Bugatti Veyron Ettore Bugatti: Exclusividad salvaje


Cuando mejorar un coche como el Veyron parecía imposible, el fabricante galo Bugatti, perteneciente al Grupo Volkswagen, ha dado una nueva vuelta de tuerca y ha puesto su listón en un nivel prácticamente inalcanzable de la mano de su nueva y exclusiva creación, el Bugatti Veyron Ettore Bugatti.

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Esta edición especial del Bugatti Veyron 16.4 Grand Sport Vitesse, es el sexto y último de una serie de modelos especiales creados por el fabricante francés para homenajear a distintos personajes históricos de la marca, llamada “Les Lègendes de Bugatti”, y que tiene por objeto rendir tributo a Ettore Arco Isidoro Bugatti.

El diseñador italiano y uno de los patrones de la histórica Bugatti, ha sido considerado como uno de los creadores más importantes dentro del la historia del automóvil. Desarrolló su labor en el seno de la empresa familiar durante los años 20 y a él se deben los diseños de joyas como el Bugatti Type 2 (1901),  el Type 13 Brescia Sport-Racing (1922) o el mítico Type 41 Royale de 1932, en el que precisamente el nuevo Bugatti Veyron está inspirado.

Un modelo cargado de historia

La historia del Bugatti Type 41 Royale es ciertamente curiosa. Este coche fue diseñado y concebido como el coche más rápido y lujoso del momento, como respuesta a un comentario ofensivo realizado por una dama inglesa al propio Ettore Bugatti, que comparó sus coches con los Rolls-Royce.

Encorajinado por aquel comentario, Ettore Bugatti construyó el Type 41 Royale. Una auténtica bestia de casi siete metros de largo, que montaba un motor de 12.7 litros y 300 CV de potencia, unas cifras sin duda inéditas para la época, como sin duda lo eran los 30.000 dólares que costaba.

Bugatti Type 41 Royale
Bugatti Type 41 Royale Coupé de ville Binder, en un reciente Festival de Goodwood

Por desgracia para Bugatti, el crack del 29 y sus repercusiones sobre la economía mundial hundieron de golpe todas sus previsiones de ventas y sólo seis unidades pudieron ver la luz, cada una de ellas con un número de chasis concreto y una carrocería totalmente diferente para cada propietario.

Como dato anecdótico, hay que decir que entre sus distinguidos clientes estuvo el rey Alfonso XIII. Sin embargo, el monarca español nunca lo llegó a recibir ya que, para cuando el coche estuvo disponible, el bisabuelo del actual rey de España ya se encontraba en su exilio en Roma ,debido al advenimiento de la II República en nuestro país.

De todos ellos, el elegido por la actual Bugatti para homenajear a su patrón ha sido el Bugatti Type 41 Royale con chasis número 41.111, conocido como Coupé de ville Binder, vendido en abril de 1932 al fabricante de ropa francés Armand Esders, que pronto se hizo famoso por su aspecto exterior, decorado en pintura bitono gris y azul, reproducida ahora fielmente en el nuevo Bugatti Veyron Ettore Bugatti.

Un exterior clásico y a la vez deportivo

Precsisamente, el empleo de la pintura bitono en colores gris y azul, le confieren un aspecto ciertamente elegante si bien el empleo del aluminio y la fibra de carbono en distintos elementos del coche como paneles frontales y laterales, capó, tiradores de las puertas y remates en los paragolpes , le dotan de un armónico conjunto entre clasicismo y modernidad.

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Aunque alejado de las elefantiásicas medidas de su antepasado, el nuevo Veyron sí conserva toda su potencia, al heredar el conocido y salvaje propulsor del Grand Sport Vitesse. Esto es, un corazón de 8.0 litros en W de 16 cilindros y cuatro turbos, que entrega una potencia de 1.200 CV y con el que es posible alcanzar una velocidad máxima de 408 kms/h y pasar de 0 a 100 kms/h en apenas 2,6 segundos.

Las llantas son otro elemento distintivo importante que destacan en el Bugatti Veyron Ettore Bugatti. En concreto, unas imponentes llantas de aleación de efecto diamante en azul oscuro y ocho radios -imitando a las que el propio Ettore Bugatti diseñó en su día para sus coches de competición- junto a las inscripciones “Ettore Bugatti” grabadas en las tapas de los depósitos de gasolina y del aceite.

