.

Y es que algo de especial ha de haber en ese país nórdico que ha hecho que, históricamente y en proporción, sea el que más grandes pilotos, muchos de ellos campeones del mundo, ha venido aportado en todas las categorías del automovilismo, sobre todo en Fórmula 1 y en los rallyes, especialmente esta última.

De hecho ya veíamos ayer cómo las gastaba Kalle Rovanpera, que con apenas 8 añitos de edad era capaz de hacer auténticas diabluras al volante sobre nieve y tierra.

En la memoria de todos están esos grandes pilotos de Fórmula 1 como Keke Rosberg (campeón del mundo en 1982),  Mika Häkkinen (campeón en 1998 y 1999) o su último gran campeón actual, el hoy piloto de rallyes, Kimi Raikkönen, que se adjudicó aquel inolvidable campeonato de 2007 con Ferrari.

Sin embargo, donde los finlandeses son prácticamente imbatibles y ostentan una supremacía absoluta es en el mundo de los rallyes, categoría en la que históricamente han tenido grandes campeones del mundo, muchos de los cuales han pasado a la historia de este deporte por derecho propio.

Así pues, cómo olvidarse de leyendas como Ari Vatanen (campeón del mundo de rallyes en 1981 y posteriormente 4 veces campeón del París-Dakar, tres de ellas consecutivas), Juha Kankkunen (campeón del mundo en 1986, 1987, 1991 y 1993), Tommi Mäkinen (dominador absoluto de los rallyes entre 1996 y 1999) y  Marcus Grönholm que fue campeón del mundo en 2000 y 2006. Sin olvidarnos de su última gran promesa, Mikko Hirvonen o del malogrado Henri Toivonen, al que muchos de los que seguíamos aquella categoría mítica de los Grupo B nunca podremos olvidar.

Sin embargo han sido nuestros viejos conocidos del programa británico Top Gear quienes, después de mucho investigar, han descubierto el secreto encerrado en ese viejo aforismo que dice que “en Finlandia sólo se puede ser granjero, piloto o borracho y algunos son las tres cosas”.

No os perdáis pues este vídeo en el que nos lo cuentan todo, incluyendo las clases magistrales que Mika Häkkinen da al presentador sobre cómo llevar un coche en condiciones extremas. Quizás después de verlo podréis empezar a entender por qué Finlandia es la cuna de tantísimo gran piloto.

El lado oscuro de los superdeportivos


Todos sabemos la admiración que despiertan los supercoches que muy de vez en cuando se cruzan en nuestro camino y cómo disfrutamos viéndolos incluso tan sólo desde fuera.

Y de hecho no hay más que ver la expresión de orgullo en los rostros de sus propietarios, que disfrutan como enanos viendo cómo el resto de los mortales babeamos ante dichos cochazos.

Sin embargo, a veces tener un coche de estos tiene su “lado oscuro” por increíble que ello nos parezca. Sí, un “lado oscuro” derivado no sólo del enorme desembolso que tener (y mantener) un coche así le genera sus dueños sino de otras pequeñas o grandes molestias derivadas de la dificultad de adecuar las características tan especiales de dichos coches a la vida diaria y que, al menos a los protagonistas del vídeo (los británicos de Top Gear) les generó ser durante un rato el centro de todas las miradas y no precisamente de admiración, tal vez todo lo contrario.

¿No os lo creéis? Echad un vistazo al vídeo y comprobadlo por vosotros mismos…

¿Mito o realidad?


El pasado día 4 de abril leí una noticia en la cual comentaban la detención de un sujeto por los Mossos D’Esquadra en Tarragona que era cazado a nada menos que 229 kms/h y que además daba positivo en el control de alcoholemia, con una nada despreciable tasa de 1,01 mg de alcohol.

Hay que reconocer que, aparte de la burrada que es ir a esa velocidad en carretera y encima con unas copas de más como iba el conductor, si no es un récord en España en cuanto a infracciones (tres y además gravísimas)  debe estar sin duda entre las más graves.

Por ese motivo me ha venido a la memoria una noticia que dieron en su día en el programa británico Top Gear acerca de una multa, la más alta no tanto por su cuantía sino por la gravedad de la infracción, ya que el infractor fue presuntamente “cazado” por un radar a 249 millas por hora (esto es, 389 kms/h) en una zona limitada a 75 millas por hora (aproximadamente 120 kms/h) allá por mayo de 2003.

Se dice que el infractor conducía por carreteras de Texas un Koenigsegg CCR, un superdeportivo sueco con motor V8 de  4,7 litros  y 806 CV, mientras disputaba un tramo del rally San Francisco a Miami Gumball 3000.

Dicha carrera, que se viene disputando cada año desde 1999, no es un rally al uso, en tanto en cuanto los participantes generalmente en un número aproximado de 120 coches  (“exóticos” y superdeportivos de colección) no ganan ningún premio ni cobran dinero sino que en teoría sólo consiste en atravesar un recorrido de 3.000 kilómetros distinto cada año en plan aventurero y en absoluto competitivo.

Sin embargo, y es ahí donde surgen las dudas, nadie ha podido demostrar físicamente la existencia de tal multa ya que no existe prueba documental alguna al respecto y, pese a que en Internet se han escrito ríos de tinta sobre ello, hasta el punto de que esta anécdota figura incluso en la propia Wikipedia. De hecho, nadie sabe aún a ciencia cierta si aquello fue un mito o fue realidad y si, por tanto, el infractor pudo pasar a los anales de la historia por semejante pasada.

Y vosotros ¿qué opináis?

Ferrari vs. McLaren: Duelo de titanes


Una vez más, los amigos de Fifth Gear nos presentan un duelo espectacular para uno de sus programas y para ello no han tenido mejor ocurrencia que enfrentar a un Ferrari Enzo con un McLaren F1, dos superdeportivos míticos que aunque ya no se fabrican, marcaron una época por su potencia, su exclusividad y sus diseños.


Estamos hablando de dos históricos titanes del asfalto frente a frente. Dos filosofías radicalmente opuestas pero que, como podréis ver, dan mucho juego.

Probando a todo un campéon del mundo


De nuevo os traigo un fenomenal vídeo de la gente de Top Gear en el que esta vez deciden darse una vuelta con el Renault R25 con el que Fernando Alonso ganó el campeonato mundial de Fórmula 1 en 2005.

Por ese motivo y para ir preparándose para lo que le viene encima, el probador del programa, en este caso Richard Hammond se pone primero  a los mandos de un par de coches de “menor” entidad,  un Fórmula Renault y un Renault de las World Series para acabar luego mostrándonos sus peripecias a los mandos de un flamante Renault R25.

Viendo el vídeo podremos apreciar lo enormemente meritorio que es ser piloto de F1 y la extraordinaria complejidad de su conducción cuando tienes a tu espalda  cerca de 900 caballos empujándote sin descanso.

El mundo visto a 407 kms/h


En esta ocasión os traigo un fantástico vídeo por cortesía de los británicos Top Gear en el que, de la mano de James May, vemos qué se siente rodando con un Bugatti Veyron a la nada despreciable velocidad de 407 kms/h y que, por lo que nos describe el piloto, debe ser una sensación irrepetible (hasta el punto de que no puede evitar emocionarse y derramar alguna que otra lagrimita)