Lujo a discreción

El interior del Bugatti Veyron Ettore Bugatti presenta como gran novedad la masiva presencia de dos tipos de cueros. Por un lado, cuero de ternera tradicional en color marrón (Brun Cavalier). más fino y delicado, que adorna prácticamente todo el interior del vehículo.

Por otro lado, aquellas partes que normalmente se tocan con la mano, como el aro del volante, la palanca de cambios, los tiradores de las puertas o la consola central y el reposabrazos central, están elaborados en un exclusivo cuero cordobán natural. Un cuero usado por vez primera por Bugatti y que es similar al empleado para los zapatos de alta calidad pero cuya principal característica es su especial resistencia al tacto.

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Sin embargo, esta profusión de cuero se alterna sabiamente con unos paneles de fibra de carbono de color azul en los revestimientos de las puertas y la tapa de la caja central trasera, coronada con una espectacular imagen de un elefante bailando. Esta imagen, ahora reproducida en platino, fue diseñada en su momento por Rembrandt Bugatti, hermano de Ettore, representa el homenaje a la imagen más distintiva y señera de los primitivos Bugatti Type 41 Royale.

Por último, decir que el coche está perfectamente identificado con la inscripción “Les Légendes de Bugatti” y el retrato y la firma de Ettore Bugatti, presidiendo el umbral de las puertas.

Sólo para bolsillos muy exclusivos

La puesta de largo del nuevo Bugatti Veyron Ettore Bugatti se producirá en el conocido Concurso de Belleza y Elegancia de Peeble Beach, que se celebrará en la localidad californiana de Monterey entre los días 11 y el 17 de agosto.

Se da la circunstancia de que la unidad que podremos ver en dicho festival será una de las únicas tres unidades que Bugatti va a fabricar de esta lujosa serie y su precio, tan estratosférico como sus prestaciones, alcanzará la friolera de 2.350.000 euros.

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Imagen del día: Un Bugatti Veyron rosa por la lucha contra el cáncer de mama


El rapero norteamericano Tramar Dillar, más conocido como Flo Rida, es tan famoso por su música como por sus extravagancias.

El Bugatti Veyron rosa de Flo Rida, por una buena causa
El Bugatti Veyron rosa de Flo Rida, por una buena causa

Una de ellas -quizás la más sonada- fue la de adquirir un maravilloso Bugatti Veyron, al que no dudó darle un baño de oro de 24 quilates, a juego con las cadenas que rodean su cuello y que le supuso un desembolso superior a los dos millones de dólares.

Pues bien, la última excentricidad de Flo Rida está precisamente relacionada con su supercoche aunque en esta ocasión por una buena causa. Con motivo de la semana internacional de la Lucha contra el Cáncer de Mama, el cantante de Miami ha decidido repintar su Bugatti Veyron de color rosa y colocarle un llamativo lazo gigante en el capó delantero.

De esta forma, el cantante quiere demostrar que él también está sensibilizado y, de paso, aprovechar su fama para trata de sensibilizar a sus fans y seguidores de la importancia de una lucha ante una enfermedad como ésta, del que se diagnostican al año 1,3 millones y que, gracias a estas campañas, está reduciendo su mortalidad cada vez más.

Bravo esta vez por Flo Rida, por más que lo que ha hecho con su maravilloso coche, en condiciones normales, debería ser considerado como un delito perseguible de oficio…

Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse, el descapotable más rápido del mundo


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Bugatti siempre lo hace todo a lo grande. Lo hizo en el mes de julio del año 2012, cuando el Bugatti Veyron Super Sport, batía el récord Guinness de velocidad, al alcanzar una velocidad de 431 kms/h. Una estratosférica velocidad que, además, le convertía en el descapotable más rápido del mundo.

Sin embargo, aquella marca no pudo ser finalmente homologada porque se consiguió con una unidad que, a diferencia de sus hermanos de gama, no llevaba limitador de velocidad. Es decir, que al no considerarlo como un coche “de serie”, dentro de lo que pueda considerarse a este coche como “de serie” ya que sólo se fabricaron 30 unidades, el récord no pudo ser considerado válido.

Pues bien, ni dos años ha tardado Bugatti en la consecución de una nueva marca y con las circunstancias correctas para poder hacerlo. Para llevar a cabo la proeza, el piloto chino Anthono Lu se puso a los mandos de un Bugatti Veyron Grand Sport Vitesse, un supercoche con las mismas especificaciones que el citado Grand Sports -motor de 16 cilindros en W, cuatro turbos y 1.200 CV de potencia- con los que se logró una velocidad máxima de 408,84 km/h.

El récord de velocidad se ha obtenido en el circuito de pruebas que posee el Grupo Volkswagen, al que pertenece Bugatti, en Ehra-Lessien (Alemania), donde fue certificado por la Agencia de Inspección Técnica Alemana (TÜV).

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No obstante, este espectacular registro no le concede el honor de ser el coche más rápido del mundo. Esta es una distinción reservada al Ultimate Aero TTm que llevó su mecánica hasta los 412 kms/h, sí que le permiten al menos ser el descapotable más rápido del mundo, por delante del Bentley Continental GTC, cuyos 325 kms/h han quedado literalmente pulverizados. Eso sí, aún hay un coche más rápido que todos estos, en concreto el Hennessey Venom GT alcanzó nada menos que 427,6 kms/h. Sin embargo, este récord aún no ha podido ser homologado.

Para celebrar esta gesta, Bugatti va a presentar en el Salón de Shanghai una serie especial del Veyron Grand Sport Vitesse, denominada World Record Car. Una joya al alcance de sólo ocho afortunados que además tendrán que desembolsar la nada despreciable cantidad de 2.000.000 de euros.

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Imagen del día: Roberto Carlos y su nuevo Bugatti Veyron


El ex-futbolista brasileño del Real Madrid, el brasileño Roberto Carlos, se paseó ayer por las calles de la capital de España con su flamante nueva adquisición,  un espectacular Bugatti Veyron de 1,5 millones de euros.

El veterano lateral, de 39 años se encuentra estos días en Madrid apurando sus vacaciones estivales, antes de incorporarse a la disciplina de su actual equipo -el Anzhi ruso- y no dudó en “mostrar los encantos” de su nueva adquisición, con motivo de la comida de ex-jugadores del club blanco (como Luis Figo y Fernando Hierro, entre otros) a la que asistió en el conocido restaurante madrileño La Dorada.

El coche como se puede apreciar es espectacular. Yo, desde luego, tendría su misma sonrisa dibujada en la boca si pudiese disfrutar de un coche así. De hecho es tan brutal la estampa del superdeportivo de Roberto Carlos que hasta el Ferrari de Luis Figo parecía poca cosa a su lado.

Bugatti Veyron 16.4 Super Sport: Superando lo insuperable


Si pensábais que el Bugatti Veyron, el mítico superdeportivo que vio la luz en 2005, era lo máximo que podríais alcanzar a ver y que, superando la mítica cifra de 1.000 CV ya no se podía llegar más lejos, estábais equivocados.

Y es que superar lo insuperable es una tarea que parecen haberse tomado muy en serio la gente de Bugatti, que no se ha dormido en los laureles que les ha reportado estos años la trayectoria de su celebérrimo Veyron, que le ha llevado a batir todos los récords posibles para un coche de serie.

Ahora acaban de presentar el nuevo Bugatti Veyron 16.4 Super Sport. Un coche que ha cruzado todos los límites imaginables tanto en potencia como en deportividad, con unas cifras que, sólo de leerlas, producen vértigo. Así pues, la nueva creación de Bugatti llega hasta los 1.200 CV de potencia (sí, habéis leído bien) movidos por un poderosísimo propulsor 8.0 de turbina cuádruple y 16 cilindros en”W”, que ofrece un par máximo de  1.500 Nm y una velocidad máxima autolimitada a 415 kms/h (únicamente, según dice el propio fabricante, con el fin de preservar las ruedas).

No obstante, en lo relativo a la velocidad, el dato ofrecido por Bugatti no es del todo exacto. De hecho, a la hora de hacer la preceptiva homologación ante los representantes del TÜV, en los tests realizados en el circuito de Ehra-Lessien se certificó una velocidad punta de 431 kms/h.

La cuestión es que un primer intento, el piloto de pruebas alcanzó 428 kms/h. Sin embargo, en una segunda prueba y según GPS, el Bugatti Veyron 16.4 Super Sport llegó a alcazar una velocidad punta de 434,2 kms/h. Como el TÜV sólo podía homologar un dato de velocidad, se obtuvo la media de ambas sesiones, obteniéndose esos 431 kms/h.

El fabricante no facilita, sin embargo, datos oficiales de aceleración, pero viendo el impresionante par motor y la potencia desmesurada de su motor, mucho nos tememos que dejará en pañales los 2,5 escasos segundos que el anterior Bugatti Veyron tardaba en alcanzar los 100 kms/h desde parado.

Este modelo ofrece además una nueva caja de cambios con doble embrague de siete velocidades, imprescindible para aprovechar semejantes cifras de par motor. También se ha mejorado con respecto al Veyron el rendimiento para la conducción en las curvas así como se ha mejorado la ya excelente estabilidad que ofrecía su predecesor al frenar y acelerar.

El chasis ha sido ampliamente rediseñado para mantener la seguridad a una velocidad extrema y para ello se le ha dotado de unos nuevos estabilizadores y amortiguadores, junto a una compleja arquitectura desarrollada originalmente para las carreras de coches. Esto le aporta un control más preciso de las ruedas y el coche en su conjunto. Con la aceleración lateral de hasta 1,4 G y una mejor interacción entre los neumáticos y el sistema inteligente de tracción total, el Super Sport ofrece un manejo perfecto del par, especialmente a la salida de las curvas.

Capaz de soportar una aceleración lateral de hasta 1,4 G, el chasis ha sido ampliamente rediseñado para mantener la seguridad a una velocidad extrema y se ha reajustado para mejorar la eficiencia aerodinámica y mantener el equilibrio perfecto en cada situación, mientras que su estructura de la fibra de carbono garantiza la rigidez a la torsión máxima y la seguridad pasiva.

Por su parte, la silueta plana y alargada del Bugatti Veyron Super Sport es inmediata y fácilmente reconocible. Con una carrocería íntegramente fabricada en fibra de carbono, el techo aporta la ración necesaria de aire para refrigerar el impresionante motor, a la vista ligeramente, por medio de dos conductos ubicados en el techo.

Asimismo, las tomas de aire delanteras se han ampliado y remodelado con el fin de facilitar la refrigeración de los frenos y se extienden elegantemente alrededor de los lados del arco de la rueda. La parte trasera se hace más deportiva gracias a su doble tubo de escape, que sustituye al único tubo del anterior Veyron.
En lo relativo al interior, los acabados del Veyron Super Sport son sencillamente inigualables. Sobrio, en cuero negro con unos únicos detalles de color naranja como contraste junto a inserciones de fibra de carbono en el salpicadero y las puertas, el interior transmite la imagen de deportividad y seriedad necesaria para el tipo de coche en el que estamos sentados.
Para acabar, diremos que saldrá a la venta en otoño y aunque no se han hecho públicos aún ni los precios ni el número de unidades que se producirán, se sabe ya que las primeras cinco unidades fabricadas ya tienen dueño, si bien mucho nos tememos que no será  precisamente el común de los mortales el cliente tipo de este coche y el que pueda pagar la millonada que, sin duda, costará esta obra de arte de la ingeniería que es el Bugatti Veyron 16.4 Super Sport.
Lo que está claro es que si el anterior Bugatti Veyron ya costó en el momento de su salida la friolera de 1,2 millones de euros, convirtiéndose entonces en el coche más caro del mundo, estamos convencidos de que su sucesor no le irá a la zaga…

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El mundo visto a 407 kms/h


En esta ocasión os traigo un fantástico vídeo por cortesía de los británicos Top Gear en el que, de la mano de James May, vemos qué se siente rodando con un Bugatti Veyron a la nada despreciable velocidad de 407 kms/h y que, por lo que nos describe el piloto, debe ser una sensación irrepetible (hasta el punto de que no puede evitar emocionarse y derramar alguna que otra lagrimita)